Saturday, June 25, 2016

Ayúdese a estudiar con su computadora



El ajedrez, ya lo hemos dicho antes, se ha casado con las tecnologías de la computación y hoy tenemos una herramienta fantástica para poder estudiar, jugar y mejorar significativamente nuestro juego. Podemos, por ejemplo, sacar provecho de los programas que juegan al ajedrez mejor que cualquier ser humano en promedio, incluso grandes maestros de elite, y aunque nos puede dar más de una zarandeada, podemos aprender qué estamos haciendo mal, ya sea en nuestra concepción estratégica, nuestro cálculo, etcétera.

Tenemos también programas que nos ayudan a practicar táctica, finales, aperturas, medio juego, etcétera. Hoy en día hay sistemas que tienen una serie de monografías que el usuario puede ver en su computadora y seguir las incidencias de finales importantes, de combinaciones ingeniosas, entre muchas otras cosas. El punto finalmente es que hay una serie de programas que nos ayudan sin lugar a dudas, a jugar mejor al ajedrez.

Por supuesto que esto tiene un costo y el usuario promedio quizás no pueda comprarse todos los programas que se necesiten para poder estudiar con ellos, pero la realidad es que no se necesitan todo ese software de inmediato. Uno puede hacerse de un programa que cuesta unos 15 dólares, y estudiar por ejemplo, las partidas de Kasparov o Carlsen. Una vez que uno haya terminado con este trabajo, puede comprarse otro de estos libros electrónicos y trabajar sobre algún otro tema.

La empresa Convekta, cuya página es ChessOK.com, tiene un número importante de títulos para estudiar ajedrez. Estos se instalan en una interfaz común llamada Peshka.Hay cursos de aperturas, finales, medio juego, etcétera. Hay una cantidad enorme de material para trabajar con él. Por ejemplo, uno de sus productos más exitosos es CT-ART (Chess Tactics Art), el cual contiene más de 1200 combinaciones que se han dado en partidas de torneo. Quien se haga de este particular curso mejorará sensiblemente su táctica si se aplica con paciencia y disciplina.

Pero para que vean lo que puede hacer Peshka por ustedes, encontré que la empresa regala su curso sobre el Campeón del Mundo Mijaíl Botvinnik, el cual contiene la mayoría de las brillantes partidas del "patriarca del ajedrez soviético", el cual tuvo una gran influencia en el ajedrez de la extinta Unión Soviética. El software puede bajarse gratuitamente del siguiente enlace: http://chessok.com/download/Training/PeshkaSetup.exe.

Instálese y comience a disfrutar de las partidas del primer campeón soviético de la historia. Esto, además de mostrarle partidas famosas y fascinantes de este gran jugador, le mostrará la mecánica de los programas como Peshka y cómo le pueden ayudar.


Tal vez entonces decida después hacerse de otros cursos. El costo de los mismos es como comprarse un libro. Muchos de los cursos requieren de mucho tiempo para estudiarlos pero si lo hace con dedicación verá que es dinero bien invertido. Y ah, una aclaración: a mí no me paga ChessOK nada por estas recomendaciones. Creo que es un sistema que vale la pena a usar. Su ajedrez se verá recompensado si trabaja con este sistema. Se lo puedo asegurar.

Las "promesas" ajedrecísticas en México



Hace unos 16 años más o menos, empezó en el ajedrez mexicano un boom de los torneos juveniles e infantiles. La Asociación Nacional de Padres de Ajedrecistas, dirigida por el Dr. Capó, propuso que los 10 mejores de cada categoría tuviesen el aval para ir a competir a los torneos infantiles y juveniles en el exterior. La Fenamac nada más le dio 5 lugares. Desde luego que Capó no dice nada de esto, pero claramente 10 lugares es premiar sin ningún mérito, a muchos niños y jovencitos que están empezando.

Pero con esto de los avales, la Fenamac tuvo que dar premios a los ganadores de los torneos y después dar el aval a otros cuatro jugadores. El ganador mucha veces era el representante oficial y los demás tenían que costearse los viajes. Cabe decir que en los 12 años de este esquema, la Fenamac cobraba unos 2000 pesos por una carta para el niño avalado, la cual se presentaba en el torneo al que quería ir y listo, le dejaban jugar.

Esos torneos juveniles e infantiles internacionales son un buen negocio. Los padres de los niños ajedrecistas están felices viendo como sus campeoncitos van a esas justas internacionales. Por supuesto que después del torneo ya no hablamos de eso, porque en general terminan los niños mexicanos en los últimos lugares.

La razón de esto es simple: son niños mal preparados, que a duras penas juegan unos 1500 puntos de rating y que no pueden competir contra niños que tienes 300 puntos mas, lo cual tampoco es algo para sorprenderse. Un jugador de 1800 puntos Elo apenas es de segunda fuerza, nada maravilloso pues.

