En el sitio cofradia.org, el 9 de octubre de este año salió una nota sobre una familia mexicana, zapoteca para ser más precisos, que dedicaba su tiempo a crear tecnologías de punta.
En su página biyubi.com, los Toledo hacen estas afirmaciones: “Computadoras de vanguardia increíblemente pequeñas, ligeras y de bajo consumo de energía; compiladores cruzados; sistemas operativos exclusivos y originales, con ventanas gráficas de resolución instantánea; microcomputadoras con video del tamaño de una cajetilla de cigarros; navegador Internet con ruteador mundial; sistemas de computadoras que se pueden instalar, diagnosticar y reparar solas; sensores para monitor electrocardiográfico, y para la comunicación a través de la piel humana, para transmitir datos en un apretón de manos; vectores visuales para posicionar puntos de referencia...
“Son algunos ejemplos de los estudios, experimentos y desarrollos de innovación, que lleva a cabo la organización Familia Toledo, en su departamento de investigación. Ahí se inventa el futuro de las computadoras e Internet con aplicaciones exclusivas; no pertenecen a un microprocesador específico, las aplicaciones y los programas terminados pueden saltar de una plataforma a otra, son algunas de las técnicas y objetos que cambiarán agradablemente nuestra vida”.
¿Será posible? ¿Podrá existir gente que pueda hacer todas estas cosas sin necesidad de los millones de dólares que normalmente se requieren para estos desarrollos? ¿Quiénes son estos personajes?
Según su propia página: “La Familia Toledo es una organización creadora de conocimiento, con la habilidad estratégica para adquirir, crear, explotar y acumular conocimiento nuevo, continua y repetidamente como parte de un proceso cíclico, y en este ambiente nació una nueva plataforma, sistema operativo y su navegador para acceder Internet; diseños revolucionarios con innovación constante en Iberoamérica, que sólo nosotros hicimos posible”.
Después de la nota, hubo cientos de mensajes de los lectores de Cofradía por saber más acerca de la verdad o falsedad de todas estas afirmaciones. Los que nos dedicamos a cómputo, sabemos que escribir un sistema operativo no es una tarea trivial. Menos aún incursionar con éxito en desarrollo de hardware o bien en software de captura de movimiento, para mencionar cualquiera de los temas planteado por los Toledo.
Sonaba irreal y hasta incluso, como una broma, lo que los Toledo hacían. Sin embargo, un grupo de profesionales del cómputo, al que le ganó la curiosidad, decidió ir a investigar si era cierto todo lo que decían los Toledo.
He aquí lo que encontró Dalton, usuario de cofradia.org: “La casa: en la entrada del edificio, sobre la banqueta, destaca un viejo buzón en el que se lee ‘Familia Toledo’. La construcción es más bien vieja y humilde (de interés social). Yo iba al frente de todos, a mi espalda alguien empezó a tararear la melodía de ‘Los expedientes secretos X’. Llamé a la puerta a las 11:20. Me abrió una chica joven, atrás de ella estaba una mujer en sus cuarenta, un muchacho de 20 y un niño de 9 años: la familia Toledo realmente existe. Nos pasaron a una estrecha sala-comedor en la que había exactamente 15 sillas de fierro tubular cuadrado y plástico [...] Observé que la chica traía un chip a manera de prendedor. Ella también se veía seria y casi molesta.”
Los Toledo dicen tener un sistema operativo gráfico, al mejor estilo de Windows, compatible con cientos de programas comerciales y que arranca en cuatro segundos, no en los dos minutos que necesita cualquier otro sistema operativo comercial.
Tienen una computadora que han armado ellos con su propia tecnología. De nuevo Dalton narra lo que vio:
“La G11V3 estaba lejos de parecerse a la computadora de El Santo, más bien tenía semejanza con el equipo de Paty, nuestra secretaria: un gabinete que puede conseguirse con cualquier distribuidor de República de El Salvador, en el centro de la Ciudad de México, pero con un monitor plano de 17″ de mediana calidad. El hijo mayor se sentó frente al equipo, el cual mostraba una pantalla de texto con una tabla con dos columnas y seis u ocho celdas. Mientras el señor Toledo hablaba de las bondades de su equipo y de su sistema operativo Fénix (con muy pocas referencias a la tecnología que usaba), su hijo pasó al modo gráfico. Nos mostraron un juego de ajedrez 2D, un procesador de textos, un programa de dibujo, todos, según el señor Toledo, habían sido diseñados gráficamente y programados por la familia. Todo lo habían hecho ellos.”
Valdemar (otro usuario de Cofradía) narra su propia visión: “En cuanto al hardware, no nos pudo (o no quiso, no lo sé) mostrar la parte de adentro de la PC. Dijo que su procesador y la circuitería estaban hechos por ellos y sólo para ellos. Y no confían en mandar a hacer su circuito impreso porque les pueden volar la información y en sí todo lo que han hecho”.
Los visitantes narran que el sistema operativo de los Toledo se parece notablemente a Menuet (menuetOS.org), que está escrito en ensamblador para una arquitectura de 32 bits.
Igualmente, algunas aplicaciones parecían ser las que corrían originalmente en Menuet. De acuerdo con la visita realizada, quedó claro que el señor Toledo sabe de ensamblaje de la computadora y tiene un conocimiento técnico nada despreciable.
Sin embargo, no existe en el mundo un grupo de cinco o diez personas que pueda escribir las más disímbolas aplicaciones.
