Wednesday, July 18, 2018

Procesando tuits



¿Quiere saber cuántos tuits ha escrito? ¿Quiere tener toda la historia de su actividad en Twitter en un formato leíble por cualquiera? Mi nuevo programa le da esta posibilidad.

Twitter es una red de microblogging que hasta hace poco sólo aceptaba mensajes de 140 caracteres. Hoy han duplicado esta cantidad y entonces hay manera de escribir un poco menos abreviado. Sin embargo, la idea es que la gente no interactúe escribiendo interminables textos y posiblemente de ahí la restricción original. Vamos, que en Twitter buscamos ir al grano, ser más directos, y además, es lo de hoy en este mundo que parece ir a toda velocidad.

Twitter, prácticamente desde sus inicios, dio una serie de bibliotecas de funciones (APIs) para poder permitir que se hiciesen programas que interactuaran con lo que se escribe en esta red social. La realidad es que más allá del contenido que producen los que escriben en Twitter, se puede sacar información que pudiese ser valiosa. Por ejemplo, ¿qué temas son los más leídos? ¿Qué información es crítica? Igualmente, se puede saber fácilmente las tendencias de las personas, qué temas siguen, qué personasen Twitter tienen más suscriptores, etcétera. Vamos, que esta red nos da mucho más información de la que originalmente pensamos se podía tener.

Y Twitter, además, guarda todo lo que escribimos ahí. Todo. No borra nada con el tiempo y de hecho, hay una forma de recuperar todos los tuits que hemos escrito desde nuestra inscripción al sistema. Para ello, lo que hay que hacer es entrar en nuestra configuración (dándole click a nuestro avatar) e ir a "tu archivo de tweets" y solicitarlo. Twitter entonces armará dicho archivo y se lo enviará al correo que el usuario haya definido.



Sin embargo, cuando uno recibe el archivo comprimido, zipeado, y lo descomprime, observará un número de archivos con extensión .js y un par de carpetas. ¿Dónde están los tuits? Es claro que Twitter nos da toda la información, pero no viene normalmente como hubiésemos esperado. Y hay que procesarla. La realidad es que Twitter envía diferentes archivos que conforman sus bases de datos, en donde viene toda la información relevante a los tuits: fecha de publicación, si es retuit, etcétera.

Revisando los archivos hallé que tweet.js contiene los tuits que he escrito. He aquí un fragmento de esto:

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  "geo" : null,
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  "in_reply_to_user_id_str" : null

Obviamente, si quiero recuperar lo que he retuiteado y escrito, toda la información de todos esos campos me es absolutamente inútil. Y pensando en esto, decidí escribir un programa que hiciese la tarea de dejar los tuits en un archivo de texto. Para ello, lo único que le pedí al programa es que buscara la línea "full_text" y que me la copiara a un archivo de texto.

Encontré, sin embargo, que en ocasiones hay símbolos extraños en el texto. Las letras acentuadas se ven mal y entonces escudriñé en el texto recuperado para ver qué significaban. Hallé que una combinación de letras era la 'á', otra era la 'é', etcétera. Decidí entonces procesar cada línea recuperada para quitar los símbolos indeseables.

No obstante esto, hay muchas personas que escriben usando "emojis", y estos se representan con cierta secuencia de símbolos. Como no sé cómo procesarlos, los he dejado tal y como vienen. Es decir, mi programa no "limpia" el archivo de tuits totalmente pero al menos me permite hacerme de la información y ponerla en un formato mucho más amigable para el lector.

Quien le interese este programa, escrito en Delphi, puede pedírmelo a mi correo morsa@la-morsa.com y se lo enviaré sin costo alguno. Si el lector encuentra alguna manera de quitar algunos otros símbolos que no debiesen estar, estaría encantado de ver sus hallazgos.

Thursday, July 12, 2018

Yo contra el mundo... el 19 de julio del 2018


Gracias a los buenos oficios de Luis Fernández Siles, fuerte Maestro FIDE español, jugaré un "yo contra el mundo" en el sitio Chess.com este próximo 19 de julio a las 11 am, hora de México. Ya daré detalles del evento en esta misma semana. Lo que es importante es que muchos de los que quieren jugar conmigo, podrán hacerlo ahora en el sitio de Chess.com. No sé muy bien aún la mecánica, pero seguramente será fluida porque ya Luisón tiene experiencia haciendo este tipo de  eventos en el mencionado sitio.