Y si hablo de esto es porque un niño de 6 años en Chiapas, que juega 1000 puntos Elo, es decir, un principiante, quiere su papá que vaya a no sé qué torneo y él no le puede costear el viaje. Entonces pide apoyo del respetable. Ya Jorge Padilla dijo que asumiría todos los cargos económicos para que el niño vaya a dicho torneo, pero claramente no tiene nada que hacer en esa justa. Recordemos: tiene seis años y apenas empieza. Pero ¿cómo no apoyarlo? Pues sí, pero así no se apoya a nadie. Se apoya no generando falsas expectativas y más a esa edad. Es una pena ver que los padres sufran desviviéndose para que el niño vaya a un torneo en donde no sacará ningún premio probablemente pero además, que no aprenderá nada porque el ajedrez no es un show para que se luzcan los padres de que tienen un campeoncito en casa.

Entendamos algo, no estoy en contra de los niños pero basta ya de que se les haga creer a los padres que tiene unos portentos y que merecen ir a las justas internacionales porque son su campeoncitos. Nomás vean los resultados de pasados festivales internacionales en Grecia o España. Nomás vean las actuaciones de nuestros niños mexicanos en esas justas en donde hay niños con 2200 puntos para empezar. No nos engañemos más, no pretendamos creer que somos potencia ajedrecística porque en las olimpiadas nacionales eso niños ganaron todas sus partidas contra otros que apenas siquiera sabían mover las piezas.

Y pondré el ejemplo que ya he puesto a riesgo de repetirme: en las olimpiadas de verano, las mundiales, los países pueden mandar a sus representantes, a sus deportistas, si logran las marcas mínimas. Si usted es corredor de 100 metros lisos y quiere ir a la Olimpiada de Río de Janeiro y hace 12 segundos, simplemente no califica. No va con ese tiempo. Si quiere correr el maratón y hace 2 horas 20 minutos, no va ni a la esquina. Por algo se ponen marcas mínimas, porque el deporte de competencia es muy rudo. Pretender que porque se tiene o se consigue el dinero para que un niño vaya a un torneo internacional es suficiente para que gane algo, pues es un error. Yo creo que es mejor medida usar una parte de ese dinero contratando entrenadores y planeando una disciplina de estudio. Veamos qué se puede hacer cuando se trabaja con constancia. Cuando se esté preparado, que demuestren en los Nacionales Abiertos, que vean su verdadero nivel y entonces, sólo entonces, se piense si se debe seguir trabajando o ya es momento de buscar jugar en otros países.

Thursday, June 16, 2016

¿Podría ser el tiempo un campo?

La física es harto difícil y me considero un aficionado en el tema. Sin embargo, hay un asunto que me interesa desde hace mucho y es lo que llamamos el tiempo en física. En la época de Newton, las leyes de la física eran simétricas y reversibles. Si pudiésemos tomar una película de los planetas alrededor del Sol, y la pasáramos del final al principio, no notaríamos eso. La mecánica newtoniana trabaja bajo el supuesto que el tiempo es inmutable y absoluto.

Pero llegaron los procesos irreversibles: un huevo que se estrella, un vaso que se rompe, un gas que sale de una botella, la esencia de un perfume que se esparce por todo el cuarto, etcétera. Estos procesos irreversibles son los que nos hacen suponer que hay un pasado, presente y futuro. No podemos "des-romper" el vaso que se ha roto, no podemos regresar la esencia del perfume, es decir, todas sus moléculas, al frasco de donde salió, etcétera. Y por ello hablamos de algo que llamamos la flecha del tiempo, la cual tiene una dirección privilegiada. Somos conscientes del pasado, lo conocemos, pero no del futuro, que es incierto.

Pues bien, aunque me declaro incompetente en muchas partes de la física, he aquí lo que pienso sobre el tiempo, el cual considero que nadie ha dicho abiertamente que es un campo, como lo puede ser el campo gravitacional. Pero entremos en materia.

Estamos acostumbrados a vivir entre campos. Tenemos, por ejemplo, el campo gravitacional, el cual está siempre influyéndonos no sólo a los seres humanos, sino a todo lo que hay en la Tierra. Un ejemplo sencillo de esto puede observarse cada mañana cuando uno se baña en la regadera. Las gotas de agua caen, de la regadera al piso. ¿Por qué? Porque se encuentran dentro del campo gravitatorio. Podemos entonces imaginar las dificultades de los astronautas cuando viven en gravedad cero.

Otro campo que nos es bastante familiar es el del magnetismo. Si tomamos un imán, podemos “pegar” éste a la puerta metálica del refrigerador. Pero no podemos hacer que se pegue a materiales no metálicos. Sin embargo, la fuerza entre el metal de la puerta del refrigerador y el imán, parte de algo que conocemos como “campo magnético”.

