Sunday, February 28, 2010

Noticias, medios y responsabilidad

Los medios, electrónicos o impresos, son los que en principio llevan cuenta de la historia de lo que ocurre en el mundo. Ahí se consignan todas las noticias, buenas y malas, las entrevistas a los personajes de moda, los avances en ciencia, las situaciones de la política, las guerras, etc.

Todo eso está muy bien, sin embargo hoy día muchos medios, quizás la mayoría, se han convertido en amarillistas o de nota roja. La razón parece ser simple: eso vende, alimenta el morbo de los lectores que quieren saber qué pasó solamente por curiosidad y no por un afán de conocer más. Así, podemos tener días con las infidelidades de Tiger Woods o bien, el estado de salud de Alejandra Guzmán después de haberse inyectado ciertas sustancias que en lugar de mejorar sus nalgas, casi acaba con la vida de la cantante. Y esto es un ejemplo de cada noticia que inunda los medios electrónicos.

En otros rubros, los medios no tienen el mínimo decoro y ética en lo que se refiere a cómo dar las noticias del día. Por ejemplo, ayer hubo un terrible terremoto en Chile, con una magnitud de 8.8 grados en la escala de Richter, (en donde no he podido hallar el tiempo que duró el movimiento telúrico). Al contrario del terremoto de Haití, éste agarró al país sudamericano en una condición menos problemática que en el Caribe, aunque sin duda ha sido uno de los más fuertes de este nuevo siglo. Pues bien, los medios consignaron "inmediatamente" que se habían lanzado alertas contra posibles tsunamis, es decir, olas enormes que podrían inundar algunas costas y arrasar con todo a su paso (como en el tsunami ocurrido en Indonesia en el 2004). Y empezaron así las exageraciones. Veía ayer en ForoTV, un nuevo canal de paga de Televisa, que en las noticias aparecía un cintillo en la parte inferior de la pantalla con las noticias relevantes, como éstas: "Un tsunami entró a las costas de Japón con olas de aproximadamente 12 cms"; "en Sumatra hubo un terremoto que los sacudió. Se calculó en 5.4 grados Richter", etc.

Veamos, se supone que un tsunami implica grandes olas, de metros, no de 12 cms. Pero claro, la palabra tsunami causa temor, pongámosla y anotemos que llegó un tsunami al Japón, aunque cualquier oleaje fuerte sea mucho mayor que esto. O bien, anotemos el hecho del terremoto en Sumatra, que se sintió... No, no, pongamos "que los sacudió" . Sí, sí, eso suena más catastrófico.

Así pues, este par de ejemplos se repiten constantemente en términos de agrandar la tragedia, porque esto vende. Cuando ocurrió el terremoto en Haití, murieron unos 200,000 personas. A menos de dos meses de la tragedia ya no hablan los medios de eso. Las noticias en la TV, dadas por López Dóriga, al respecto de este hecho, llenaban de palabras trágicas: "Sí, 200,000 personas, le repito a usted, 200,000 muertos", y el conductor feliz. Si se mueren pocos no es gran noticia, no vende igual y entonces, pasa desapercibida.

Ahora, de la nada, salen con cifras como 130 muertos en Chile, 2 millones de damnificados. ¿dos millones? Alguna cifra gigantesca habría que decir porque ya que hubo pocos muertos, comparado con lo que pasó en Haití, están obligados los medios a magnificar otras cifras porque sí no, ¿dónde queda el dramatismo? ¿dónde queda la terrible tragedia? Y a todo esto, ¿quién calculó y bajo qué parámetros, que habría ya 2 millones de damnificados? ¿qué datos se pueden corroborar sobre esta cifra?

Yo, la verdad, estoy harto de todo esto. Los medios usan frases siempre escandalosas: "el sismo sacudió", "la industria se desplomó", etc., que son siempre frases impactantes, aunque el sacudimiento sea de 5.4 grados Richter, que muchas veces ni se siente o bien, que el desplome de la industria sea de dos puntos porcentuales.

Friday, February 26, 2010

Modas, popularidad y finales no muy felices

Hace unos pocos años participé con una sección en un programa de radio en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER). Tenía unos 10-15 minutos para hablar de algún tema, que versaba en general de computación o de ajedrez. En ocasiones regalaba software de código abierto, "freeware", etc. Ahí recibía aproximadamente unos 40 mensajes por semana. Poco tiempo después de eso, estuve con Fernanda Tapia en un programa en W Radio llamado "La Talacha". Tenía una sección similar a la de IMER, y se transmitía como de 10 am a 10:20, de los días viernes. En esta ocasión, cuando había software para regalar, recibía unos 100 mensajes ¡diarios!

Y esto viene a cuento porque sin duda ciertos medios hacen que las personas tengan un foro y si resultan agradables al auditorio, éste responde. La W es una estación comercial. IMER no lo es. Quizás por eso recibí siempre muchas más peticiones de mi participación en la W que en IMER.

El punto viene a cuento porque acabo de encontrar que Cepillín, un payasito que tenía un programa local en la televisión de Monterrey, saltó a la fama nacional cuando Televisa lo incorporó a su barra infantil. De esto hace muchos años. A mí Cepillín no me caí simpático y de hecho los payasos en general no me caen bien. Pero fuera mis predilecciones personales, Cepillín sí fue un éxito en la TV mexicana a nivel nacional y probablemente el payaso en cuestión se hizo de buen dinero, de una vida relativamente holgada gracias a la popularidad obtenida en los medios.

