Wednesday, October 22, 2014

Sobre Ayotzinapa


Enrique Peña Nieto empezó su mandato con unos bríos de alguien que supuestamente buscaba cambiar finalmente a este país. Decenas de reformas estructurales, caída de los viejos principios sobre el petróleo y una supuesta nueva concepción para hacer que México entrase al primer mundo. Pero todas sus cacareadas reformas, toda esa imagen del "salvador de México", como lo puso una revista norteamericana en la portada de la misma, todo su rollo del presidente galán, atractivo, que puede echar rollos todos los días aunque no se haga nada en favor de este país, se ha venido abajo con la desaparición (y probable muerte) de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, amén de que en un extraño enfrentamiento con estos estudiantes, hubo ya seis muertos, todos producto de grupos criminales en conjunto con los policías municipales.

El crimen organizado parece ya haberse infiltrado desde hace años en lugares como Michoacán y Guerrero. Este último estado siempre ha tenido muchas dificultades y los grupos guerrilleros han sido un denominador común. Todos podemos ver que ahora los funcionarios públicos son personas con puestos de alto riesgo y de pronto, quién sabe por qué, se sabe de que asesinaron al alcalde de no sé dónde, o al presidente municipal de quién sabe qué otro lugar. Los móviles nunca se saben, pero bien pueden suponerse: son gente que está coludida con los criminales que al no hacer lo que estos últimos quieren, pagan con su vida. Porque sino, ¿de qué otra manera podemos sino entender estos asesinatos?

Lo que está pasando en Guerrero: la desaparición de 43 normalistas, los estudiantes asesinados, las fosas clandestinas halladas por decenas, muertos sin nombres, sin familias, hablan que este país se lo está llevando el diablo en el mejor de los casos. Las autoridades ante la emergencia nacional, ante la imposibilidad de ya tapar el Sol con un dedo, han salido a decir que "no habrá impunidad", "que irán por quien sea el responsable". El "caiga quien caiga" del gobierno en turno es el mismo de hace años y más años. La gente está fastidiada en serio porque ya el asunto se ha salido de proporción. Que alguien robe en el gobierno bueno, así pasa, pero que ahora salga un cretino a decir: "sí, robé, pero poquito" y que además, salga re-electo, suena por demás absurdo. Y esto es sólo un botón de ejemplo.

Se pide que este sea un país de leyes y que la ley se respete. Pero la ley no sirve, es un instrumento del poderoso contra el que no tiene nada. Hoy lo vemos con esta ridícula y absurda matanza. Hay un alcalde desaparecido, con su mujercita, otra ficha del crimen organizado. Y tenemos al gobernador Aguirre, que es un títere de los criminales pero él, muy digno, ha decidido no pedir licencia ni separarse del cargo porque dice él: "tiene las manos limpias de sangre".

Murillo Karam, el Procurador de Justicia de este país puede tener las mejores intenciones, pero no se puede con este tipo de asociaciones delictivas. Limpiar las policías, jugar a que dizque la ley se cumpla, no pasa precisamente de buenas intenciones, pero nada más. Se acabó para el presidente bonito la luna de miel con este país que iba a sacarlo del tercermundismo para convertirse en un personaje lamentable, por decir lo menos. Sus discursos cotidianos, porque es lo único que hace, no resuelven nada. Su peinado con gel, perfectamente en su sitio, no soluciona nada. Su impecable vestimenta ya no apantalla a nadie.

Son más de tres semanas con 43 estudiantes pobres, normalistas, de un pueblo poco menos que perdido, pero que ha puesto al gobierno de este país en la picota internacional, porque ha demostrado que un país no se hace de bonitos letreros, de imágenes mediáticas sobre lo geniales que somos. No. Se ha mostrado que México se está cayendo a pedazos y que la gente cada día está más cansada y harta de tantos abusos. Todo tiene un límite y si no lo ven los gobernantes es porque son una sarta de imbéciles. Tienen una papa caliente en las manos y parece no importarles. Pero ya veremos. Las cosas en este México son ya muy graves.