Simplemente un programa que juegue medianamente al ajedrez ya es un reto enorme. Un sistema operativo con características similares a las comerciales sólo puede hacerse con un grupo de trabajo enorme, como son los que hay en el software libre y que colaboran con proyectos como Linux, etcétera.
Las conclusiones que Dalton sacó de esa visita son interesantes:
Sí, la Familia Toledo existe. Me pareció una secta que tiene como líder al padre: los hijos han sido adoctrinados desde pequeños. Su dios es la computadora Gxx y, sus libros sagrados, los de ensamblador o arquitectura de microprocesadores.
- El señor Toledo sólo terminó la educación primaria. Es autodidacta como muchos de los miembros del movimiento del software libre. Por eso desconfía de la educación escolarizada y de la investigación formal: seguramente ha sido rechazado por la falta de un título o la formalidad de sus planteamientos.
- Esa misma falta de formación académica le produce una falta de visión global del mundo tecnológico. Es muy probable que sus ‘investigaciones’ se reduzcan a replicar lo que lee en revistas y libros.
- Nunca mencionó ninguna aportación original a la tecnología. Parece que sabe mucho de ensamblaje y microprocesadores y circuitos integrados, pero eso no lo califica como tecnólogo, inventor o investigador.
- Desde luego que no ha publicado ningún artículo en alguna revista indexada.
Como comenta Valdemar, las aplicaciones mostradas parecen ‘refritos’ de algunas otras de FLOSS.
La negativa a patentar sus inventos puede deberse a la imposibilidad de pasar los filtros de las oficinas de patentes.
El SO sí arranca en cuatro segundos.
La familia Toledo vive de dar cursos de electrónica digital: “Construye y programa tu computadora educativa para manejar todo tipo de eventos, viendo y haciendo en un departamento de investigación, y apóyala con más de 20 proyectos prácticos y didácticos, diseñados y construidos especialmente para ti, con diagramas, programas y demostraciones que cautivarán tu imaginación para siempre”.
Algunos medios se han negado a publicar el resultado de sus entrevistas: “Algunas de las nueve personas del monopolio Televisa y grupo Milenio, que participaron en la entrevista a Oscar Toledo Esteva y familia, el 16 de agosto del 2001, la cual no fue difundida por la televisora. ¿Por censura, por espionaje tecnológico, miedo a la desafiante tecnología de la familia Toledo?… ¿?.”
Vale la pena visitar a la Familia Toledo, con respeto, con la mente abierta: son parte indiscutible de la historia de la TI en México
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Hasta aquí el artículo mencionado. Recurrentemente noticias sobre la verdaderamente extraña familia Toledo aparecen aquí y allá y por algún motivo tomo nota de ellas. La realidad de las cosas es que tres años después de escribir sobre dicha familia, pienso que todo esto es un cuento. No existe manera real de que una familia de personas que -finalmente- son autodidactas en esto del cómputo, puedan crear todo este género de programas: de sistemas operativos a analizadores de electrocardiogramas. Simplemente yo al menos no me la creo. Y que conste, no estoy diciendo que alguien no sea capaz en nuestro país de escribir un sistema operativo. Cientos de estudiantes hacen sistemas operativos (elementales desde luego) en un curso de un semestre de esta asignatura.
Pero no son un par de aplicaciones. La familia tiene un conjunto de programas verdaderamente notables. Por ejemplo, uno de los miembros de esa familia ganó un concurso internacional de programación en C, el cual puede verse aquí. En mi opinión, suena muy extraño que en un programa de 2048 caracteres pueda escribirse un programa completo de ajedrez (pero vamos a suponer que se pueda hacer). El código como lo presenta la página es francamente imposible de entender (está formateado precisamente para hacerlo difícil de leer), y dudo mucho que su autor pueda explicarlo (incluso bien formateado). Lo que la página que dice acerca del ajedrez y de cómo programar algo elemental puede verse en muchos sitios dedicados al juego ciencia, pero aquí, el ganador del concurso no explica una sola línea ni se ve que haya algo que pueda identificar al autor. Cabe señalar un dato curioso: por algún motivo que no puedo explicar, el programa de ajedrez define las piezas en inglés. ¿por qué en inglés? Del texto original de la página de los Toledo: Las piezas son representadas por su inicial en inglés: Pawn (peón), Rook (torre), kNight (caballo), Bishop (alfil), Queen (reina o dama) y King (rey). ¿Para ser una familia de raíces zapotecas, que habla tanto de la tecnología nacional, me parece simplemente sospechoso que el mexica autor no haya declarado a las piezas con su inicial en español. Torre, Caballo, Alfil, Dama, Rey y Peón. Perdonen que dude, pero incluso, siendo un auténtico wizard de la programación en C, el reto no parece ser lo mejor para una familia de clase media, que vive en una casa de interés social y que además, jamás se les ha visto involucrados en el mundo de los trebejos. Sí, lo sé, quizás son mis prejuicios, pero son muchos años de marqués y sé como mover el abanico, para decirlo coloquialmente.
En mi opinión, los Toledo han tomado mucho código fuente de libre acceso y lo han acondicionado para sus propios propósitos. Su sistema operativo Fenix se parece sospechosamente a menuet. Quizás son muy hábiles en ensamblador y tienen una buena capacidad técnica, pero me queda clarísimo que es poco probable pensar que una familia clase media de México sea capaz de generar hardware y software que en lugares como Microsoft, o los laboratorios Bell (AT&T), requiere de cientos de personas y de muchos millones de dólares por año. Pero usted, ¿qué opina?
