Es claro que la TV es un escaparate y de ahí surgen presentaciones personales, fiestas privadas, etc. Muchos artistas en México hacen presentaciones en eventos privados, cobrando enormes cantidades de dinero que muchos sí se las pagan porque está de moda, porque lucirá tenerlo en el evento X o Y. Así, no es que la TV les dé todo el dinero, no. Lo que les da es esa fama que permite que nuevas fuentes de trabajo lleguen y si el "famoso" es inteligente, las aprovechará.

Pues bien, Cepillín se volvió famoso en la TV, pero algo pasó y así como llegó, Televisa lo quitó. No sé si el payasito regresó a la TV de Monterrey (cosa que dudo), pero como sea, por algún tiempo habrá aún vivido de lo que la TV le dio. Con el tiempo desapareció de los medios y de pronto se daba la noticia de que el antes famoso payaso estaba con una enfermedad cardiaca y que había que operarlo. Supe también que el payaso en cuestión tenía un circo y que viajó por varios países con su espectáculo. De ahí en adelante no supe más de Cepillín.

Hoy veo un anuncio de ese payasito, que sigue haciendo lo mismo que cuando trabajaba en Televisa, pero ahora se ayuda de la red social Facebook para promoverse. El payaso vende ahora felicitaciones grabadas en video. No sé cuánto cuesten ni si tengan público. Tal vez algunos niños de ese entonces, que crecieron con Cepillín, les dé nostalgia y regalen o se regalen una video felicitación del otrora payasito de la Tele.

A mí la verdad me parece un final poco feliz. Debe ser feo llegar a tener tanta fama, ser llamado a muchos eventos, cobrar cantidades enormes por presentarse en fiestas privadas y hallarse ahora, ¿20 años después? promoviendo una serie de video felicitaciones, que entiendo, no tiene nada de malo, pero no deja de sentirse triste el asunto, ya sin la fama anterior, ya sin la gracia que en su momento habrá tenido. La vida puede ser muy cruel, no me cabe duda.

Mario Netas


El periódico Reforma tiene cada semana una sección llamada "Mario Netas", que es una animación tipo Flash en donde un muñeco de ventríloquo (¿así se escribe?), que es Mario, "habla" con diferentes personajes de la vida pública en México. Así, ha entrevistado a Fabiruchis, Alejandra Guzmán, sinfín de políticos, etc. De hecho, hay que decir que no son estrictamente entrevistas, sino que el diálogo entre Mario y el personaje en turno sale de lo que ha dicho este último en entrevistas públicas.

Me gusta Mario Netas porque el personaje tiene humor, es crítico y pone los puntos sobre las íes cuando algo no le parece. No sé quién es el autor de esta idea ni quien hace los guiones, pero es una sección simpática y llena de ironía, sarcasmo, crítica y humor. Vale la pena.

Se pueden ver todos los capítulos de Mario Netas en http://delicious.com/esparta/marionetas, en donde alguien las ha puesto para disfrute de todos. Si por alguna razón al cargar alguna animación el sistema pone una ventana indicando que hubo un error, inténtese de nuevo. Eso en general arregla el problema.

La lucha por la vida

Alvin Toffler en su "Shock del Futuro", decía que los productores de un bien tendían a la larga a diversificar sus productos. Por ejemplo, Coca Cola no solamente vende ese producto, sino que creo bebidas gaseosas con otros sabores y en los últimos años, debido a la moda de la gente por tomar agua sola, sacó también su producto al respecto.

Toffler no se equivocó, y una prueba de que este comportamiento sigue dándose en los más disímbolos ámbitos. Por ejemplo, la cadena de cines Cinemex, desde hace ya tiempo transmite en pantalla gigante los partidos de futbol americano de la NFL. Suena interesante, si uno es aficionado a este deporte, ver en una megapantalla el partido, cosa que en casa normalmente no podemos hacer esto. Así pues, no me cabe duda que las cadenas de cines buscarán también transmitir en sus pantallas el mundial de sudáfrica a mediados del año. Este esquema es una manera de diversificar los productos que ofrecen.


Ahora recibo un correo de Cinemex en donde me invita a ver al cómico Polo Polo en una sala de cine (seguramente será un programa grabado en un centro nocturno). Sin censura. Será una corta temporada (quizás para ver si funciona la idea). Probablemente Polo Polo se llevará parte de la taquilla mientras que el cine tendrá, además del posible beneficio de su porcentaje de la venta de boletos, una ganancia extra pues la gente le encanta comer en el cine. La dulcería, a todo esto, es mucho mejor negocio que lo que se recauda en la venta de boletos. Los dueños de estos gigantescos conglomerados de cines lo saben.

Así pues es la lucha por la vida y la supervivencia. Polo Polo es un cómico profesional, que vive de esto. Su ámbito de trabajo, sin embargo, es limitado. Esta idea de presentarse ahora en los cines puede ser un buen nicho para obtener más ingresos.