¿Cómo funcionan los campos? ¿Qué son realmente los campos? Una primera definición es que un campo es una cantidad física que toma diferentes valores en diferentes puntos en el espacio . Los físicos han encontrado que esta noción de campo permite hacer un análisis de las fuerzas y de hecho, por ello se piensa que una fuerza se debe siempre a un campo. Nótese que cuando hablamos de puntos dentro de un campo, estos pueden estar pegados, muy pegados unos con otros, por lo que en términos reales, los campos se aplican en todos los puntos, es decir, no hay “huecos” en donde el campo no ejerza su influencia.

Un campo que puede “observarse” es el campo magnético. Si ponemos limaduras de hierro sobre una hoja y abajo de esto ponemos un imán de barra, podremos ver una imagen similar a la siguiente:



Campo magnético y sus líneas de campo

Se pueden observar las “líneas de campo”. Esto por supuesto es una gruesa aproximación a cómo se ven los campos, pero puede dar una buena idea de cómo funcionan.

Partículas elementales vistas como campos

Hoy en día muchas veces no hablamos de campos, sino de partículas elementales, atómicas y subatómicas, las cuales cada vez parece haber más. Pero estas partículas pueden pensarse como campos. Y de hecho, una asombrosa conclusión es que las partículas son en realidad campos. El universo está lleno de campos y lo que vemos como partículas es solamente la excitación de dichos campos, como las ondas en un océano. Hay que reconocerlo, este brinco conceptual no es sencillo de asumir .

Sean Carroll, un cosmólogo que ha trabajado por años en el tema del tiempo, dice que cuando por ejemplo, el material radioactivo decae, lo que vemos es que éste se convierte en diferentes tipos de partículas. Los neutrones decaen en protones, electrones y neutrinos. Pero he aquí lo interesante: estos protones, electrones y neutrinos no están dentro del neutrón listos para aparecer. Simplemente aparecen cuando los neutrones decaen. Dicho en otras palabras: imaginen una caja que contiene objetos y cuando la abren, uno va a sacando estos objetos. Pero en la física de partículas la caja no contiene objetos realmente. Cuando se abre la misma, estos objetos se crean, no existían antes.



Sean Carroll

Si consideramos este decaimiento en término de campos, veremos que la energía y la excitación de un campo se transfiere a otros en la medida que ellos vibran unos contra otros. Esto hace más fácil explicar los nuevos tipos de partículas que aparecen. La analogía que frecuentemente se menciona es que para hacer física de partículas lo que se hace es hacer chocar dos relojes y tratar de entender cómo estos trabajan viendo como caen las piezas cuando chocan. Pero esto no es exacto. Carroll indica que es como hacer chocar dos relojes Timex y como resultado obtener un reloj Rolex. Por ello, en los grandes colisionadores como el que hay en el CERN, lo que se hace es que los protones energéticos, que pueden verse como excitaciones de un campo, vibran juntas y transfieren su energía a los campos adyacentes, formando nuevas excitaciones y por lo tanto, dando como resultados nuevas partículas, incluso el bosón de Higgs , encontrada el 4 de julio del 2012 y predicha por Peter Higgs cincuenta años atrás, aproximadamente. Y esta concepción podría explicar más fácilmente cómo trabaja la “partícula de Dios” .

Carroll dice que pensar en campos puede explicar mejor cómo funciona la partícula de Higgs. La idea de que este bosón le da masa a las partículas, suena poco convincente. Lo que podría explicarse mejor es que el campo de Higgs interacciona con otros campos dándoles (a las partículas, que son campos excitados), masa.

Tal vez hablar de partículas sea equivalente a hablar de campos. Si es así, entonces algunas propuestas de partículas significaría que estamos hablando de un campo. En este caso, la especulación surge de una nueva partícula llamada chronon, propuesta como el tiempo cuántico. Esto implicaría que es una unidad discreta e indivisible del tiempo, indicando como consecuencia más importante el hecho de que el tiempo tampoco puede considerarse contínuo.

El chronon, ¿la partícula del tiempo?

Para todo fin práctico, consideramos que el mundo es contínuo, pero en realidad –como Planck nos mostró– está cuantizado. El tiempo sin embargo, parece ir en un contínuo y por ello, apelando a que la Naturaleza parece ser discreta al final de cuentas, se plantea esta partícula, cuyo término fue introducido por Robert Lévi, en 1927. En 1947 Chen Ning Yang propuso una partícula del tiempo que fuese consistente con la relatividad especial. Y Henry Margenau, en 1950, sugirió una escala para el chronon, que es el tiempo que tarda la luz en recorrer el radio clásico del electrón.

En 1980 Piero Caldirola introdujo la siguiente idea: el chronon  corresponde a la cantidad 6.27 x 10-24 segundos para el electrón , lo cual es mucho más largo que el tiempo de Planck (5.39 x 10-44 segundos). Ya hemos hablado sobre esto pero es una conjetura educada en el mejor de los casos. Se considera al tiempo de Planck como el límite mínimo entre dos eventos. Caldirola indica que su propuesta de chronon es de esta manera porque como otras cantidades cuantizadas observables, es una función del sistema que se está estudiando y no nada más una conjetura teórica.

