Monday, January 25, 2010

Bienvenido a la tribu

Ayer finalmente pude hacerme de un iPod Touch de 8 Gbytes. Lo compré en particular porque me interesan las aplicaciones que hay para el ajedrez: Hiarcs, Shredder, entre otras. Se me ocurrió pagarlo a plazos a 12 meses, lo cual hará que ni sienta el gasto, porque hay que considerar que el iPod Touch cuesta en México lo mismo o un poco más, que la consola Wii de Nintendo.

Como ya Apple nos tiene acostumbrados en sus productos, la "experiencia de uso" empieza desde que abres el empaque. Todo es bonito, elegante, con clase. Ya hasta de pronto me sentí "cool", "diferente", "único e irrepetible".

Debo reconocer que el iPod Touch es un juguete muy bonito, muy bien hecho. Ya me compré Flight Control (10 pesos) y el Hiarcs (100 pesos), y el sistema los manda vía Internet (wifi) al dispositivo, lo instala y listo, en un par de minutos está todo listo para jugar. La tienda de aplicaciones App es francamente enorme, muy ágil y se puede buscar todo género de aplicaciones. La realidad es que como consola de juego se ve fenomenal y creo que ya que la Palm dejó de existir, el Touch es un buen reemplazo a dichos productos.

En la noche de ayer hablé con mi hermana Marga y sólo me dijo: "bienvenido a la tribu".

Sunday, January 24, 2010

El "Loponix"

La familia López instauró hace muchos años un mítico premio a las mejores actuaciones de alguno de los miembros de dicha familia en el ámbito del cine. El premio, hasta donde recuerdo, era algo así como el Oscar de los norteamericanos, aunque sin duda más importante aún. No obstante, a pesar de haberse entregado en ocasiones por grandes actuaciones de algún o algunos miembros de mi familia, nadie había visto físicamente el galardón.

Mi hermano Juan, ahora que vio el corto de la película de Cri-Cri, me dijo que me había ganado un Loponix al mejor actor dramático, mientras mi hermana Cecilia ya se había hecho de uno por mejor actriz de soporte. Hoy Juan me ha dado un Loponix físicamente. He aquí la prueba de que los premios Loponix, de la Academia de Artes Cinematográficos de la familia López, no le pide nada a los ridículos y comerciales premios Oscar.

Mi actuación en el cine

Cuando era niño, fui contratado para actuar en la película de Cri-Cri, el grillito cantor, cuyo protagonista fue Ignacio López Tarso. Sale también Marga López, mi tía y Carlos Amador (el productor del film), el que fue mi tío. En la escena que van a ver Miguelito (o sea yo mero), no quiere tomarse su medicina, y Cri-Cri, no piensa cantar a menos que me tome el brebaje. Mi hermana Cecilia (Pepita Olvera), es quien me da la medicina que me tomo con harta alegría (creo recordar que era refresco de cola).

Yo me gané un Loponix, el premio que da la familia López a lo mejor de la industria cinematográfica nacional, por mi dramática actuación. Mi hermana Cecilia, recibió un Loponix, por ser la mejor actriz de soporte en tamaña escena.

Pero basta de preámbulos. Vean el corto:

Friday, January 22, 2010

Los detalles imperfectos

Han llamado mi atención a este video. No sé si sea de una película o de dónde salió, pero me parece que el mensaje está para reflexionarse:

Wednesday, January 20, 2010

Software antimosquitos


Se sabe, por investigaciones acuciosas, que quienes pican a los seres humanos son los mosquitos hembras. Las hembras necesitan de la sangre humana para adquirir la proteína necesaria para la producción de huevos. Los mosquitos macho no pican, pero se alimentan del néctar de las flores o de alguna otra fuente de azúcar. En el momento del apareamiento, las hembras reconocen a los machos por un zumbido de alta frecuencia de las alas, emitido por ellos. Así, se acercan las hembras y se produce entonces que los huevos puedan ser fecundados.

Basándome en esto, se me ocurrió que bien se podría hacer un programa que emitiera, a través de la bocina de la PC, estas frecuencias, que van de los 16 KHz a los 20 KHz y así provocar que los mosquitos hembras se acercaran a la bocina. Una vez cerca de ella, un certero periodicazo y listo, un mosquito menos en el panorama.

El software es gratuito y por el momento sólo funciona con la bocina de la PC, pero ya se está trabajando sobre la versión que usa las bocinas y la tarjeta de sonido que muchas veces ya contienen los equipos de cómputo. Puede pedírmelo a mi correo: morsa(arroba)la-morsa.com.

El sonido, a todo esto, es inaudible para los seres humanos. Las frecuencias que podemos escuchar van de los 20 Hertz a los 22,000, aproximadamente. Es por ello, incidentalmente, que los discos compactos se digitalizen al doble de la frecuencia audible (el Teorema de Nyquist indica que si no queremos perder fidelidad en una señal de audio, debemos muestrear dicha señal al doble de la frecuencia).

Actualización: He modificado el programa y ahora puede usar la tarjeta de sonido para generar las frecuencias necesarias. Así, el software ahora puede trabajar tanto en la bocina interna de la computadora como con una tarjeta de sonido estándar.

Thursday, January 14, 2010

Entrevista en Radio Educación


Hoy me entrevistarán a eso de la 1 de la tarde en Radio Educación, en un programa que dirige el Maestro Froylán López Narváez. Es una plática informal, según me dijeron. Como sea, quien quiera escucharme, pues se agradecerá.