Wednesday, February 17, 2010

Los trucos para obligarte a pagar


Cuando uno necesita un archivo en específico puede buscar en diferentes sitios en Internet. Uno de ellos es algún Torrent o bien Emule, un sistema P2P (peer to peer), que permite enlazarse con una cantidad de servidores de archivos, que guardan todo género de materiales. Así uno puede hacerse de películas, programas, música, etc.

Cuando esto falla, siempre queda una opción interesante: RapidShare. Los creadores de este sistema han puesto a disposición de los usuarios una forma de subir materiales digitales. Es muy fácil hacer esto y el sistema da todo género de facilidades. Cualquiera puede colaborar para hacer más grande el acervo de RapidShare. No obstante, a la hora de querer descargar algún material, las cosas cambian.

Quienes regentean este sistema dan la opción de descargar materiales de manera gratuita o siendo un usuario premium. Esto último tiene un costo, unos 10 dólares por mes, aproximadamente. Quien no quiera pagar tendrá que sujetarse a limitación en la velocidad de descarga, a limitaciones en la cantidad de descargas que se pueden hacer e incluso, estar limitado con respecto a cuántas descargas por día se pueden realizar. Además, muchos archivos vienen en fragmentos o partes, por lo cual, si se desea un archivo que viene en 18 partes, será mejor convertirse en usuario premium porque sino, será una pesadilla usar este servicio.

La realidad es que si usted es alguien que eventualmente necesita un archivo específico, no vale la pena el pago a RapidShare. En cambio, si es usted un asiduo usuario de estos servicios, quizás deba considerar pagar lo que pide el sistema.

La cuestión es que buscando entre aquí y allá, encontré un programa que quiero probar. Decidí bajarlo pero el sistema me mandó un mensaje diciendo que sus servidores estaban sobrecargados con descargas de los usuarios y que no tenía acceso, que probara en un par de minutos. Y eso hice y me marcó el mismo error, pero ahora decía: "puede usted esperar dos minutos para intentarlo de nuevo o bien considerar hacerse de una suscripción premium". Lo curioso es que después de 10 minutos, cuando el sistema me dejó acceder al archivo que quería me dijo que antes de descargarlo tenía que esperar 40 segundos o... "considerar una suscripción premium".

Digamos que el sistema está diseñado para que los usuarios que no quieren pagar se fastidien rápidamente con el sistema gratuito. Es altamente probable que cuando uno se suscriba desaparezcan todas las trabas. Probablemente los servidores nunca se saturarán amén de bajar a más altas velocidades cualquier archivo, programa o video que queramos.

Si los dueños de RapidShare hubiesen puesto los archivos que contienen sus servidores, no tendría queja alguna al respecto, pero la colección de archivos se basa en lo que los usuarios de todas partes del mundo descargan en esos servidores. Y sí, sé que poner esa infraestructura cuesta dinero, pero sin la ayuda de los usuarios que suben los contenidos, RapidShare sería bastante inútil. Considerando esto último, creo que sus políticas para casi casi obligar a los usuarios a pagar, contienen bastante mala fe.

Tuesday, February 16, 2010

Parque severo

El domingo pasado fui con Pilar al Parque Lincoln, en Polanco, también llamado -creo- parque del reloj. Paseamos un rato mientras esperábamos la hora de ir al cine. En el trayecto vimos que dicho parque tiene ya casi definidas pistas para pequeños automóviles eléctricos, que rentan los papás a sus hijos. Hay además una larga fuente en donde se pueden ver barcos de radio control, así como mucha gente comiendo todo género de alimentos que ahí se venden. Vimos, además, a un personaje que tocaba la gaita, tanto la irlandesa como la escocesa. Platicamos un momento con él, aunque aparentemente el músico no era de muchas palabras.

De pronto hallamos este letrero:


Nos reímos y hasta nos sentimos culpables pues zampábamos sendos helados de Roxy, Pilar de mamey y yo de chocolate. Estaba ya esperando a un guardián del orden para que me pusiese en mi lugar. Imaginaba ya incluso el diálogo que sostendría, pienso que podría ser algo así:

Policía: Joven, está prohibido comer dentro del parque.
Yo: Ay, oficial, estoy comiendo un helado en vaso. Prometo que cuando termine tiraré el vasito en el basurero, con todo y cucharita.
Policía: Lo siento, o se sale del parque y termina fuera sus alimentos o me lo llevo al Ministerio Público...

Pero nada de eso pasó. Nadie se apersonó para recriminarnos nuestra violación al letrero en cuestión.

Seguimos caminando y vimos este otro mensaje:

Volvimos a reír. Vaya que en este parque no puede uno caminar tranquilo sin ser amenazado. No sé quién puso esa enorme multa, pero quizás sea un buen argumento para que la gente se abstenga de tirar basura. Cabe señalar que el parque está en realidad muy limpio. Hay basureros con frecuencia pero incluso así no se ve que haya basura en el piso.

Seguimos caminando y vimos este letrero:


Como la foto salió un poco borrosa, he aquí lo que dice: "Si ud. no contribuye, por lo menos coopere a la conservación de lo que otros han construído". Hay que reconocer que este texto es ciertamente agresivo. Da la impresión que está regañando a priori a quien lo lee. Este letrero parece ser original, es decir, no lo puso la Delegación Miguel Hidalgo, sino que parece haberse puesto cuando se inauguró el parque. ¿Quizás los creadores de la obra estaban tan contentos con su trabajo que decidieron poner orden antes de que entrara alguien a visitarlo? Misterio.