Caldirola piensa que el chronon –en caso de existir– podría tener implicaciones fundamentales para la mecánica cuántica, en particular, permite una respuesta clara a la pregunta de si una partícula cargada que va en caída libre emite o no radiación, pero hay muchas otras que debiesen ser consideradas, como plantean Farías y Recami, en un artículo técnico de 1997 .

Regresemos a nuestro esfuerzo por entender el tiempo. ¿Qué tal si el tiempo es un campo? Si es así, debería comportarse como un campo, con las características que los definen a estos. Esto es, el campo tiene intensidad, lo cual es un número, un escalar y en la medida que es mayor dicho número (la intensidad), mayor la influencia o perturbación que el campo ocasiona en una región dada.

Observemos macroscópicamente al tiempo. Si fuese un campo, todo lo que estuviese dentro de su influencia sería susceptible de notarlo. Y podemos ver que el tiempo tiene efectos, por mencionar el más importante: primordialmente envejecemos. Pero no sólo los seres humanos, sino todo el entorno, animales e incluso cosas. Todo envejece hasta el propio Universo.

Tuesday, June 14, 2016

Un hecho insólito



El viernes pasado fui a cambiar un cheque al Banco. Me dieron el dinero, lo conté. Dudé, lo volví a contar. Mis cuentas dieron con el total que debían darme y salí. Cuando llegué a casa de mi madre, porque era un cheque de ella, le di el dinero y me faltaban 500 pesos. ¿Cómo puede ser? ¿Se me habría caído? ¿Se quedó en la bolsa del pantalón? No lo hallé. Pero le repuse ese dinero a mi mamá porque finalmente era mi responsabilidad. Después de eso no me quedó más remedio que apechugar que perdí un billete de 500 pesos en alguna parte.

Ayer fui de nuevo al banco por otras razones y la cajera me dice: Hallamos una inconsistencia en nuestro corte y le pagamos mal la cantidad. Le debo dar 500 pesos que faltaron. Me sorprendí por dos razones: la primera es que normalmente quien está en la caja cuenta no una, sino varias veces, la cantidad que debe entregar y la segunda, que la propia cajera supo que había un error, se acordaba del evento y ahí mismo me dio el dinero. Eso me parece un hecho insólito.

Esta vez reconozco: Morsa 2 - Santander 1

Respuesta del Banco Santander a mi queja


En este enlace escribí sobre el problema que tuve con el Banco Santander por un pago no reconocido. Cuando se resolvió el asunto, en donde se me condonaba la deuda "a pesar de que el pago fue legal", según el banco, me mandaron una carta en un tono de perdonavidas, como si me estuviesen dando una dádiva o limosna. Me indigné y acudí al defensor del cliente Santander el cual, para empezar, no me dieron acuse de recibo a mi queja, sino que hasta que yo llamé, entonces se disculparon por no haberlo hecho.

Pero más allá de eso, he aquí la carta que me enviaron, que en mi opinión, ni siquiera es una disculpa pública formal, pero bueno, no voy a hacer el cargo más gordo. Que me baste que ahora sí la carta la contestó una persona y no la razón social. Cuesta trabajo pero mis quejas al menos están dando algún resultado.

Esta es la carta



Así pues, La Morsa 2, Santander 0.

Monday, June 13, 2016

El "primer mundo" a la mexicana



Hoy tuve que ir a Médica Sur por unos estudios de ultrasonido de mi madre. Fue un estudio de un dedo, sí, y cobraron cualquier cantidad por el mismo. Muy bien, así son las cosas. Voy a las 3:30 pm a recoger los resultados -que me dijeron- estarían a partir de las 2 pm. Llegué y no estaban listos dichos resultados. La que me atendió me dijo que en 15 minutos. Le advertí amablemente que para cobrar lo hacen como en el primer mundo, pero que para ser responsables con la entrega de los resultados a tiempo no. Le dije que aguantaría 15 minutos, no 20, no 16, no más de 15. Los resultados estuvieron a los 11 minutos. Un caso típico del primer mundo a la mexicana.

Ya hablé también, hace unos días, del servicio de la librería Gandhi , después de haber comprado un libro electrónico, el cual, una vez pagado con la tarjeta de crédito, me avisaron que en mi correo estaban ya las instrucciones para poderlo leer "de inmediato". En dichas instrucciones había que descargar el lector Kobo y hacer una serie de pasos para poder disfrutar "de inmediato" (hago énfasis en esto), mi novísimo libro virtual. Pero no se pudo. El lector Kobo no reconocía ni mi nombre ni mi contraseña.

