Saturday, August 26, 2006

México en vilo...

Ayer en la tarde fui a la presentación del libro "México en Vilo", de Octavio Rodríguez Araujo, en donde se hace un análisis de los últimos acontecimientos políticos en este país, sobre todo a partir de las elecciones del 2 de julio. El autor es catedrático universitario y ha estado inmerso en los asuntos políticos de este país por muchos años. Tiene un libro anterior llamado "Mi paso por el zapatismo". Menciono esto último solamente para describir un poco la trayectoria del escritor.

La sala de presentaciones, en la librería Gandhi estaba a reventar. Finalmente poco a poco fueron apareciendo los invitados del escritor: Julio Hernández (La Jornada), Luis Javier Gallardo y Víctor Flores Olea. Y aunque la idea original era la presentación del libro en cuestión, realmente el asunto parecía un mitin de la coalición por el bien de todos.

Ahí los invitados, además de echarle alguna que otra flor al libro México en Vilo, denunciaron el fraude electoral y el robo que están haciendo en las elecciones para que Felipe Calderón tome el poder próximamente. Los ánimos se empezaron a encender. Se gritaban consignas aleatoriamente, y en ocasiones, se hacían eco a las de "Obrador... Obrador..." o "voto por voto, casilla por casilla", por mencionar un par de ellas. Las palabras de alguno de los ponentes se interrumpía por momentos ante gritos aislados apoyando alguna causa contra la ultraderecha.

Luis Javier Gallardo, profesor de la UNAM, dijo algunas cosas que cabe mencionar y que sin duda dejan a la reflexión: (a) el ejército mexicano, por ejemplo, no se ha declarado abiertamente en contra de López Obrador, asunto que de acuerdo a Gallardo, es síntoma de que las cosas no andan muy bien para resolver el conflicto con AMLO; (b) Que el movimiento se mantendrá y que FeCal no podrá ser presidente en estas condiciones, desde luego, si el TRIFE le da la elección a él y al PAN; (c) que de ganar Calderón, habrá que luchar con todo porque hay un plan de la derecha mexicana de privatizarlo todo y (d) que hoy las condiciones son muy diferentes a 1988 (en donde a Cárdenas se le quitó la elección). Eso dijo, yo nomás lo rescato.

Después de las intervenciones de los ponentes y del propio autor, vino la ronda de preguntas y respuestas, la cual se convirtió en un mero templete para que los que iban a preguntar sugirieran acciones en contra de esta elección de Estado. Alguna dijo que habría que cancelar las tarjetas de crédito de los bancos, porque "es ahí donde más les duele". Se coreó la idea, pero seamos francos,¿ quiénes, de los que estaban ahí, el lunes cancelarán sus tarjetas de crédito? Y bueno, yendo un poco más lejos, con ese criterio habría que deshacerse de los teléfonos celulares, ¿o no? Y nadie va a hacer eso tampoco, porque aunque Slim sea un hombre odiado por la mayoría de la gente, es claro que los servicios que ofrece, carísimos, caros o baratos, la gente los usa y son una comodidad que poco a poco ha permeado para hacerse una necesidad...

A Julio Hernández, un periodista de La Jornada, que sale un día a la semana en un panel de discusión con el comediante Víctor Trujillo, en el canal 4, en "El cristal con que se mira", se le sugirió que abandonara el programa diciendo que en Televisa no había libertad de expresión. Anteriormente se habló que ésta fue una elección dirigida por los medios y por supuesto, Televisa fue la empresa líder en esto del fraude. Hernández López entonces habló y dijo que en las veces que ha participado nadie nunca le ha dicho que lo que él expresa no se puede decir o que simplemente haya habido una intentona para callarlo. Vaya, ante esta verdad nadie se retractó de sus abucheos a Televisa y nadie dijo nada del espacio que le han abierto al periodista.

Mi impresión de la presentación del libro, que más pareció una asamblea política de la Facultad de Ciencias, es que hay una inconformidad real, que va más allá del plantón de la avenida Reforma. En la presentación había gente de todas las clases sociales y además, de todo género de edades. Jubilados, estudiantes, amas de casa, profesionistas. Había de todo y un denominador común resaltaba: la inconformidad y el descontento real por el fraude que -parece ser- se ha cocinado desde la presidencia, a decir de alguno de los ponentes.

Yo acabo de leer un estudio muy interesante del papá de Miguel de Icaza, que hace un análisis de las elecciones a partir de los datos que tiene el IFE en su página, y las conclusiones de De Icaza son verdaderamente interesantes. El trabajo mencionado puede consultarse aquí. En el siguiente mensaje pongo el artículo que Proceso me publicó ayer en su página. En breve: mi opinión de lo que viví ayer es que sí, hay un descontento generalizado de un buen sector de la población. López Obrador se ha convertido en un líder de grandes alturas y como vi ayer las cosas, el conflicto se escalará aún más. Me temo que la derecha ya tendrá un plan de contingencia y me parece obvio el resultado: habrá violencia y hasta muertos habrá. Aunque la elección aún no ha sido calificada, los signos de la descomposición política son enormes y ante la cerrazón del diálogo y del conteo voto por voto o de cualquier otra acción que pudiese transparentar la situación del país, el riesgo de una escalada de violencia está más cerca que nunca.

1 comment:

Borrego said...

Me gusta lo que veo en tu página, y aunque llevo un rato fuera del país, de todos modos logro informame algo acerca de lo que está sucediendo en México, espero que sigas informando, hasta luego.