Pero aún faltaban más sorpresas. Encontramos entonces este letrero:

Reconozco que éste letrero me pareció simpático: "denuncia vecino cochino". Bueno, sin duda alguien sí que le molesta la basura en el parque que se atreve a calificar a quien tire basura como "vecino cochino".

Y aunque todas estas advertencias no arruinaron el paseo, hubo un letrero que al menos fue diferente a todas estas amenazas a mantener limpio y en orden al parque:


Al menos hay Internet GRATIS. Quizás los que lleguen con su computadora portátil puedan entonces navegar en la red mientras ven como otros son advertidos constantemente con estos letreros, que abundan por todo el parque.

Sunday, February 14, 2010

El país de la simulación

México es un país en donde la simulación es el pan de cada día. Se simula que se trabaja, se simula que se hacen cosas en beneficio del pueblo. Para ello se dicen mentiras consistentemente y solamente cuando ocurren desgracias, empiezan a salir los trapitos al sol, lo que está mal hecho, lo que no sirve, la corrupción detrás del problema, etc.

Casos hay muchos, pero veamos algunos, por ejemplo, la agresión al futbolista Salvador Cabañas, que recibiera un tiro en la cabeza en los baños de un bar en el sur de la ciudad de México. Como el agredido era un personaje público, los medios se volcaron al asunto y pronto se mostraron los videos de las cámaras de seguridad, mostrando al agresor, que entró al bar sin que le registraran el cuerpo para evitar que introdujera algún arma, procedimiento que se debería usar en todos estos locales, pero que desde luego, no se hace si el visitante es un asiduo visitante a un sitio particular. Igualmente, se ha dicho que ese bar no cumplía con las leyes, pues estaba abierto a las 5:30 am, cuando se supone que no se pueden vender bebidas alcohólicas desde las 2 am. ¿Quién se va a quedar tres horas y media más tarde si ya no puede consumir alcohol?

El blanco inevitable de estas irregularidades fueron las delegaciones políticas. Se dijo que los inspectores no hacían su trabajo correctamente, o bien, de acuerdo a los dueños de antros y bares, estaban obligados a dar una "mordida", una cantidad de dinero fijo al inspector en turno, para que no les cerrara el bar. Así el ciclo de la corrupción hace de las suyas y en este país en donde nadie respeta a la ley, porque ésta se puede zanjar con dinero, entonces pasan estas tragedias. Hay que reconocer que la agresión por arma de fuego no podría haberse dado si se hubiese retirado la pistola al agresor del futbolista cuando entró al local. Ahora, evidentemente, ya es tarde para todas estas lamentaciones. Cabañas probablemente no podrá jugar más futbol profesional si es que sobrevive al balazo en la cabeza.

Otro caso: Las inundaciones de aguas negras de Chalco, producidas por un rompimiento en la infraestructura de ese lugar. Hace unos diez años hubo una problemática parecida. Chalco se inundó de aguas negras. Los habitantes de esa zona perdieron todo lo que tenían. Los funcionarios de ese momento indicaron que se tomarían acciones para que eso no fuese a pasar nunca más. Todo fue palabrería, bla bla bla, yada yada, como dicen los gringos, y el fenómeno se repitió ahora. Si que se inunde tu casa con agua de lluvia puede ser catastrófico, ahora imaginen que ocurra esto, pero con aguas negras. Nada más piensen en cómo harán para sacar el agua y una vez sacada de ahí, cómo lograrán quitar la pestilencia de las casas afectadas. Pero eso no parece importarle al gobierno. Pueden seguir diciendo mentiras que no pasa nada... Hasta que el destino los alcance.

Un caso de hace unos años. Un marchista mexicano llegó a la meta en la Olimpiada en los tres primeros lugares. El presidente en turno, Ernesto Zedillo, si no mal recuerdo, habló con él directamente en el estadio olímpico, felicitándolo por su hazaña. Todo eran vítores y aplausos, hasta que llegó un juez y le mostró la bandera de desacalificación. El Comité Olímpico Mexicano se indignó y presentó una queja. Se analizó el caso. Se halló que el marchista había ya sido descalificado y éste ignoró el hecho. Simuló que llegó entre los tres primeros, simuló que ganó una medalla, puso al COM a reclamar por la descalificación final cuando él mismo ya sabía que había sido descalificado. Este hecho es un mero reflejo de esta simulación cotidiana.

No quiero aburrir demasiado con esto, pero va un caso aún más que me parece aún más grave. Hace un par de semanas, en Ciudad Juárez, Chihuahua, un comando armado masacró a jóvenes y adultos en una fiesta particular en una poblada zona. Mataron a 15 jóvenes, disparándoles con armas de alto poder. Me parece que murieron tres adultos. Después del terrible episodio, la opinión pública se indignó particularmente por la falta de seguridad en esa ciudad (aunque es parecida en otras muchas ciudades del país). Esto obligó al Presidente de la República, a ir a Ciudad Juárez para -supuestamente- tomar acciones contra el crimen organizado, ante el reclamo de falta de seguridad que se vive en el país y en particular, en esa zona.

