Tuesday, November 18, 2008

Porqué escribimos tan mal

Me es evidente que quien escribe mal es porque lee poco. Las faltas ortográficas son simplemente producto de no saber cómo es que se escriben las palabras. El cerebro humano tiene una extraordinaria capacidad visual retentiva. Cuando leemos, no solamente vemos las palabras y las interpretamos, sino que además, nuestro cerebro las almacena visualmente (de alguna manera) y de ahí que se den esos efectos como aquel que se ve cuando se ponen en desorden las palabras (dejando fijas la primera y última letra) [ver esta liga].

Es por eso que cuando tenemos duda de cómo se escribe alguna palabra, en ocasiones la escribimos de diferentes formas a ver cuál es la que visualmente nos parece la correcta. Es un método que realmente funciona, sobre todo si uno tiene la costumbre de leer.

Desafortunadamente, el mexicano promedio lee poco (a excepción del libro vaquero y el Memín), que tienen un éxito editorial notable pues se venden por cientos de miles a la semana. Las estadísticas en nuestro país son poco confiables, pero hay datos que indican que el mexicano en promedio lee dos libros al año, sí, al año. Por ello, no es de extrañarse que se vean en ocasiones unas faltas de ortografía que hacen doler los ojos, como diría Sandro Cohen.

Pero esta reflexión tiene que ver con lo que algunos ingeniosos hacen en contra del lenguaje, porque quiero creer que no se dan cuenta de su proceder. Veo, por ejemplo, que existe la CLABE (que es la clave bancaria estandarizada), que permite hacer transacciones electrónicas entre cuentas de bancos). A ver, ¿quién fue el ingenioso que se le ocurrió poner ese acrónimo? La palabra clave se escribe con v de vaca y no b de burro. Pero si es cierto que la memoria visual nos ayuda a escribir correctamente, es evidente que el ver la palabra CLABE no ayuda al cerebro, más bien lo confunde.

Más de uno dirá que no es grave y que no es para tanto. Yo creo exactamente que es grave y que es para tanto en la medida que no promueve el buen escribir y que además, induce al error ortográfico al hacer que el acrónimo se equipare con una palabra de uso común.

Un país es en gran medida lo que su nivel educativo muestra. Si el nuestro está por los suelos en lo que se refiere a lectura, acciones como la que describo no contribuye en nada y es peor, promueve malos hábitos al escribir y confunde innecesariamente. Tan fácil que era llamarle, no sé, "número de transferencias electrónicas" (NUTRE), el cual se apareja con la palabra "nutre", pero no se comete ningún error ortográfico a propósito ni se confunde a nadie.

En fin, tache a los bancos por semejante idiotez.

3 comments:

aQzero said...

ja ja ja ja !

bueno, mira que hace unas semanas uno de mis compañeros de trabajo se le ocurrió redactar un correo solicitando "Apollo para ...". No se por que razón no me di cuenta de ello hasta que pensé: "y qué carajos tiene que ver el apollo (pensando yo en la nave espacial) en esto ?".

Por cierto tanto hemos arrastrado esa frase de "la v de vaca y la b de burro" en forma tan cotidiana, que cuando nos preguntan: "oye, abocar es con v de vaca o b de burro", mas sencillo sería decir: con b, corriendo el riesgo de confundirlos por no distinguir el hecho de que una es UVE y la otra B.

Saludos !
aQzero

Gabriel said...

Oye Manny Boy, nadamás una pregunta:

¿Qué no era el autor de esa frase que citas, el gran Arrigo Cohen, quien era un verdadero experto en linguistica y quien tenía una maravilloso programa llamado "El Disparate Está en el Aire", donde precisamente hablaba de esos "yerros y gazapos" de la lengua de Cervantes, muchos, pero muchos años antes de "La Dichosa Palabra"?, dicho sea de paso QEPD.

Recuerdo al gran Arrigo Cohen, como un amable y sabio hombre, mucho, pero realmente mucho más allá de toda pretensión, petulancia, o egocentrismo, como cierto amigo "invernal" que tienes por ahí... (No comments! Puag!).

Arrigo, quien desgraciadamente sufrió durante muchos años, dolorosas enfermedades que lo fueron minando poco a poco en medio de un gran sufrimiento, nunca se dió a la amargura, ni a la envidia, ni al protagonismo. Era "El Sabio Gentil" y un verdadero modelo de hombre a seguir. Tenía unos dotes para comunicar la cultura de una manera sabrosa, muy amena y con la gran naturalidad con la que se debe de aproximar a la gente a la cultura en general.

Si la memoria no me traiciona, Sandro Cohen es hemano de Arrigo, y creo que se dedica a alguna profesión cultural, que oscila entre la pintura y la arquitectura, no me acuerdo bien a qué se dedica exactamente. No me extrañaría que, incluso, tuviera que ver algo con el ajedrez, pero ahí sí no me adentro en tus terrenos de expertise.

Saludos,

Bowman

Morsa said...

Bowman (Gabriel)

Sandro Cohen, hasta donde entiendo, no tiene ninguna relación de parentesco con Sandro. Yo sé que Sandro nació y se hizo en los Estados Unidos, pero él me dijo que vino a México porque quería leer poesía en español. Aquí terminó casándose con mexicana y tiene una hija también nacional.

Y no, de ajedrez el buen hombre no sabe nada... :)

Saludos