Tuesday, October 21, 2014

Programación lúdica: más sobre el filtro "Máximo"


En el artículo pasado platiqué la idea de hacer un programa que limpiara, de alguna manera, un documento que me interesa, pero que viene como escrito en súper-negritas. Usé el filtro "máximo" (Federico Mena, uno de los que han trabajado en Gimp, si la memoria no me falla), me dijo que usara el filtro "erosión", pero es el mismo que usé. Federico sugirió bajarle el radio de la vecindad. Estaba usando uno de 5x5 (véase la siguiente imagen):


Así que reduje al mínimo la vecindad del filtro y así "erosionar" menos la imagen. Usé el filtro 3x3 (ver siguiente imagen):



Hice una prueba con ambos filtros, con la página 13 del documento y esto fue lo que hallé (presento las tres versiones, un fragmento de la imagen original, la del filtro 5x5 y la del filtro 3x3, de arriba a abajo).



Como puede verse, usando el filtro con su mínima vecindad, hallé que la imagen era más legible aunque de todas maneras, la lectura es complicada de hacer.

En un afán por resolver esto, decidí pasar el archivo a PDF y procesarlo con un reconoceedor de caracteres óptico (OCR) en línea (http://www.onlineocr.net/). El resultado fue éste (se muestra sólo un fragmento):



Como puede verse, el resultado de la conversión es desastroso. Meditando sobre el asunto, probablemente haya que usar diversos filtros para procesar la imagen y uno solo, como este filtro, que "erosiona" la imagen, no es suficiente.

Sin embargo, Vivaldi González (así se llama, es verdad), uno de los mejores estudiantes que he tenido, amén de ser un tipo muy abusado, me esribió por Facebook indicándome lo siguiente, lo cito:

De tu problema con las imágenes en super negrita, imagina una letra "t", la línea vertical y horizontal deberán abarcar 3 pixeles de ancho normalmente (por decir algo). Cuando están remarcadas en negrita estas proporciones se modifican (duplican) por sugerir algo. Lo que yo sugiero que hagas es algo así como: Imprimir 5 veces en un acetato el texto, cada acetato recorrerlo ciertos pixeles, uno en cada dirección uno lo dejas sin mover.  Habrá una especie de intersección en algún punto, aquellos pixeles que no intersectan se volverán blancos. Eso dará una apariencia de adelgazar las letras (creo yo).

¿Cómo ven esta idea? La he meditado pero no me parece funcional. Pongo un fragmento de una de las cuartillas originales (con zoom), para ue vean cómo se ven las palabras de forma original.


Se aceptan sugerencias...

Monday, October 20, 2014

Programación lúdica: Un experimento fallido


Recientemente conseguí una tesis de maestría, de la Universidad de Alberta, en Canadá, la cual habla de un tema que estoy investigando. La tesis se puede descargar directamente en formato PDF del sitio de la mencionada institución. Descubrí que en realidad el PDF es una colección de imágenes, es decir, no es un texto convertido a PDF sino que pareciera que alguien escaneo -quizás página por página- la tesis original y la hace accesible como PDF, aunque investigando un poco más, hallé que no se escaneó, sino que es una imagen microfilmada y pasada a PDF de alguna manera.

La cuestión es que el escaneo de la tesis permite leerla pero, por alguna razón, quedó muy oscura, es decir, cada página muestra las palabras como si estuviesen en “súper-negritas”. Se puede leer, pero cansa, resulta de alguna manera incómodo. Como que el cerebro tiene que esforzarse para entender algunas palabras. Como me empezó a fastidiar esto, pensé que algo se podría hacer, y considerando que de procesamiento de imágenes algo sé, pues he dado este curso por algunos semestres en la Facultad de Ciencias de la UNAM, empecé a buscar qué filtro podría usar para hacer más legible el documento en cuestión.

Se me ocurrió entonces la siguiente idea: tomar cada página del texto, como una imagen JPG y procesarla con un filtro aún por determinar. El primer problema era cómo pasar un archivo PDF a imágenes. Sorpresivamente hallé que más de uno ha tenido esta necesidad y hay algunos programas que funcionan de manera gratuita, en línea, que hacen esta tarea. El que hallé muy conveniente es éste, el cual puede procesar un archivo PDF hasta de 25 megabytes. Suficiente, mi archivo era de 3 megas, aproximadamente.