Wednesday, January 13, 2010

Registro de teléfonos celulares

En este país, ya hace como un año, creo, la Cámara de Diputos, con la anuencia de la de Senadores, se decidió crear un registro de teléfonos móviles (celulares), con la intención de que cada número esté asociado a una persona y por ende, los fraudes, las estorsiones, los delitos de este orden, puedan ser fácilmente perseguibles. La realidad es que la ciudadanía ya duda de todos estos registros porque tenemos experiencias que dejan mucho que desear.

Un caso fue el de la credencial del IFE. Se supone que solamente se podría usar para cuestiones electorales y que su seguridad estaba más que probada. Pues bien, cuando mataron al candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio, al día siguiente, salió publicada la credencial de elector del presunto asesino. ¿Pues no que esos datos eran sólo para usos electorales? Pero peor aún, tiempo después se supo que un vivales había vendido a una empresa norteamericana, la base de datos completa del IFE. Sí así como se oye.

Otro ejemplo está el caso del RENAVE, el registro nacional de automóviles, que le costaría a cada dueño de un automotor una cantidad que creo, no rebasaba los 100 pesos, pero que con ello se nos daría una credencial con chip con los datos de nuestro vehículo. Bonito negocio para el gobierno. Si consideramos que hay unos 3 millones de automóviles tan sólo en la ciudad de México, pues se hacía un lindo fondo de dinero con esto.

Desafortunadamente para los creadores de este pingüe negocio, el director del RENAVE era un argentino que en la época de la dictadura militar en ese país, se dedico a torturar a muchísima gente. Los medios lo desenmascararon y cuando el sujeto éste quería huír a su país, fue atrapado en el aeropuerto de Cancún, y más adelante, extraditado a España, con la intención de que pague por sus crímenes.

Con ese antecedente, el RENAVE se vino abajo. Ahora se supone que con el RENAUT (creo que así se llama), los usuarios de la telefonía celular (alrededor de 79 millones de teléfonos están activos), tendrían que dar sus datos a un registro que el gobierno supuestamente cuidará celosamente, y que solamente algunas agencias de gobierno podrían ver y tener acceso. Ante la sospecha de que todo esto jamás se cumple y que la privacidad de los usuarios de la telefonía celular está en jaque, la gente no tiene confianza y no se quiere inscribir a dicho registro.

En abril se termina el plazo y si no se da uno de alta, quien le da servicio de telefonía celular bien podría cancelárselo sin más. Suena extrema la medida, pero con esa amenaza ya 28 millones de personas se dieron de alta en ese registro.

Pero pensemos... ¿de verdad van a dejar a 50 millones de personas que no se han dado de alta en ese registro? ¿estarán dispuestas las empresas de telefonía celular cumplir con esa amenaza a quienes no se dieron de alta? Lo dudo. No suena lógico que las empresas de los servicios celulares decidan cortarle el servicio, y por ende el negocio, que eso significa. Por ello, ahora se habla de una prórroga de seis meses para que los usuarios tengan más tiempo para darse de alta.

Para José Luis Peralta Higuera, funcionario de la COFETEL, el bajo nivel no se puede atribuir a una deficiente campaña de difusión sobre el registro, sino que es común que cuando los plazos están por terminarse, los usuarios realizan los trámites que tienen pendientes, como sería en este caso.

Y este comentario es de llamar la atención. Por defender su chamba, este funcionario de la COFETEL prefiere encontrar esta ridícula razón a la realidad: el RENAUT es francamente de dudosa calidad, que incluso podría promover otro género de delitos a quienes usen las bases de datos de otra forma a la que fueron diseñadas.

A mí me parece que este registro no tendrá éxito. Asumamos que el Gobierno exige a las compañías celulares que no dé servicio a quienes no se hayan dado de alta. ¿Tiene derecho el Gobierno a exigir que estas empresas no den servicio con las consecuentes pérdidas económicas de esto? Lo dudo.

Así están las cosas. A ver qué pasa.

Hacer esto en conmemoración mía


Si no me equivoco, la frase que da título a este artículo se dice en las misas católicas, particularmente cuando se hace, a los feligreses, el sacramento de la hostia. Pues bien, siempre he pensado que esto es lo que hacemos los ajedrecistas cuando vemos alguna partida de los grandes jugadores, o cuando hacemos física siguiendo los preceptos de las leyes de Newton para la mecánica, por ejemplo.

De alguna manera, al usar las leyes de la física que conocemos, que fueron descubiertas muchos años antes por gente verdaderamente notable, o bien, cuando vemos las producciones geniales de Alekhine, Capablanca, Kasparov, Anand, Topalov, Kramnik y Carlsen, entre otros, estamos rindiendo de alguna manera tributo a estos grandes ajedrecistas que, de alguna manera, nos han deleitado con estupendas producciones ajedrecísticas.

Así pues, el rito del ajedrez, el de analizar una partida de un tercero, es rendirle honores de alguna manera y esto -creo yo- enriquece al propio ajedrez, pues se nutre de esto al revisar y hallar los aciertos y en ocasiones, los errores, de algunos de las mejores partidas de la historia.

Foto: Chess Master by powerhouse00 / © All rights reserved

Monday, January 11, 2010

Teoría fallida

Hace unos dos años fui con una nutrióloga porque estaba excedido unos diez kilos de mi peso normal. Me puse a dieta, cosa que nunca había hecho y con el análisis de lo que tenía que comer y en qué cantidades, en seis meses, chance ocho, llegué a mi peso, el cual ahora mantengo.

Descubrí que todo tiene que ver con las calorías. El cuerpo humano necesita alrededor de 2000 kilocalorías por día. De acuerdo a las actividades que uno hace diariamente este consumo calórico podría ser mayor o menor para cada persona. El asunto es que cada cuerpo es diferente y esa es la razón, creo por la que muchas dietas fracasan.

