Wednesday, October 03, 2007

Entre lo jurídico y lo éticamente incorrecto


Va mi artículo para Proceso...


Entre lo jurídico y lo éticamente incorrecto


Encuentro en www.cofradia.org un comentario sobre una página web, la cual anuncia sus servicios de realización de tesis para aquellos que no tienen tiempo de hacerla. En www.tesishoy.com.mx, el autor de dicha página ha decidido hacer un negocio que apunta contra la más elemental de las éticas profesionales. Dice dicha página: Redactamos e investigamos su tesis o investigación para cualquier tipo de Licenciatura o Posgrado. Titúlese. Si no lo ha hecho por falta de tiempo, nosotros realizamos su tesis o trabajo final.

Como académico que soy, esto suena mal, muy mal. Así que me contacté con el Licenciado en Derecho, José Gómez, aparentemente el creador de ese sitio en Internet, el cual, cuando le dije que lo que hacen es éticamente incorrecto me contestó: “No hacemos nada ilegal. Sólo prestamos nuestros servicios profesionales. Lo que no está prohibido, está permitido. Es un principio general del derecho”. Es claro que lo que dice es cierto, porque no hay ninguna ley en el país que impida ese tipo de actividades, pero seamos francos, aquí hay algo más que legalidad. Es un asunto principalmente de ética, que de acuerdo a la definición de wikipedia, “ética es la rama de la filosofía que estudia los fundamentos de lo que se considera bueno, debido o moralmente correcto. También puede definirse como el saber acerca de una adecuada gestión de la libertad”. Si vamos a esa definición, parece claro que el negocio del señor Gómez dista mucho de ser ético.

En mi discusión con dicho personaje, a través del mensajero instantáneo, le comenté que cualquier universidad que se precie de tal condena semejantes prácticas, y que se considera una falta académica grave el usar ayuda de esta manera para titularse. Como buen abogado el señor Gómez me contestó: “Checa los ámbitos de validez de una norma. Nosotros no somos alumnos universitarios y por eso no aplica la reglamentación de las universidades a nuestra actividad”. Entonces me sugiere que revise “Introducción al Derecho, de García Maynez, para que aprenda lo que es el ámbito de validez de una norma. Es curioso que sus actividades tengan que ver con los trabajos escolares de los estudiantes, pero que de acuerdo a las leyes, no entran en su ámbito laboral.

Lo que se le olvida al señor Gómez es que su negocio dentro del ámbito universitario, que es donde los alumnos podrían usar sus servicios, va contra las normas y reglamentos de la institución. Ahí, dentro de ese ámbito, es ilegal. Cito el documento “Derecho Universitario de los Alumnos”, de la Máxima Casa de Estudios, UNAM (que puede verse completo en http://www.alumno.unam.mx/derechosuniv.pdf), y que dice a la letra en su página 9: “II. El alumno que haya prestado o recibido ayuda fraudulenta en las pruebas de aprovechamiento, será suspendido hasta por un año, sin perjuicio de la nulidad del examen sustentado; III. El alumno que falsifique certificados, boletas de exámenes y documentos análogos, o use o aproveche los propios documentos cuando la falsificación sea imputable a terceros, será expulsado de la Universidad, y IV. Los alumnos que incurran en las conductas previstas, en las fracciones IV y V del artículo 95, serán suspendidos hasta por un año, y en caso de reincidencia, serán expulsados definitivamente de la Universidad”. Más claro ni el agua. Quien use este tipo de servicios puede ser incluso expulsado de la Institución, asunto que conlleva que el alumno que pensó que así obtendría su título, no sólo no lo obtendrá, sino que además, jamás podrá acceder a éste.

El señor Gómez, para defender su “negocio”, me dice, entre otras cosas, que él no obliga a nadie a usar su servicio, ni a presentarlo tal y como lo diseñan. Igualmente me dice que debería pasear por el campus de la Universidad para que vea la cantidad de anuncios y de las decenas de personas que se dedican a esta labor. Incluso me dice que revise periódicos como El Universal, que los martes y domingos publican anuncios de esta naturaleza. Le indico que no importa que sean miles los que trabajan haciendo tesis a terceros. Eso no valida su proceder. La argumentación básica de dicho abogado es jurídica, pero se olvida el problema ético en el que se encuentra su situación. Como dice el buen amigo Manuel “el ruso” García: “Es como decir que el pollo descompuesto que le vendiste al restaurantero no pudo intoxicar a sus comensales porque no es ilegal vender pollo. El pollero puede desarrollar luego su defensa igual que tu interlocutor: Yo le vendo el pollo pero no lo obligo ni a cocinarlo ni servirlo, eso ya es decisión suya. Somos muchos los que vendemos el pollo en semejante estado. ¿Ya se paseó por la Central de Abastos?”. Su analogía me parece sorprendentemente ajustada al problema que aquí discutimos.

