Tuesday, September 30, 2014

¿Por qué no podemos creer en los OVNIS?



Me queda claro que en lo vasto del Universo, debe haber otros seres pensantes, conscientes de sí mismos, que probablemente se preguntan si están solos. La raza humana ha emprendido esfuerzos para saber si hay vida fuera de nuestro planeta y por el momento no parecen dar con una respuesta positiva. De hecho, parte del problema esa que buscamos vida como la nuestra porque es finalmente, el único tipo de vida que conocemos. ¿Habrá vida en otros términos? ¿Habrá animales en otros planetas que respiren metano, por ejemplo? ¿O que quizás que no sean de carbono, sino de silicio? Se supone que esto lo debería estudiar la exobiología, pero la realidad es que en el mejor de los casos es una especulación educada.

Y hablo de esto porque un amigo me mandó un documental que está en youtube, el cual tiene un sinfín de testimonios a favor de la existencia de los platillos voladores. No he visto el documental completo, pero algunos fragmentos de las pruebas que presentan ya han sido explicadas por los científicos. Hay, sin embargo, fotos y videos que dejan una duda razonable sobre la existencia de visitantes extraterrestres en nuestro mundo. ¿Podrá ser posible? No lo sé y dejo la duda como razonable. Sin embargo, pienso que no existe a la fecha un trabajo científico serio que se vaya en favor o en contra de los OVNIS. ¿Una de las razones? Es que en más de cincuenta años de este fenómeno, no tenemos un solo tornillo de una nave extraterrestre.

Para colmo, los que creen en el fenómeno OVNI presentan siempre pruebas borrosas en video, tomadas con cámaras caseras o bien, usando incluso un teléfono celular. Con las fotos pasa más o menos lo mismo. En las fotos más claras, uno podría pensar que si esa foto es verídica, ya está, asunto solucionado: somos visitados por extraterrestres. Pero... ¿por qué no se toman en serio esas fotos? ¿Por qué no son pruebas?

Podemos ir al pasado y revelar los trucos, incluso burdos, de personajes como aquel campesino suizo, Billy Meier, que clama haber estado con seres extraplanetarios. El video (ver el enlace, es absolutamente ridículo. La explicación de esa "nave" filmada es clara: está colgada de un hilo. No hay que ser un genio para darse cuenta de eso). Con la tecnología actual muchas fotos parecen más que reales, pero son producto de Photoshop. La idea es -de alguna maneras convencer. ¿Las razones? Hay quien vive de esta vacilada y cualquier punto luminoso que se mueva en el espacio es suficiente argumento para decir que la nave es de otro planeta y que nos vienen a visitar.



Trucos fotográficos han existido siempre. Por ejemplo, Arthur Conan Doyle, el creador de este gran personaje, Sherlock Holmes, creía en la existencia de las hadas. Y tenía pruebas: una serie de fotos tomadas en 1917 que desde luego, hoy en día cualquier sabría que son falsas de toda falsedad. O bien, la foto de Harvey Lee Oswald, el supuesto asesino solitario de Kennedy, que hoy se sabe, es un fotomontaje bastante primitivo.



¿Por qué se hacen estos trucos? Porque repito, se quiere convencer sobre una realidad, aunque sea ficticia, con la intención de hacer dinero, vivir del cuento, o qué sé yo. A todo esto, en "El Héroe Desconocido", Rafael Inclán representa a un tipo que se inventa la historia de un lejano pariente suyo que era un héroe histórico local. Y en ese contexto se crea toda la aventura que el personaje vive.  En algún momento Inclán dice: "Mi héroe es una mina"... Así que claramente la motivación de hacer dinero es parte de la trama. Pues bien, esto parece entonces ocurrir con este fenómeno de los platillos volantes. Somos engañados por algunos vivales que a todo le ven cara de extraterrestre, y que además, hacen de esto un modus vivendi, por ejemplo, Jaime Maussán.


Y olvidémonos de los OVNIS. ¿Recuerdan las fotos del monstruo del Lago Ness? Pues bien, una de las fotos más famosas es un burdo truco. Los creadores lo revelaron medio siglo después de decir que era una foto real. Nessie, el supuesto monstruo, genera unos 40 millones de libras por año. Un mítico monstruo que nadie ha visto y que probablemente nadie vaya a ver jamás. Hoy nos puede hacer creer la tecnología que hay dinosaurios reales, como en Parque Jurásico, o bien, hacer animaciones con tal perfección que reten al ojo clínico más avezado y no pueda encontrar el truco. Pero esto no significa que haya marcianos entre nosotros. Hay sí, fenómenos de difícil explicación pero no podemos por ello afirmar que la tesis extraterrestre es la adecuada.

