Saturday, December 22, 2012

Un ejemplo extraordinario de bloqueo

Aquí, en este blog, ya he hablado de mi teoría acerca de que el ajedrez es, en muchos sentidos, un problema de bloqueo, como bien lo estableció Aron Nimzowitsch hace ya unos 80 años, aproximadamente, en su magistral obra "Mi Sistema".

Pues bien, hoy el Maestro Internacional Guil Russek, me mostró un ejemplo -diría yo exagerado- de este concepto:




La primera jugada es la clave. Las negras amenazan jugar e1=D+, echando por tierra el mate en cinco. Por ello, la solución empieza prácticamente con una gran jugada, que bien podría considerarse de bloqueo:




Notable problema (*).

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(*) Este y muchos otros maravillosos problemas artísticos pueden verse en el libro "Finales Artísticos", de Guil Russek, Ed. Selector.

Thursday, December 20, 2012

Y en este país no pasa nada



Este año fue de elecciones. Y quizás como pocas veces antes, se polarizó la opinión de los potenciales votantes de los diferentes partidos en la contienda. Andrés Manuel López Obrador alcanzó una cifra increíble de votos, más de 16 millones, pero Peña Nieto tuvo 19 millones más o menos. Una diferencia así impide a cualquier perdedor protestar, pero hay datos muy significativos: compra de votos con tarjetas Monex y Soriana, reparto de despensas, enseres domésticos, etcétera, atribuíbles al partido del candidato ganador, entre muchas otras. Es curioso que ganó Peña Nieto y de esos 19 millones y pico de votantes que lo favorecieron, nadie salió a la calle a festejar el triunfo del priísta.

Yo esperaba -la verdad- una reacción mucho más enérgica de López Obrador. Aparentemente ésta sería mucho más virulenta que en el 2006, en donde la diferencia de votos no fue ni de 200 mil votos entre el entonces candidato ganador, Felipe Calderón, y el propio Peje. Aquí el abanderado del PRD cerró la avenida Reforma por unos 30 días, quizá más, alterando muchísimo la vida cotidiana de la ciudad. Al final "esta protesta" desapareció por falta de apoyo a los que ocuparon la avenida por ese tiempo y terminó. Ahora AMLO fue su propia sombra. No opuso ninguna resistencia y pasó lo que pasa en este país siempre: NO PASA NADA.

Los internautas furibundos, que ponen: "¡Fuera Peña!", entre tantas consignas contra el copetudo presidente que ahora tenemos, parecen ser solamente de teclado y ratón. Desde la comodidad de sus respectivas computadoras se indignan, y rechazan todos los mecanismos en los que el PRI se apoyó, como Televisa, que tenía evidentemente como candidato a Peña. Aunque eso sí, no les quiten a la raza su futbol. En ese momento la indeseable Televisa pasa a otro status, porque transmite el partido que queríamos ver. En pocas palabras, todos estos revolucionarios del teclado y del ratón no tienen fuerza real. Se sienten geniales denostando todo lo que les disgusta, pero en el fondo no hacen nada.

El gobierno no tiene mayor interés en lo que digan en las redes sociales. Ni las ven ni las escuchan porque la realidad es que éstas no han demostrado que cambien nada. Ni ejercen presión real contra los gobernantes y si lo peor que puede pasar es que los internautas pongan imágenes de Enrique Peña Nieto como ignorante, burro, estúpido, etcétera, pues que lo hagan, parece decir el gobierno con su silencio. Finalmente ellos seguirán haciendo de este país su coto personal de poder, en donde los ciudadanos somos sus rehénes.

Así pues, ahora tenemos un presidente que con un gabinete dizque muy elegido, busca -ahora sí- hacer de este país otra cosa. Sacar las reformas que México necesita, hacerlo todo bien, resolver la crisis de seguridad, acabar con el narco, etcétera. Para ello se inventa toda clase de argumentos muy bonitos, pero nadie sabe a ciencia cierta de dónde saldrán los dineros para tantas iniciativas fenomenales que de nuevo, ahora sí, cambiarán a este país. Un panorama que se antoja idílico, pero que al chocar contra la espantosa realidad se diluye.

Por ello, ya nada me sorprende en México. Todos estos aguerridos defensores de la democracia por Internet resultaron absolutamente prescindibles. Mientras no haya conciencia real, este México no va a cambiar, y menos a base de clicks diciendo "me gusta".

Wednesday, December 19, 2012

¿Por qué la programación es difícil?


Programar computadoras es algo realmente difícil. La realidad es que hay que explicarle a la máquina cada cosa que tiene que hacer, sin ambigüedades. Parece fácil pero muchas veces asumimos que le estamos diciendo correctamente las cosas y al probar nuestros programas, hallamos que no resuelve los problemas como esperamos y entonces pasamos al proceso de depuración, de "debugging", para así saber qué diablos está haciendo la computadora que difiere de lo que esperamos que haga.