Así pues, estén atentos. ¡Afilen sus piezas! ¡Prepárense para ganarme el próximo jueves!

Friday, July 06, 2018

Una reflexión más sobre las elecciones en México



Andrés Manuel López Obrador es el ganador virtual de las elecciones presidenciales en México y es interesante los comentarios vertidos principalmente en las redes sociales. Tal vez como nunca antes, la contienda electoral fue muy ruda, llena de descalificaciones en donde el Peje era el candidato al cual todos le tiraban de pedradas. El tabasqueño -al contrario de las veces anteriores- esquivó todas las injurias y no "alimentó el troleo" del cual era víctima constante por parte de sus contrincantes en las urnas.

Las encuestas -a través de los meses- mostraron que AMLO iba -en intención de voto- cada vez más cerca del triunfo y le sacaba ya 20 puntos a sus adversarios. Como escribí antes en este blog, era claro que la única manera para que perdiera el Peje era un fraude monumental. Pero éste no se dio. Mi especulación es que el gobierno priísta decidió mantenerse al margen, hacerse a la idea que el Peje sería el presidente y plantear la transición de forma que salga Peña Nieto lo menos raspado posible. Porque finalmente, si por ejemplo, el sistema hubiese decidido crear una crisis con fuga de capitales o desestabilizaciones, el ganador podría haber tomado eventuales acciones contra nuestro bonito presidente, el corrupto de la casa blanca y quizás hasta a la cárcel lo habría llevado. ¿Y qué necesidad hay de tanto taconazo estando el piso tan parejo? Un país inestable no le conviene a nadie y eso lo sabía el gobierno cuandeo empezó a ver las tendencias en favor del Peje.

Hay que decir que de todas formas hicieron de todo con la intención de quitarle empuje a López Obrador. Los empresarios dijeron que sacarían su dinero y advirtieron a sus empleados sobre votar por el Peje. Pero estas amenazas de papel duraron muy poco. En un par de días, después del anuncio mediático, los empresarios se reunieron con los candidatos y cuando el Peje fue, ese mismo día salieron todos muy contentitos. Vamos, que hasta los empresarios se dieron cuenta de que lo que iba "pa delante ya no iba pa trás".

Ahora, como un producto post-electoral, mucha gente se ha expresado en las redes sociales indicando que le llevarían puntual seguimiento a AMLO para que cumpliese sus promesas de campaña. Curioso es que todos esos personajes no dicen que había que reclamarle a Peña todas las promesas incumplidas. Como que eso lo están pasando por alto. Pero pienso que todo esto es un mero reflejo de las intensas campañas, ya terminadas, y que eventualmente las aguas llegarán a tranquilizarse. Curioso es que ya los anti-AMLO se estén quejando de cosas que todavía no pasan porque el ganador ni siquiera ha sido declarado formalmente así.

Pero más allá de si el lector cree o no en el Peje y sus propuestas, lo interesante al final del día es que la democracia triunfó y mostró no solo un desencanto ligero contra el PRI. Vamos, fue abrumador el voto contra el partido tricolor (que no entiendo por qué sigue teniendo los colores nacionales en su logo) y este partido no pudo ganar un solo estado, uno solo. En la Ciudad de México, el PRI se quedó con una sola delegación. La mayoría fue para Morena. Y esto me parece fascinante. Sin los carruseles, sin los mapaches, sin las tarjetas de Soriana a los votantes, sin los cochupos cotidianos electorales, ¿quién iba a votar por el PRI? Y esto quizás se mostró como la realidad del país: nadie realmente quiere al PRI, pero como controlaban las elecciones, como hacían trampas para ganar, como su mecanismo era comprar votos o introducirlos en las urnas por las buenas o las malas, pues parecía que había gente que creía en el partido, a la luz de los números de votantes. Hoy podemos ver que el desagrado masivo contra el regimen más corrupto que se conozca en este país al menos, es simplemente un hecho real.