En resumen: el problema es simple: los propios fanáticos de un fenómeno como los OVNIS lo desprestigian, lo hacen que sea un cuento, lo hacen increíble. Por eso no pasa de ser una plática entre amigos cuando no se tiene nada mejor que hacer. ¿O no?

Sunday, September 28, 2014

¿Por qué México no avanza?



México es un país pobre en muchos sentidos, pero como esto a algunos les incomoda, entonces prefieren escuchar que "es un país en vías de desarrollo". Con unos 110 millones de habitantes, la mitad de su población está en pobreza, cosa que no debería ser siquiera plantearse, pues por muchos años tuvimos gobiernos que supuestamente lidiaron de múltiples maneras con el problema. La realidad es que todos esos esfuerzos no prosperaron y probablemente esto se debió a algo simple: la corrupción que por muchísimos años han mantenido a México en estas condiciones de desigualdad, en donde unos pocos se hacen grandes millonarios de la noche a la mañana o bien, el hacerse político en este país representa sueldos y prestaciones maravillosas que hacen que cualquiera que acceda a alguno de estos puestos públicos pueda vivir como un magnate.

Pero más allá de esto, México es el país donde se mete mucho dinero a una actividad y por razones inexplicables, jamás se obtienen resultados. Dos ejemplos: la educación en México, lidereada por Elba Esther Gordillo, una señora que difícilmente sabe leer y que se convirtió en la líder a perpetuidad del Sindicato de Maestros de este país (hasta que este gobierno decidió encarcelarla). La señora, que no creo que pase ser más allá de maestra normalista, vivía como millonaria y la razón es que lo era. Con el dinero que los gobiernos de este país le daban, lograba comprarse mansiones en San Diego, California, vestir como una modelo internacional y adquirir bolsas de mujer de marca, que costaban arriba de los 30 mil pesos. Otro ejemplo: el deporte nacional, el cual palidece cada cuatro años para regresar de eventos como las Olimpiadas, con una que otra medalla. Y vamos, que dinero al deporte se mete ¿por qué no salen grandes deportistas? ¿por qué los que logran una medalla es por su propio esfuerzo, pues al final del día sabemos que el gobierno en turno no le ayudó en nada al ahora triunfador? Misterio.

Pero si hablo de todo esto es porque me entero que la India acaba de poner en órbita, después de un año de viaje, a su satélite Mangalyaan, que costó unos 73 millones de dólares. Unos 985 millones de pesos. La exitosa misión de la India está unas 9 veces por debajo -en costos- que lo que gasta la NASA para la misma tarea. Dicho de otra manera, la India logró entrar a la carrera espacial con recursos limitados, muy limitados.

Y me puse a pensar: ¿No podrían los mexicanos hacer algo parecido ya que tenemos la Agencia Espacial Mexicana? ¿A poco somos menos inteligentes que los indios? ¿A poco no tenemos científicos de primer orden? Bueno, quizás ése no es el problema. La realidad es que 73 millones de dólares, o unos mil millones de pesos mexicanos resultan cifras que se antojan enormes, ¿verdad?

Pues no lo son. ¿Se acuerdan cuánto costó la Estela de Luz? De un proyecto inicial, que se presupuestó en 750 millones de pesos, se fue al doble, 1500 millones de pesos. ¿Y para qué? Para un monumento que no es otra cosa que un símbolo de la corrupción. Con las dos terceras partes podríamos haber entrado a la carrera espacial quizás... Y no se necesitaría ir hasta Marte, pues hay muchísimas otras posibilidades. Pero ahí están los números. Ahí está la realidad, dibujada en esta ciudad como la gran "suavicrema". Y después nos asombramos porqué México no avanza.

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(*) La ilustración es de Hernández, el monero.