El convertidor me presenta cada una de las hojas procesadas como imágenes, las cuales puedo descargar una por una, pero el propio sistema en línea me crea un archivo comprimido con todas las imágenes creadas. Así me ahorro el dar unos 102 clics para descargar cada imagen (la tesis en cuestión contiene 102 páginas de principio a fin). Una vez con las páginas convertidas a imágenes JPG, me puse a ver qué filtro podía ser el más adecuado. Hallé que probablemente el filtro “máximo” podría hacer la tarea. Este filtro toma una vecindad de 5 x 5 pixeles y calcula los colores en cada uno de ellos. Se halla el más brillante y ése se coloca en el punto de interés, es decir, en el centro de la vecindad de 5 x 5. Esto es básicamente un filtro llamado de “convolución”, el cual permite hacer filtros como los siguientes: hallar bordes, hacer la imagen más difusa, hacerla más precisa, etcétera.

Como todas las imágenes las tenía en una carpeta, escribí un pequeño programa que lee imagen por imagen (de la carpeta que yo especifico), las procesa y me entrega cada una de las imágenes convertidas. Cuando se tienen todas las imágenes convertidas, entonces se hace el proceso inverso, es decir, se suben a una página todas ellas y un programa en línea las convierte en un archivo PDF (también de forma gratuita).


Hice una prueba usando la imagen que venía en donde leí sobre el filtro máximo y parecía convincente. Entonces tomé las imágenes y las empecé a procesar… El proceso es lento, pues cada una de ellas es de unos 1275 x 1650 pixeles. Además, en un afán de ser más eficiente, antes de procesar cada imagen la pasaba a blanco y negro. Hice un par de pruebas ya con las primeras páginas de la tesis a ver cómo funcionaba el asunto y hallé estos resultados: No funcionó. No fue el filtro adecuado… Habrá que buscar otro. Quizás el filtro “Sharpen” sea el correcto. Fue todo este trabajo fue experimento fallido, pero aprendí bastante al programarlo. Esta es otra de las virtudes de la programación lúdica.

Friday, October 17, 2014

De la Sección "El Cibernauta", Revista Personal Computing México, Diciembre de 1994





 De un cuento que escribí hace 20 años:

Arte de Magia

Han pasado ya algunos años de la vieja promesa de crear máquinas inteligentes. Al principo, cuando era un joviencito, animado por las tantas virtudes que tarería la inteligencia Artificial, me lancé de lleno a estudiar el problema y en verdad que aprendí mucho: las redes de transición, los métodos de inferencia con encadenamiento hacia atrás o hacia adelante, la lógica no monotónica, los sistemas expertos... Es decir, en unos años me convertí en un especialista.

Por supuesto sé que la ciencia está llena de fracasos, y de sólo uno que otro éxito, que brilla lo suficiente para opacar todo lo que falló.  Hoy en día existen procesadores de palabras que conocen nuestro estilo y adivinan nuestra siguiente palabra, con lo que escribir largos textos se ha convertido realmente en teclear  algunas palabras claves aquí y allá. O bien, hojas de cálculo que, además de hacer cuentas con gran precisión y a altas velocidades, extrapolan datos y dan avances sobre el comportamiento financiero de los próximos meses. Claro que tienen sus desventajas: ¿Quién no recuerda el crack financiero que puso al mundo al borde de la guerra hace más de un siglo?

Pero es otra historia la que le quiero contar a nuestros jóvenes, con la esperanza de que nunca se olvide.

Roger Shank llegó un día y conmocionó a la comunidad de programadores con los ocho puntos que mostraban las características de un verdadero programa con la capacidad de discurrir. Pronto, todos los investigadores se abocaron a crear programas que cumplieran con esos atributos. Todos los conceptos de Shank fueron atacados sistemáticamente: la representación del conocimiento, la creatividad, la curiosidad, el conocimiento del mundo exterior, la decodificación, se volvían característica incluida en todo programa inteligente moderno inteligente. Sólo una opción no había podido solucionarse: la del conocimiento interno. Aquella según la cual el programa era consciente de sí mismo. Este concepto es tan elusivo que decidí abandonar esta ciencia si no podía crear, en un tiempo finito como el resto de mi vida, un programa que fuese consciente de sí mismo.

Trabajé intensamente día y noche Los libros, documentación relevante, discos y más discos con información pertinente al tema entorpecían mis constantes caminatas por el estudio. Por fin llegó el día de probar mi prototipo.

Después de cargar el programa ya compilado, la pantalla desplegó una frase: "Buenos días"... Nada inteligente, pensé.

Le contesté: ¿"Sabes quién eres?". La máquina quedó estática, sin respuesta. Pasaron angustiosos momentos antes de que recibiera una contestación, junto con una fuerte carga de adrenalina. "Sí, lo sé. Soy un programa de computadora que tú escribiste". Me temblaban las manos. Volví a inquirir: "¿En serio sabes quién eres?". Otra larga pausa. "Lo sé, entiendo lo que soy".

