Wednesday, August 12, 2009

Cuando hay exceso...

En mi opinión hay demasiados medios de información. Los canales de televisión se han multiplicado y hoy días podemos contarlos por centenas. Los medios escritos también se han disparado y es claro que gracias a Internet tenemos muchísimos portales que nos traen todo género de información de manera prácticamente inmediata.

Y aunque todo esto podría parecer bueno, me da la impresión que se ha caído en una irresponsabilidad para mantener cierto equilibrio en lo que se dice en cualquier medio, ya sea electrónico o impreso. Hoy, por ejemplo, escuchaba el noticiero de Joaquín López Dóriga, en Radio Fórmula, y el hombre estaba casi obsesionado con la noticia de que se recortaría 30% la distribución de agua en el Distrito Federal. Sin duda puede ser una noticia para alarmar, pero es evidente que nadie morirá por falta de agua en la ciudad de México. Sí, podrá faltar el líquido vital de repente, pero esperamos que el problema sea pasajero. Yo no creo que dicha noticia fuese de ocho columnas, pero ya el nefasto periodista estaba habalndo con el director de la Comisión Nacional del Agua y blandiendo las más terribles preguntas para alarmar. Da la impresión que López Dóriga entiende el periodismo desde la base de que hay que alarmar, hay que asustar, hay que poner en jaque al auditorio porque eso implica que lo sintonicen y si hay muchos radioescuchas en su programa, su asiento en ese noticiero está a salvo.

Hoy López Dóriga está en el triple play, como suelen decir los periodistas: sale en la televisión, en la radio y tiene una columna en el periódico Milenio. Ése es el sueño de muchos periodistas pero pocos son los elegidos. A López Dóriga se le olvida que hoy le hacen caso pero mañana puede caer en el olvido. Zabludovsky estuvo muchos años, cubierto por Televisa. Cuando murió el Tigre Azcárraga, sin duda sus bonos bajaron y al final, cuando al hijo no le dieron el noticiero estrella nocturno del "canal de las estrellas", entonces el padre renunció. Hoy Zabludovsky tiene un noticiero en la radio del cual no tengo elementos para saber si se le escucha o no, pero sin duda es claro que sus mejores tiempos ya pasaron.

Pero regresando al tema: porque hay tantos medios y tantas posibilidades de información, los propios medios deben buscar atrapar a sus clientes. No hay mejor método que alarmar y mientras más catastrófico se haga esto, más posibilidades tendrán de vender. Eso es una irresponsabilidad de los medios con la que tenemos que vivir. No hay argumento para detenerse a pensar si los directores de los medios exigen un escándalo, una noticia alarmista, algo que nos haga palidecer. La cuestión es vender ejemplares o ser sintonizados. Noticias que son dramáticas un día se olvidan al otro. Y como pudo haber dicho Borges: "no hay nada más viejo que el periódico de ayer".

Los medios actualmente pueden crear héroes o poner en la picota al personaje que sea. Tienen un poder inmenso. Murió Michael Jackson y hoy día siguen saliendo noticias sobre quién se quedará con su fortuna, quién cuidará a sus hijos, quiénes le harán el enésimo homenaje. Sin embargo, antes de este evento Jackson era visto como un tipo poco más que "weird", extraño, pederasta en algunos casos. Hoy lo glorifican los mismos medios que antes lo despreciaban y que lo acusaban de todo género de perversiones. ¿Por qué? Porque vende. Triste verdad cotidiana.

Pienso que sí, es bueno que haya muchos medios y más opiniones. Se vale discutirlas, ver puntos de vista diferentes, etc., para así hacerse de un juicio más certero y objetivo. Sin embargo, ante la premisa de que quien no vende desaparece, los medios están obligados a perder el equilibrio y como lo hacen cotidianamente, ya nadie se pone a pensar en estas exageraciones. El nivel de consumo de todo, noticias, información por demás irrelevante, horas y más horas de televisión en todo género de canales con temáticas por demás diversas, no nos hacen ya discernir entre la información equilibrada y la que desorienta. En mi opinión deberíamos pensar en ser mucho más selectivos ahora con los medios, porque como están las cosas, lejos de informar, deforman.

1 comment:

Ernesto said...

Me acuerdo en los 80s, y antes, a finales de los 70s. Los reporteros se limitaban a dar la noticia de algo que ocurría. Tengo el recuerdo como entre nubes de que eran puras políticas y de lo que hacía y pasaba en el gobierno, pero eso es otro rollo.

Ahora los reporteros informan su opinión como si fueran la máxima eminencia en el tema que se esté discutiendo, y la dan como si fuera un hecho.

Saludos
Ernesto.