Pues bien, encontré entonces que una caloría es la cantidad de calor que se necesita para subir la temperatura de un cm cúbico de agua un grado centígrado. Así, si uno pesa, digamos, 65 kilos, y considerando que un gran porcentaje del cuerpo humano es agua, es como si habláramos de 65 litros de agua, entonces lo que tenemos que hacer es calentar a 36.5 grados centígrados (la temperatura corporal), esos sesenta litros de agua para saber cuántas calorías hay que consumir.

Este cálculo lo hice aquí (en este blog), antes (ver esta liga). De hecho, se necesita una kilocaloría para subir un litro de agua un grado. De esta forma, 65 grados a 36.5 grados centígrados, requieren de 2372.5 calorías. Si esto es así, tendríamos que consumir más calorías para tener energía y no sólo para calentar el cuerpo. Afortunadamente parte del calor corporal lo adquirimos a través del medio ambiente. Si por ejemplo, la temperatura es de 18.5 grados centígrados, necesitamos calentar nuestro cuerpo solamente 18 grados, pues el medio ambiente hace la otra parte.

Cuando estaba haciendo dieta pensé que una manera de bajar de peso era, entonces, tomar agua fría, muy fría, para que así el cuerpo tuviese que calentar esta agua a 36.5 grados centígrados y al usar esas calorías para eso, bajaría de peso.

Pero pensémoslo. Si tomamos, digamos, 2 litros de agua, y necesito calentar esos dos litros hasta 36.5 grados, partiendo prácticamente de un par de grados (el agua debe estar bien requetefría), entonces necesitaré 36 kcalorías por litro, algo así como 72 kcalorías para calentar dos litros de agua hasta 36 grados. Esta cantidad es realmente pobre como para que incida en la dieta y me ayude a bajar de peso. Si en un esfuerzo titánico tomara diez litros de agua fría, entonces probablemente tendría sentido, porque serían 720 kcalorías (de las 2000 que requiere el cuerpo humano por día) y ya la cifra suena más representativa.

Desafortunadamente tomar tanta agua puede ser incluso peligroso para la salud. Por ello me doy cuenta que mi teoría es fallida y que para bajar unas 300 kcalorías por día, es mejor que tomar 5 litros de agua helada, salir y correr media hora. Así pues, mi teoría para bajar de peso resultó un fiasco.

Friday, January 08, 2010

Más sobre las tazas de Starbucks

Hoy apareció en el periódico Excélsior los costos que debe pagar Starbucks por utilizar las imágenes prehispánicas en sus tazas. He aquí el artículo:

Starbucks violó Ley de Derechos

Luis Carlos Sánchez

La normativa indica puntualmente los costos que la empresa debió cubrir por la reproducción de monumentos arqueológicos en sus tazas


La empresa Starbucks violó la Ley Federal de Derechos, donde se establecen puntualmente los costos de reproducción de monumentos arqueológicos y artísticos, al utilizar la imagen de la Piedra del Sol, la Pirámide de la Luna y el Palacio de Bellas Artes en las tazas chinas de su Collector Series, que hasta el miércoles pasado vendía en sus tiendas de México.

En el caso de los monumentos arqueológicos reproducidos, la transnacional evadió el Artículo 288-C que señala: “Por el uso, goce o aprovechamiento, para la reproducción de monumentos arqueológicos o históricos muebles e inmuebles, se pagarán derechos sin límite de reproducciones, por cada monumento autorizado” la cantidad de mil 477.07 pesos por “Reproducción fiel del monumento independientemente de la escala y los materiales” y dos mil 954.50 pesos por “Reproducción basada en una versión libre del monumento”.

El apartado deja claro que se encuentran fuera de esta estimación la producción artesanal, “cuando el artesano cuente con el reconocimiento y registro otorgado por la autoridad competente” y las autoridades e instituciones públicas dedicadas a la investigación, conservación, restauración y recuperación de los monumentos.

Excélsior dio a conocer el martes pasado que la cadena de cafeterías puso a la venta tres modelos de recipientes para café en los que reprodujo el Calendario Azteca y la Pirámide de la Luna de Teotihuacán, vista desde la Pirámide del Sol, así como el Palacio de Bellas Artes, sin solicitar los permisos correspondientes. Tras la polémica desatada Starbucks decidió sacar del mercado el producto, en tanto no se resuelva si el INAH le autorizará la reproducción o le solicitará el pago de derechos.

Para la reproducción de monumentos artísticos como el Palacio de Bellas Artes, el Artículo 288-B de la ley establece que el interesado deberá pagar “por la reproducción fotográfica, dibujo o ilustración, a cualquier escala, por pieza” la cantidad de mil 342.62 pesos, mientras que “Por la toma de molde, por pieza” deberá cubrirse la cantidad de tres mil 580.65 pesos.

Ayer Starbucks reiteró que el uso de los gráficos estampados en sus tazas “se realizó mediante proveedores que se encargaron del pago de los derechos de autor y la compra de la fotografía, tal y como se establece en el derecho a la propiedad Intelectual”.

La solicitud de autorización por parte del INAH, agregó, “se tramitó mediante diversas conversaciones telefónicas y correos electrónicos con las autoridades de la institución, quienes indicaron que al ser una ilustración no podían confirmar si se trataban de imágenes bajo la protección del INAH y cuál sería el trámite correspondiente, esto desde 2008”.

Starbucks México asumimos la responsabilidad de esta acción (reproducción de patrimonio) y estamos dispuestos a pagar el monto correspondiente por el uso.”

Comunicado de starbucks

En su Artículo 288-C, la Ley Federal de Derechos especifica el costo de reproducción fiel o basada en una versión libre de un monumento: La normativa indica puntualmente los costos que la empresa debió cubrir por la reproducción de monumentos arqueológicos en sus tazas

Así entonces, me equivoqué. No se trata de una cuestión de dinero. Los costos por el uso de esas imágenes es verdaderamente simbólico y dudo que Starbucks decida retirar las miles de tazas que hizo a pagar estas cantidades, que francamente son risibles.