Hablé al día siguiente con el soporte técnico de Gandhi, porque el día que había comprado el libro fue domingo y después de las 6 pm no te atiende nadie. Me atendieron muy amablemente. Seguimos los pasos desde cero. Borré incluso la instalación de Kobo para empezar muy fresco con este procedimiento. El sistema se instaló pero tampoco funcionó. Ya narré lo que pasó en ese episodio tercermundista en el que, al no poder echar a andar el sistema, me pedían les mandara una captura de la pantalla. ¿Se supone que yo debía saber cómo capturar la pantalla de mi computadora en donde se señalaba el error? Se supone que todo este procedimiento para usar los libros electrónicos de Gandhi debiese ser fácil, sin necesidad de saber computación o estar inmerso en este ambiente, ¿o no?

El asunto es que pasaron casi dos meses (hablo que la compra se hizo el 15 de abril y hoy 13 de junio aún no he podido disfrutar la lectura de manera inmediata). Así que escribí a elcliente@gandhi.com.mx (porque sino, no te atienden), y les dije que ya no me interesaba el libro que nunca pude ni abrir. Les pedía amablemente el reembolso. Creo que después de mentirme sobre la inmediatez para poder leer lo que había comprado, y que no se cumplió, era suficiente argumento para que me regresaran mi dinero (180 pesos). Pero no, recibo un correo de Gandhi en donde se me indica que el proveedor del libro en cuestión no hace devoluciones. Y entonces sugieren un procedimiento alternativo usando Adobe Reader.

Les hablé entonces a su Call Center y quien me atendió le dije que era una vergüenza recibir semejante correo porque toman una decisión unilateral, porque como consumidor tengo derechos, porque nunca pude ni siquiera ver la portada del maldito libro electrónico. La que me atendió aguantó todo el regaño. Entonces le pedí que me dijera con quién tenía que hablar para arreglar este asunto, porque no les iba a regalar ese dinero. Y no es por el dinero, es una cuestión de principios. Gandhi me defraudó. Me robó. Me engañó prometiendo que podría leer de inmediato mi libro. Y si "inmediato" son más de dos meses, pues estamos en un problema dentro del espacio-tiempo... Pero quien me atendió me dijo que su supervisor no estaba, pero me pidió mi teléfono y que él me hablaría. Ajá. Sigo esperando. Mejor me siento, porque seguro no me va a hablar.

Ya les advertí que los iba a denunciar en la ProFeCo. No importa qué claúsulas quieran esgrimir. Yo nunca pude leer el libro y me birlaron directamente 180 pesos que ahora no me quieren regresar. Este es el mecanismo para robarnos en esta serie de librerías. Este es el primer mundo a la mexicana.

Solamente para comparar: hace tiempo compré unos libros por Amazon y no me llegaban a mi casa. Escribí diciendo que se estaban tardando más de la cuenta, pero para evitarme más "sufrimiento" por esa situación, me quitaban de mi cargo lo que costó el envío. Los libros llegaron al día siguiente. Y en Amazon pareciera que el cliente al menos tiene importancia para ellos, porque entienden que gracias a ellos viven. Gandhi no entiende esto y se han demostrado como unos ladrones.

Tuesday, June 07, 2016

Reflexiones sobre el toreo y la muerte del "Pana"


Ya muchos saben mi opinión sobre el toreo. Es un "arte" mortal donde uno de los contendientes tiene todas las ventajas: más inteligencia, más movilidad, más raciocinio y un catálogo de arpones y espadas para desangrar y quitarle fuerza a un animal de 500 kilos que su único pecado es que, por naturaleza, sigue a una capa cuando ésta se le pone en frente moviéndose. El supuesto arte del toreo, me parece, surge de esta idea del valor, del mostrar que el hombre no le tiene miedo a nada pero que, sospechosamente, invita a un duelo que es francamente poco justo, el de un par de cuernos y 500 kilos de masa contra unos 60 a 80 kgs y un arsenal creado casi por un sádico para causar un daño enfermizo al animal.

El torero busca en la plaza demostrar la hombría. No temerle a la bestia e incluso hace suertes como arrodillarse para que cuando salga el toro de su encierro, le haga un primer pase en condiciones de mucho peligro. Todo el rito del toreo busca finalmente esta idea del "matador", del que se juega la vida por el arte de ser hombre. Y sí, hay cosas ridículas en el mundo y ésta es un ejemplo contundente.