Tuesday, September 23, 2014

Sobre los teléfonos celulares


La telefonía celular lleva ya muchos años de existencia y desde el primer teléfono que sacaron, que parecía un ladrillo, a los modernos teléfonos inteligentes que ahora tenemos, han pasado muchas cosas y se han desarrollado nuevos negocios que nadie antes habría imaginado. Por ejemplo, los teléfonos se convirtieron en los asistentes personales, como la Palm en su momento, con la diferencia de que este último dispositivo no tenía manera de comunicarse con el exterior. Y sí, hubo dispositivos Palm que podían conectarse a Internet de forma primitiva pero ya era tarde, los teléfonos inteligentes habían llegado y Palm desapareció (bueno, fue vendida a Hewlett-Packard, que parece ser hizo una pésima compra de donde nunca pudieron sacar provecho, empezando por WebOS, un poderoso sistema operativo móvil que terminó por convertirse en código abierto y en donde -parece- habrá quedado como un interesante trabajo lamentablemente perdido).

Hoy en día los teléfonos inteligentes abundan. Los hay de gama baja, media y alta, y desde luego, las diferencias entre estas categorías tiene que ver con qué hardware y software tienen los diferentes aparatos. Sin embargo, ya prácticamente todos los teléfonos inteligentes tienen acceso a una tienda virtual. Los tres competidores parecen ser iOS, Android y Windows Phone (en ningún orden en particular), y el éxito de algún teléfono depende no sólo de su construcción y sus materiales, sino de que las empresas que los fabrican den soporte, tengan una amplia tienda de apps que puedan comprarse o descargarse gratuitamente, para facilitar las posibilidades de lo que pueden hacer con el teléfono.

Debido a que los teléfonos modernos se pueden conectar a Internet directamente, empezamos a ver que el teléfono es una computadora portátil, con tanta memoria como muchas computadoras de escritorio, que permite en la palma de la mano hacer maravillas. Es interesante notar que las llamadas por celular cada vez son menos, mientras que los mensajes en modo texto han crecido exponencialmente. Algunas cifras indican que el número de mensajes mandados en Estados Unidos por mes ha crecido enormemente, de 14 mil millones en el año 2000 a 188 mil millones en el 2010, de acuerdo a una encuesta del Instituto Pew y además, no se ve que este número vaya a decrecer o estabilizarse. La revista Time dice que los norteamericanos entre los 18 y 29 años mandan y reciben un aproximado a 88 mensajes de texto por día, comparado con 17 llamadas de teléfono. Esto decrece con la edad, pero incluso en personas mayores a 65 años, se tiene una razón de 5 menajes por 3 llamadas. Aparentemente quienes más "textean" son los jóvenes. Por alguna razón prefieren escribir en sus tecladitos de sus teléfonos a hablar por voz con alguien ¿Será quizás esta la razón por la cual la interfaz por voz sigue sin ser utilizada masivamente? ¿Será que a la gente le gusta escribir más que hablar?

Pero más allá de esto, es interesante ver algunas de las reacciones de las personas que utilizan un celular. Estaba yo en el avión de ida a San Francisco, cuyo viaje -desde la Ciudad de México (iba a poner CDMX que tan de moda está)- es de 3:45 hrs. nada más. Cuando aterrizamos en Estados Unidos y el avión se detuvo, el Capitán indicó que podían usarse los teléfonos celulares. Inmediatamente todos a mi alrededor encendieron sendos teléfonos y empezaron a ver si tenían mensajes o en su defecto, entrar a Facebook. ¿Por qué? ¿A poco todos estos personajes necesitaban ver urgentemente los mensajes que por 3:45 hrs. no pudieron ver? Me pareció muy curioso, porque después de esta actitud, algunos dejaron sus celulares porque no hallaron mensajes o querían mejor tomar sus maletas y salir del avión.

Otro caso que vi fue en el regreso a la ciudad de México. Un joven connacional, sentado a mi derecha, al otro lado del pasillo, prendió su teléfono desde que se sentó en su asiento y estaba como hipnotizado tratando de resolver un Sudoku. El joven no apagó su teléfono como indicó el Capitán, al momento de salir de San Francisco. Las azafatas pasaron varias veces por el pasillo y no le dijeron nada. Obviamente eso de que los teléfonos celulares pueden interferir con las comunicaciones internas del avión es un viejo mito que ya nadie cree y pienso que en algún momento, pronto, esta restricción de apagar los aparatos electrónicos al despegar u aterrizar, desaparecerá de la práctica aeronáutica comercial. Pero regresando al asunto, era muy interesante ver al joven aquel con la vista concentrada en la pequeña pantalla de su teléfono por no sé, una hora completa.

