Wednesday, November 25, 2009

Los defectos de la democracia

Estaba yo haciendo un ejercicio por demás ocioso: veía la sección de empleos del periódico y las empresas y personas que se anuncian pidiendo gente para trabajar piden, diría yo que más bien exigen, una serie de requisitos para acceder siquiera a una entrevista de trabajo. Así por ejemplo, se puede solicitar contador público titulado, o bien, alguien con maestría o doctorado en estadística, para entrar a una plaza en un banco. Aunque la sección de empleos se veía robusta, no encontré muchas solicitudes que dijeran algo como "inútil presentarse sin tener los requisitos". Y bueno, a mí me queda claro que para qué me presento en un posible trabajo de contador si no tengo morsesca idea de lo que hace un profesional de esta rama.

Si pasamos a las convocatorias para obtener alguna plaza en la UNAM son incluso más espeluznantes: "Se solicita doctor en física (o equivalente) con especialidad en análisis de interacción de fuerzas débiles nucleares", por ejemplo. Sueldo: ¡14,950 pesos!

A mí me es evidente entonces que es perder el tiempo ir al instituto universitario que pide a ese tipo de profesional porque simplemente no soy especialista en fuerzas débiles nucleares, vaya, difícilmente sé qué es eso.

Pero el punto entonces es cuando entramos al terrenos de los puestos de elección públicos, como por ejemplo, el de Presidente de México. Dicho cargo tiene sus restricciones: la de ser mexicano por nacimiento, con padres también mexicanos (aunque no sé si también ellos tienen que ser mexicanos por nacimiento). No recuerdo si se requiere de una edad mínima (no creo). El punto es que entre los requisitos para la silla de más poder de este país no está el saber economía, o ser administrador de empresas, nada. Cualquiera se puede postular aunque sea un inútil disfuncional. Y ya me dirán algunos que claro, que así está bien, porque todos tenemos derecho en todo caso de querer ser presidente y nominarnos ante los demás si es nuestro gusto y ganas, pues se supone que el total de votantes eligirán al que demuestre más capacidades, asunto que desde luego, no siempre es cierto.

Me llega a la cabeza cuando Ronald Reagan llegó a la presidencia de los EEUU. Sin afán de hacer menos a ese personaje: ¿qué sabe de política, economía, administración el Sr. Reagan? No lo sé pero sus cartas credenciales no hablaban de que sabía precisamente de esos temas. No era necesario.

Y de nuevo, regresémonos al ámbito cotidiano. Miren: si se me descompone el baño y empieza a salirse el agua sólo sé que debo cerrar la llave de paso y llamara un plomero, que arreglará el desperfecto (y cobrará evidentemente por el trabajo hecho). Yo no me meteré a hacerla de plomero, porque ni tengo la herramienta y menos el conocimiento. Lo más sensato es precisamente entonces hacer lo adecuado, que en este caso es llamar a alguien que sí entiende de estos temas.

Pues todos estos ejemplos demuestran que en la vida cotidiana actuamos racionalmente, pero para el caso de puestos de elección popular las cosas cambian. No se ponen restricciones para acceder a algunos puestos públicos y no se interroga a los candidatos sobre lo que entienden de los temas que los que acceden a esos cargos deberían entender. Nada de eso. Y por razones de esta naturaleza tenemos al inefable "Juanito", el delegado de Ixtapalapa ahora, porque ganó las elecciones y de pronto entendió que ese puesto sería una puerta al dinero y al fin de las penurias económicas.

Creo entonces que la democracia es un sistema en la que su base es totalmente defectuosa. Yo no creo que pedir ciertos requisitos hagan antidemocrático un país. Me parece lo más lógico considerando la importancia de ciertos cargos de elección. Pero en política, particularmente la mexica, parece que esto no necesariamente es cierto. ¿o si?

(*) La caricatura de Juanito fue tomada de este sitio.

5 comments:

Francisco said...