En un instante caí en la cuenta de lo espantoso de mi creación. Jalé el enchufe y desconecté el monstruo recién creado, prometiéndome no permitir que el liderazgo humano en el discurir fuese puesto en tela de juicio.

No he vuelto a encender mi computadora.






Friday, October 10, 2014

¿Concursos para ricos?


A veces el trayecto de la UNAM hasta mi casa es largo y tedioso. Basta que llueva (no tiene que caer una gran tormenta), o que un auto, uno solo, se descomponga en el periférico, para que vayamos a vuelta de rueda. Normalmente lo más pesado llega cuando enfrento el túnel de Reforma, el cual siempre va a una velocidad mínima porque los policías tienen la extraña consigna de cerrar el carril de la derecha para que los que se incorporan al periférico (nosotros saliendo del túnel), puedan hacerlo. Pero bueno, la cuestión que me ocupa no es el tránsito de la ciudad de México, sino el hecho de que pasar algunas horas sin sentido sentado en el auto tratando de convivir en el tránsito capitalino, me hace a veces reflexionar sobre temas que no parecen tener relación. Y así, mientras regresaba a mi casa, recordé una promoción que anuncia Diego Luna.

Se trata de que les mandemos a los organizadores el recibo más alto de teléfono que hayamos recibido. El concurso tiene algunas limitaciones. El recibo debe ser de un teléfono residencial, de casa/habitación. Vamos, no se vale del teléfono celular. Y bueno, independientemente de la pregunta, ¿cuál será la mayor cantidad que alguien habrá pagado por hablar por teléfono en un mes? Quiero pensar que la mayoría de la gente, aunque hable mucho, sus recibos no pasarán de una cifra alta pero manejable, 3, 4, 5 mil pesos quizás. No lo sé. Tal vez alguna persona en este país habla mucho por teléfono y de larga distancia desde su casa, pues a lo mejor trabaja en una actividad en la que está obligada a hablar fuera del país contínuamente.
¿Qué tipo de persona puede ser esa? ¿Clase media (o como un amigo dice, clase pobre alta)? Lo dudo. Tal vez hay empresarios que muchas veces hablan desde sus respectivas casas por muchos, demasiados minutos. Es decir, este concurso se ve simpático pero claramente parece pensado en los ricos.

Normalmente cuando se hacen promociones, se busca que los premios se los lleven gente que en general no tiene los recursos propios para hacerse de esos premios. Por ejemplo, una empresa a la que le hice un análisis probabilístico (hace años) para un concurso en donde se compraba un helado y a cambio al comprador goloso se le daba un sobrecito con un rompecabezas de seis piezas, muy fácil de armar. Si el rompecabezas tenía la figura de una camiseta, una bolsa, o un avión, entre otros premios, la empresa le cambiaría el rompecabezas por la camiseta, un "backpack" o un viaje a un destino turístico nacional (Gobernación sugería que los premios basados en viajes se hiciesen de preferencia a destinos nacionales).

Ganarse un premio no era fácil porque normalmente había que comprar unos 10 helados para ganarse, por ejemplo, ¡un helado gratis! Había dos viajes, pero los rompecabezas de los aviones -a todos, excepto a dos- les faltaba una pieza que nunca salía. La razón de esto es que no existía dicha pieza. Los dos rompecabezas completo del avión venían ya en la bolsita. Es decir, si uno se compraba un helado y hallaba que en el sobre venía el avión completo, se hacía de un viaje. La empresa no sabía quién se podía ganar los viajes, pero eso sí, sembraba esos premios en colonias populares. Vamos, que si había una heladería en las Lomas, ahí no sembraba el premio del viaje, pues se asumía que los que compran helados en las Lomas tienen dinero para viajar sin necesidad de apelar a promoción alguna.

Los premios pues, buscaban darse a gente con menos posibilidades. Regresando al concurso del recibo más caro, me parece que es una promoción para ricos, porque como sea, seguramente los que tienen más recursos económicos no pensarán demasiado en gastar dinero hablando de sus teléfonos residenciales, quiero creer. O más simple aún: quien gane más dinero probablemente gaste más ¿no? Y en ese sentido, como no les preocupan demasiado las cuentas, es evidente que de ahí podría salir el ganador. Pero a lo mejor estoy elucubrando más de la cuenta. Tal vez los ricos hablen más y a lugares más remotos pero probablemente lo hagan desde su celular, el cual no está incluido en la promoción. ¿Ustedes qué piensan?