Finalmente, cuando le pregunté si le quedaba claro que lo que hace no es correcto dentro del ámbito universitario, su respuesta fue muy ilustrativa. No contestar. Cuando le pedí que me contestara a tan simple pregunta me dijo: “no voy a contestar lo que tú quieras. Sólo lo que a mi derecho convenga”. De acuerdo a lo que el señor Gómez piensa, mis argumentos jurídicos son endebles. Lo podrán ser dentro del ámbito legal en el que pretende moverse dicho negocio, pero es claro que éticamente no le asiste la razón en ningún caso.

Sin embargo, a pesar de la terquedad de los argumentos jurídicos del señor Gómez, la solución a la problemática es muy simple: Los directores de tesis deben estar atentos y observar cómo avanzan los alumnos en el desarrollo de sus respectivos trabajos terminales. Si un alumno presenta una tesis fraudulenta (por ejemplo, realizada por un tercero de tesishoy.com.mx), debería ser fácil detectarlo, y sin duda, parte de la culpa recaería en el académico que no revisó con cuidado el trabajo de su tesista.

A quien le interese la discusión completa con el señor Gómez, lo remito a la transcripción de la misma en www.la-morsa.blogspot.com [más abajo aquí mismo, en esta página que está leyendo]. Y que conste, es larga, aburrida y reiterativa en la postura del Licenciado Gómez.

9 comments:

toxickore said...

a mi me mantuvo atento la conversación. Eso es poner un grano de arena a favor de lo correcto, de lo justo, de lo limpio.

Ernesto said...

Me parece que la persona que se encarga de realizar la investigación tiene razon en sus argumentos
Y no es por querer tomar partido por alguién.

Mi argumento es:
Para que esta persona pueda realizar su trabajo se requiere de que exista al menos 1 estudiante
que solicite sus servicios, y acuda con el bajo su libre voluntad.
Me queda claro que es una actitud deshonesta por parte del estudiante; y que no es la manera
de hacer las cosas; estoy convencido que no es lo que aprendio en las aulas.

Del otro lado; la persona invierte tiempo en investigar, diseñar , redactar y entregar el documento y es en realidad por lo que cobra sus servicios; en este caso una tesís; lo cuál podría ser algo parecido
al servicio que se ofrece en un escritorios públicos en la cuál se elaboran y capturan
diversos tipos de documentos, solo que en este caso esta persona ofrece mas que solamente la captura de información.

Considero que el origen del problema esta en el mismo alumno que recurre a este tipo de servicios; por lo que de alguna manera habría que trabajar con él; no se; se me ocurre que parte del desarrollo de la tésis sea en el aula y el alumno vaya presentando el avance que realizó en cada sesión, y que el profesor vaya
firmando cada capitulo revisado y aprobado por el mismo, por ejemplo.

Esta persona encontró esta manera de hacer un trabajo; definitivamente no es ilegal por lo que no veo razón para señalarlo como una persona que realiza una actividad cuestionable.

Saludos

Morsa said...

Gracias, Toxickore.

saludos

Morsa said...

Hola, Ernesto,

Entiendo tu punto de vista, y es claro que el alumno que decide optar por un servicio como el que ofrece tesishoy.com.mx pues hace mal, sobre todo porque además, pone en riesgo su carrera universitaria.

Se me ocurren algunas preguntas: ¿qué clase de satisfactores produce recibirte de esta manera? Finalmente es hacer trampa ¿no?

¿Tú de verdad crees que quien ofrece el servicio no tiene culpa de nada y no es cuestionable? Yo creo que su "negocio" es muy cuestionable. ¿Por qué por ejemplo, dicho sitio no advierte de los riesgos que puede tener el alumno que contrate esos servicios? Y te pondré la analogía del tabaco. Vender tabaco es legal, pero todos sabemos que consumirlo hace daño a la salud. ¿Es ético vender un producto que te causa adicción? Suena a buena pregunta ¿no? Al menos, en las cajetillas de cigarros indica que ese producto puede causar todo género de inconvenientes a la salud. Al menos estás advertido. Si le haces caso o no, es cosa tuya, ya el tiempo dirá si tu consumo de tabaco te causó problemas de salud o no.

