Thursday, July 17, 2008

Accidente con el "Bachoco"

Mi coche es un chevy blanco, el cual tiene forma de huevo, por lo cual le puse el "Bachoco", que es una empresa que se dedica a comercializar precisamente huevo. El caso es que a eso de las 12 de la noche del martes pasado, circulaba por la lateral del viaducto. Quería entrar a Insurgentes y de ahí subir al segundo piso para irme a mi casa. Mal día porque estaban en obras en el viaducto y entonces todos los coches eran desviados a la lateral. Se aglutinaron los coches y los que estaban en Insurgentes no dejaban cruzar a los del Viaducto. Finalmente crucé, pero no tuve la opción de meterme en Insurgentes y tuve que buscar una calle para retomar mi destino. Hallé entonces la calle Nuevo León, que me saca a Insurgentes sur. Se pone el verde y arranco, cuando llego de nuevo precisamente al entronque con Viaducto pasa una camioneta poderosa y me pega en la parte delantera. Yo iría a 40 kms/hora y mi antagonista no más de 50 km/hora, probablemente. Entonces del golpe aparecí apuntando mi golpeado coche hacia el viaducto. Vi entonces la camioneta que me pegó y pensé que se detendría, pero no... De hecho aceleró y se dio a la fuga. Vi dos coches atrás a una patrulla de la policía, pero no hizo nada porque no supe que hayan agarrado al conductor que me golpeó.

Entonces empecé a hacer el recuento de los daños. Me orillé y quise salir del coche pero no podía porque el golpe había interrumpido la fácil salida por la puerta. Entonces decidí hablar al seguro que tengo contratado. No encontraba los papeles, por lo que hablé al club de ajedrez y Luis Vaca me dio el teléfono del agente de seguros (y buen amigo del ajedrez), Enrique Halfon. Le hablé y me dio los datos de mi póliza y a dónde debía hablar.

Hablé entonces al número 1-800 y me atendieron amablemente. La señorita me preguntaba por indicaciones sobre dónde exactamente estaba. No encontraba el nombre de la calle y para colmo, me parecía que todo se veía más borroso que normalmente. De pronto encontré la razón: con el golpe mis lentes habían volado quién sabe a dónde. Los encontré en el piso al lado de los pedales. Al final de cuentas me dijeron que un ajustador iría y que me hablaría para ubicarme. Me preguntaron si necesitaba asistencia médica, pero les dije que no, porque no sentía que me hubiese lastimado en ninguna parte.

El ajustador tardaba... 30 minutos después de mi llamada a la compañía de seguros hablé de nuevo y me indicaron que iban en camino. Por cierto, dos detalles curiosos.

  • 1. el número de siniestro asignado fue el 666 321 (hmmm, 666 el número de la Bestia)
  • 2. el ajustador se llamaba Ernesto Zedillo (aunque al final supe que era Cedillo, con C, no con Z).
Llegó el ajustador y minutos después llegó Luis Vaca, que estaba cerrando el club de ajedrez. Por cierto, yo venía de perder contra el Dr. Zárate, después de una dura partida. Así que mal y de malas.

El ajustador fue siempre amable aunque muy quisquilloso para dar su veredicto sobre los daños. Por ejemplo, el espejo de la ventana se destrozó, pero don Ernesto Cedillo quizás sospechaba que nunca tuve el espejo de marras y que quería sacarle ventaja. Y aunque no hizo ningún comentario al respecto, me pidió que viera si encontraba los restos del espejo en el pavimento (cosa que no hallé). Finalmente añadió el espejo en las hojas de la valoración.

Hubo que llamar entonces una grúa y mi coche fue llevado a mi casa. El ajustador me dió entonces dos "salvoconductos". El primero era para ir a que me revisaran espalda y cuello, cosa que hice a la mañana siguiente y en donde por suerte, no encontraron ninguna lesión por el accidente. El segundo salvoconducto es para que pida una grúa y me lleve al centro de valoración y de ahí que se lo lleven al taller que corresponda para que lo arreglen.

Sólo debo pagar el 5% de deducible (algo así como 1060 pesos) y pienso que el golpe no será menos de 10K pesos.

Las conclusiones de todo este asunto son:

  • Por una parte, probablemente salí ileso porque le pegaron al auto en el motor y además, porque traía el cinturón de seguridad, lo cual en el golpe me mantuvo fijo en mi propio asiento.
  • Tener un seguro (cobertura completa) sobre el auto no es mala idea. Uno no espera nunca usar el seguro pero aquí resultó hasta el momento lo suficientemente aceptable porque seguramente se minimizarán los gastos que siempre hay que pagar en este tipo de acontecimientos. Asumo que el costo de lo que cuesta la reparación más las piezas deberá ponerlo el seguro, pero habrá que ver. Pienso que no me salvaré de pagar algo extra en algún momento, pero no me cabe duda que el seguro ayuda de verdad en estos casos.
  • Igualmente me dieron esos salvoconductos para que me revisaran. Me tomaron radiografías de cervicales y columna y el doctor que me revisó (cuya especialidad es la columna), me dijo que él veía todo normal. Así que la percepción que tengo de todo este asunto es favorable en el trato que me han dado como afectado
  • Lo que me parece increíble es que alguien se dé a la fuga y no enfrente su responsabilidad. Quien me pegó no sabe si me lastimé, si me pasó algo grave, amén de los daños materiales. Yo dudo que alguien sensato pueda dormir bien después de huir de esa manera, ignorando lo que dejó atrás. Finalmente es una cuestión de solidaridad entre seres humanos el dar la cara a los problemas. La actitud de quien me pegó y huyó sólo me confirma que la raza humana no es muy fiable, por decir lo menos.