Pero no sólo es difícil programar por eso. Yo creo que esto tiene que ver con el poder de los lenguajes de programación. De hecho, va más allá de esto. Vamos a extrapolar esto y veremos la razón de la dificultad: se dice que un mexicano promedio tiene unas 300 palabras en su vocabulario. Son muy pocas y no es raro pues expresiones como "pásame la desa, que está encima del dese", o unas más comunes aún: "güey", "pendejo", y toda esta retahíla de groserías que el mexicano cree que maneja perfectamente y que además, nos hace creer que somos muy ingeniosos con el doble sentido, el cual es bastante rupestre, pues finalmente todo se reduce a una connotación sexual.

Pero el chiste es que 300 palabras para manejar toda la cotidianidad parecen pocas palabras, y lo son. Y las palabras finalmente representan ideas. Yo soy de la opinión que quien tiene un pobre vocabulario puede expresar pocas ideas o en el mejor de los casos, le cuesta mucho trabajo elaborar nuevas ideas porque tiene pocas expresiones. Esto lo podemos ver cuando aprendemos a hablar en un idioma extranjero. Es difícil expresarnos porque nos falta vocabulario. Nos faltan expresiones. Y es frustrante en más de un sentido.

El vocabulario se adquiere de diversas maneras, en el trato cotidiano en el trabajo, en la casa, en la escuela, en los centros de entretenimiento, etcétera. Pero se puede adquirir leyendo. Quien lee se hace poco a poco de nuevas palabras, las cuales las empieza a convertir en nuevas ideas. Puede así combinar los nuevos significados que va aprendiendo y de pronto elabora nuevas ideas o bien, puede elaborar la misma idea con diferentes palabras. La lectura tiene esta alternativa.

Igualmente resolver crucigramas nos da nuevas palabras y enriquece nuestro vocabulario, sin duda. Conclusión: lea, hágase de un buen vocabulario, enriquézcalo, que a la larga le podrá permitir expresar más ideas y en el mejor de los casos nuevas ideas.

Ahora, regresando al cómputo, a la programación. Los lenguajes de computadoras tienen un conjunto de palabras reservadas, nuestro vocabulario, para decirlo coloquialmente. En un lenguaje como Pascal habrá unas 30 o 40 palabras (máximo), con las cuales se pueden describir todas las cosas que podamos decir. En esas palabras se incluyen -desde luego- la creación de las estructuras de datos, por ejemplo, como los arreglos, etcétera. Pero en esas 30 o 40 palabras tenemos que expresar todo lo que le queremos decir a la computadora que haga y por ende, a falta de un vocabulario más enriquecido, estamos obligados a buscra las expresiones que nos permitan decirle a la máquina qué hacer. Si estamos limitados en este lenguaje que tiene tan pocos términos, me es claro que expresar las ideas para que la computadora actúe como queremos, puede resultar difícil. Y lo es.

Por ello mismo muchos lenguajes incorporan elementos que nos hacen la vida más sencilla: bibliotecas de funciones que ya hacen una serie de tareas por demás rutinarias. interfaces gráficas con el usuario, etcétera, que en una sola llamada, en un sólo término, en una sola expresión, conjunta una serie de elementos y resuelven un problema en particular de programación. Pero aún así, el nivel de abstracción de los lenguajes de programación no es lo suficientemente alto y estamos condenados a luchar contra esta pobre capacidad expresiva. Por eso, pienso, la programación de computadoras es difícil.

Tuesday, December 18, 2012

Para perpetuar el mito del IQ


El otro día en Facebook tuve una discusión sobre el IQ. Ya he hablado de esto en el blog (aquí y aquí). Todo empezó en este caso por la siguiente nota.

Respondí a la misma indicando que el IQ era una vacilada. Participó en la discusión Mariam Valles Burgos, una venezolana que a la postre me dijo que el IQ es una prueba que hay que presentar para poder ingresar a la universidad en ese país, pero quedó claro que no tenía idea del tema. Su argumentación era que cualquiera puede reunirse con quien se le antoje. Y tiene razón, pero en lo que se refiere a cuestiones de inteligencia, hacer eso es absolutamente discriminatorio. Y ella ponía ejemplos, entre los que mencionaba una asociación en la que se reúnan mujeres de 70 años. ¿Es discriminatorio? Lo es, aunque el argumento es irrefutable: si eres mujer y tienes 70 años, puedes entrar a esta asociación. Si no cumples con esos requisitos, pues estás fuera. Yo le decía que su ejemplo no ayudaba en nada a su causa. Si yo quiero ser basquetbolista en EEUU y mido 1.60 m., probablemente -por más habilidoso que sea- no pasaré la prueba. Sí, por ahí hay un basquetbolista profesional que no mide ni 1.80 m, pero eso es una excepción. Es claro que en el basquetball soy discriminado, pero es evidente que no mido 1.90 m o más. Así, mi falta de estatura es visible a todos. Entiendo que si para ser basquetbolista requiero de 1.90 m de estatura al menos, pues simplemente no califico.

