Wednesday, August 18, 2010

Sobre las cadenas de powerpoint

Gracias a Internet y al acceso que la red de redes ha dado a los usuarios de la misma, ha surgido una nueva raza de personas, las cuales han decidido que están obligadas a comunicar, vía archivos de powerpoint, todo género de información. Así, hay quienes en sus diapositivas, ilustradas adecuadamente, nos mostrarán cómo saber si alguien tiene un ataque cerebral, o bien, nos enseñarán las maravillas arquitectónicas del hotel Burj de Dubai, Emiratos Árabes, chiastes de todos colores y géneros o incluso, nos mandan fotografías de las mujeres más hermosas, con o sin ropa, entre tanta y tanta información que circula por la red.

A mí me llama la atención que todos estos personajes que usan powerpoint con esa intención, pierdan su tiempo en estas labores. ¿Cuál es la motivación para sentarse un par de horas, acomodar las diapositivas, quizás poner los textos adecuados a las mismas y entonces tener una docena o más de 'slides' de powerpoint para compartir con el mundo. Después de meditarlo un poco, creo que la motivación puede ocurrir en dos vertientes:

  1. Por una parte, el autor del powerpoint quiere pasar a la posteridad y entonces lo firma e incluso, deja su correo electrónico, probablemente con la intención de que todos le aplaudamos su esfuerzo.
  2. Quiere que su "obra de arte" se transmita a todo lo largo y ancho de la red Internet.
Pero sea cual sea la motivación del creador de todos estos simpáticos y muchas veces inútiles powerpoints, hay algo claro: todos piden de alguna manera que transmitamos a nuestros contactos de correo el archivo que nos han enviado, ya sea expresamente, ya sea como amenaza de si no hacerlo, nos caerá alguna plaga, o bien como súplica indicando que es por el bien de todos.

Este mismo comportamiento se observa cuando alguien manda un correo para advertir sobre un virus que -ahora sí- no tiene solución y puede quemar el disco duro de la computadora, destruir nuestros preciados archivos y que infecta diez máquinas en la red por segundo. Yo no sé de dónde sale tanto samaritano que ha decidido ayudarnos aunque no se lo pidamos. Pero lo más grave del caso es que casi nunca estas cartas amenazantes de un virus resultan ciertas. Vaya, eso de que el supuesto virus que está haciendo estragos no tiene cura es obviamente falso. Los virus computacionales solamente pueden introducirse por una serie de mecanismos conocidos y nadie ha logrado introducirlos a un sistema de cómputo por medios que sean ajenos a los que ya sabemos que existen. Pero de nuevo ocurre un fenómeno: la gente sin pensar da click y lo manda a sus contactos, porque no cuesta nada, porque es gratis y quizás porque ¿qué tal que es cierto? (desde luego no pierden su tiempo investigando si la información dada es para tomarse en cuenta o no. Un caso conocido fue el cretino que hizo un video sobre el Amero, una supuesta moneda que haría que el dólar desapareciese, en una medida del Gobierno Norteamericano que aunque extraña, implicaba hacer a todos los norteamericanos más pobres. Por supuesto que este farsante no pasó la prueba del tiempo).

Igualmente, hay todos esas buenas personas, casi siempre católicas, que se han dado a la tarea de mandarnos cartas (y powerpoints también desde luego), con historias dramáticas en donde Jesús, o Dios, o la deidad en turno, resuelve un problema de vida o muerte.

Y así podría seguir enunciando toda esta gente que usa la red para proselitismo político o religioso, o para mandar cuanto chiste le han contado, o quizás, para denunciar un hecho penal, etc.

Lamentablemente, en todos los casos, parece ser que lo único que les interesa es lo que ya he recalcado: que se reenvíe esta información a todos los posibles contactos. Éste es finalmente, el factor común de todos estos personajes de esta raza de powerpoint.

4 comments:

Maria said...

Pero lo peor es que la gente lo re-envia! Mi papa me manda 2 o 3 a la semana, con todo y que le he dicho que ni los abro y no me mande nada.

Ing. Manuel Hernández said...

Como ya apunta Maria, lo peor es que la gente los re-envía, afortunadamente los filtros y condiciones para eliminar o marcarlos con una etiqueta han mejorado bastante y llevo meses sin leer uno solo (por lo menos en mi cuenta de Google).

Recuerdo una ocasión que yo envié una de "esas cosas" a un amigo que me ayudaba mucho con conocimiento de programación para mi escuela (preparatoria), directamente me borró de sus contactos y me dijo "Como no puedo evitar que me sigas enviando esas p*ndejadas, solo te puedo borrar de mis contactos, cuando quieras que te ayude me llamas, por correo no te vuelvo a contestar". Fue la última vez que envié una presentación, en su momento lo creí una reacción exagerada, después de todo solo era un archivo, con los años entendí el valor del tiempo, además no es justo llenarle de basura el correo a alguien solo porque algo nos parece divertido.

Por cierto, ya que estamos hablando de presentaciones, te hago una recomendación, www.prezi.com, no te voy a mentir, no lo he utilizado, primero porque en el trabajo no puedo accesar y segundo porque en mi casa tengo una máquina vieja con Linux y flash corre que da pena. He visto algunos de los ejemplos y me parece muy interesante su forma.

Saludos.

Jorge said...

Hola Manuel:

Despúes de leer el comentario me puse a pensar en las payasadas de las teorías de conspiración como en el caso del Amero.

Hace poco estaba leyendo un correo en la cual pedía apoyo para eliminar la producción de la sustancia llamada "Monóxido de Dihidrógeno".

Según esto decía que contribuía al "calentamiento global", promovía "la erosión de la tierra" entre otras cosas.

Y decía que se usaba como solvente industrial, para enfriar reactores nucleares, en la distribución de insecticidas y en la elaboración de "alimentos chatarra".

Para una persona "preocupada" por el futuro del planeta es algo que se debe combatir ¿Verdad?

El único problema es que esta sustancia es la misma que nos da vida, es el agua común y corriente.

Aunque no tenga mucho que ver con las presentaciones de Powerpoint, me llama la atención la clase de basura que recibe uno en su correo.

Y pensar que hay gente que realmente cree en estas cosas (o quiere creer en ellas).

Hay veces que creo que algo que es realmente infinito en el Universo es la estupidez humana.

Como siempre un saludo

Jorge Alberto.

Morsa said...

Asombroso, Jorge, aunque te diré que lo único que no me asombra es tanta estupidez que nos rodea.

El otro día me llegó una carta indicando que no se debían usar antitranspirantes, porque podían provocar cáncer, pues están evitando que -efectivamente- las axilas transpiren. Yo no sé de dónde sale tanta gente que inventa cuanta idiotez se le ocurre, tan sólo para alarmar. en fin...

saludos
Manuel