Lo importante es que la democracia se impuso y sí, habrá que seguir puntualmente las acciones del nuevo gobierno y hacer que se cumpla lo que se prometió. Y si no se cumplió, entonces habrá que reclamárselo. Eso será muy sano. Pero me da la impresión que finalmente se está abriendo el camino a elecciones limpias, cosa que nunca antes fue reamente posible. Y esto puede ser un buen inicio para el cambio, uno verdadero. Ojalá y que así como se limpiafron las elecciones, la gente actúe mejor, sea menos transa, busque no dar mordidas o pasarse de vivo por "tener palancas". Ojalá y que este país funcione mejor, aunque yo me conformo con menos corrupción, con saber que se tienen gobernantes que sirven al país y que no se sirven de éste. Ojalá.

Monday, July 02, 2018

Mi reflexión ahora que ganó el Peje



Finalmente se cumplió lo esperado: ganó Andrés Manuel López Obrador y de pronto parecen haberse esfumado todas esas amenazas de que ya estaríamos en camino de ser Venezuela. Digamos que la guerra sucia desatada para que el Peje no ganara finalmente no surtió efecto. El fraude electoral, que se avisó por mucha gente que a ciencia cierta probablemente hablaba de oídas, no se consumó y para mi sorpresa, los otros candidatos hablaron en los medios poco después de las 8 de la noche para aceptar su derrota. De pronto no hubo sorpresas:  no se cayó el sistema, no hubo casillas adulteradas, no se denunciaron compra de votos masivas, etcétera. Aparentemente el partido en el poder entendió que ahora sí ninguna artimaña les funcionaría y que lo mejor sería una transición pacífica.

Yo creo, especulo aunque no tengo bases, que ya Peña pactó con Morena para que las cosas vayan suavecitas. A nadie le conviene un país en desequilibrio o con problemas políticos fuertes y al que menos le conviene es a Peña, que probablemente se quiere ir sin que ya nadie le reclame nada. Y si es así, olvídense del dólar a 27 pesos, a la escasez de alimentos, etcétera, pronosticado por toda esta gente que hizo de las redes sociales el universo de las fake news. El haber usado las redes sociales para denostarse mutuamente los candidatos, en particular al Peje, me parece sucio y lamentable. Lo bueno es que no funcionó y que más del 50% de los votantes se fueron con AMLO a pesar de todo ese futurismo que pintaba al país como la nueva Venezuela.

El Peje salió ya a eso de las 12 de la noche, de todavía el 1 de julio, a decir unas palabras y bosquejó su plan de acción. Creo que lo que dijo tranquilizó a mucha gente. Indicó que respetará los contratos, las obras y que a lo más, revisará algunos para evitar desvíos y corruptelas. Por lo demás, parece que quedó claro que habrá un cambio importante en la política económica y si simplemente baja los salarios de todos los del gobierno a la mitad, yo me daré por bien servido. En este país la clase política no ha servido a México, sino que se ha servido de nuestra tierra y el hartazgo es tan evidente que no pudo haber mejor elección que la del Peje, aunque siga insistiendo que él es el menos peor.

López Obrador no hará de México una Finlandia o Suecia. Lo que posiblemente logre es cambiar las nefasta prácticas de la clase política que por años y años han desangrado al país. De hecho, dudo que las cosas cambien radicalmente en muchos sentidos pero si el país avanza con un gobierno que ponga el ejemplo, algo se habrá movido en los mexicanos y veremos que se puede cambiar y mejorar nuestro país y eso, eso es lo que espero.

Saturday, June 30, 2018

Para convertirse en un verdadero jugador de ajedrez



Todos los aficionados al ajedrez nos asombramos de las partidas de los grandes maestros. En ellas suelen fluir una variedad de ideas que los "mortales" simplemente no aparecen. Y esto quizás pueda ser explicado.

Por una parte, hay que entender que el ajedrez es como un lenguaje, y no es idea mía. Ya Bent Larsen decía que el ajedrez es un lenguaje marcado por la agresión, es decir, quien discute mejor gana. Y no le falta razón al desaparecido gran maestro danés. Pero si se quieren tener más bases al respecto, en un documental sobre Susan Polgar, (https://youtu.be/6PZgGXIaepQ, https://youtu.be/31R1AFEPETk y https://youtu.be/iWK69yfDwUs), de National Geographic, se le hizo un estudio de tomografía a la gran maestra y ex-campeona mundial, hallando que cuando ella veía posiciones de ajedrez, había respuesta en el área del cerebro donde se estima, se encuentra la capacidad del lenguaje. Así, es claro que los que jugamos ajedrez "queremos hablar ese lenguaje", y esto, como en cualquier lenguaje que queramos aprender, lleva tiempo.

