Tuesday, November 28, 2006

El síndrome de Calzonzin Inspector...

Una vez vino la reina Isabel a México. No sé a cuenta de qué tuvimos que recibir a una señora que ni es la primer ministro de su país, y que realmente para los ingleses es un asunto decorativo, que eso sí, deja mucho dinero del turismo. Pero en fin. El caso es que un día me habla un ajedrecista y me dice que se organizará un pequeño torneo en la casa de la cultura, recién inaugurada, que esta por Contreras, al sur de la ciudad de México. El chiste es que se haría ese torneo en presencia de la mencionada señora y que había que estar ahí para dar lucimiento al ajedrez.

Pues bien, me apersoné en el evento y desde luego, no había ni premios, ni torneo, ni nada, pero el centro cultural era un hervidero de deportistas. Todos habían sido convocados: karatecas, nadadores, gimnastas, boxeadores e incluso ajedrecistas. Los preparativos para la presencia de la reina Isabel empezaron en la mañana y llenaron de flores la entrada. Limpiaron, remozaron, en fin, el centro cultural estaba chillando de limpio. Finalmente llegó el Presidente de la República, la señora en cuestión, y entonces empezó el espectáculo: todos en su actividad. Los gimnastas haciendo gala de sus habilidades físicas, los nadadores compitiendo en pequeñas carreras, los clavadistas haciendo lo suyo, es decir, todos le estaban mostrando a la señora lo bien organizados que estamos, de cómo hacemos ejercicio, de cómo nos dedicamos en cuerpo y alma al deporte, en las bonitas instalaciones que el gobierno prové. De hecho, la reina Isabel nos vio jugar al ajedrez, en donde realmente estábamos jugando un improvisado torneo de partidas relámpago. Pasó al lado de nosotros. Nos echó una mirada atenta, y siguió camino con los funcionarios que le explicaban que gran país éramos, que notara cómo estábamos inmersos en el deporte, y claro, gracias a los esfuerzos de nuestro gobierno.

Sin embargo, este es el síndrome Calzonzin Inspector, personaje de una película de Arau, basada en la serie de tira cómica Los SuperMachos, que hizo famoso a Rius. En dicha película, Calzonzin se convertía en inspector de un lugar pobre, paupérrimo es decir poco. El chiste es que en una parte de la trama va a visitar un pueblo y ¿qué hace éste? pues lo remoza, lo pinta de nuevo, quita la basura, saca a los pordioseros, etc., es decir, ante la presencia del importante funcionario entonces damos nuestra mejor cara, aunque en el fondo sigamos en la miseria más terrible.

Pues bien, todo esto es preámbulo a lo que vi hoy en el periódico. El presidente Fox fue a inaugurar un Centro de Alto Rendimiento, que en mi opinión, lo hizo sin hacer el mínimo comentario, y de pronto, un par de días antes de que deje la presidencia, nos sale en plena ceremonia de apertura. Eso, por sí mismo, no tendría nada de malo, pero qué pasa... Que de nuevo el síndrome Calzonzin Inspector sale a relucir. Estaban todos los deportistas, las del ballet acuático, los ciclistas, además de las personalidades actuales como Ana Guevara, el pesadísimo de Hugo Sánchez, etc. De nuevo se repite la historia: los funcionarios pasan viendo las diferentes instalaciones, pero en todas hay deportistas haciendo sus mejores afanes para mostrar cómo se desviven haciendo ejercicio y ahora más, que les han hecho el centro de alto rendimiento. Pero no me crean nada. Juzguen uds. con las fotografías escaneadas y halladas en los medios electrónicos hoy. Sin duda seguimos siendo un país patético.

5 comments:

Maria said...

Y esta bonito o es util el nuevo centro deportivo, al menos?

Morsa said...

Pues en las fotos se ve bonito, pero no sé qué tan funcional sea.

Ijon Tichy said...

Hola ...

Creo que el síndrome es más profundo de lo que crees, apenas ayer me enteré que cuando estuvo el progrma "otro rollo" en Puebla, al salir al esposa del gobernador Mario Marín la gente empezó a gritar "precioso, precioso".

Acto seguido El conductor pidió a la gente que se callase, pues "Hay que dar una buena imágen de Puebla".

Cabe la pregunta, quien realmente dá la mala imágen ?.

cantinflas45 said...

uta! con estas preguntas me da dolor de choya por eso estamos como estamos.

watcher said...

lo pesimo es que se use en empresas privadas, que a nadie engañan ya, o en publicas, de hecho en cualquier lugar, por eso estamos como estamos