Monday, February 26, 2007

La entrega de los Oscares, o cómo le hacemos reverencias a los gringos

Yo de verdad no entiendo: viene la entrega del Oscar (el premio que se da en EEU a lo mejor del cine), y encuentro que hay unos cuantos mexicanos nominados. Las películas por las cuales han sido elegidos para disputarse una de esas estatuillas son todas realizadas con presupuesto gringo, con actores gringos, por compañías productoras gringas. Mi pregunta es: ¿Quién le dijo a los medios que por haber obtenido un par de esas estatuillas hace que la entrega del Oscar haya sido la noche gloriosa de México?

Vaya, que la película Babel, o el Laberinto del Fauno (¿así se llama?) son norteamericanas, porque la Academia de Artes Cinematográficas de los EEUU entrega esos premios a lo mejor de su cine. Si el director es mexicano no importa, porque es producción gringa. Y sí, lo sé, hay un premio Oscar a la mejor película extranjera. Sin embargo, en el caso de las nominaciones a los mexicanos, éstas se dan en películas producidas por la industria de ese país.
En mi opinión, lo lamentable de todo esto es que el premio mexicano análogo (los Arieles), se convierte en todo caso, un premio menor, frente al glamour del Oscar.

En resumen, me parece lamentable tanta alharaca de los medios para con los mexicanos nominados. Es de vergüenza ver cómo le hacemos reverencias a los gringos, como si sus ideas, criterios y acciones, fuesen todos maravillosos y geniales. Finalmente los medios promueven este terrible malinchismo que con estas acciones, difícilmente se nos va a quitar. Chale.

5 comments:

Yixus said...

Cierto. No sé porqué a los premios de la academia gringa se les da tanta importancia. Si estos filmes en los que participan los mexicanos ganaron tantos reconocimientos en otras entregas qué más les da no haber ganado el Óscar. Es bien sabido que a los ojos de los norteaméricanos sólo ellos mismos existen; su criterio al elegir las películas está claramente sesgado

DorianS said...

Smiles..hola Manuel..very nice blog site. My messgr. should receive an Oscar for the times it 'acts' up! The book is wonderful! Thank You!
Your friend, E

Gabriel F. Martínez Valois said...

Estoy de acuerdo contigo Manny Boy. La industria Hollywoodense es como un gran e implacable molino de carne humana, por un lado entra gente y por el otro, generalmente sale basura comercial que sacia parcialmente el hambre de dinero de este monstruo.

Una noche o día glorioso para México, será cuando verdaderamente recuperemos la calidad e ingenio de las películas mexicanas de la "Edad de Oro del Cine Mexicano", por ejemplo en las que actuaba tu Tía Marga.

Todavía recuerdo al director Fernando Sariñana, regalándome un botón del "Nuevo Cine Mexicano", cuando él andaba dirigiendo IMCINE y junto con Gabriel Romo (hermano de Joe) me propusieron hacer una animación 3D para promover que la gente viera cine mexicano...

Hasta la fecha sigo esperando el "Nuevo BUEN cine mexicano"...

Pero aparte de lo patética, chafa y burda que puede ser la ceremonia del Oscar, el ver que un hombre pequeño y regordete de Televisión Azteca, intentaba a toda costa regalarle una banderita mexicana a Clint Eastwood, a su paso por la alfombra roja, me recordó que vivimos en un país del tercer mundo que se regodea en la patriotería más burda. Precisamente el día de ayer comentábamos esta lamentable escena tu hermano Juan y yo. Checa más detalles en mi blog.

Saludos

Maria said...

Lo que es una verguenza, es que los directores y tecnicos mexicanos tienen que vivir fuera de Mexico para "triunfar".

Miguel said...

Haciendo un esfuerzo para ser benevolentes y olvidar lo que bien dice Manuel, de cualquier forma, que un mexicano "gane" un óscar o no es de muy poca importancia para el ARTE del cine. Lo podemos ver de la siguiente forma: supongamos es todo 100% mexicano, incluso así "Babel" sigue siendo mala si la comparamos con las anteriores de su director.

Y es que el asunto de los óscares es TOTALMENTE mediático y, por lo tanto, económico, es decir, no hace NINGUNA consideración artística, lo que resulta absurdo si hablamos de cine.

Por lo anterior no me sorprende de ninguna forma que otras películas que sí son muy mexicanas no sean tomadas en cuenta en este tipo de eventos. Después de haberme sorprendido demasiado del prácticamente nulo eco que se hizo el año pasado sobre el director mexicano que ganó en Cannes (un festival en el que sí se considera el arte, que es considerado además el de mayor reputación en el mundo de los entendidos del cine), lo de este fin de semana es algo de risa y riduculez cotidianas de este mundo con precio.