Monday, June 02, 2008

Viaje a Tonanzintla (III)

Al día siguiente de la visita a Tonanzintla, el plan era subir al volcán Sierra Negra, en donde está enclavado el Gran Telescopio Milimétrico (GTM). Esto es a una altura de 4600 m. sobre el nivel del mar. Las condiciones para ir a ese lugar implican que uno debe firmar un documento en donde uno deslinda de responsabilidades al INAOE (Instituto Nacional de Astronomía, Óptica y Electrónica) sobre los riesgos al subir a esa altura. Como Myriam Moscona dijo: "es algo así como decir 'si me muero es mi pedo'", frase que fue recordada varias veces mientras subíamos la montaña, en un camino de terracería que da muchas curvas. Cabe señalar que el convoy del Canal 22 tenía dos camionetas (una de doble tracción), además de la camioneta Durango del INAOE. A la mitad de la subida, nuestra camioneta (la que no era doble tracción), se negó a seguir subiendo. La razón es que aparte de la gente que iba en ella, se cargaba todo el equipo (luces, tripes, cámaras, cables), y sin duda era mucho peso. Así que quien conducía esa camioneta nos dijo: "vayan uds., yo aquí los espero", y para que no nos sintiéramos mal nos comentó: "yo ya fuí una vez al GTM, aprovechen uds.".

Pasamos el equipo mínimo y continuamos nuestro trayecto. Evidentemente a 4600 m. de altura hay menos aire que a nivel del mar. De hecho, las nubes quedan ya abajo de nosotros. Ahí Arak (así se llama) y Silvia (nuestra guía en la Durango), nos mostraron las instalaciones. Es impresionante el trabajo de construcción. Nos dijeron, por ejemplo, que para poner el plato parabólico se necesitaron dos grúas como las que se usaron para poner las ballenas del segundo piso de la ciudad de México. No quiero imaginar el tiempo que llevó subir a la montaña esas enormes grúas.

Silvia me dijo que el costo del proyecto iba ya en 130 millones de dólares y que el 70% lo había puesto México. El 30% restante lo puso la Universidad de Massachussetts (que no es el MIT). Igualmente me comentó que el expresidente Fox inauguró el radiotelescopio, a pesar de que no está aún funcionando. Curiosamente para que el INAOE accediera, Fox prometio recursos extras al proyecto a cambio de ser quien inaugurara. Lo que es la vanidad...

Estuvimos dentro de las entrañas del telescopio. Vimos los cuartos de descanso, los baños, la cocina, todo bien puesto y listo para que los investigadores puedan pasar unas horas ahí. Por algún motivo (asumo que tiene que ver con la altura), no se quedan a dormir ahí los investigadores y astrónomos. Las recámaras están para descansar, pero no pernoctar. Los técnicos que trabajarán ahí subirán y bajarán de la montaña diariamente. Los datos se transmitirán remotamente al servidor de datos y de ahí se post procesarán para así hacer los análisis pertinentes. Es decir, no habrá necesidad de estar in situ para hacer observaciones (además, en un radiotelescopio no se observa nada, todos son ondas de radio).

He aquí las fotos de este impresionante sitio:

El Pico de Orizaba, justamente frente a donde se encuentra el GTM


Froylán, Pepe y Myriam... y atrás como un dios, el GTM


Uno de los cuartos de descanso


El baño de la recámara de descanso (con la sempiterna coca-cola)

La cocina del GTM

Pepe y Kelly en las escaleras que llevan al plato parabólico

1 comment:

blume said...

Para la siguiente que vayas por allá, invítame, va? ;D