Yo no entiendo entonces para qué todo este lío. No se trata de que el INAH buscaba cantidad millonarias, cosa que asumí y acepto que me equivoqué. Tampoco se trata de rechazar que las imágenes estén en las tazas de Starbucks, por lo cual no entiendo para qué tanto zapateado estando el piso tan parejo. Si las cantidades a pagar son tan exigüas, ¿en dónde está el meollo del problema? Que alguien me explique.

Una reflexión: El cuento del astronauta mexicano

Leí en el periódico El País, la siguiente interesante reflexión:

TRIBUNA: SABINO BASTIDAS COLINAS

El cuento de un astronauta mexicano
O de cómo los políticos venden como un éxito lo que en realidad es un símbolo de su fracaso

SABINO BASTIDAS COLINAS 01/12/2009
Cuentan que en el año 2000, cuando el actual alcalde de Los Ángeles, Antonio Villarraigosa era un político en ascenso y Presidente de la Asamblea de California, fue invitado a cenar a casa del empresario mexicano Carlos Slim, se le pidió, como mexicano-estadounidense, que explicara en pocas palabras, la diferencia que había entre México y Estados Unidos. Esto fue lo que contestó Villarraigosa: "Mire usted, es muy simple, si mi familia se hubiera quedado a vivir en México, el día de hoy yo estaría sirviendo esta cena."

Quizá hubiera sido el caso del astronauta José Hernández Moreno, quien nació el 7 de agosto de 1962 en French Camp, California. Es estadounidense. Sus padres originarios de un ranchito llamado Ticuitaco, cerca de La Piedad, Michoacán, México, migraron a Estados Unidos, como ilegales, para emplearse en la recolección del tomate y el pepino.
El propio José Hernández trabajaba todos los veranos en el campo. Él mismo recuerda como estaba limpiando con azadón una fila de remolacha azucarera, cuando escuchó en un radio de transistores la noticia de que Franklin Chang Díaz había sido seleccionado como astronauta y cómo esa noticia lo motivó y ese día dijo: "Yo quiero viajar al espacio."

José Hernández lo logró. Estudió ingeniería, alcanzó el grado de doctor, ingresó a la NASA, se preparó y por fin el 29 de agosto de 2009 despegó como parte de la tripulación del transbordador espacial Discovery, en una misión en la Estación Espacial Internacional.


Pero, ¿qué hubiera sido de José Hernández si su familia se hubiera quedado en México? Es claro que no habría alcanzado su sueño de volar al espacio. Tardaremos muchos lustros, antes de que México logre concretar su primera misión espacial. Apenas hoy se discute en el Congreso mexicano la posibilidad de crear una Agencia Espacial Mexicana.


Pero más que eso, los futuros posibles de José Hernández si se hubiera quedado en México están en la experiencia y en la estadística. Como tantos mexicanos pobres, campesinos, de Michoacán y de otros estados del país, le hubieran quedado pocas opciones y futuros muy limitados.

Difícilmente hubiera pasado de la primaria. Estadísticamente hubiera abandonado los estudios con la secundaria inconclusa y por supuesto su educación hubiera sido de muy mala calidad. Quizá se hubiera quedado a sembrar su tierra, lo que le hubiera garantizado un futuro de miseria, con ingresos inferiores a los dos dólares al día. Lo más probable es que, inquieto, hubiera emigrado a la ciudad.

En ese escenario estadísticamente las mayores oportunidades a las que aspiraba José Hernández con la secundaria inconclusa, si es que conseguía trabajo, eran las de terminar con algún trabajo precario, como jardinero, mesero, quizá como obrero en una maquiladora, como trabajador de la construcción o quizá conduciendo un autobús.


Pero la familia de José Hernández no se quedó, emigró como tantas otras y le dio a su hijo la posibilidad de alcanzar un futuro totalmente distinto. El contraste de ingresos y de oportunidades entre México y Estados Unidos es tan grande, que por eso México sigue y seguirá siendo por muchos años un país expulsor. Un país del que se han ido ya millones de personas.

Para darnos una idea, según cifras oficiales, consideradas muy conservadoras por algunos expertos, hoy radican en Estados Unidos cerca de 12 millones de personas nacidas en México. Esto es, algo así como el 10% de la población total de México.
En 2007 migraron a Estados Unidos 478.000 personal. En 2008 migraron 450.000 y aunque las autoridades mexicanas esperan que la cifra sea un poco menor en 2009 como consecuencia de la crisis económica en Estados Unidos, la migración es un proceso constante.

El esplendido documental de Juan Carlos Rulfo y Carlos Hagerman Los que se quedan, nos regala un gran fresco de esta realidad. El drama de los mexicanos que se quedan en las comunidades expulsoras de migrantes. Los contrastes de ingresos, las diferencias, la soledad, la incertidumbre, la miseria, pero sobre todo la falta de oportunidades. Es con esta realidad de fondo y en esta condición, en la que entra el absurdo, la contradicción y la vergüenza.

Es aquí donde aparece la incongruencia que enoja, que debe enojar, cuando el gobierno y los políticos mexicanos tratan de convertir a la historia de José Hernández en un cuento de orgullo nacional.
Es aquí donde aparece el cuento del astronauta mexicano. Donde nos inventan la historia de superación personal de un mexicano, como si fuera de verdad un logro nacional.