Y no se crea que quiero hacer una apología sobre los celulares, ni el re-educar a los adultos a que saquen sus teléfonos con medida o sensatez y que no lo tengan que ver para todo. Es claro que estar comunicados e informados ahora es mucho más factible por la existencia de estos dispositivos y pienso que cada quien debe saber cómo racionalizar su uso. Porque miren, entrar cada cinco minutos a ver qué nueva tontería han puesto en Facebook o ver cada 40 segundos si tengo algún mensaje en espera, resulta cada vez más ridículo, pero cada quien debe ser libre de hacer lo que le plazca finalmente. De hecho, esas iniciativas de que en comidas o cenas en restaurantes se pongan los celulares apagados y el primero que lo levante paga la cena resultan hasta infantiles. En mi opinión, el celular moderno da muchas más alternativas que hablar por teléfono, para estar informado, para tomar videos o fotos, y el satanizarlo tampoco me parece buena idea. Tal vez lo que pasa es que en el mundo hay mucha gente que tiene la idea de que tiene que re-educar a todos a su alrededor, como si fuésemos niños chiquitos, ¿o no?

Friday, September 19, 2014

Un encuentro decepcionante


Uno crece admirando muchas veces a los autores que uno lee en los libros. Pienso en Julio  Verne, que describía en sus libros maravillosas aventuras, por ejemplo, "Un Capitán de quince años", novela que me atrapó y que literalmente devoré. ¿Cómo sería Julio Verne en persona? ¿Sería un personaje para escucharlo por horas? ¿Sería tan fascinante su conversación como sus libros? dificil saberlo porque Verne murió en 1905.

Con el tiempo, mis autores más conocidos, especie de amigos cotidianos, fueron aquellos que escribían libros de física o de computación. Por ejemplo, el libro de cabecera de todo físico pudo haber sido el Resnick/Holliday o los tomos de Feynmann. Creo que Resnick murió relativamente hace poco y Feynmann hace más tiempo, pero de alguna manera son como esos maestros que uno no olvida. Resnick y Feynmann me marcaron, eso me queda claro.

En computación leí muchas obras y no recuerdo a muchos autores, porque en muchos casos los libros de programación son como referencia y no de texto, es decir, sólo abrimos estos libros cuando buscamos una información muy particular. Pero aún así hay quienes recuerdo como "amigos", por ejemplo, Marco Cantú, con su extraordinario trabajo para enseñar las virtudes de Delphi. Otro fue Lance Leventhal y de él quiero hablar.

En la Conferencia UpLinq de Qualcomm, había un señor que llevaba bastón, con sobrepeso, que me llamó la atención. Eventualmente lo encontré en el mismo elevador. Vi su "badge", es decir gafete, y me di cuenta que es este señor Leventhal, que me enseñó a programar el procesador 6502 y el 6800. Me alegré y le pregunté si él era el escritor de esos libros. Me dijo que sí pero no inició ninguna conversación. Se abrieron las puertas del elevador y le comenté que había leído sus libros, pero literalmente escapó de mi vista. No pude ni pedirle una foto con él.

Me decepcionó y entendí que no quería ser importunado, pero bueno, así las cosas.

Sunday, September 14, 2014

Ganador del reto de las frases palindrómicas por palabras


Ya tenemos ganador del reto propuesto, que era hacer palíndromas en donde la unidad era la palabra y no la letra. Recibimos las siguientes entradas:

    “Todos a buscar ganar el reto, reto el ganar buscar a todos” – Emiliano Pérez Cortés

Jesús Ortega (nada que ver con el político del PRD), mandó estos:

  •     Amo el canto que cantó el amo.
  •     Ama la tienda que tienda la ama.
  •     Dado el caso, caso el dado.
  •     Mancha, la de vino que traje en traje que vino de La Mancha.

Dice Jesús en su correo: “En general, la técnica que propongo es apoyarse mucho en palabras que tengan dos significados: uno de ellos una conjugación verbal y el otro un sustantivo (¿o quizá un adjetivo o adverbio?)”. Jesús a todo esto ha sido Campeón nacional de Scarbble y es de hecho hoy en día subcampeón nacional.

Javier Sánchez de la Barquera me mandó éste:

    Palíndroma! él dijo, y pregunta típicamente “¿será?”, agregó: “será típicamente pregunta” y dijo él “¿palíndroma?”

