Saturday, April 08, 2006

¿Quieres ser John Malcovich?

Hace unos días apenas, vi de nuevo, en la televisión, la película "¿Quieres ser John Malcovich? (Being John Malcovich [1999]), en donde gracias a un portal, que nace en el piso 7 y medio de un edificio de oficinas, la gente puede entrar en el cuerpo de Johnn Malcovich por 15 minutos y vivir esa extraordinaria experiencia. El filme es muy divertido y vale la pena verlo. En mi opinión es una historia original y en la escala morsa que va del 0 al 10, donde 0 es el mínimo y 10 es el máximo, tiene 8.8 de calificación.

Pero todo esto es ficción, aunque la vida real, de nuevo, la supera de manera considerable. Por ejemplo, resulta que desde que hay "democracia" en este país poco menos que bananero, en lugar de que unos pocos sean reconocidos como candidatos a un puesto público por dedazo, ahora se hace por votaciones internas de cada partido. La base de la burocracia partidista ha crecido y desde luego, más de uno habrá visto como un estupendo negocio esto de ser político y tener un asiento en la cámara alta o baja de este país.

Los sueldos que se otorgan nuestros diputados son fabulosos y el trabajo que realizan va desde lo más estúpido a lo más irrelevante. Por ejemplo, ahora andan votando una iniciativa de ley en donde la educación sexual debe darse desde el kínder. Vaya, como si eso fuese a ser un cambio radical en lo que se refiere a la educación en este país. Por supuesto que quienes han hecho la propuesta de ley se sienten maravillados por lo geniales que son, aunque todo el mundo sepa que su propuesta es una sarta de idioteces.

Por lo pronto, puede verse en las calles de la ciudad de México (al menos), montones de letreros pegados en postes, paredes y cualquier lugar que sea susceptible de convertirse en proselitismo político, con los nombres -y en muchas ocasiones- de las fotos de sonrientes candidatos a diputados, senadores, asambleístas, jefes delegacionales, etc. Todos tienen propuestas como "por una ciudad segura", "mi compromiso es con la gente", "para vivir mejor todos", etc. las cuales no resisten el más mínimo análisis, pero que sin embargo, dichos candidatos deben creer que son propuestas por demás extraordinarias. Es la manera mexicana de llegar a ser famoso, de llegar a ser John Malcovich ¿o no?

1 comment:

Yixus said...

Bueno, nada que ver con este post, pero lo pongo aquí para que lo veas más fácil. Mira lo que hizo un amigo (no sé cómo, se lo pregunté en los comentarios, como puedes ver):
condormx.com/index.php?blog/show/Poster_Escher