Monday, March 23, 2009

Columna en el Universal del 17 de marzo del 2009


Javier Vargas
Bizarro ajedrez
17 de marzo de 2009

Sin ver el tablero ni las piezas

rjavier_vargas@terra.com.mx

Ajedrez a la ciega es una de las modalidades más espectaculares del juego. Consiste en disputar una o varias partidas sin ver el tablero ni las piezas. Los rivales imaginan las secuencias, dictan sus jugadas y conservan en la mente la posición de las figuras. Se trata de una proeza de memoria, cálculo e imaginación.

El ajedrecista mexicano Manuel López Michelone, en su libro, Perfeccione su ajedrez, recomienda jugar a la ciega para optimizar la capacidad de cálculo. Dice: “en un torneo, cuando jugamos una partida, las reglas del ajedrez competitivo nos impiden mover las piezas para saber cómo quedarán las cosas después de algunas jugadas. Pieza tocada, pieza jugada, reza la regla. Aprendemos a imaginar qué hay que jugar, cómo quedarán las piezas después de varios movimientos, que quizás ya desaparecieron, y qué es lo que debemos hacer. Así, “movemos” las piezas en la imaginación y no en el tablero.” Por consiguiente, agrega, “si aprendemos a jugar a la ciega (al menos una partida), desarrollaremos una ventaja sobre aquellos cuya imaginación no está tan entrenada. Podremos jugar en torneos “moviendo” las piezas mentalmente con precisión y así veremos cómo queda el tablero.”

Los primeros en jugar a la ciega fueron los árabes. Un antiguo manuscrito dice que el califa Said Ben Yugair al Kufi, solía disputar varias partidas sin ver el tablero. En el siglo XVIII, el músico y ajedrecista galo, Francois Danican Philidor, causaba expectación al jugar simultáneamente tres partidas con la vista vendada.

La competencia a la ciega más importante es el Torneo Amber, donde participan los mejores ajedrecistas del mundo, incluido el campeón, V. Anand.

Partida de la primera ronda: mediante la desarticulación de la estructura de peones y piezas del rival, las blancas sitúan su artillería en las cercanías del rey negro y aprovechan la mala ubicación de las figuras negras para efectuar un vistoso sacrificio de dama, lo que les permite ganar la calidad y la contienda.

Blancas: Viswanathan Anand (2791)
Negras: Peter Leko (2751)

Niza, Francia, marzo 14 del 2009
Apertura española, variante Breyer, (Eco C95)

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 0-0 8.c3 d6 9.h3 Cb8 10.d4 Cbd7 11.Cbd2 Ab7 12.Ac2 Te8 13.a4 Af8 14.Ad3 c6 15.b3 g6 16.Aa3 Dc7 17.Dc2 Ag7 18.Tad1 Tac8 19.Ab2 Ch5 20.Af1 bxa4 21.bxa4 d5 22.dxe5 Cxe5 23.Cxe5 Axe5 24.c4 dxe4 25.c5 Axb2 26.Dxb2 e3 27.fxe3 Tcd8 28.Cc4 Txd1 29.Txd1 De7 30.Cd6 Td8 31.Dd4 Tf8 32.Ac4 Ac8 33.Tb1 Cg3 34.e4 Dg5 35.Axf7+ (Vistosa combinación que lleva a las blancas a entregar la dama para ganar la calidad y la partida) Txf7 36.Dh8+, rinden negras, 1-0.

1 comment:

yo said...

formidable el funcionamiento de la mente y su nivel superior; por ahí leí algo, creo que en este sitio, acerca de que el cerebro humano se desbocó en su proceso evolutivo y tomó cauces más en la imaginativa abstracta y social, que en otra línea .

Felicito a quien hace uso de ese cerebro aplicado al ajedrez, envidia de la buena