Seguiremos informando...

14 comments:

Victor Carlos said...

Despues del desafortunado accidente y del tipo que huyo cobardemente sin siquiera preguntarse si estaba bien creo que fue grato saber que cuenta con amigos del club de ajedrez que lo apoyaron y que incluso uno de ellos se presento a acompañarle en ese momento.

Marga said...

A que el pobre bachoco! super naco el que se dió a la fuga... vergonzoso hermano. Al menos tu estas bien ;)

Pau said...

Apreciado Amigo, me alegro que te encuentres bien, después del incidente automovilístico. No se si tienes posibilidades de poner una denuncia en radio, o través de otros medios de comunicación, para que detengan al vehículo que colusiono contigo y le impongan la sanción correspondiente por no asistir al accidentado y por no declarar los daños ocasionados por su mala conducción. En especial es muy desagradable esos actos de fuga y desatención del accidente por quien los comete,pero la gente es muy incivica y no tiene miramientos con nada. mucha suerte con todo y espero que pronto puedas tener tu coche reparado y e nuevo me alegro por tu salud. un abrazo.Pau

Morsa said...

Sí, Víctor, no he dado suficiente crédito a Luis Vaca, que como siempre, apoya en toda circunstancia.

saludos
Manuel

Morsa said...

Como dijo Zurita, le rompieron el cascarón al Bachoco.

Morsa said...

Gracias, Pau, por tu comentario. Se ve difícil poder hacer algo más. No pude ver la placa, ni recuerdo el color (creo que era azul) y lo poco que alcanzo a recordar fue que era una camioneta, pero esta descripción que doy la comparten probablemente demasiadas camionetas en la ciudad de México.

saludos
Manuel

yo said...

Aguas con esas poderosas camionetas, suelen ser de "personas" que ganan dinero barato, pelones jóvenes con cadenas de oro al cuello, pulseras gigantes, relojes apantallantes...
Por otro lado, qué bien que no hay daños a la salud, que el bachoco estará listo pronto y que existan compañías de seguros ejemplares... ¿que compañía es?

Yixus said...

Me alegro yo también de que estés bien.
Desafortunadamente, el aturdimiento que provocan estas situaciones impide que uno pueda hacer algo para "atrapar" al culpable en el momento y recordar lo suficiente como para hacer algo después.
Por otro lado, ¿el próximo martes hay ronda? Si es así, trataré de presentarme al club para saludar a los amigos y verlos jugar un rato.

Morsa said...

hola, yo,

la compañía es AIG. Hoy pedí la grúa y se llevó el bachoco a valuación. El golpe es como de 7500 pesos. De ahí lo llevé en esa misma grúa al taller (por cuajimalpa - santa fe). De ahí el gruyero pasaba a una cuadra de mi casa. No me pidió ni para sus refrescos. Sólo me pidió que anotara cómo fue el servicio, etc.

Así, dentro de lo que cabe las cosas me las ha hecho fáciles el seguro.

saludos
Manuel

Morsa said...

Gracias, Yixus, y sí, el martes hay ronda. Ahí nos vemos

saludos
Manuel

Tonat said...

Permiteme insistir en que eso del seguro es de gran ayuda.

También está de más decir que me alegro que sólo el auto haya recibido daños y que te encuentras bien.

Por último comento que lo que es realmente increible o, más precisamente, me parece increible que te parezca increible
que alguien se dé a la fuga y no enfrente su responsabilidad.

Eso ya no sorprende a persona alguna en esta ciudad.

Suerte en las siguientes rondas.

Morsa said...

Hola, Tonat,

Pues sí, el seguro sin duda vale la pena tenerlo aunque la idea es que no tengas que usarlo. Sin embargo, si requieres de él, pues te saca de problemas y además, al menos reduces los gastos al mínimo porque en un accidente los costos pueden elevarse considerablemente...

Ahora bien, desde luego que me sigue sorprendiendo la falta de consideración de alguien que choca con otro. Independientemente de los costos materiales que se le carguen a quien tenga la culpa, es un delito huir de la escena, y al menos en teoría y bueno, ya sabemos que en este país las leyes no parecen funcionar como debiesen.

saludos
Manuel

blume said...

Pobre bachoco con su naricita rota!!!! :( ...ASH!! 15 días sin él es un montón!, yo no he llevado al mío ni a servicio -que ya le toca- porque no me quiero quedar sin auto ni un día :p...

Qué buena onda no te quedarás sin transporte!!...una coincidencia afortunada en la mala experiencia con la raza humana...

Y uf! yo, luego yo te cuento mis teorías en ese tema de "la miseria de la humanidad" :p ...

Apapachos para ti de mi!!!!

:D

Gabriel said...

MB:

Mala onda lo de tu choque, pero vé el lado bueno, a lo mejor ahora sí ya abre la puerta del copiloto... :)

Lo importante es que estás bien, no más loco que de costumbre, y sobre todo que no te dañaste las cervicales o algo más. Porque creeme, mi estimado Manuelito, sin salud (Física y Mental) nada tiene sentido...

Saludos,

Gabriel