Hagamos pues una analogía con los lenguajes humanos. Un niño aprende a hablar poco a poco y le lleva unos cuatro años quizás el empezar a decir frases completas, a expresar ideas, las cuales probablemente sean básicas en esa etapa: "tengo hambre", "quiero a mi mamá", "no me quiero bañar", "no me gusta esto", etcétera. Pero con el tiempo (años desde luego), ese niño empieza a expresar ideas más complejas. Sin embargo, resulta claro que la complejidad de las ideas empieza a desarrollarse con la expansión del vocabulario. Mientras más vocabulario posee una persona, más ideas puede expresar. Y esto hace que los grandes escritores sean capaces de describir situaciones, por ejemplo, de manera que sean tan vívidas que los lectores queden asombrados. Vamos, un gran escritor es algo así como un gran maestro pero en la literatura.

Y si seguimos con el símil del ajedrez, notaremos que nuestros primeros pasos en el juego consisten en entender las tácticas más burdas, lo que los maestros llaman "rutinario" pero que para el principiante le resulta asombroso como por ejemplo, el mate de Greco, que me parece mucha gente conoce como el mate de la coz (https://es.wikipedia.org/wiki/Mate_de_la_coz). Y en la sintaxis y semántica del lenguaje ajedrecístico, esta combinación es una frase muy hecha, muy conocida, que bien se equipara tal vez a una frase célebre en algún idioma humano. Ejemplos hay muchos.

El tiempo, el estudio, la práctica del juego, es equivalente a leer mucho, a ver cómo otros se expresan, cómo dan estos giros idiomáticos que en ajedrez son realmente las jugadas que se hacen. Y este es el punto, en la medida que trabajamos en nuestro ajedrez, intentando "hablar mejor", dejamos de ver jugadas para ver ideas. Y es aquí donde me quiero detener. El aficionado se convierte en ajedrecista en el momento que ya no ve jugadas, sino ideas. Y esto es un avance que podría considerarse del cielo a la tierra.

Pero veamos un ejemplo.


Esta posición se dio en la partida entre Donner vs Smyslov, del Capablanca in memoriam 1967, en la Habana, Cuba, después de las siguientes jugadas: 1. d4 Nf6 2. c4 g6 3. g3 Bg7 4. Bg2 d5 5. cxd5 Nxd5 6. e4 Nb6 7. Ne2 O-O 8. O-O e6 9. a4 a5 10. Na3 Qe7 11. Bf4 Rd8 12. Qc1 Na6 13. Nc4 Nxc4 14. Qxc4 e5 15. dxe5 Bxe5 16. Bxe5 Qxe5 17. Nc3. Juegan las negras... ¿Quién está mejor? ¿Cómo se debe proceder? El análisis va más o menos así: la estructura de los peones del flanco dama del blanco es muy débil y las casillas b3 y b4 son particularmente vulnerables. Esto promete a las negras un buen juego de piezas porque además, controla momentáneamente la columna d. Las blancas quisieran jugar f4 seguido de e5 o f5, dependiendo de las circunstancias, pero no parecen tener tiempo. Su primer tarea es luchar por la columna d.

El plan del negro debiese ser jugar Ae6 y en algún momento Ab3, de forma tal que la casilla d1 sea inaccesible a las blancas y el dominio de la columna sería entonces del negro. Con esto en mente, Smyslov continuó: 17. ... c6! quitándole la casilla b5 a la dama blanca. 18. Rfd1 Be6 19. Qe2 Bb3! 20. Rd2 Rd4 21. Rxd4 Qxd4 22. e5 Nc5 23. Ne4 Qxe5 y las blancas abandonaron 0-1.

Obsérvese el nivel de un jugador de la talla de Smyslov. Su valoración implicó no las jugadas en sí, sino el detectar las casillas débiles del blanco y del cómo podría explotarlas. De ahí que el plan de meter el alfil a b3 en algún momento -sabía Smyslov- le daría clara ventaja. Y por eso Smyslov fue uno de los grandes exponentes de nuestro juego: "Ya hablaba con maestría el lenguaje del ajedrez". Dicho en este símil, el gran maestro soviético podía construir una serie de frases notables en el entorno de la partida ajedrecística, en el entorno de la discusión que tenía con Donner en ese momento.