Calderón se apersonó en Ciudad Juárez, protegido por unos 9000 soldados. Dijo en su discurso cosas como estas:

"Mi Gobierno va a tomar todas las decisiones que sean necesarias para que Ciudad Juárez recupere el lugar que le corresponde como lo que realmente es, una ciudad pujante, una ciudad trabajadora, de gente honrada que ha sido y seguirá siendo punta de lanza de nuestra industria y orgullo de nuestra economía".

Calderón indicó que su gobierno "ha respondido en todo momento de manera decidida y solidaria a las solicitudes de apoyo de las autoridades municipales y estatales", también a las de Ciudad Juárez.

Ajá, "manera decidida y solidaria", "va a tomar todas las decisiones que sean necesarias"... Pura palabrería inútil. Cuando ocurra otra tragedia, producto de la impunidad, de la corrupción policiaca, entonces ya saldrán con otro plan contra la delincuencia. Vivimos en un país en donde se simula todo, las acciones, los logros, la realidad. ¿Cuál es el problema?

Tuesday, February 09, 2010

Inseguridad en el país: real y falsa

Hace algún tiempo (¿meses? ¿años?), supe del caso de unos adolescentes que simularon el secuestro de uno de ellos para pedir rescate a sus padres y hacerse de dinero fácil. La cosa no resultó bien, pues la policía fue avisada y cuando se supone se iba a cobrar el rescate, se desató una persecución en donde los judiciales dispararon a los supuestos secuestradores, con tan mala fortuna que una bala mató a la supuesta víctima (que iba atada y con los ojos vendados para hacer la situación lo más real posible). En este ejemplo se combinó la estupidez, la avaricia y además, el querer sacar ventaja de esta situación de inseguridad que invade al país.

En otros casos, algunos artistas locales avisan, dan entrevistas, platican con los medios, sobre hechos delictivos en los cuales fueron víctimas. Muchos de ellos es probable que no hayan existido, pero se inventan porque así los de la farándula salen en los medios, y bueno, asumirán que toda promoción en buena.

De hecho, hace muchos años, en casa de mi tía, aparecía con cierta frecuencia un cantante, el cual buscaba trabajo y hacer carrera en la televisión mexicana. Pues bien, un día me enteré por el periódico que dicho cantante regresaba de su gira por España, en donde había triunfado en todo lo largo y ancho del ibérico país, particularmente en Madrid. Días, semanas después, cuando se apersonó en casa de mi tía, me enteré que jamás había ido de gira a ninguna parte. Todo había sido un montaje para salir en los medios buscando así que alguien lo contratara, después de su magistral gira. ¿Cómo pudo hacer eso? Le pago algún dinero a los vigilantes del aeropuerto que lo dejaron entrar y salir como recién desembarcado de Europa.

Ahora me entero que en Twitter una usuaria simuló todo un hecho delictivo, el cual fue prácticamente narrado a través de este sitio de microblogging. He aquí el texto de León Krauze al respecto (aparecido en Milenio el día de hoy):.

La crisis de Twitter

Epicentro
León Krauze

Para empezar, una anécdota personal. Hace unos meses mi hijo enfermó de una severa gripa. Después de 24 horas sus síntomas comenzaron a inquietar a su pediatra, quien decidió recetarle Tamiflu. A las 11 de la noche, con una velocidad sorprendente, el niño rebasó el umbral de temperatura. Me calcé un par de tenis y salí a buscar la medicina por la ciudad. Una, dos, cuatro, seis farmacias, más tarde comencé a desesperarme: difícil cosa el amor paternal en tiempos de influenza. Entonces recurrí a Twitter. Pedí ayuda a la comunidad. En menos de 15 minutos la pantalla de mi teléfono estaba llena no sólo de direcciones, sino de buenos deseos. Gracias a uno de esos mensajes me dirigí a una farmacia en Polanco que, dicho y hecho, tenía una caja de Tamiflu. No puedo decir que Twitter le salvó la vida a mi hijo ni mucho menos: el niño se repuso por sus propios medios sin necesidad de recurrir a los químicos. Pero sí puedo decir que, en ese momento, el medio cumplió a la perfección su cometido: una inmensa red de información inmediata, tal y como la pensó Jack Dorsey, su creador, hace un lustro.


Esa virtud ha convertido a Twitter en un fenómeno digno de análisis y admiración. Desde su comienzo, el medio ha ayudado a organizar cambios sociales dramáticos en países tan lejanos y dispares como Moldavia, Estados Unidos y, claro, México. La respuesta de los twitteros al impuesto a internet consiguió lo impensable: mover a la clase política desde la sociedad civil. No es poca cosa. Por eso es que no tengo ninguna duda de que Twitter será fundamental no sólo en las elecciones de 2010 sino también en las presidenciales de 2012. Twitter es, en suma, no sólo un medio de comunicación: es un medio de comunidad.
Pero es hora de hacer una pausa. Un medio de información vale lo que vale su credibilidad. Por eso los grandes diarios del mundo tienen como virtudes torales la mesura y la verificación. Saben que la histeria y el rumor son enemigos de la confiabilidad. Cuando un medio que pretende ser fuente de información pierde rigor, está destinado a la chatarra periodística; un infierno particularmente ignominioso.