¿Pero la inteligencia? ¿cómo medir ese atributo? ¿se vale discriminar en algo que por lo pronto esd inmedible? Entró al quite Rogelio López -argentino- que no le convencían mis argumentos que puse en el blog y para descalificarme puso: "Yo soy miembro de 5 High IQ Societies, tres de ellas con mayor rigurosidad que mensa y te puedo decir que conozco mis limitaciones. En el Titan test (el mas difícil del mundo antes de la era de la información); solo he podido resolver 33 preguntas de las 44 en casi aproximadamente un año que tuve intentandolo y eso que soy ingeniero. Rick Rosner es un productor de tv y un comediante y resolvio todas las preguntas en menos de una semana, aun sin ser educado en altas matematicas como yo". Pobre Rogelio, le vendieron la idea de que es súper inteligente y se las compró.

En el transcurso de la discusión, Rogelio dijo que la media de los premios Nobel era 150 puntos de IQ. Le dije que de dónde había sacado eso. Si los involucrados no habían hecho un examen de IQ no podía saberlo. Me contestó que a través de las obras de los premios Nobel se puede llegar a esas conclusiones. Me dijo que Kasparov, por ejemplo, tenía 190 de IQ, pero la página para soportar su argumento es risible. Me comentó que el IQ de Fischer también había sido calculado, pero no pudo refutar mi argumento de que Fischer dejó unas 800 partidas oficiales y un solo libro. Que no podía entender de dónde iban a concluir su IQ con esos datos.

También Rogelio me dio el siguiente sitio, el cual de nuevo, en el mejor de los casos es una especulación, pero como el súper inteligente interlocutor que me tocó en suerte cree que la inteligencia se puede poner en una cifra, pues no hay nada que lo convenza de lo contrario. Para colmo, es fácil hacer mediciones a toro pasado. Sería interesante saber quién es súper inteligente para ver qué puede aportar al planeta en el que vive. Decir que Einstein era un tipo con 170 de IQ es fácil, porque sabemos lo que hizo el físico en cuestión. Pero así todos los cálculos nos salen perfectos y obviamente, perpetuamos este mito.

El examen de IQ, al menos el de Mensa, es un examen de lógica, de buscar el siguiente elemento de la secuencia en una serie de dibujos de bolitas, cuadritos y rayitas. Quien crea que eso es inteligencia, está muy equivocado. De hecho, la inteligencia es un conglomerado de atributos, los cuales clasificamos para hacernos la vida fácil, pero las fronteras de esta clasificación no quedan claras al analizar a cada persona.

Mariam ni idea tenía de dónde salió semejante medida, la cual fue para evitar la inmigración hacia los EEUU. Vaya, que ni sabemos qué es la inteligencia exactamente, aunque Rogelio -en su ignorancia sobre el tema- diga irónicamente que no sabemos, pero que hasta hacemos inteligencia artificial. Tuve que aclararle que el término Inteligencia Artificial (acuñado por Marvin Minsky) ha sido una mala elección. Lo que hacemos en la IA está en pañales frente a lo que hace la inteligencia en los seres vivos. Finalmente Rogelio dejó de contestar. Se le acabaron los argumentos o se enojó. Una actitud muy inteligente de alguien que se cree muy pero muy inteligente. Lastimoso asunto pues.

El punto en el fondo es que el IQ es un mito que se perpetúa porque a la gente le han dicho que eso mide la inteligencia. Stephen Jay Gould da muchos mejores argumentos de los que aquí expongo para concluir que el IQ es una medida falsa del hombre. Pero es difícil remar contra la corriente, contra la ignorancia y peor aún, contra la vanidad y ego de personas como Rogelio López, que lo encadilaron con esa mafufada de que es superinteligente

Saturday, December 15, 2012

Sobre los seis grados de separación


Se dice que cualquier persona está a seis grados de separación de cualquier otra. Esto es, si alguien es amigo de Salma Hayek, por ejemplo, éste tendrá a su vez amigos, los cuales a su vez tienen amigos hasta una profundidad de seis, en donde apareceré por ejemplo, yo. Así, estoy a seis grados de separación de ser amigo de la mismísima Salma Hayek. ¿Será cierto esto?