En cuanto apareció en el radar la historia del astronauta José Hernández, de inmediato se activaron todas las maquinarias de la propaganda y el marketing gubernamentales. En el cuartel de todos los partidos políticos, del Congreso de la Unión y del Ejecutivo Federal se movilizaron de inmediato las agendas y los medios para tratar de capitalizar al máximo al supuesto astronauta mexicano. El objetivo: convertir a José Hernández en orgullo nacional.

Es obvio, ante la falta de triunfos reales, cualquier gol de la selección nacional, cualquier medalla, cualquier premio de literatura es bueno para tratar de levantar un poco el ánimo y la moral nacional caídas en un país en crisis, complicado y muy emproblemado (sic).


El presidente personalmente paseó a José Hernández por el país. Inmediatamente todos los medios se ocuparon del tema. José Hernández se convirtió en súper estrella. Entrevistas en los medios. Toda una gira de Estado. Visita al Congreso. Homenajes. Los políticos querían retratarse con él. Regalos, las llaves de la ciudad, plaza con su nombre y sobre todo discursos, muchos discursos.

Discursos que hablaban una y otra vez del orgullo nacional, de la superación personal y de la capacidad de los mexicanos. Pero la realidad es otra muy distinta. Aunque nos duela, José Hernández no es un orgullo nacional. Su historia de éxito no es nuestra historia de éxito y menos una historia de la que pueda sentirse orgulloso nuestro gobierno o nuestra clase política.

No es un problema de nacionalidades. José Hernández es estadounidenses y tiene raíces mexicanas, tiene acceso a la nacionalidad mexicana, por derecho de sangre, y él mismo se identifica mucho con nuestra cultura. Pero ese no es el debate. José Hernández puede ser mexicano, pero la historia del astronauta José Hernández es totalmente estadounidense.

El logro de llevar a un jornalero agrícola pobre al espacio, es una historia de movilidad social en los Estados Unidos. El mérito es de otro sistema. José Hernández se hizo en otro país, con otras políticas públicas, con otro gobierno y con otras leyes.
La verdadera imagen de José Hernández es la fotografía de un hombre con una bandera con estrellas y barras en el hombro. Su bandera como astronauta. La bandera de su logro.

En todas las imágenes vimos a un miembro de la fuerza aérea estadounidense, enfundado en su uniforme azul, portando con orgullo la bandera del país que le dio la oportunidad de tener la educación de calidad, la salud, las condiciones y el ambiente de libertad necesarios, para alcanzar sus metas.


Inventar el cuento del astronauta mexicano por parte del gobierno, es como robar un pedacito de gloria. Mendigar triunfos ajenos. Usurpar éxitos imposibles, en un país que no atina el rumbo para convertirse en serio en un México ganador.


El Presidente de México Felipe Calderón dijo en uno de los homenajes: "la brillante historia de vida de José Hernández es y debe ser un ejemplo para los mexicanos." ¿Lo dice en serio? ¿Cuál es el ejemplo Señor Presidente? ¿Irse? ¿Nacer en Estados Unidos? ¿Migrar? ¿Qué las familias mexicanas migren a tiempo? ¿Hacerse norteamericano? ¿Buscar allá las oportunidades que no se tienen aquí?


La historia de éxito de personal de José Hernández, es al mismo tiempo la historia del fracaso de la política económica, de la política social y de la política exterior del gobierno mexicano. Es la historia del fracaso de éste y de varios gobiernos mexicanos.
Su historia debería darle vergüenza a una clase política incapaz de ponerse de acuerdo y de generar un proyecto de nación para los millones de José Hernández que están repartidos por todo el país, y que no quieren ser astronautas, millones de mexicanos a quienes sólo les bastaría con poder comer, con tener un mínimo de salud, un piso que no sea de tierra o saber leer y escribir.

José Hernández es la historia moderna de Benito Juárez. Uno llega a la presidencia, el otro llega al espacio. Ambas son historias de éxito. Historias de superación personal. Iconos. Ejemplos. Pedagogía pura. Historia de bronce. Los dos comparten esa historia de movilidad social, que tanto nos gusta a los seres humanos. Es el cuento de la cenicienta. Es la pobreza superada, es la miseria transitada. Es el éxito a pesar de la adversidad.


Pero la de Juárez es una historia mexicana del siglo XIX. La de José Hernández es una historia norteamericana del siglo XXI.
José Hernández dijo en una entrevista: "Lo que me sorprendió mucho es cuando vi al mundo como uno: no había fronteras, no se podía distinguir entre Estados Unidos y México", pero lo cierto es que sí existen las fronteras. Su familia cruzó una de ellas de manera ilegal. Lo cierto es que sí existen las banderas y las diferencias. Sí existe una frontera que hace a dos países muy distintos. La lección es muy clara: si José Hernández se hubiera quedado en México, quizá hoy estaría sirviendo la cena.

Thursday, January 07, 2010

Incongruencias de este país

Leo hace unos días la noticia de que Starbucks, una de las tiendas de café más populares en el mundo, había sacado a la venta unas tazas estampadas con imágenes prehispánicas, propiedad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Aparentemente la mencionada empresa hizo esto sin permiso y por ende, incurrió en un error pues -quiero entender- esas imágenes son propiedad del patrimonio de este país, o algo así.

Esta es la nota del periódico Excélsior:

Si es necesario, pagamos: Starbucks

EFE (07:07 p.m.) Luego de que Excélsior diera a conocer la comercialización de tazas con reproducciones arqueológicas sin permiso del INAH, la cadena trasnacional asegura que será respetuosa de la ley

Después de una publicación de Excélsior en la que se dio a conocer que la cadena trasnacional de cafeterías Starbucks Cofee comenzó a comercializar en México tazas de origen chino con reproducciones de la Piedra del Sol y la Pirámide de la Luna, la empresa aseguró que realizará el trámite legal correspondiente con el INAH.