Por desgracia, en los últimos tiempos, la comunidad twittera en México ha coqueteado frecuentemente con ese abismo. Para desencanto de quienes creemos en el medio, los twitteros se han entregado a la hipocondría informativa, a la estridencia.
Baste un ejemplo. El jueves de la semana pasada, Twitter amaneció sacudido por la supuesta noticia de un doble asesinato. Una usuaria bajo el apodo de @atorreta había sufrido un asalto después de cenar con su novio y ambos habían sido baleados. El cuñado de la chica había narrado la muerte de ambos desde el Hospital General de las Américas en Ecatepec. De inmediato, Twitter se desbordó de indignación. Y luego de ánimo justiciero. A los periodistas que participamos con asiduidad comenzaron a llegarnos mensajes violentos: “¡A ver si le haces el mismo caso a @atorreta que a Cabañas!”, me dijo alguno. “La inseguridad ha llegado a Twitter. “Descanse en paz @atorreta”, decía otro. “¡Justicia, justiciaaa!”, gritaba alguien más. Y, como ésos, miles. El sendero del Peje, ese adalid del periodismo responsable, subió la nota de inmediato. Sólo porque sí, sólo porque había sido anunciada en Twitter. Jamás medió mesura alguna. No hubo un momento de reflexión. Ya imagina el lector la lección: horas más tarde quedó claro que la historia era falsa. Un auténtico oso, una verdadera vergüenza.

El caso de @atorreta debe hacer reflexionar a la comunidad en Twitter. Si en algo han coincidido los muchos críticos del medio es precisamente en esa peligrosa falta de rigor. Ahora, la histeria twittera ha puesto en jaque la credibilidad del medio. Por eso vale una llamada de atención. La comunidad en Twitter en nuestro país tiene un poder innegable que no hará más que crecer. Pero si quiere ser un factor de cambio positivo deberá aprender que vale mucho más la indignación fundada y seria que los gritos desaforados. No habrá otra oportunidad. La próxima vez será imposible responderle a los que insisten en que Twitter no es un extraordinario medio de información, sino un remedo de periodismo, solamente el chismógrafo de los ociosos.


Hasta aquí la nota al respecto.

Todo el asunto de @atorreta puede dar a un sinfín de reflexiones. Los del artículo son interesantes y estoy de acuerdo con ellos, sin duda. No obstante, me parece que la mayoría de los twitteros no pretende mentir cuando hace comentarios. Más bien expresa sus ideas. Alguien, con una mente retorcida, se le ocurrió jugar a toda la comunidad una cruel broma, la cual muestra la falta de responsabilidad de quien la orquestó, o peor aún, la falta de interés, de quienes recibieron estos mensajes twitteros, por indagar si lo que se dice es verdadero o no. Ya lo decía Sartori (en el libro Homo Videns), en donde platicaba que cuando los medios entrevistaban sobre un tema X a un desconocido, sin importar si la opinión del mismo fuese buena o mala, ya sonaba creíble simplemente porque dicha opinión se vertía en la televisión, sin importar que el personaje entrevistado fuese un idiota.

Sin duda los medios juegan un papel preponderante en los usos y costumbres de lo que hacemos en este país. En un clima de inseguridad la gente sale menos a las calles o va a lugares concurridos con menos frecuencia. Y esto se aplica para quienes ya han sido asaltados, por ejemplo, al igual que aquellos que aún no han padecido un acto de esta naturaleza. Los rumores del ambiente, por decirle de alguna manera, inciden en nuestras maneras de actuar y ser. Quizás tomamos caminos con más luz, con más gente, aunque sean más largos. Tal vez usemos más los estacionamientos públicos en lugar de dejar el coche en la calle por temor a que nos lo roben. Pero si a este clima le añadimos al episodio de Twitter o al de algún famoso que decide inventarse que lo asaltaron para salir en los medios, pues estamos revelando una vez más parte del egoísmo humano, que no piensa más que en su beneficio particular en lugar de buscar en beneficio comunitario.

Monday, February 08, 2010

El extraño mecanismo del dinero

Otro asunto de la economía que francamente no entiendo es el uso del dinero, el mecanismo por el cual lo usamos, evidentemente para eliminar el trueque, quizás el mecanismo original para comprar y vender bienes y servicios.

Por ejemplo, supongamos que tengo tres personas y A le debe 10 pesos a B, éste le debe 10 pesos a C y C a su vez, le debe 10 pesos a A. Los tres personajes tienen una deuda. En una ocasión se reúnen y A saca una moneda de 10 pesos y se la da a B. C le recuerda la deuda que tiene B con él y entonces éste le da la moneda a C. A su vez, C le paga la deuda a A. Y de pronto, simplemente el hecho de que el dinero giró de mano en mano, regresando a su dueño original, la deuda de estos tres personajes ya se pagó, ya no existe. ¿Cómo puede ser eso? ¿Qué pasó en el camino? ¿El dinero cambio de manos y al regresar al dueño original nos hallamos con que nadie tiene la deuda que tenía antes, porque pagarla no significó desembolsar dinero ¿o sí? sino el que el dinero pasara de mano en mano... ¿Alguna idea que explique este extraño comportamiento del dinero?