El "pana", Rodolfo Rodríguez, fue uno de esos personajes de un México de pobreza, de pocas alegrías, de muchos sacrificios y pocos resultados. El Pana había tenido todo tipo de oficios y uno de ellos fue el de ser panadero y de ahí su mote. Su vida, entre el alcohol, las parrandas, la falta de oportunidades, viviendo la vida a duras penas, lo llevó a una serie de aventuras escabrosas. El Pana era un torero que a diferencia de otros que han hecho mucho dinero, a él siempre le faltaban 95 para el peso. Pero se las ingeniaba y entonces algún personaje del toreo le invitaba a torear y como ese asunto parece que se lleva en la sangre, el pana entonces hacía acto de presencia en la plaza. Y así, en el 2007 mostró abiertamente esta vida dura, dedicando el toro de su despedida (2007) "al amor bien pagado de las visitadoras". Dijo el Pana:  "Brindo por las damitas, damiselas, princesas, vagas, salinas, zurrapas, suripantas, vulpejas, las de tacón dorado y pico colorado, las putas, las buñis, pues mitigaron mi sed y saciaron mi hambre y me dieron protección y abrigo en sus pechos y en sus muslos, y acompañaron mi soledad. Que Dios las bendiga por haber amado tanto". Seguro "el respetable" le habrá chiflado y aplaudido. Era admirado y rechazado. Al Pana no parecía importarle nada.

Tenía unos 65 años cuando salió por última vez a torear, aunque él no sabía eso. El toro en turno le dio una revolcada de terror. El torero, como un muñeco de trapo, cayó de cabeza contra la arena. Se lastimó las cervicales de manera terminal y quedó cuadrapléjico. Al Pana se lo llevaron al hospital y a un mes del incidente pedía morir. No podía moverse, difícilmente podía expresarse y requería de un sinfín de cuidados para seguir manteniendo la vida. Finalmente se cumplió su último deseo.

Y la verdad, pobre señor. Quienes quieren acabar con la fiesta brava aplauden lo que el toro hizo. Pero el toro ni siquiera tiene idea de lo que pasó. Muere un ser humano y en las condiciones en las que fallece son lamentables por decir lo menos. Creo pues que ha llegado el momento de que esto no vuelva a ocurrir. Nadie necesita la emoción de la supuesta fiesta brava. Nadie necesita morir casi desnucado. Nadie debería tener que pasar por este sufrimiento. Nadie.

Sunday, June 05, 2016

De mediciones e incertidumbres



Ya fui víctima del nefasto reglamento de tránsito de Mancera. Recibí una fotomulta por haber excedido el límite de velocidad. Esto ocurrió probablemente (la notificación que me llegó no dice dónde, pero espero que por correo me llegue la foto y los detalles), por el Centro Nacional de las Artes. Iba por Río Churubusco. Me salí en la lateral del CNA y dí vuelta a la derecha en Canal de Miramontes. Iría a unos 60 kms por hora y de pronto vi el policía con su aparato móvil de fotomultas. Muy tarde.

Ir a 50 kms por hora es francamente ir a vuelta de rueda pero el gobierno de Mancera ha decidido que no se puede ir más que a 50 kms por hora en esa calle, aunque no haya necesidad de ello. Cabe decir que no voy jamás a altas velocidades por dos razones, porque no me gusta y porque tengo un Chevy que tampoco logra aceleraciones de 100 kms por hora en 10 segundos. Pero el truco es poner esta velocidad insufrible porque todos la violarán y desde luego, mucha gente será víctima de esta fotomulta, lo cual tiene como único afán el recaudar dinero, aunque Mancera diga lo contrario. Así están las cosas.

Pero el punto aquí es que estamos acostumbrados a que muchas mediciones que se nos hacen en el mundo real pareciera que no tienen incertidumbre. Va uno a la gasolinera y pide 10 litros, por ejemplo. Nadie le dice que no hay equipo de bombeo que dé exactamente diez litros de forma automática y precisa. Hay una incertidumbre en la medida. Quizás le den 9.95 litros o 10.05. Igual, los aparatos de las fotomultas seguro tienen un margen de error. Medir una mesa por más de una persona nos puede dar más de una medida. El mismo velocímetro del coche tiene una incertidumbre asociada en la medición.

Mi hermano, por ejemplo, recibió una multa porque iba en el segundo piso a 82 kms por hora. ¿Vaya precisión indiscutible? ¿No podría ser un error del aparato medidor? ¿Por qué no pone el gobierno un margen en este sentido? (esta es una pregunta es muy fácil de contestar: porque buscan sacarle más dinero a los automovilistas).

Pero nada de eso importa. Me enteré de la multa por un servicio que se llama Multa-Avisa, el cual me pone el desglose del cargo:


  • Salario mínimo:$ 71.68
  • Días de salario mínimo:10
  • Monto de la Infracción:$ 716.80
  • Descuento: - $ 0.00
  • Actualización: + $ 0.00
  • Recargo: + $ 20.42
  • Comisión por transacción : + $ 34.26
  • Cuota Multa Avisa : + $ 40.00
  • Total a Pagar: $811.26


No entiendo eso del recargo, por una parte. Por otra parte, me indican que debo pagar 34.26 pesos por la comisión de la transacción y 40 pesos porque me avisó este sistema. Por ello, en lugar de pagar la multa de 716.80 pesos, el total con todos esos gastos extras es de 811.26. La verdad es que es excesivo, este aviso sale más del 10% de la multa final. Más fácil ir a pagar a la Tesorería y pagarlo directamente ahí. Vamos, que ahora todos quieren hacer su agosto.

