Friday, November 20, 2009

Que quede en su conciencia

Hoy fui al cine y antes de entrar a la película que decidí ver, me fui por un express cortado. había mucha gente (viernes en la noche, pues qué esperaba), y tuve que hacer cola. Había sólo una pareja delante de mí. Cuando me iba a tocar mi turno una señora se coló en la fila y estaba dispuesta a pedir su orden a la cajera cuando le pregunté amablemente ¿por qué se metía en la fila? ¿No se daba cuenta que había gente ya formada? Me dijo que ella ya estaba formada antes. Le indiqué que desde que llegué yo a la fila, ella no estaba ahí, pero le dije de la mejor manera que pude: "No importa señora. Pida lo que vino a pedir, que quede en su conciencia que es usted una egoísta". Ella asintió como diciendo "pues que quede en mi conciencia". Entonces la mujer en cuestión pidió una baguette, un refresco, unas papas y no sé qué más. Me di cuenta que no quiso ni voltear a verme. Realmente la incomodé y si surtió efecto, pues qué bueno. Creo que actué correctamente. No la agredí, no la insulté. Le dije de la mejor de las maneras, de alguna forma, que actuaba mal.

Pero usted, estimado lector/lectora, ¿qué hubiese hecho? ¿Habría actuado como yo? ¿Piensa que hice bien o mal en decirle a la señora que se metió en la fila?

5 comments:

{{El Diablo}} said...

Qué tal? soy nuevo en tu blog, le eché un vistazo a grosso modo y se ve bastante bueno, así que me convertiré en visitante asiduo.


Saludos!

Javier said...

Si, yo tambien habria dicho lo mismo, pero todo depende, uno algunas veces tiene que ser caballeroso( menos con las egoistas)... :D

Antonio J. G. Garcidueñas said...

Yo me hubiera tropezado "accidentalmente" con ella justo después de que comprara todo y se lo tiraría, si por accidente no se lo tiré le doy unos manotazos diciéndole mientras tanto, "perdón, perdón, fue sin querer queriendo".

_akin0 said...

yo hubiera estornudado en su comida!

JA JA JA JA...

A. David Garza Marín said...

Yo he hecho eso en varias ocasiones, y lo que más sorprende del caso es que aquellas personas a las que les reclamas, son las que más se indignan.

- ¡Ay! ¡Qué te importa!
- Me importa, y mucho. Dese cuenta que si Usted no se hubiera metido a la fila, yo no le estaría reclamando. O sea, este reclamo nace por Usted, no por mí.
- :O

Lo que sí es aún más inverosímil, ¡es que no se dan cuenta! En fin...