Wednesday, April 27, 2005

de dentaduras y pastas de dientes...

Soy un obsesivo de la limpieza dental. He padecido por años de todo género de caries, dentistas chafas, malos tratamientos, etc. De hecho, yo iba con el Dr. Muelitas, así le habíamos puesto mi hermana y yo. Russek, uno de mis mejores amigos decía que era más bien parecido al Dr. Tut, el personaje de la serie de TV de Batman, y no le faltaba razón. El chiste es que Tut (o Muelitas), me dijo que todo andaba bien (horas antes de un viaje a Europa en el 2003). Y sí, todo fue de acuerdo al plan. Regresé un viernes y el sábado tenía tremendos dolores en la última muela de la derecha. Le hablé al muelitas y no estaba, así que pedí ayuda desesperada a alguien del ajedrez (pues estábamos en un torneo). Héctor López, buen amigo y nada de parentezco me sugirió su dra., la cual atendía emergencias. Dejé torneo y me apersoné al consultorio en donde la Dra. Claudia me dijo que tenía una infección marca diablo. Empecé el tratamiento entonces con ella. De inmediato reparó en lo que otros dentistas me habían hecho antes y me dijo: "te han hecho pésimos trabajos"... ("que ráro", pensé, siempre otros dentistas hablan mal de sus colegas). El asunto es que me dijo que tendría que hacerme N endodoncias y empecé un largo tratamiento. Otra Dra. Claudia, compañera de consultorio de la primera Dra. Claudia es la de las endodoncias... es fisiculturista, es decir, cuando esa mujer te dice: "abre la boca y no te muevas", tú abres la boca y no te mueves.

Para no hacer el cuento largo, después de N meses y una buena cantidad de ahorros, terminé mi tratamiento. De ahí pasé, gracias a las recomendaciones de la primera Dra Claudia, la que no es fisiculturista, pues, con el ortodoncista a arreglarme un poco la manera de morder que tengo. La amenaza contundente fue: "si no te haces el tratamiento, perderás a la larga los dientes". Así, ahora luzco linda hilera de brackets pero ya llevo año y medio y a más tardar, el 11 de septiembre, todo esto desaparecerá de mi boca (espero). Esa es la fecha límite y ya amenacé al ortodoncista (alias Pepe Pachangas), al respecto. Él sólo ríe, aunque me consuela saber que e'l también está usando brackets.

Pero todo esto viene a cuento porque se me ocurrió comprar una pasta con sabor yerbabuena cool. Simpático sabor y verdaderamente refrescante. Sin embargo, encontré un nuevo sabor orange cool. La compré y aunque se ve como una gran pasta y es incluso como un gel, sabe a chicle gringo. Lo malo es que ahora tengo semejante envase que terminar.

1 comment:

Marga said...

No es manda!!! solo es una pasta!!! si no te gusta no la tienes que usar, regálala o tirala... o de plano no la uses.

De entrada que ideas de andar comprando pastas de dientes que tienen la palabra "orange"... mala idea!