Sí hay una edad mínima para ser presidente de México: es 35 años. Por lo demás,no hay requisitos de preparación o educación, vamos, ni siquiera de experiencia. En teoría podría ser un analfabeta.

Debería haberlos? No sé. Podría ser pero entonces, qué es exactamente lo que debería mostrar de conocimientos un gobernador, por ejemplo? Más que conocimientos a veces lo que se requiere es otras cosas: habilidad de negociación, conexiones, posibilidad de conseguir financiamientos, liderazgo (que la gente confíe en tí, te siga y te crea), etc. Esto es debatible y algunas de estos rasgos son de doble filo (si convences a la gente puedes echar a andar proyectos pero tambien la puedes llevar a un precipicio...), por supuesto, y por eso me parece bien que se deje que el elector juzgue que es lo que considera importante y qué no. Por eso se supone, otra vez dentro del ámbito de la teoría, que hay debates y presentaciones públicas donde puedes cuestionar a los candidatos. Ese fue el fin por ejemplo de la Sra Palin en las ultimas elecciones en Estados Unidos cuando los debates exhibieron sus obvias limitaciones(aunque no la den por descontada todavía...) Creo que hay algo de razón en el dicho de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece.

Por supuesto que la democracia es un sistema imperfecto, como todos, y se puede manipular. Eso lo entendieron desde los tiempos incipientes de la democracia, allá con los griegos y romanos. De allí viene lo del pan y circo. Votos a cambio de tortas.
Este es uno de sus defectos. Hay otros: por ejemplo a veces es muy lenta para reaccionar, ya que se tienen que obtener mayorías en los congresos, nadie se pone de acuerdo y discutimos eternamente. Una amiga china me decía que en China eso no pasaba, se decía desde arriba: esto es lo que se va a hacer y punto. Se hace, le guste a quien no le guste.
Pero a pesar de todos sus defectos, la prefiero a otros tipos de gobiernos.

R. Daneel Olivaw said...

¿No seria el tercero?, me refiero a Iturbide y Maximiliano.

Jorge said...

Es cierto lo que dices, pero tambien eso del perfil profesional de los gobernantes está practimente fuera de nuestras manos así como su elección como tu bien dices, aunque otros diagan lo contrario.
Pero también está la otra cara de la moneda, tenemos a tipos que han gobernado nuestra nación, egresados de Harvard, etc. doctores en economia y han sido un desastre como gobernantes, tenemos a Zedillo o Salinas, tristes ejemplos.

Francisco said...

Solamente por curiosidad me puse a buscar requisitos para presidente en diversos países del mundo. En general no encontré que en ningún lado haya requerimientos mínimos de educación o experiencia.

La edad mínima anda por los 35 años, pero en Francia es solamente 23. En Argentina se establece como requisito un INGRESO mínimo. (Será cierto, esto lo saqué de Wikipedia).

Aquí en Canada, es una monarquía parlamentaria, por lo que lo único que se elige por votación popular es el Congreso. El representante, actualmente la represente de la reina de Inglaterra, formalmente reina de Canadá también, nombra directamente al Primer Ministro y el único requisito de eligibilidad es que sea ciudadano canadiense mayor de 18 años!
Por convención y para no meterse en problemas, el representante de la Reina ha venido nombrando como Primer Ministro al lider del partido que obtiene mayoría en el Congreso, pero en teoría podría nombrar a quien le venga en gana.

Coincido con Jorge en que la educación no garantiza el buen desempeño como gobernante. Esto es, creo yo, porque las características que hacen un buen gobernante son otras: liderazgo, honestidad, negociación, etc.

He seguido en los periodicos la tragicomedia de Juanito. De verdad es vergonzoso que sucedan estas cosas.

A. David Garza Marín said...

Chale... Lo peor del caso es que esto fue generado por una promesa del Peje, que ni vela tenía en el entierro. Votaron por el tal Rafael, y ahora, legalmente, es el Delegado (le pese a quien le pese).

Ése es el tipo de gente que me rodea aquí, en Iztapalapa.