Por ello, y en este orden de ideas, si quiere progresar, "lea muchas posiciones de ajedrez" (vea táctica y resuelva problemas de juegan blancas/negras y ganan), "practique el idioma si quiere perfeccionarse" (juegue en torneos). Eventualmente empezará a notar que su nivel de discusión mejora. Se eleva el intercambio de argumentos. Se dejan los lugares comunes y entonces, créame, ya podrá decirse jugador de ajedrez.

Y llegan las elecciones... ¿Quién ganará?


El 1 de julio se terminarán todas las campañas políticas de los posibles candidatos a la silla presidencial. Con ello terminarán las campañas de desprestigio de los fanáticos de los candidatos que, respectivamente, en las redes sociales, se han dicho lo indecible. También se acabarán las pugnas verbales entre los diferentes candidatos, que lucieron lo peor de ellos mismos en los debates correspondientes. Y finalmente habrá un ganador. ¿Quién será?

Está claro que por intención de voto, López Obrador es el posible ganador de la contienda y por mucho. Y el problema es que las encuestas lo ponen con ya más del 50% del electorado a su favor. Anaya y Meade están, en sus mejores encuestas, a al menos 15 puntos porcentuales del Peje y como dijo el hermano de Margarita Zavala en la televisión, en uno de los tantos programas de discusión política, "esta elección ya valió madres", haciendo ver que el Peje es ya inalcanzable.

Cabe señalar que las encuestas -desde luego- no indican un resultado absoluto, y quienes afirman en esto con vehemencia son los que apoyan tanto a Meade como a Anaya. Y para ello citan lo que pasó en Estados Unidos, que a pesar de las preferencias iniciales a Hillary Clinton, terminó ésta perdiendo. Lo que no dicen es que la Clinton tuvo más votos que Trump, pero el sistema electoral de los estados Unidos no es por quien tenga más votos de los ciudadanos, sino quién tenga más votos de un país con áreas políticas específicas.

Pero regresemos a México. Cuando fueron las elecciones donde el Sr. Madrazo, un  tramposo a todo lo que da, quiso ser presidente por parte del PRI, estuvo todo el tiempo en las encuestas en el tercer sitio y ahí se quedó. Las propias encuestas así lo mostraron y nunca pudo el señor "levantar cabeza". Y en esa misma situación está Meade. Por ello, difícil pensar que pueda remontar esos números en su contra.

Pero hay que pensar en los mecanismos del partido tricolor. Ya se han denunciado robo de actas, esquemas de dar dinero por las credenciales y el voto, el dar tarjetas de 1500 pesos que se convertirán en ese dinero mensualmente si se apoya a Anaya, aunque antes es nada más un pedazo de plástico sin valor, etcétera. Se han dicho un sinfín de mentiras con respecto a que las papeletas pueden borrarse porque los lápices para votar tienen esa propiedad. Esquemas de defraudación en casillas como "el carrusel", entre muchos otros, se supone se están orquestando, principalmente por el PRI, se llevarán a cabo y sorprendentemente Meade habrá sido el ganador para la noche del 1 de julio.

Pero eso es poco probable, porque nadie en este país creerá que no hubo fraude. Después de que las encuestadoras y los medios ya han dado al ganador, vamos a ver con qué argumentos van a convencer al respetable que "esta vez no hubo fraude... Esta vez ganó Meade (o Anaya) a buena ley". Ese escenario es simplemente imposible y las posibilidades de un país desestabilizado por una acción así no le conviene a nadie, y menos al presidente saliente.

Hay que decir que sí, hubo una campaña para tratar de generar miedo si ganaba el Peje. Los empresarios poderosos empezaron a decir que sacarían su dinero pero en un giro curioso, a los pocos días se reunieron con los candidatos y de pronto salieron muy contentos, indicando que ganase quien ganese lo iban a apoyar. Muy extraño y sospechoso, pero claramente mostrando que sus amenazas de papel no funcionaron porque es simple: que esos empresarios saquen su dinero de este país tampoco les conviene, porque no es tan fácil, porque perderían dinero. Fue un albur que se jugaron pensando que lograrían desencantar a la población en base al miedo. No lo lograban y entonces tuvieron que ceder.