Diez años sin mi papá



Hace diez años, en este día, murió mi papá después de pasar por una serie de problemas de salud que se volvieron imposibles de resolver. Parece como si el tiempo no hubiese pasado. Me duele igual hoy que hace diez años el saber que mi papá ya no está vivo. Me sigue sonando imposible de entender que no esté, pero es así. El dolor se parece a una herida que tiene una costra de sangre seca. Protege pero de pronto la costra se cae y la herida se vuelve a abrir. Así siento.

Sin embargo, de alguna manera está conmigo, está todos los días en sus enseñanzas, cuando digo gracias, cuando saludo, cuando me comporto como me enseñó. Y eso debe ser de alguna manera, como tenermo presente. Besos a mi papá, donde quiera que esté.

Monday, May 30, 2016

Carta abierta al defensor del cliente Santander



30 de mayo del 2016.



Defensor del cliente Santander
webdefensor@santander.com.mx



Por medio de la presente quiero quejarme ante el trato que se me ha dado en el banco Santander (Santander-Consumo), a partir de haber señalado un cargo que no reconocí, que apareció en mi estado de cuenta de mi tarjeta de crédito. El asunto empezó en enero del 2016 y originalmente Santander dijo que mi queja era improcedente. Me quejé entonces a la siguiente instancia, la Unidad Especializada en Atención al Cliente, indicándoles que el uso de mi tarjeta en un pago de un boleto de tren o avión, hecho en un sitio ruso, me era ajeno y que además, si hacía la queja al respecto es porque precisamente, jamás usé mi tarjeta para pagar un boleto en la lejana Rusia, a la cual jamás he ido. Les indique que siempre pago mis tarjetas y liquido el total de las mismas. Soy responsable con lo que gasto y pago puntualmente. Así que antes de tomar estas decisiones unilaterales, deberían saber quién es el quejoso en el sentido de investigar qué historial crediticio tiene, ¿Paga a tiempo? ¿Cumple con sus obligaciones adquiridas con el banco? Etcétera.

Finalmente Santander-Consumo me mandó una carta en donde –a pesar que según ellos, mi queja es improcedente– me condonaban el pago en recompensa precisamente a mi historial crediticio y mi fidelidad con el banco y que por única ocasión esto sería así. Esta es la carta que me mandaron:

 (dar click para aumentar el tamaño de la carta)


Por favor, tomen nota del siguiente párrafo:

 Este último párrafo me parece un insulto. Pareciera que quien redactó esto me está dando una limosna, una dádiva (y por única ocasión), como si me estuviesen haciendo un favor.

La razón de escribir así me queda clara: para el Banco Santander, toda reclamación por un pago no reconocido empieza por asumir que quien reclama quiere engañar y eventualmente defraudar al banco. Es decir, pareciera que quien reclama es un ladrón por omisión. Y no, no es así. El Banco Santander no puede iniciar ninguna averiguación suponiendo esto. Al contrario, debe suponer que el cliente reclama porque sabe que ese pago con la tarjeta no lo hizo y que alguien consiguió los datos del plástico del quejoso y usó criminalmente una tarjeta que no es de su propiedad. Debería bastarle al banco saber que si el cliente se queja es porque legítimamente dice que no hizo un cargo que se le está adjudicando.

Por otra parte, hay una falta de valor civil de quien ha redactado la grosera carta en cuestión, porque la firma con un pomposo garabato, pero no pone su nombre. ¿Por qué? ¿Es que acaso se llama esa persona Unidad Especializada de Atención a Clientes? ¿Es ése su nombre? Dicho de otra manera, me insultan y además nadie es responsable.

Que quede claro: el Banco no me está dando una limosna ni una dádiva al condonarme un cargo que yo no hice. La carta es un insulto y exijo una disculpa por escrito por lo menos, además de que sépanlo: las cartas del banco Santander deben estar firmadas por personas que se hagan responsables de los comunicados que emiten a los clientes. Igualmente, no se trata de “única ocasión” ni de escribirme con ese tono de “perdonavidas”. ¿Quién se cree que es el que me escribe de esa manera?

Cabe decir que pedí en la red social twitter (@SantanderMx) que me dijeran a quién quejarme, pero no me quisieron contestar a pesar de que insistí varias veces. ¿Este es el servicio que buscan darle a sus clientes? Vaya pues una queja ante el trato que se me da en la cuenta de Santander de México en las redes sociales.

Espero respuesta a la brevedad y además, les pido acuse de recibo de mi queja. Quiero ver a un banco que se comporte a la altura de lo que es una institución financiera y no a una sarta de ladrones y gangsters.

Atentamente


Manuel Cristóbal López Michelone


Ps. Adjunto copia de mi pasaporte vigente.