Miguel Angel Martínez Bejarano envió estos dos:

  •     “¿Escuchaste la historia?, la conté hoy y es día de anécdotas, las buenas historias son como esta: “Jose el velador, de noche trabaja, pues pasa guardia de noche, la completa jornada de trabajo Jose tuvo sueño, su noche de vela soñó esto: “Viernes es cuando vino el amo, sujeto el grito fuertemente, grito el sujeto: !amo el vino cuando es viernes!”. esto soñó, vela de noche su sueño, tuvo Jose trabajo de jornada completa, la noche de guardia pasa, pues trabaja noche, de velador el Jose esta.” Como son historias buenas las anécdotas, de día es y hoy conté la historia, ¿la escuchaste? “
  •      “Uno para todos y todos para uno”

Otros más:

  •     “Personas furiosas parecen animales, animales parecen furiosas personas” – Cynthia Anel Lopez Jimenez

  •      “Buenas personas si existen no malas personas, personas malas no existen si personas buenas” –  anelxha

  •      “Nosotros seguimos moviendonos cuando tu estas dormido, dormido estas tu cuando moviendonos seguimos nosotros” – David López

El ganador es Miguel Angel Martínez Bejarano, de 27 años,  quien trabaja como programador desde hace seis años.  Su palíndroma con letras largo es increíble. Aunque hubo otros muy buenos, éste me parece el más complejo. Por eso la taza va para Miguel Angel. ¡Felicidades!

Friday, September 12, 2014

¿Qué pasó el 11 de septiembre del 2001 realmente?


Uno de los ataques terroristas más impactantes pata nuestras sociedades modernas fue sin duda el que ocurrió el 11 de sepriembre del 2001 en Nueva York, donde dos aviones comerciales impactaron a propósito en las Torres Gemelas del World Trade Center de dicha ciudad.

Todos vimos por televisión el atentado, la caída de las torres, las personas desesperadas en los pisos superiores pidiendo ayuda, algunos de los que trabajaban ahí se tiraron al vacío ante el calor que existía en donde estaban o bien, porque la situación ya era insalvable. Las escenas, pues, fueron dramáticas y esto originó un sinfín de limitaciones a las libertades individuales. Por ejemplo, en Estados Unidos se quedaron sin aeronaútica civil por un par de semanas, hecho único en la historia de ese país. Las medidas de seguridad para viajar dentro y hacia los Estados Unidos se endurecieron e incluso, aplicaron cuotas para la seguridad aérea, que desde luego se pagan en México cuando se quiere ir al vecino país.

Hubo un informe oficial sobre el 9/11 y se expicaba ahí cómo es que dos torres como las que sufrieron los embates de los aviones comerciales, pudieron caer como si se tratara de una demolición controlada. La explicación dada en el informe ha dejado muchas dudas e incluso una sociedad de arquitectos norteamericanos pone en tela de juicio tal conclusión, por ejemplo, véase este documental:


En la visión de estos arquitectos e ingenieros, la caída de las torres gemelas fue preparado de antemano. No es posible que cayesen de esta manera. Es una demolición planeada. Más aún, el edificio 7 del WTC, que no fue tocado por los aviones, se cayó igualmente como si fuese una demolición planeada. ¿Es eso pisible? Misterio.

Cabe decir que en incendios graves de edificios, nunca se había visto estas fallas estructurales. El calor que se genera no puede derretir el acero y en las Torres Gemelas hay videos donde muestran acero derritiéndose. ¿Cómo es posible eso? Misterio.

Con respecto al avión que presumiblemente chocó contra el Pentágono,  pareciera que se hubiese gasificado literalmente. ¿Dónde quedó el fuselaje? ¿Dónde están los restos del avión? Misterio.

Obviamente esto da a una serie de teorías de conspiración. Creo que en estos años ha habido tiempo para analizar las pruebas documentales, los videos, y la opinión de un sinfín de expertos. Yo no tengo los elementos para pensar de una manera en particular, pero claramente deja dudas serias sobre cómo es que cayeron estos edificios.

Les dejo el siguiente video, el cual, evidentemente, no aporta pruebas y quizás dice cosas muy del estilo de las teorías de conspiración. Lo importante es que cada quien se haga de su propia opinión. Hay en YouTube muchos videos y documentales que pueden ser analizados y muchos de ellos no parecen ser hechos por charlatanes.


Wednesday, September 10, 2014

¿Tiene acaso una licenciatura Enrique Peña Nieto?