Ahora bien, si gana López Obrador, que es lo que parece casi inminente, ¿se convertirá en un dictador que convertirá al país en la nueva Venezuela? Difícil que eso pase, porque en primera instancia, México es un país mucho más grande y más diverso. Su PIB es cuatro veces el de Venezuela y además, su sistema político tiene separación de poderes, lo que hace que muchas decisiones no las pueda tomar el ejecutivo por sus pistolas.

Pero vamos a suponer que el Peje gana y dice: "cerraremos el nuevo aeropuerto y construiremos otro en Santa Lucía". Más allá de si la propuesta es adecuada o no, le lloverán las demandas y habría que compensar a todas esas empresas que han trabajado en ese proyecto, así como a los inversionistas que ya han puesto muchos millones. Esa decisión dictatorial sería una estupidez. Pero vayamos al pasado cuando López Portillo nacionalizó la banca. Tuvo que indemnizar a los dueños de los bancos. No se trató nada más de decirles: ahora los bancos son nuestros, háganle como quieran. Vamos, que lo dictatorial no es tan fácil de hacer en ninguna parte. Y les pongo otro ejemplo: Llegó Trump y quiso limitar la llegada de ciudadanos de ciertos países con los que Estados Unidos tienen problemas. Hizo decreto tras decreto pero la Suprema Corte gringa echó para atrás esos ridículos documentos. Y sí, causó dificultades internamente al principio, pero hoy ya Trump no hace decretos diarios, porque ya entendió que no es tan fácil.

Así pues y concluyendo, el Peje ganará y en la transición de gobierno se pondrán de acuerdo con el partido en el poder hoy para hacérsela fácil salir a Peña y compinches. Vamos, se negociará el asunto, si es que no se ha hecho ya, para que no pase nada porque francamente, el día 2 de julio no va a cambiar nada en general. Ya verán.

Tuesday, June 19, 2018

Para eliminar el vulgar grito de "¡Eeeh puto!"



La competencia deportiva -según siempre he entendido- es algo que debiese enaltecer a los que practican algún deporte competitivo. Entre otras cosas, se aprende a ganar y a perder. Se aprende además que no siempre se gana y que en ocasiones -muchas- los contrarios son mejores que uno. Y uno acepta la derrota con inteligencia y respeto al mejor esfuerzo del contrario. A nadie le gusta perder, pero hay muchos ejemplos de comportamientos por demás caballerosos por parte del vencido y eso debería ser la norma. No hay nada más lamentable que un mal perdedor.

En ajedrez, por ejemplo, Kasparov narra en el segundo tomo de "Mis Grandes Predecesores" (página 56 de la versión española), cuando Euwe le quita el título mundial a Alekhine. Escribe Kasparov: "Había lágrimas en los ojos de Alekhine, pero, para deleite de los emocionados espectadores, encontró la fuerza de ánimo necesaria para pronunciar en voz alta: '¡Hurra por el nuevo campeón! ¡Larga vida para el ajedrez holandés!'". Para que vean a un gran deportista cuando justamente perdía el título mundial

Pues si nos trasladamos al fútbol, los aficionados de todos los equipos, en el campeonato que sean, cuando ganan o pierden, hacen la victoria o la derrota parte de ellos mismos y sí, cuando ganan festejan a lo grande, y cuando pierden hay quien llora lágrimas de dolor, y es en serio.

Pero en la cancha, las multitudes que apoyan a un equipo en general buscan denostar al rival. El "¡ole!" cuando un equipo comienza a dominar al adversario y no le presta la pelota o bien, el grito de "¡Eeeeh puto!", el cual es invento mexica para alterar al portero que hace un saque de meta y que la FIFA no ha visto con buenos ojos. De hecho, ya la FIFA había mencionado en algún otro torneo de fútbol que de seguir esa actitud vendrían represalias y ahora, en el partido de México vs. Alemania, volvió a ocurrir el lamentable grito de los aficionados. ¿Qué hizo la FIFA? Ya multó con medio millón de dólares a la Federación Mexicana de Fútbol.