Saturday, February 06, 2010

Lo que no entiendo de la inversión extranjera

Yo sé que los países buscan atraer inversión extranjera. La razón de esto suena simple: se consiguen capitales allende las fronteras y se crea infraestructura en el país. Además, se generan empleos y pareciera que toda esta idea es genial. Sin embargo, si se piensa un poco más, la inversión extranjera no parece ser una buena idea.

Me explico: imaginemos que alguien en el extranjero decide invertir en México en algún negocio. Viene al país, trae su dinero y pone, digamos, una cadena de establecimientos (por ejemplo restaurantes McDonalds) en donde da empleos a cientos de personas, mexicanos en general. El inversionista puso dinero pero ¿para qué? ¿para ayudar al país? No, sin duda no. Puso dinero porque en el fondo busca recuperarlo a corto/mediano/largo plazo y además, obtener utilidades por el negocio emprendido. Entonces, a la larga dicho inversionista habrá hallado una ganancia neta que sobrepasará a los gastos de la inversión y los que se generen por el desarrollo de las empresas que se pongan en México. Probablemente ese inversionista, si no vive en México, se llevará las ganancias al país donde vive, así como el dinero que invirtió y que ya habrá recuperado, por lo que al final del día, con este razonamiento, lo único que pasa es que el país se empobrece pues sale más riqueza de la que se captó con dicha inversión del extranjero.

Si esto es así, y de verdad no encuentro razones para que no lo sea, entonces la inversión extranjera no es la mejor idea para que un país se desarrolle. ¿En qué estoy mal? Que alguien me explique, por favor.

Wednesday, February 03, 2010

Sobre Facebook

Hace ya unas semanas alguien me invitó -vía Facebook- a una causa en favor de Haití, ahora que sufre tantas dificultades. Antes de aceptar o rechazar la petición, le escribí a quien me mandó la invitación para que me explicara qué acciones se tomarían en caso de que uno se adhiriera a esa causa ¿habría acaso manifestaciones? ¿se organizarían más centros de acopio? ¿habría movilizaciones de usuarios de facebook que estén en esta causa de forma tal que los medios diesen cuenta de esto?

La respuesta fue: "si te quieres adherir a la causa, estás en tu derecho", pero desde luego, el personaje que me invitó nada más lo hizo porque así se siente quizás uno bien, es como mandar un correo electrónico al supuesto niño con cáncer o dar una limosna en la calle. Esto no sirve de nada en la práctica, pero nos hace sentir mejores personas. Curiosamente, cuando le contesté que precisamente su invitación era algo así como nada más para sentirse interiormente bien, el susodicho me quitó de su lista de amigos. ¿Por qué habrá actuado así? ¿qué le habrá molestado tanto?

La realidad es que Facebook me empieza a fastidiar. No tengo ni tiempo y menos ganas de actualizar mi estado, o de invitar a N causas solamente para sentirme bien, o de ver mi galleta de la fortuna. Facebook me es útil porque por una parte, puedo llevar cuenta de algunas amistades que están lejos o que hace mucho no sabía de ellas. Puedo comunicarme con ellos. Puedo incluso jugar Bejeweled, que por momentos es muy divertido, pero hasta ahí. Muchísimas aplicaciones me parecen de lo más bobas. Sus "tests" de todo género me parecen incluso ridículos. Es quizás una forma de perder el tiempo divertida, pero no deja de ser bastante tontas muchas de las aplicaciones y cosas que se pueden hacer en esta red social.

Así las cosas, los dejo con este simpático video que habla -precisamente- de esto:

Lo que pienso del iPad

El 27 de enero pasado, Apple presentó su nuevo juguete: una computadora tipo tablet, a la que llamó iPad, la cual no es otra cosa más que un iPod Touch con gigantismo. Tiene el mismo sistema operativo, una pantalla de 9.7 pulgadas, hasta 64 Gbytes de memoria en su modelo más costoso (casi 800 dólares), y de acuerdo a Steve Jobs, es "la mejor experiencia de navegación en Internet".

La o el iPad fue uno de los mejores secretos guardados de Apple. Todo mundo especulaba con que venía una computadora tipo tablet, pero nadie a ciencia cierta podía afirmarlo. Finalmente se hizo realidad y después de pasado el "hype" por la presentación de dicho dispositivo, he encontrado que dejó mucho que desear: la limitada memoria, o lo que es peor aún, la falta de un sistema operativo multitareas. Esto, pienso, es la peor falla del dispositivo porque hacer varias cosas a la vez resulta algo cotidiano entre los que usan computadoras.

Los amantes de Apple ya salieron con una serie de argumentos, que van desde lo más tonto a lo verdaderamente ridículo, para justificar la falta de multitasking. Por ejemplo, en el iPad uno puede estar navegando en Internet y querer por ejemplo, copiar un fragmento de una página y mandarlo por correo a alguien. Si quiere hacer eso, tendrá que copiar a memoria el fragmento en cuestión, cerrar el navegador, abrir la aplicación del correo y entonces poderla usar. No se puede incluso escuchar música mientras se ven páginas web o se ejecuta ota aplicación.