Gandhi y su lamentable sistema de venta de libros electrónicos


Dice la Wikipedia: "La expresión primer mundo actualmente hace referencia a aquellos países que han logrado un muy alto grado de desarrollo humano (IDH), disfrutan de los más altos estándares de vida posibles, gracias a una buena distribución de la riqueza, sanidad, esperanza de vida y calidad de los servicios. Existe una gran correlación entre países con este tipo de status y el hecho de que posean instituciones democráticas robustas". Y me centraré en la "calidad de los servicios" a través de un ejemplo en México:

Compré un libro en Gandhi.com.mx, librerías de prestigio desde que tengo noticias. En esas librerías la cafetería era muchas veces un club de ajedrez y backgammon. Muchos ajedrecistas importantes del país se daban cita en las instalaciones de Miguel Angel de Quevedo. Pero eso fue antes. Hubo una remodelación y la cafetería dejó de ser punto de reunión de los ajedrecistas (ahora se reúnen en el Juglar, para quien le interese) y evidentemente crecieron en su oferta de libros, CDs, DVDs, etcétera. Gandhi es más que una librería y la cantidad de cosas que venden es la prueba de ello. Pero regreso al punto:

Compre un libro a través de la página electrónica de Gandhi. Era un libro-e, un libro electrónico, no en papel, el cual me costó 180 pesos. Nada para alarmarse. Me llegó un correo a mi cuenta agradeciendo mi pago y diciéndome que podía empezar a leer prácticamente de forma inmediata mi compra, descargando un programa llamado Kobo. Pues eso hice y empezaron las dificultades. Se supone que con la cuenta que uso en el sitio web de Gandhi podía reconocerme el sistema Kobo y así empezar a disfrutar de la lectura pero no se pudo. No reconoce mi clave ni mi nombre de usuario.

Hablé entonces a soporte de Gandhi y una persona me atendió muy amablemente. Me dijo qué pasos seguir para instalar Kobo, cosa que volví a hacer asumiendo que a lo mejor me habría equivocado en algo, pero no. Todo fue como cuando uno instala alguna aplicación en la computadora. Entonces me dijo que le diese click en una opción y ahí me pidió mis datos, que no reconoció. El que me ayudaba, vía telefónica, dijo que una opción era entrar a ka página de Gandhi y "resetear" mi contraseña. Lo hice así y no hubo problemas, pero al tratar de nuevo darme de alta en Kobo para disfrutar "inmediatamente" de mi libro comprado, ¡ay! No se pudo. No me reconoció la clave y/o la cuenta. Lo intenté varias veces y ¡ay de nuevo! ahora me bloqueó la cuenta por intentarlo más de cinco veces.

Ya francamente molesto le dije al que me ayudaba, que repito, lo hacía de muy buena manera, que su sistema era una porquería. Que yo me dedicaba a cómputo y que si yo no podía echar a andar el sistema, qué esperanzas de que alguien sin experiencia pudiese hacerlo. Hizo mutis. 

Entonces el de soporte me dijo: "le voy a pedir me mande la pantalla en donde aparece el mensaje de error" y la envíe a el cliente@gandhi.com.mx. Le daremos respuesta por el mismo medio.

Han pasado más de 24 horas y no tengo respuesta alguna. Y he aquí el problema: entiendo que Gandhi ha buscado una alianza con esta empresa Kobo, para repartir sus libros electrónicos. Gandhi no manda un PDF porque asumen que como nadie respeta, el que haya comprado el PDF en cuestión seguramente lo va a andar regalando a todo el mundo. Entiendo sin embargo que quieren proteger su inversión y de alguna manera hacen difícil el pirateo de libros. Muy bien, pero ese esquema no es transparente al usuario que legítimamente compra un libro. No, tiene que padecer un sinfín de problemas y no puede leer su libro inmediatamente, como alude la propia empresa en el correo que mandan cuando uno ha pagado la compra.

Y compárenlo con el servicio que da Amazon. Compren un libro electrónico en esa empresa. No han acabado de dar click y ya lo tienen en su biblioteca virtual. Ya se puede leer. Es cierto que hay que instalar el Kindle reader, pero esto se hace una vez y se identifica uno a la primera y sí, ya puede uno leer la compra que de inmediato está en nuestro espacio virtual.

Vender libros electrónicos, hacerle al vendedor eficiente como ocurre en Estados Unidos, es un mito en nuestro país. No funciona, hay que perder no sé cuantas horas para tratar de poder instalar su paquete para leer los libros y repito, no funciona. En serio, el primer mundo no es anunciar la posibilidad de vender libros electrónicos, es dar un servicio de verdad, es hacer que las cosas funcionen. De hecho, el libro se compró el 17 de abril y no he podido ni ver la portada en el lector de Kobo. Esa es la triste realidad de lo lejos que estamos de los servicios del primer mundo.