"Siempre hemos sido respetuosos de la ley y tenemos pagados los derechos de autor de las fotografías, pero si el INAH resuelve que hagamos el trámite legal con ellos, pues lo haremos", dijo a Efe el encargado de relaciones públicas de Starbucks en México, Gerardo Portilla.


Una vez que la trasnacional pague la cantidad establecida, deberá incluir en las tazas una leyenda especificada por el instituto que consistirá en el número de registro y la leyenda del INAH o del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).


El director de comunicación del INAH, Julio Castrejón, dijo que ese organismo, encargado de proteger el patrimonio arqueológico e histórico de México, entiende "que en el 90 por ciento de los casos, los establecimientos mercantiles ignoran las leyes en la materia, pero eso no los exime de cumplir con ellas".


Castrejón señaló que no se aplicará una sanción a Starbuks debido a que una gran cantidad de comercios reproducen imágenes de monumentos nacionales, por lo que el Instituto "tendría que sancionar a millones", y sobre todo porque "el patrimonio del país no se ha exhibido de manera negativa".

Las tazas, que se venden a 165 pesos (12,7 dólares), tienen impresas imágenes del tradicional calendario azteca (La Piedra del Sol) y la Pirámide de la Luna, ubicada en Teotihuacán, dos de los legados arqueológicos más importantes y reconocidos de México. Desde su llegada a México en el 2002, Starbucks ha establecido cerca de 270 puntos de venta alrededor de todo el territorio mexicano.

Esta nota se dio hace algunos días. La verdad no entiendo. ¿Qué problema tiene el INAH con promover las imágenes que beneficien al país? Digo, las tazas no tenían imágenes en donde se degradara al mexicano, al contrario, de alguna manera se está haciendo promoción sobre la riqueza cultural de nuestro México. Pero no, el INAH puso el grito en el cielo y se habrán indignado porque una cadena de tiendas de café trasnacional decidió vender tazas con estos emblemas mexicanos.

Hoy Starbucks decidió dejar de vender las tazas y la pregunta es ¿quién ganó con todo esto? Nadie. Fue un negocio de perder-perder. A mí me parece que el INAH, después del aviso del Excélsior, pensó que podría hacerse de una buena cantidad de dinero "vendiendo" esas imágenes para las tazas. Pero aparentemente Starbucks se echó para atrás. O les querían cobrar mucho dinero o simplemente no quiso la trasnacional seguir con el trámite.

Curiosamente es la primera vez que veo que el INAH toma cartas en el asunto con respecto a la "imagen" de México. Muchísimas tiendas de artesanías en este país violan consistentemente los derechos que el INAH dice tener y no pasa nada. Vaya, que ya se aclaró que no habrá sanción a Starbucks porque como aclaró el director de Comunicación del INAH, Julio Castrejón: "tendría que sancionar a millones", y sobre todo porque "el patrimonio del país no se ha exhibido de manera negativa".

Yo la verdad no veo el gran drama si se hubiese permitido lo de las tazas de Starbucks. De hecho, creo que nunca está de más una ayuda para promover al país. La única explicación del final de esta historia es que los del INAH quisieron sacar mucho dinero, porque sino, simplemente no entiendo por qué rechazar algo que podría beneficiar al turismo de este país, después de tantas cosas que nos han pasado en los últimos años, desde el A H1N1 hasta la inseguridad que azota nuestro México.


Wednesday, January 06, 2010

¿Naturaleza humana o usos y costumbre?

Hace unos años acompañé al Dr. Jaime Litvak a casa de su madre. Estacionó su coche en la puerta de la casa de su progenitora y pasamos quizás dentro de ella unos 15 minutos. Cuando salimos, encontramos que le habían robado la parrilla al auto del buen doctor. Obviamente se molestó, pero ya de regreso hizo la siguiente reflexión: "Fíjese, Manuel, que esto del robo es algo más cotidiano y común" (el doctor le hablaba a todos de usted) y continuó: "es algo que la gente ha hecho alguna vez".

No sé si el Dr. Litvak tenía razón o no sobre si la mayoría de nosotros ha cometido algún hurto, incluso quizás infantil: robarse unos dulces, un lapicero, qué sé yo. Lo que sí es que normalmente tenemos que cuidarnos de posibles asaltos. Por ello ponemos llaves en las puertas, candados en las rejas, alarmas en edificios, en los autos, etc. La cuestión es que el robo parece ser algo más cotidiano y común a todos nosotros y no una labor de unos pocos contra los ciudadanos honrados.

Todo esto viene a cuento porque he caído en la cuenta que el hombre es mentiroso por definición. No sé si son usos y costumbres o es algo inherente a la naturaleza humana. Hace un par de días escribí sobre un telefonema de alguien que me decía que me había ganado un celular y un viaje al Caribe. Nada de eso era cierto. La cuestión era que con este "gancho" me apersonara en la dirección que me dieron y ahí harían la labor de quererme vender un tiempo compartido o quizás incluso, encajarme un celular y cobrármelo a mi tarjeta de crédito sin que yo lo hubiese autorizado. El asunto es que quien me habló está entrenada para mentir, y miente sin ningún remordimiento. De hecho, después de la llamada que recibí originalmente, hubo una nueva a los dos días. Cuando me indicaron que era una promoción de Visa/MasterCard le interrumpí, le dije a la señorita que hablaba que sonaba raro que dos tarjetas competidoras me hicieran un regalo, es como si Coca Cola y Pepsi hicieran una promoción juntas. La señorita, amablemente, debo reconocer, me dijo que así se llamaba la promoción. Entonces la interrumpí de nuevo: Le pedí el número del permiso de Gobernación de Rifas y Sorteos. Me indicó que sin ningún problema me lo podía dar... Y me dijo: "anote por favor... 90 24...". Pero la volvía a interrumpir, le dije algo así como: "Vamos mal, señorita, los concursos avalados por Gobernación empiezan con el año en el que se otorgó el permiso a la empresa que hace la promoción. Así, hubiese esperado que empezar con 2009 al menos". Y entonces, cuando quise continuar preguntándole ¿por qué me mentía? ¿qué clause de fraude se cocinaba? Me colgó sin poderle hacer esas preguntas.