Si nos vamos a ver cómo trabaja la gente en las computadoras normales y tradicionales (incluso las perqueñas netbooks), hallaremos que la mayoría tiene abiertas varias aplicaciones al mismo tiempo. Algunos estarán en Twitter con el messenger abierto, platicando con algún contacto. Tal vez tengan también photoshop o el sistema de correo ya abierto y tal vez estén viendo un video en youtube. Desde luego que nadie usa todas esas aplicaciones "al mismo tiempo". Eso es claro. Pero lo que sí pasa es que el pasar de una aplicación a otra se hace de inmediato dando click en la ventana ded interés. No hay que cerrar previamente aplicación alguna para poder abrir otra.

El ipad funciona en ese sentido como las Palm. Uno abre una aplicación, digamos la de ajedrez. Si de pronto quiero hacer otra cosa, no tengo que cerrar explícitamente lo que estoy haciendo, sino que me voy al menú y busco el programa que ahora quiero usar. El sistema operativo de Palm lleva cuenta de dónde me quedé en la aplicación anterior y "guarda mi estado", para que cuando regrese a ese programa, me encuentre en el lugar que lo dejé.

En un dispositivo como la Palm, por sus carcaterísticas y en particular, tamaño de pantalla, las multitareas no parecen ser tan necesarias, puesto que a duras penas cabe en la pantallita la información de una aplicación para además pretender tener otra al lado. Y esto mismo pasa en el iPod Touch o en el iPhone. Las multitareas ahí no parecen ser imprescindibles. Sin embargo, en un dispositivo con una mejor pantalla, como la del iPad, resulta francamente pobre la idea implementada al mejor estilo Palm. Ahí debería ser posible trabajar más como cuando usamos una laptop o incluso una netbook. Pero no, la primera versión del iPad no permite semejante asunto.

Los defensores de Apple han dicho de todo. Alguien salió con un argumento que raya en lo ridículo: "se simplifica la carga cognitiva del usuario". Con esto quiere decir que no satura al usuario del iPad con varias ventanas a la vez y al mismo tiempo. Lo ridículo del argumento es que por años hemos hecho multitareas y no conozco nadie que padezca dolores de cabeza o se sienta abrumado por tener tres o cuatro ventanas abiertas al mismo tiempo. De hecho, si pensamos un poco, el ser humano es multitareas. Por ejemplo, puede estar comiendo, escuchando la radio y además platicando con algún comensal. Si maneja un auto hay que llevar cuenta de lo que ocurre en el exterior, con la radio prendida y tal vez siguiendo una conversación con el copiloto. Es decir, a menos que alguien tenga deficiencia mental, pretender justificar la falta de multitareas con el argumento dado, resulta en mi opinión una tontería por demás ridícula.

Otros han argumentado que la iPad no es una computadora. ¿No lo es? No de acuerdo al del argumento, que dice que es un dispositivo para ver contenidos digitales. ¿Pero es que esto no se hace igual con cualquier otra computadora? De hecho, el iPad tiene una suite informática, que me permite crear contenidos digitales, valga la expresión. La iPad tiene procesador, periféricos, pantalla, etc., pero para el que me dio ese argumento, no es una computadora. Me ha dejado en una duda existencial de la cual no veo cómo salir.

En resumen, me parece que para los costos de Apple, 499 dólares por la iPad más económica y 799 dólares por la más costosa, el juguete es un iPod Touch con esteroides, pero nada más. Sin duda la gran ventaja de la iPad es su interfaz multitáctil, la cual le da un plus al dispositivo, pero si no fuese por eso, probablemente no podría incluso considerarse como una buena idea de la empresa de la manzana.

He visto otras máquinas tipo tablet, muchas de ellas recién anunciadas en el último Consumer Electronic Show 2010, que se llevó a cabo en enero. Comparándola contra otros fabricantes, es evidente que la sobriedad, el buen gusto, lo bonito del iPad, puede ser un plus para querer hacerse de un dispositivo de estos. Sin embargo, el alto precio y las limitaciones del software me parece que pueden pesar más al decidir comprarse una computadora portátil, ya sea tipo tablet o no. En EEUU se pueden conseguir laptops por precios similares al iPad más caro y con muchísimas más prestaciones y recursos. Las netbooks, a todo esto, por lo que cuesta el iPad más barato, dan muchas más posibilidades que el novísimo juguete manzanesco.

Habrá que ver si la iPad tiene éxito. Sin duda los amantes de Apple ya estarán ahorrando para hacerse del dispositivo. Steve Jobs sabe vender una imagen que es muy atractiva a cierto sector del mercado: tener Apple es cool, tener una PC, en cambio es ser serio o nerd. Jobs sabe el poder de la publicidad y lo pone siempre en práctica. Y sin duda que los productos de Apple son estupendos, pero tampoco son la última coca cola del desierto. Jobs es un gran vendedor. De eso no me cabe duda.

Monday, February 01, 2010

Entrevista con Froylán López Narváez


Hoy lunes primero de febrero, a las seis pm, en Radio Educación (1060 del AM) puede escucharse la entrevista que Froylán López Narváez me hizo. Así que considerando que es día festivo, espero no tengan nada mejor que hacer qué escucharme.