Wednesday, April 04, 2007

Una antigua herramienta de estudio modernizada

Leo un artículo del MI Raúl Ocampo, sobre la informática aplicada al ajedrez, en donde dice lo siguiente: "Uno de los métodos de estudio más preconizados por la escuela soviética de ajedrez era el uso de 'tarjeteros'. La idea es poner en una tarjeta una porción de conocimiento, como puede ser una posición básica (de las míticas 300 posiciones), una posición fundamental de una variante o sistema de apertura, o de alguna posición con una idea especial. Teniéndolas en tarjetas, el jugador puede prepararse revisando una y otra vez las diferentes tarjetas del tarjetero, como una manera de aprenderlas al “dedillo” literalmente. De la misma manera que un tarjetero con temas de cualquier disciplina académica. Un método muy recomendado por pedagogos de cualquier área.

En los años anteriores a la informática, como fueron la gran mayoría de los de la existencia de la URSS, los entrenadores soviéticos laboriosamente elaboraban para sus pupilos estos tarjeteros. Utilizaban unos sellos para imprimir diagramas y piezas para poner una posición en una tarjeta y ya sea a mano como con máquina de escribir se hacían las anotaciones correspondientes. Ejemplos de esta manera de trabajar nos lo relata la GM Kira Zvorkyna al comentar el apoyo que como entrenador le dio en los años 1950s, el GM Piotr Arsenievich Romanovsky; uno de los mejores entrenadores soviéticos, en un artículo publicado por la revista rusa “64” en su número 7 de 2003. El más afamado entrenador ruso, el MI Mark Dvoretsky, en muchos artículos menciona su famoso tarjetero con su colección de posiciones interesantes. El uso de tarjeteros o cuadernos para recolectar posiciones y variantes era un estándar entre los entrenadores del siglo XX. Personalmente en los años 1980 a 1990 escribí varios artículos al respecto, recomendando el uso de las famosas “libretas de tres argollas” que es común utilizar en las escuelas. La idea es poder intercalar hojas cuando es necesario.

El GM Aaron Nimzovich en su libro de “Cómo llegue a ser Gran Maestro (*)” escrito en la década de 1920, refiere que mando a un encuadernador insertar una hoja en blanco entre cada hoja impresa de un libro sobre un torneo de maestros para poner sus propios comentarios a cada partida. Pero el caso del tarjetero es para facilitar el repasar una y otra vez las mismas posiciones, como revisando un paquete de naipes, incluso para alterar el orden a placer. Repetición una y otra vez era el lema de los entrenadores soviéticos, hasta aprender esas posiciones básicas y las ideas contenidas, perfectamente. Memorizarlas, o incluso más de ello, vivirlas, sentirlas. Para luego aplicar esas ideas y esquemas en posiciones similares pero nuevas. Pasar de la noción, caso aislado, a un concepto, agrupación de casos que están unidos por un patrón, para luego pasar de nuevo al caso concreto. De lo particular a lo general y luego de nuevo a lo particular. De la noción al razonamiento conceptual y luego a la aplicación a una situación específica y única" .

A partir esta idea, llegué a la conclusión que no hay software en el mercado especializado que haga precisamente esto, es decir, que permita a los ajedrecistas hacer estos famosos tarjeteros. Más de uno podrá decir que realmente ya no es necesario, pues con Chessbase, por ejemplo, se pueden tener este tipo de "tarjetas" electrónicas. En alguna medida es cierto, aunque es claro que lo que hace el software alemán no es estrictamente esto. Así, ¿por qué no tener un software especializado para hacer este tipo de tarjetas ajedrecísticas?, como menciona Ocampo en su artículo.

Dada entonces esta motivación, me di a la tarea de escribir mi propia versión del tarjetero ajedrecístico. Me llevó todo el sistema unos cinco días, pues hubo que definir la base de datos, es decir, cuál es la información mínima que el sistema debe manejar. El programa debería no sólo poner texto, sino que además, incluir un diagrama en cada tarjeta. Igualmente, debería poder imprimir las tarjetas y desde luego, hacer búsquedas sobre los temas definidos en las mismas. De esta manera tendríamos esta vieja herramienta modernizada en las computadoras de hoy.

Poco a poco el software fue tomando forma y en el momento de escribir esto, ya tengo una versión beta, la cual denomine ChessCards. Y sí, ya sé, ¿por qué en inglés? pues porque probablemente entre como parte de un sitio de ajedrez que hay en el Reino Unido, y en el cual estoy colaborando. En estos días, haré la traducción de la versión beta al español y la pondré a disposición de los ajedrecistas. Seguiremos informando...

(*)
Hasta donde sé, no es un libro, sino un largo artículo de Nimzowitsch que aparece transcrito en el libro de Raymond Keene: "Aron Nimzowitsch, a repraissal".

3 comments:

Raziel said...

Pues,bueno estuve investigando el articulo que citas, y es un libro que publico Raymon keene y esta en amazon y si clicas sobre ver o mirar dentro del libro,tiene 255 páginas.

Morsa said...

Yo tengo ese libro y por eso comenté que no hay tal libro de Nimzowitsch que se llame como Ocampo dice. Keene trasncribe el artículo completo de Nimzowitsch que es de como unas 15 páginas.

saludos

Kalel said...

Hola,

No se si ya estabas familiarizado con este program Chess FlashCard Trainer de Robert Pawlak que tiene un sitio en el que escribe articulos sobre como usar las funciones de Chess Assistant.

El programa de Chess FlashCard Trainer lo puedes usar para resolver problemas o para memorizar posiciones. Tiene un reloj integrado de cuenta regresiva pero las piezas en el tablero NO se pueden mover.