¿Pero qué puede hacer la federación local para evitar que la gente insulte al portero con semejante arenga? Poco. Sin embargo, la FIFA puede hacer algo más contundente: descalificar al equipo seleccionado de México si sus aficionados siguen incurriendo en esta falta.

Así que imaginen el siguiente escenario: México califica en el primer lugar de su grupo y la FIFA decide descalificarlo. Así, simple y llanamente. ¿Qué pasaría entonces? Más allá de las críticas a la FIFA, más allá de que al respetable le parezca injusto, fuera de lugar, excesivo, o algo de unos verdaderos "hijos de puta", se acabaría el problema.

Vamos a ver qué pasa. Por lo pronto creo que la FIFA ya ha hecho algunas recomendaciones a la Federación Mexicana de Fútbol, además de advertir que no se tolerará este comportamiento. De hecho, ya en el 2014 puso el dedo en el asunto. Y no faltará quien quiera ignorarlo y se sienta con el derecho de gritar lo que se le antoje en la tribuna. Lo que puede finalmente pasar sería penoso pero sin embargo, podría considerarse una medida de rajatabla para terminar de una vez con el problema.

Friday, June 15, 2018

Del experimento "pague lo que quieras (o lo que puedas)"



A principios de mayo puse en el esquema de "pague lo que quieras (o lo que puedas) un libro que escribí sobre Aron Nimzowitsch (sí, se escribe "Aron"). Lo anuncié en diversos canales, en mi blog, en mi canal de YouTube y en las redes sociales. ¿Cuál fue el resultado? ¿Funciona este esquema?

El libro, que contiene una centena de ejercicios de táctica sacados de las partidas de nuestro héroe, más de una decena de partidas en el formato de ajedrez solitario, para que el lector practique su ajedrez y valore su nivel real, un breve análisis de las aperturas y defensas que el vejo maestro jugaba, además de una breve biografía y algunas de sus anécdotas, creo que resume el esfuerzo que hice. Cabe decir que ante la negativa para conseguir editorial, decidí que sería una opción este esquema para que la obra deje de soñar el sueño de los justos.

El canal de YouTube que tengo de ajedrez (busquen "Manuel Morsa"), tiene ya unos 73 mil suscriptores. Después del anuncio y en los siguientes treinta días, aproximadamente, el libro se descargó unas 4500 veces, aproximadamente, monedas más monedas menos.  



Hagamos algunas cuentas: si tengo unos 70 mil suscriptores y considero que el 10% de los que entran al canal descargaran el libro, serían unos 7 mil suscriptores. Como se descargó la mitad de esto, aproximadamente, pensemos que hablamos de un 5% de personas que decidieron bajarlo. De esos 4500 personas que se hicieron del libro, ¿cuántas apoyaron? Menos de 20 personas. Hubo quien me pidió mis datos bancarios y depositó lo que quiso o pudo. Otros nunca depositaron y 12 donaron vía PayPal y se logró un acumulado de unos 76 dólares en total. Yo pedía unos 100 pesos de apoyo y hubo quien depositó más de tres veces esa cantidad. Si consideráramos que del total depositado se dividiera en 100 pesos, entonces estaríamos hablando de 15.2 personas que apoyaron. En los que apoyaron vía PayPal, hubo quien me depositó 5 centavos, sí, 5 centavos y hubo quien donó 356 pesos (ya quitando la comisión de PayPal).

Cabe decir que hubo gente de Colombia, España, Estados Unidos y de algún país más que se me escapa, que donaron.

En resumen, de los 4500 que descargaron el libro, sólo el 0.44% donó.

El experimento lleva a una conclusión es sencilla. Este esquema parece no funcionar. Y el asunto es que no encontré el apoyo que esperaba por parte de los que descargaron el libro.

Y ojo, no le reclamo nada a nadie pues en el experimento no había ninguna obligación. Estos son los datos fríos del asunto y quizás el esquema no funciona por muchas razones. Creo que tal vez haya que hacer algunas modificaciones, refinarlo y ver asi los autores pudiesen tener una posibilidad -ya no de vivir de sus libros- sino de al menos, tener un apoyo razonable para seguir produciendo contenidos.

En cualquier caso agradezco a los que donaron a la causa.