Thursday, October 09, 2014

Porqué las redes sociales no son tomadas en cuenta




"Increíble pero falso" [The Invention of Lying], es una película del 2009, en donde la trama gira en un mundo donde nadie jamás miente. No existe semejante concepto hasta que el personaje de la cinta miente por primera vez y ve que puede sacar una ganancia de ello. La vi un día en la televisión pero no la pude ver completa. La idea de que los seres humanos digan siempre la verdad parece ser extraña pero en general, pensamos que es lo que debería ser, es decir, mentir es en general malo. ¿O no?

Y se me ha ocurrido hablar de esto porque entro a Facebook y veo la imagen de la "superluna", la cual además, está teñida de rojo porque supuestamente con el eclipse lunar se pone de ese color. Todo eso es una exageración de la prensa que están siempre desesperados por vender la noticia. La superluna, si existe, que es cuando está más cerca de la Tierra, tiene un tamaño apenas un 11% mayor que el original. Todas las fotos que se publican con semejante Luna gigantesca son absolutamente falsas, pero parece ser que la gente cree en todo esto porque se parece a cuando se pensaba "si está impreso en un libro, seguro es cierto". Pues no, no es cierto.


Y siguiente en Facebook veo una imagen de una serie de jóvenes en el piso, desnudos algunos de ellos, en donde hay una serie de policías que los vigilan. Quien pone la foto indica que es sobre el reciente problema con los estudiantes normalistas, los cuales han desaparecido (son más de 40). Se dice que fue la propia Policía de Iguala quien los secuestró, pero nadie sabe. Ah, eso no importa, pues alguien "filtró" una imagen de este ilícito que quién sabe de dónde salió. No hay fechas, no hay ningún elemento para confirmar que sea cierta esa foto, pero cuando se publica se torna automáticamente verdadera. Y si hacemos una búsqueda de fotos en Google, la imagen en cuestión tiene ya unos 3 años de haberse publicado. Entonces ¿cuál es el afán de publicar esta foto falsa? ¿Es que la problemática no es lo suficientemente grave como para atizar el fuego más aún con fotos falsas?

Desde luego que esto no es privativo de este país. Cuando mataron a Bin Laden, inmediatamente apareció una foto de un tipo que parecía ser él, ya muerto, pero una investigación de un par de minutos en la red demostró que fue una composición fotográfica con Photoshop en donde fusionaron una foto del terrorista con la de otro que habían matado. De nuevo, ¿quién tiene el ánimo de perder el tiempo en esto? ¿Fue porque el gobierno norteamericano indicó que no publicaría ninguna foto de este evento y por el morbo popular, alguien decidió hacer el montaje entonces? En serio, ¿por qué mienten?


El punto es que este tipo de acciones, que son cotidianas, bajo el argumento de que hay que difundirlas porque las van a quitar (aunque no se sepa nunca quién tiene ese poder de quitar las fotos que quiera de un usuario de Facebook), cuando son falsas, que es el denominador común, no colabora a tomar en serio las redes sociales ni a sus miembros. Si las redes sociales fuesen útiles, deberían serlo empezando porque tienen credibilidad pero nosotros, como seres humanos, lo que hemos hecho de estas redes es un enorme basurero de babosadas, de chistes, de puntadas graciosas, de tonterías, de estupidez en extremo.

Y me parece lamentable pues ya tenemos esta gigantesca tecnología que casi nos hace a todos casi el tener el don de la ubiquidad. Podemos saber lo que pasa en el mundo casi instantáneamente. Podemos platicar con amigos que estén en el otro lado del planeta de manera instantánea. Y tenemos este poder de publicación, el cual estuvo vetado por muchísimos años para la mayoría. Y en lugar de sacar provecho de esto, lo que vemos es un pésimo uso de los recursos, un afán de ser quizás popular a base de mentiras, a base de hechos falsos que se disfrazan como verdad al presentar una foto manipulada con Photoshop, pretendiendo engañarnos.

Por eso no servimos como raza, porque somos mentirosos por definición, porque parece ser que a los seres humanos les encanta engañar a sus semejantes y por eso no sirven las redes sociales realmente, porque no contribuyen a ser mejores, al contrario, me queda claro que son absolutamente inútiles para incidir en las problemáticas de los países.

