Wednesday, October 24, 2007

Reflexiones sobre más fotos polémicas

La foto de Robert B. Haas es sin duda polémica (ver mensaje anterior), y la única manera de convencerme que no es trucada sería ver una secuencia de cómo se formó semejante imagen o bien, si el fotógrafo llegó cuando ésta estaba formada, ver una secuencia de cómo se deshizo, porque asumo que esto pasó eventualmente. Digamos que dicha foto es magnífica pero que da mucho que pensar. De hecho, no veo nada de malo en dudar de la autenticidad de la fotografía. Es más, leí que en National Geographic no se retocan las fotos que salen en la revista, asunto que creí en un principio, pero ahora lo dudo, y al contrario, creo que esta revista sí que retoca las fotos que publica, pues las hace ver mejor sin lugar a dudas.

Como sea, ésta no es la única foto polémica. Por ejemplo, tenemos la foto del beso que se dan un marino y una enfermera en Times Square, al término de la segunda guerra mundial, publicada por la revista Life en 1945 y tomada por Alfred Eisenstaedt. Aunque la imagen representa los iconos más importantes de ese momento histórico: el marino, la victoria, la enfermera, el fin de la guerra, etc., aparentemente todo fue montado. Hay muchas dudas al respecto y además, 11 hombres se declaran ser el marino de la fotografía. Más información acerca de esta fotografía aquí.

No obstante, otra foto muy famosa: El beso en el Hôtel de Ville, de Robert Doisneau, tomada en un calle parisina en 1950, es una de las imágenes más románticas que existen, y que desde 1986 se han reproducido hasta el cansancio, desde que fue impresa por primera vez en un poster. Hélène Fouquet reportó en 1993 que la actriz retirada, Françoise Bornet, salió del anonimato cuando demandó al fotógrafo por 18,000 dolares por los derechos de autor de dicha imagen. Durante los alegatos judiciales, Doisneau reveló que la escena había sido montada El fotógrafo murió en 1994, y la Sra. Bornet vendió el original de dicha fotografía por 242,000 dlls. en una subasta. Los derechos de esta fotografía siguen en posesión de la agencia de Doisneau.

Desde luego hay otras fotos que por años se consideraron auténticas y que hoy día se duda de su autenticidad o bien, se han demostrado como fraude. Un caso de esto último es la fotografía del monstruo de Loch Ness, que se publicó en 1934 y que inició la interminable controversia sobre la existencia de dicho animal prehistórico. El interés, sin embargo, terminó cuando Christian Spurling, en 1994, admitió que la fotografía era fraudulenta. Dijo que su padre hizo un monstruo de madera, tomaron la fotografía y convencieron al doctor del pueblo, Robert kenneth Wilson, para que le dijera al mundo que él había tomado la placa. Nótese la cantidad de años que pasaron hasta que se supo la verdad.

Por último, la fotografía de Roberto Capa, uno de los primeros corresponsales de guerra, se hizo famoso por su mundialmente conocida fotografía "Muerte de un Miliciano", tomada en Cerro Muriano, en el frente de Córdoba, el 5 de septiembre de 1936. Reproducida en la mayoría de los libros sobre la Guerra civil, su autenticidad ha sido en ocasiones puesta en tela de juicio por algunos, alegando que fue un montaje. Una interesante discusión al respecto aquí (toda esta información me fue dada por Guil Russek).


Cabe destacar que quizás el mundo no es como debiese ser, vaya, el "quizás" sale sobrando. La televisión, por ejemplo, muestra una realidad que simplemente no existe, por ejemplo, pero es claro que en este caso, parte de los elementos de la transmisión de historias en televisión tiene esta connotación y entonces no nos asombra ni nos parece mal.

Algo similar pasa con los deportistas de alto rendimiento. Parece ser que una mayoría, sino es que todos, hacen trampas en las Olimpiadas, particularmente cuando se trata de ganar una medalla. El dopaje es una práctica común y los atletas lo saben. Quien no usa esa técnica simplemente está en desventaja frente a los demás competidores. Obviamente nos enteramos de estos asuntos cuando salen a la luz pública, como por ejemplo, en el caso de Marion Jones, que regresó sus cinco medallas, ganadas en Sidney 2000, pues ella misma confesó haber usado sustancias prohibidas para aumentar su rendimiento. ¿Por qué Jones confesó esto? Porque los medios estaban a punto de descubrirlo y para evitar un escándalo del cual no hubiese podido salir bien librada, la atleta mejor lo confesó.

La moraleja parece simple: las cosas no son como parecen y dudar de ellas -aún sin elementos- no tiene por qué ser una práctica equivocada.

3 comments:

yucateconeto said...

Tambièn la famosa foto de unos soldados izando la bandera de usa en creo Iwojima ya tienes serias dudas si fuè espontanea o no, sabes algo de esta foto? a veces por ganar prestigio se hace trampa pero la perspicacia y sentido comùn estàn mas alerta que antes, y creo por el acceso de la gente comùn a la tecnologia actual ya es fàcil hacerlo...

yo said...

y que me dices del alunizaje????

Morsa said...

Yucateconeto,

No sé si la foto que mencionas fue preparada o no.

Yo,
Estoy convencido que sí se llegó a la luna y te diré una razón: una conspiración para hacerle creer al mundo que los EEUU habían llegado a la Luna resulta prácticamente imposible de armar. Es algo que hubiese involucrado a tanta gente que sería imposible mantener a todos con la boca cerrada. Si ves las imágenes de los astronautas en la Luna, a pesar de la mala calidad de las mismas, sería muy difícil simular la poca gravedad con tanta perfección. En las misiones ulteriores se ve que así se camina en la Luna, así que dudo mucho en la teoría de la conspiración.

pero te diré por qué es tan difícil mantener un secreto de esta naturaleza. En febrero de 1945 se reúnen en Yalta, Crimea, los jefes aliados Churchill, Stalin y Roosevelt y fuera de los acuerdos a los que llegaron, Stalin le dijo a Roosevelt que sabía que ya tenía un arma atómica. ¿Cómo podía saber Stalin el secreto mejor guardado del mundo? Lee la historia de Los Alamos y la creación de la bomba atómica, asunto por demás fascinante, y la secrecía era absoluta... Y aún así el secreto llegó a manos de Stalin.

Por ello mismo, la teoría de que el alunizaje fue un montaje me parece absurdo. Hay una película que además, desató la imaginación de esta posibilidad (¿hangar 18?). Hay muchas razones para creer que siempre el gobierno nos engaña, pero pretender que esto pasó con el alunizaje, pues te digo, es demasiado grande.

Por cierto, también se dice que las Torres Gemelas las dinamitaron justo cuando chocaron los aviones. Para complots, pues búscate en Internet, verás que hay de todo.

saludos
Manuel