Este caso quizás no es el más común, pero es un hecho de que la gente miente y no parece importarle. Otro más se ve a cada rato en Internet. Hoy me llegó un correo de Yahoo en donde se me indica que en la Lotería Británica me gané 1 millón de libras esterlinas. Me mandan una forma para poder cobrar mi premio, pero debo mandar mis datos a alguien que está en ... ¿Sudáfrica? Bueno, esto es parte del famoso fraude nigeriano, del cual ya he hablado antes aquí. De nuevo, ¿por qué la gente miente? ¿por qué engaña? evidentemente para robarnos, pero si no caemos entonces aquí no ha pasado nada y el mentiroso siempre queda sin castigo.

Por ejemplo, hace unos meses se empezaron a recibir llamadas en mi casa, a eso de las 11:45 de la noche, de alguien que a gritos decía que estaba secuestrado y que le pasara a su papá. Quizás en una semana hablaron unas cuatro veces. La última vez que lo hicieron les dije que no había en este lugar papá de nadie (cosa cierta) y que entendía su problema en caso de ser cierto, pero que no podía hacer nada. Dejaron de molestar entonces. La idea es que cuando alguien nos habla a gritos, desesperado, y se identifica con un nombre de algún familiar nuestro, perdemos la capacidad de discernir y entonces creemos que nuestro pariente sí está secuestrado. Nos piden dinero o tarjetas de teléfono o cualquier otro bien y estaremos dispuesto a darlo, aunque todo sea una mentira de una sarta de vivales que sacan provecho a la psicología del momento en particular.

Este esquema se repite con gente que miente por teléfono hablándonos e indicando que es un sobrino de nosotros y que tiene un problema económico, que si lo podemos ayudar. Nosotros quizás no nos acordamos de dicho sobrino, pero asumimos que nadie que no sea nuestro sobrino hablaría para mentirnos así, y sin embargo nos hablan a ver si nos pueden sacar dinero. De nuevo, mienten y si nos engañan nos habrán sacado dinero en el mejor de los casos. Si no logran el engaño ni quien les diga nada.

Y si esto parece absurdo y puede que lo sea, pues qué podemos pensar de aquellos que nos querían "vender" la vacuna contra el virus A H1N1, cuando aún ésta no llegaba al país. Vaya, que no faltará quien quiera sacar ventaja mintiendo, pero lo peor para mí es que si no se sale con la suya, nunca reciben castigo alguno por mentir.

Más de uno podrá decir que hay muchos niveles de mentiras, hay incluso mentiras piadosas y uno entiende que a veces hay que mentir, por ejemplo, cuando no queremos decirle a alguien del cual hemos sabido sufre una enfermedad difícil, o bien, cuando hablamos de Santa Claus o de los Reyes Magos a los niños como si de verdad existieran. En este caso podría pensarse que a lo mejor está justificado el mentir y que hasta hay ocasiones en que es necesario. Puede ser.

Yo ya no sé. Sólo entiendo que el hombre ¿tiene costumbre? de mentir y que no lleva en general ningún castigo el sorprenderlo en la mentira. La cuestión sería ¿naturaleza humana o usos y costumbres de los seres humanos?

Ya lo perdimos

El 9 de diciembre del 2009, en Noruega, apareció un extraño fenómeno luminoso, una especie de espiral prácticamente perfecta, la cual de pronto se desvaneció. Lo que haya sido que apareció en el cielo fue fotografiado y filmado por los asombrados noruegos que desde luego, daban todo género de explicaciones a lo que estában viendo.

Inmediatamente nuestro ufólogo de cabecera, Jaime Maussán, salió con su hipótesis extraterrestre. La supuesta investigación hecha por "T3rcer Milenio", el programa de TV maussanesco, de verdad que da risa sobre las posibles explicaciones atrás del fenómeno. He aquí el video como Maussán lo presentó:



Sin embargo, una explicación menos absurda y más razonable la da alguien que firma como TheReDroz94 en este sitio, la cual transcribo a continuación:

Comentábamos el día de ayer que el astrónomo Knut Jørgen Odegaard pensaba que el fenómeno fue debido a un misil ruso: Pensamos que la luz llegó de la tierra. Su posición determina que salió del territorio ruso. Dada su altura, el movimiento de arriba abajo en la atmósfera y el circulo verdoso alrededor del núcleo luminiscente, que podía ser el gas que se dispersa en la atmósfera cuando se lanza un misil, puede haber provenido de un cohete.

Igual pensaba el Teniente Coronel, John Espen Lien, del Estado Mayor Operativo de Bodø. Podría haber sido un misil ruso intercontinental (tal vez fallido) lanzado desde el Mar Blanco en Arkhengelsk.

Pero los fans de Stargate alegan que es un ovni entrando a la atmosfera de la Tierra a través de un agujero de gusano, y dicen que eso explica cómo los ovnis, aparentemente, aparecen y desaparecen de forma aleatoria en nuestros cielos.

Una de las teorías de la conspiración más popular vincula el fenómeno con el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza y los rumores de un Proyecto negro en curso en el gigantesco acelerador.

En Marcianitos verdes recibimos varios comentarios igual de delirantes, pero todo apunta a que fue un lanzamiento fallido de un misil.