En mi opinión, el negocio del sr. Gómez es cuestionable, porque apela a una actitud deshonesta por parte de quien lo contrata y ni siquiera se lo aclara, el cual es un pasante de una carrera universitaria, que debería tener otro código de ética. Puedes apelar diciendo que el sr. Gómez no le pone un arma en la cabeza a alguien para que tome sus servicios, pero de entrada está mal. Académicamente es una falta grave y tan lo es que está prohibida. En otras palabras, en mi opinión, tiene culpa quien provee de este servicio (porque sabe que lo que hace no es lo más ético del mundo) como el que lo toma. El proveedor se escuda en la legalidad, o bien en el vació legal que existe sobre el tema, pero al fin de cuentas, no se puede regular todo. Por ello mismo uno aprende un sistema de reglas morales al cual le llamas ética, lo cual se basa en distinguir entre lo bueno y lo malo.Es así de simple.

Y fíjate algo más: ni siquiera en mi artículo he discutido la calidad moral del sr. Gómez, que siendo un hombre titulado en la universidad, se olvida de la misión de la universidad, que es crear gente preparada, no gente que copie o que salga de sus problemas comprando servicios como los que el Sr. Gómez promueve. ¿me explico?

XTC said...

Estimado Manuel:

Antes que nada, me presento, soy Jorge Antonio García Zavaleta y antes de continuar, quisiera decirte que tenemos algunas cosas en común: Soy egresado de la UNAM, a mucho orgullo aunque no comulgo con todo lo que pasa y me toco vivir durante mi tiempo ahí; también soy académico, doy clases en la Unidad de Posgrado de la Escuela de Diseño del INBA y estuve un par de años dando clases de licenciatura en la U. Chapultepec; soy un mexicano harto de situaciones y actitudes como las que describes en tu artículo. Todo esto hizo que tu artículo y, posteriormente tu blog, llamaran mi atención y me obligaran a escribirte lo siguiente:

Sobra decir que las leyes en nuestro país sirven para dos cosas, para nada y para fastidiarnos a los que queremos vivir bajo su amparo. Contradictorio ¿No? Por lo menos patético. Habemos quienes nos esforzamos por vivir digna y honorablemente y están quienes viven al margen de la ley. Sobre todo aquellos que conociéndola a plenitud como el caso de un “abogado” abusan de los defectos que esta tiene, y vaya que tiene. Es el caso de este personaje. Estoy totalmente de acuerdo contigo, que su actividad no esté censurada por la ley no la hace éticamente correcta. Lo importante entonces es lograr hacer lo mismo que el hace, darle la vuelta y encontrar un resquicio, un detallito, una omisión legal para hacerlo caer en su propio juego. ¿Recuerdas como fue que pudieron encarcelar a Al Capone?

Leí con atención tu blog y la conversación que tuviste con esta persona, mi lectura resultó, en el mejor de los casos, irritante. Los argumentos que utiliza este señor son cínicos en un grado superlativo y en algunos momentos dejaste que te llevara al terreno de la confrontación personal. Creo que es irrelevante que periódicos lee cada uno de ustedes así como si una persona es de izquierda o de derecha. De ambos lados de la calle hay héroes y villanos.

Me causa curiosidad que menciona insistentemente que tus argumentos son endebles y nunca contesta tus cuestionamientos. Lo único endeble que pude percibir es su moral y su ética profesional, social y de gremio. No tienes que ser abogado para conocer las normas que rigen una institución educativa, basta con que seas alumno, académico o administrativo. El solo hecho de serlo, te obliga a conocer la normatividad de tu institución.

Salta a la vista que esta más que conciente de que lo que esta haciendo esta mal, aunque no lo diga ninguna ley o norma, y sabe perfectamente bien que tu te estás basando en un principio básico de la legislación universitaria, por lo menos dentro de la UNAM y muy probablemente en cualquier universidad del mundo, al menos las que en realidad lo son, por eso insiste tanto en que no tienes sensibilidad, que no conoces tu entorno. Esta descalificándote como provocación y para debilitar tus argumentos, quiere pegarte en donde más te duele, en el orgullo universitario.

Esta vendiendo un producto que puede perjudicar al que lo compra, contrata o utiliza, es buena tu analogía con las empresas tabacaleras, el principio básico es exactamente el mismo. Y si, efectivamente la Constitución consagra la libertad de trabajo, entonces, los narcotraficantes, tratantes de blancas, polleros y demás especies nocivas ¿Están legitimados porque están trabajando? Obviamente a su “negocio” no le afecta en nada porque no hay una reglamentación, fuera de las universitarias, que regule su actividad.