Wednesday, October 08, 2014

Cuando una decisión cambia todo


Ayer salí de mi casa para ir al sur. Se me ocurrió no tomar el segundo piso a la altura de  San Antonio, pues el tránsito en el periférico parecía fluir normalmente. Sin embargo, pasando la entrada al segundo piso, cien metros después, hallé que los coches se empezaban a detener. Hubo un accidente de tránsito y ya estaba el automóvil de la aseguradora, una patrulla y una motocicleta de la policía, en donde estos dos últimos elementos por alguna razón habían detenido la entrada de la lateral, amén de cerrar el carril de la derecha (cuando el accidente ocurrió en el carril de alta velocidad). En fin, íbamos a vuelta de rueda pero cuando pasé el auto siniestrado, parecía que las cosas irían mejor. Pero no fue así. doscientos metros después regresamos al "vuelta de rueda". ¿La razón? Nunca la supe, pero de Barranca del Muerto hasta San Jerónimo las cosas fueron lentas, muy lentas.

Y entonces me puse a pensar cómo la decisión de no subirme al segundo piso me hizo padecer un tránsito inesperado y unos 40 minutos más de tiempo para llegar a mi destino. Una decisión que cambio todo. Y si me refiero a esto es porque en el Seminario de Inteligencia Artificial (Ajedrez por Computadora), estamos revisando la apuesta de David Levy.

La historia va así: En 1968 Donald Michie, fundador de l departamento de Inteligencia Artificial y Percepción, en la Universidad de Edinburgo, invitó a Levy, ya un fuerte maestro internacional, amén de ser un estudiante graduado en ciencias de la computación, a la Conferencia sobre IA que se llevaría a cabo en Edinburgo. Levy jugó una partida amistosa con John McCarthy (el autor del lenguaje Lisp, ni más ni menos), la cual ganó el primero. McCarthy le dijo entonces a Levy que podía éste vencerlo siempre, pero que predecía que un programa de computadora le ganaría a Levy en los siguientes diez años. David entonces hizo su famosa apuesta, en la cual aseguraba no habría programa que le ganara en una serie de partidas con los tiempos de torneo. McCarthy aceptó la apuesta después de consultar  a Michie. Originalmente se apostaron 500 libras (250 por parte de McCarthy y otros 250 por parte de Michie), pero luego se duplicó cuando Seymour Papert (el creador del lenguaje Logo), del MIT y Ed Kozdorwicki (creador del programa COKO), se unieron a la apuesta.

David Levy eventualmente ganaría la apuesta en un match a seis partidas (en donde él tenía solamente que hacer 3 puntos, la mitad). Chess 4.7 no pudo contra el Maestro internacional, empatando una partida (la primera), y ganando una, en donde Levy indica, experimentó cuando la puntuación le favorecía 2.5 a 0.5, y en donde planteó la peligrosa defensa denominada como "gambito Letón". De hecho, la estrategia del maestro internacional fue "la de no hacer nada", y así logró ganar fácilmente el encuentro. Los involucrados en la apuesta pagaron un par de semanas después de concluido el match, a excepción de Kozdorwicki, quien le debe a David Levy 250 libras más los intereses compuestos desde el año 1978 (de hecho, en el 2007, en el Campeonato Mundial de Ajedrez llevado a cabo en la Ciudad de México), el propio Levy me confirmó que el autor de COKO no le había aún pagado el dinero que le debe.

Pero si hablo de esto es porque la apuesta de Levy fue más allá que un hecho entre particulares: movió a la comunidad de científicos y gente de computación a desarrollar técnicas y algoritmos para atacar el problema del ajedrez. Dicho de otra manera, esta decisión (la de trabajar basándose en querer ganarle la apuesta a Levy), cambió probablemente el rumbo de la investigación del ajedrez por computadora y para bien. Es curioso que una apuesta de menos de 2000 libras se haya convertido en un catalizador para la investigación más profunda del ajedrez computarizado. Me parece que Levy merece el crédito de empujar este desarrollo aunque probablemente lo hizo sin pensar en las consecuencias.  Esto es, una decisión cambio el derrotero de esta disciplina.

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(*) La ilustración muestra al MI David Levy (ataviado con smoking), en una de sus partidas contra Chess 4.7, que se llevó a cabo en Toronto, Canadá, en el edificio de la Galería Nacional, a fines de agosto de 1978.