El analista ruso de defensa, Pavel Felgenhauer, dijo que las imágenes vistas en Noruega eran consistentes con un fallo de misiles.

Estas luces y las nubes aparecen de tiempo en tiempo cuando falla un misil en las capas superiores de la atmósfera y se han reportado antes, dijo.

Por lo menos esta prueba fallida hizo algunos agradable fuegos artificiales para los noruegos.

Jonathan McDowell, un astrofísico del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics en Cambridge, Massachusetts, y autor de Jonathans Space Report, un boletín electrónico quincenal sobre lanzamientos espaciales. Dijo a New Scientist Definitivamente es un lanzamiento de misiles fallido.

Sabemos que el submarino Dmitry Donskoy, de la Marina de Rusia está en el Mar Blanco, y se estaba preparando para el lanzamiento de prueba del misil 12 Bulavá, que ha tenido numerosos fracasos, dijo.

De 11 de los anteriores lanzamientos de misiles desde 2005, seis han sido fracasos, algo que podría explicar por qué Rusia negó el lanzamiento del miércoles, dijo McDowell: Esto podría ser porque otro fracaso de los Bulavá es un revés enorme y vergonzoso para su programa.

¿Cómo es que un misil es capaz de crear esa espiral perfecta? McDowell dice que la forma sugiere que la falla ocurrió muy por encima de la atmósfera. Si se hubiera producido a menor altura, la resistencia atmosférica habría provocado que el misil cayera rápidamente a la Tierra, creando un patrón de espiral hacia abajo, cuyas estelas habrían volado por el viento.

El misil Bulavá tiene tres etapas que se encienden en sucesión, cuando sube en la atmósfera. Probablemente lo que ocurrió es que las etapas 1 y 2 funcionaron muy bien y fueron descartadas, y luego empezó a quemarse la etapa 3 y casi de inmediato salió mal, dijo McDowell.

Dijo que la boquilla de la tercera fase, que dirige el penacho de escape del cohete, pudo haberse caído o fue perforada, lo que hizo que los gases de escape salieran de lado en vez de hacia atrás. El empuje lateral envía el cohete en un giro, arrojando fuego mientras avanza, dijo.

Si el impulso se corta de inmediato, entonces, no se forma la espiral. Lo raro es que se permitió que el misil continuara volando un poco después de que falló.

James Oberg, del CSI y colaborador del Skeptical Inquirer, apareció en el Show de Rachel Maddow del 9 de diciembre para discutir el ovni noruego. Él cree que es un cohete ruso. Oberg ha estudiado este tipo de avistamientos, en Rusia y en China, desde hace muchos años. Aquí podemos ver un video de un caso que ocurrió en China:



La explicación dada por quien escribe en este sitio "marcianitosverdes.haaan.com" suena pues más sensata y realista pero desde luego, eso a Maussán le tiene sin cuidado y es claro que jamás publicará nada que pueda ir en contra de su hipótesis extraterrestre.

Yo creo que a Jaime Maussán ya lo perdimos. Vean lo que publicó en YouTube cuando se supo el caso de Noruega:



me queda claro que en serio, no hay nada que hacer por el ufólogo más conocido del país.

Hay más mensajes de Maussán sobre este asunto. Pueden verlo los interesados en youtube buscando"Luz en Noruega".

Monday, January 04, 2010

Sobre lo intrascendente de este país

En nuestro país -da la impresión- se busca siempre distraer la atención a asuntos de verdadera importancia. Vemos por ejemplo que el Distrito Federal ha conseguido en los últimos dos años una serie de "récords Guinness", como el de más personas besándose en una plaza pública, o más personas congregadas por Tunick para tomarse una foto en el centro desnudos, el mayor número de ajedrecistas congregados en el zócalo para jugar una sesión de partidas simultáneas.

Vaya, que el récord Guinness, que probablemente empezó como una colección de hechos ínfimos y supremos (para usar la notación del cálculo diferencial e integral), de los seres humanos, cobró relevancia mundial y ahora publican anualmente un generoso libro con millones de récords y hazañas por demás idiotas: el personaje que puede comer más huevos cocidos en menos de 60 segundos, o aquel que puede caminar por un cable de acero por más metros o quizás quien hizo la pirámide más grande de monedas de cinco centavos, entre tantas otras babosadas.

Pues bien, ahora el DF quiere el récord Guinness a la rosca de reyes más grande del mundo. Seguramente lo va a obtener, porque para que el "récord" quede validado, vendrá de quien sabe qué persona del libro Guinness a entregarnos un bonito diploma. Claro que el viaje y estancia de este personaje será pagado por nuestros impuestos, pero eso qué importa frente al hecho de que poseemos el récord mundial. De hecho, me atrevería a decir que el Distrito Federal es la ciudad con un récord Guinness más: el de la ciudad con más récord Guinness.

Pues bien, si parecía poca tanta tontería, leo que los yucatecos quieren buscar ahora el récord Guinness haciendo la "megacochinita pibil", la más grande del mundo, con el pretexto de revertir la mala imagen que dejó el virus de la influenza A H1N1 y el Estado de Sonora hace unos meses decidió buscar el récord Guinness por más personas observando con telescopios a nuestro satélite natural, la Luna.

Es decir, que para estas idioteces estamos más que puestos. Si se trata de bailar como Michael Jackson en Thriller, entonces los mexicanos somos capaces de ir a donde se nos diga y además estar N horas, previos ensayos, para que la coreografía salga a la perfección y de paso nos llevemos otro papelito Guinness que nos aplaude por un récord más.

Después de esto no sé quién me pueda decir que este país a veces raya en lo bananero. De verdad que no puede ser.