En algo en lo que no estoy de acuerdo contigo es en que el que a ti no te guste el Reforma no obliga a los demás a opinar como tu. Creo que ahí te pusiste justo donde te quería. No puedes juzgar a una persona por el tipo de periódico que compra.

El que te descalifique a ti acerca de que no puedes opinar sobre la legalidad de algo que, como académico de la UNAM y la Ibero, debes conocer de sobra (y lo doy por un hecho), lo pone en evidencia, se expone bajo los mismos criterios que esta usando contra ti: No conoce el entorno universitario o peor aún, lo conoce de sobra y utiliza sus defectos para aprovecharse de ellos. Además, es algo que es de simple sentido común, no hay que ser un experto en jurisprudencia, como dudo que lo sea este personaje o estaría ejerciendo en vez de estar vendiendo tesis apócrifas.

Esto me da una idea. Es de todos sabido que en los portales de Santo Domingo puedes adquirir por una no tan módica cantidad una falsificación de cualquier documento oficial. Falsificar documentos, ya sean títulos, pasaportes, licencias de manejo, cédulas, etc. Está prohibido y penado por la ley. Quien presente un documento apócrifo esta cometiendo un ilícito, igualmente quien lo reproduce, copia o crea. Las tesis para acceder a un grado académico son documentos que presentas oficialmente ante las autoridades de una institución ¿O me equivoco? No los expide una institución, pero es un documento que se utiliza de manera oficial para realizar un trámite oficial (perdón por la redundancia). Por lo tanto, ¡Si hay ilícito! O al menos debería de haberlo.

Por último, me cuesta (todavía) mucho trabajo entender que hay personas que aún sabiendo que lo que están haciendo perjudica gravemente no a ellos, no a sus familias, no a quienes negocian con ellos, no a su comunidad, si no a todos como nación, continúan haciéndolo. Nos afectan a todos como país.

Morsa said...

Hola, Jorge Antonio,

Gracias por tu comentario. Sin duda cometí algunos errores en la plática con el licenciado Gómez, y sin afán de disculparme, en estos "chats" en vivo, muchas veces es como platicar: se cambia de conversación, se distrae la atención, etc.

Sin embargo, me quedó claro que ante la falta de argumentos éticos, el licenciado aquel pretendió descalificarme jurídicamente, a sabiendas que lo que hace está mal. Por ello aludió a que mi blog es muy "chafa", como si eso me pudiese alterar. Curiosamente yo nunca aludí, ni siquiera en mi artículo, a los valores morales o éticos de alguien que se ostenta con una licenciatura y que promueve una actividad como la de tesishoy, a todo esto, sin ningún viso de la más elemental ética. Me parece asombroso que alguien que pasó cuatro años al menos, por las aulas de una universidad, se le ocurra poner un negocio de esta naturaleza. Llama más la atención que exista gente que se dedique a realizar esos trabajos, por una paga en particular. Quiero asumir que los que son encargados a hacer estas tesis son profesionales, egresados de alguna universidad, y por ello, pienso que lo elemental por ética profesional es negarse a realizar un trabajo así a un tercero. Todo esto es verdaderamente insólito.

Con respecto a mis opiniones del Reforma, estoy de acuerdo. Yo no pretendo que todos opinen como yo. Vaya, que cada quien lea el periódico que mejor le parezca. De hecho, el otro día hojeé el nuevo Excélsior y me pareció incluso peor que el Reforma ;) pero todo esto es mi opinión personal.

Acerca del posible ilícito que podría configurarse, pienso que la misma gente que te hace en Santo Domingo cualquier documento oficial, pues es cosa de quien lo pide, porque bien podría alegar nuestro licenciado Gómez que nadie está obligando a quien pide un documento apócrifo, a presentarlo ante ninguna instancia oficial. Pienso solamente en lo que podría alegar el personaje del que hablamos. Me queda claro que el GDF ha hecho algunas redadas en Santo Domingo para "dizque" intentar acabar con este fraudulento negocio de los documentos oficiales apócrifos.

A mí se me ocurrió que el proceder del Sr. Gómez se parece un poco a alguien que te dice: "si quieres te ayudo a brincarte la barda. Del otro lado hay un evento deportivo que sé que quieres ver". Entonces el tipo te ayuda, pero cuando te brincas, ya te unos policías te esperan para remitirte al ministerio público. Quien te ayudó, del otro lado de la barda bien puede alegar: "yo simplemente le ayudé a subirse, pero no le puse una pistola en la cabeza para cometer ningún delito". Sin embargo, me queda claro -al menos a mí- que el que le ayudo tiene corresponsabilidad en en posible ilícito ¿o me equivoco?