Hace unos días leí en alguna edición virtual de algún periódico capitalino, que alguien había solicitado al IFAI las calificaciones y grados escolares del presidente de la República Mexicana, Enrique Peña Nieto. La respuesta del IFAI es que no pudo dar con esos datos y por ende, para todo fin práctico, pareciera que el título de licenciatura de Peña es inexistente, pero ¿lo es?

Veo una fotografía en donde sale Peña Nieto con dos personas más (deben ser sus familiares, no lo sé), y ahí se ve le título que aparentemente le otorgó la Universidad Panamericana, pero... ¿esa foto es real o es una imagen photoshopeada? ¿Cómo saberlo? Revisemos la imagen ¿no nota usted algo raro? Es una foto en donde sí, se ve jovencísimo el ahora presidente de México pero... ¿hay algo más? Busque con atención...

Pues sí, Peña Nieto parece un ser con seis dedos en una mano. ¿Cómo puede ser? A partir de ahí sospecharía que estamos hablando de una foto manipulada con algún popular programa de gráficas. Porque si no es así, ¿cómo se explican tantos dedos en una mano?

Cuando se pierde la perspectiva


Hoy Apple anunció su esperado iPhone 6 y su Apple Watch. El anuncio generó todo tipo de expectativas y ya los fanáticos de la marca se hicieron presentes en la tiendas Apple incluso días antes de que la empresa los pusiese a la venta. Las colas en las tiendas Apple de Nueva York y San Francisco parecen demostrar que hay un fanatismo por hacerse de estos objetos de la electrónica moderna.

En mi opinión, Apple simplemente sigue dando más pan con lo mismo. Innovó cuando salió el iPhone... Innovó cuando salió el iPad... ¿Pero ahora? Sigue dando versiones más pulidas de sus productos pero en el fondo nada parece haber cambiado gran cosa. Y sí, probablemente tengan ahora una mejor cámara, mejor lente, sea más fácil hacer videos y lo que quieran y manden, pero en el fondo lo que tenemos es un iPhone, que conserva literalmente con lo que nació. No hay pues, grandes novedades.

Pero eso no parece importar a la empresa de la manzana cuando sus líderes se despiertan y observan que en las tiendas Apple, aún sin abrir, esperan impacientes cientos de personas que están literalmente desesperadas por hacerse del nuevo teléfono, el mismo que tienen, nomás que diferente por algunos detalles. Y están dispuestos a pagar lo que sea por tener estos nuevos juguetes.

Muy bien, Apple hace productos muy finos, sí, pero pensemos un poco: ¿desde cuándo perdimos la perspectiva de que estamos hablando de teléfonos y relojes? ¿desde cuándo tenemos que estar ansiosos por la siguiente versión de algo que finalmente es un teléfono (o un reloj)? ¿es que acaso no podemos vivir sin tener en nuevo iPhone (de preferencia dorado), para que los demás nos miren con envidia quizás? Porque me queda claro que Apple vende y seguirá vendiendo status. Si no me creen, váyanse a cualquier cafetería de moda (aka Starbucks) y vean a los personajes que llegan con su iPad, iPhone o Mac para que todos vean el equipo que traen, para que vean que no son unos pobres diablos que usan Windows (bueno, ni hablar de Linux), y que son personas pudientes, que pueden tomarse un capuccino de 50 pesos mientras con el dedo pasan de foto en foto en su pantalla gorilla glass de su flamante iPad.

Ahora que se han anunciado los nuevos productos de Apple ya he leído comentarios de gente que siete que es imprescindible comprarse el reloj porque por sus actividades, sería poco menos que fantástico y le ayudaría mucho. Este personaje vivió sin esta posibilidad por años, pero gracias a que los de la empresa de la manzana se dieron cuenta de sus necesidades, sacan un carísimo reloj que no será más que una moda costosa pero que eso sí, quienes tengan semejante aparato en su muñeca, se sentirán poco menos que soñados, de otro mundo. En el fondo, cualquier teléfono inteligente de la gran gama de los que hay en el mercado, pueden hacer todas y más tareas de lo que puede hacer un iPhone. La culpa no es del indio (Apple), sino de quien lo hace compadre (usuarios).

Quizás el problema es sólo mío. No sé cuando como consumidores nos pusimos a idolatrar todo lo que hace Apple. En serio, son teléfonos y son relojes... ¿A cuenta de qué tanta admiración ilimitada por eso?