Otro ejemplo, que no se da en México: las tiendas donde venden armas. ¿No es en alguna medida responsable quien vende un arma a un tercero? Quien la compra, un podría preguntarse, ¿para qué la compra? En alguna medida el hecho de tener un arma puede ser útil para defenderse, pero es claro que no todos comprarán un arma de fuego para ello. Algunos la usarán para robar, matar, o qué sé yo. Recuerdo al director de "Masacre en Columbine" (se me va su nombre ahora), que va con un sobreviviente a esa tragedia, lisiado, a Wal-Mart, si mal no recuerdo, a pedir que dicha tienda deje de vender balas y municiones, pues aparentemente los responsables de esa masacre ahí compraron sus pertrechos.

Creo que independientemente de llenar el posible vacío legal, la solución es simple: los directores de tesis son elemento fundamental para que nadie haga este tipo de trampas. El director de una tesis debe ver cómo vas en el desarrollo de tu trabajo. Si no lo hace y acepta de la nada un documento terminado, es en cierta medida, copartícipe en un posible fraude académico, aunque lo haga sin conocimiento de causa, y hasta donde sé, tú podrás decirme mejor, el hecho de ignorar la ley no te exime de ella.

En fin, "cosas veredes Mío Cid, que harán hablar las piedras".

saludos
Manuel

Sergio said...

Este asunto debería de ser de máxima preocupación. Indudablemente que es una práctica falta de ética, coincido con todos tus puntos de vista incluyendo el que se refiere a los periódicos.
Hace unos 6 meses me llamó la atención, pero no lo aprecié en su debida magnitud,un anuncio en la puerta de una casa en el que se ofrecían servicios para hacer tareas escolares !!!!
De por sí ya estamos en un nivel bajísimo de capacidad de los alumnos egresados de todos los grados escolares, incluyendo los de nivel profesional (A nivel maestría y doctorado es otra cosa, especialmente este último). No quiero imaginar en un futuro próximo a un profesionista, médico, ingeniero, licenciado, etc. al atender a un cliente o demandador de sus servicios diciéndole: regrese mañana y que tenga que consultar y pagar los servicios del Lic. Gómez.
Creo que es un valor entendido, aunque mucha gente no sepa que es la ética, el ser y hacer lo correcto. Principalmente cuando se conoce lo que no es correcto. La educación se mama. Pero cuando esta educación la mama otra persona y luego se la platica a uno pues...
Tu blog me parece muy bueno, pero no esperes que lo entiendan los que no saben de física, lógica, matemáticas, ajedrez, etc. principalmente cuando lo "aprobaron" y aprendieron con trabajos hechos por otras personas.
Imaginemos la cantidad de actividades "lícitas" que podemos realizar por otras personas para facilitarles su paso por la vida. Ya tengo pensadas muchas, lo que tengo que hacer es consultar al Lic. Gómez para que me diga si el ámbito, el entorno y todas las demás zarandajas "legaloides" me permiten vivir de los ingenuos, flojos, irresponsables, farsantes, tramposos, etc. a los que yo pueda esquilmar.

Morsa said...

Sergio,

Quizás habría que tomar cartas en el asunto para evitar que este vació jurídico sea aprovechado por gente con tan poca ética profesional. Yo -la verdad- no entiendo la postura del Sr. Gómez. ¿De verdad será licenciado en derecho? ¿Será cierto que es un profesional egresado? Porque pensar en un negocio como el que ha diseñado me resulta fuera de la educación y formación que se da en cualquier carrera universitaria. ¿Será que el Derecho tiene algunos renglones torcidos?

saludos
Manuel

Sergiomex said...

Morsa: Estoy abrumado, el Lic. Gómez habrá asesorado a Madrazo en Berlín? Pero lo que es peor, cuántos de nuestros legisladores tendrán o tuvieron de asesor al tal Lic. Gómez? Cuántos lo van a tener de asesor ahora que van a poder cursar maestrías en la UNAM?.

Tu crees que se atrevan a legislar en contra de sus intereses y los del "Lic. Gómez"?.

Un filón de oro se podría descubrir si supiéramos quienes de nuestros "prohombres" han comprado "legalmente" los productos ofrecidos por el susodicho Gómez.


Ya más seriamente, (aunque lo anterior es bastante serio). Que podemos esperar de nuestros niños, si desde la primaria y secundaria sus padres los acostumbran a que hay "Lics. Gómez" que les hacen la tarea?.

Diría El Valedor: "Es México"

Saludos "asesorados" (pero, no por Gómez, sí por mi conciencia)