Para probar esto, ya alguien usó la red social Facebook, la cual tiene ya casi unos mil millones de suscriptores. Así, de alguna manera sería posible probar si esto es cierto o no. Dice la investigación en cuestión: "Un punto de vista básico importante de cualquier red social es la distribución de grado acumulativo, lo que muestra el porcentaje de personas que tienen menos de un número determinado de amigos (…), sólo el 10% de la población tiene menos de 10 amigos, 20% tienen menos de 25 amigos, mientras que el 50% (la media) tienen más de 100 amigos. Por otra parte, como la distribución es muy desigual, el número promedio de amigos es de 190. Un hallazgo importante de nuestro estudio, sin embargo, es que la distribución no es tan sesgada como los estudios anteriores de las redes sociales han sugerido".

Consideremos un sistema que tenga una persona, que a su vez tiene dos amigos, que a su vez, esos dos amigos tienen dos amigos, y así sucesivamente. La cantidad de personas en este árbol binario será de 2n, lo que significa que en caso de diez grados (n), tendríamos 210 = 1024.

Pero pensar que cada persona tiene tan sólo 2 amigos es mala idea. Si consideramos el valor que entrega el estudio de facebook, hallaremos que en promedio hablan de 190 amigos por persona, lo cual implicaría 1906 = 47,045,881,000,000. Esto es una cifra que sobrepasa por mucho la cantidad de habitantes que hay en la Tierra. Si pensamos que muchos amigos son comunes unos con otros, se repetirían estos grados de separación más de una vez.

Consideremos entonces un estimado de 50 amigos por persona. Si es así, tendremos 506 = 15,625,000,000. Ahora la cifra duplica (más o menos) la población mundial humana. Esto significa que estar a seis grados de separación de cualquier persona no suena tan descabellado. El estudio de Facebook puede consultarse aquí, pero es claro que esta breve reflexión da luz para afirmar que el resultado obtenido suena muy lógico.

Thursday, December 13, 2012

La impunidad de la maestra


Elba Esther Gordillo, la lideresa a perpetuidad del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), invitó a los miembros de su comité ejecutivo, y a 54 secretarios seccionales, para que el próximo fin de semana inicien sus vacaciones, con todo pagado (más viáticos), en un crucero que saldrá desde Miami rumbo a islas del Caribe.

Son unos 50 los integrantes del comité ejecutivo, por lo que en total irán a estas hermosas vacaciones unas 100 personas. El costo de este tipo de viajes, por persona, va desde unos 9,700 pesos hasta 27,000. Todo se pagará con las cuotas que obtiene la organización sindical a través de sus 1.6 millones de trabajadores.

Una vez más observamos como la impunidad de la dizque maestra Gordillo, se hace de nuevo patente. En el año 2008 se supo que la lideresa iba a regalar a su comité ejecutivo y secretarios seccionales, camionetas Hummer, pero como los medios mostraron este exceso, la Sra. Gordillo indicó que no eran regalos, que se rifarían. Por supuesto, los ganadores fueron en su mayoría esos personajes a los cuales les iban a dar esas poderosas camionetas.

Pero a la Sra. Gordillo nada parece importarle: toda la vida en la impunidad le han hecho ver que en este país se puede hacer cualquier transa, cualquier tropelía y si se tiene poder político, nadie jamás le tocará un pelo.

Supuestamente este gobierno priísta había puesto de Secretario de Educación a Emilio Chuayffet, con la intención de restarle poder a la Gordillo y regresándole el control de la educación en México al propio gobierno. Después de este premio que le da la señora en cuestión a sus compinches, me queda claro que no cree que el nuevo secretario de educación pueda contra el poder de ella.

Todos sabemos que el SNTE es un coto de poder, en donde lo que menos le importa a la Sra. Gordillo es la educación en este país. Parece impune a todo. Se convierte en aliada del que considera el candidato ganador y listo, espera tener otros seis años en donde pueda hacer su voluntad. Por eso este país no puede progresar. Así de simple.

Wednesday, December 12, 2012

ChessGenius para los dispositivos de Apple


Los programas de ajedrez ya son más que fuertes y en términos generales le ganan a una gran mayoría de jugadores, incluso profesionales. Esto ocurre porque los algoritmos de evalución de posiciones han mejorado notablemente en los últimos años. Con la llegada de dispositivos como el iPhone e iPod, llegaron las aplicaciones de ajedrez y para los amantes a este juego esto siempre es bueno.

ChessGenius es la primera aplicación para el iPod/iPhone/iPad que permite cargar archivos PGN de Internet para poder así estudiar directamente las partidas que se pueden conseguir gratuitamente en línea. También se pueden guardar las partidas que se juegan y mandárselas por correo a uno mismo como archivos PGN, un estándar en notación de partidas de ajedrez.

Hay otras aplicaciones, como Glaurung Chess, las cuales son gratuitas y que no juegan nada mal, aunque desde luego, parecen en promedio ser menos fuertes que programas como ChessGenius, Hiarcs o Shredder. ChessGenius -como otras apps- tienen opciones de ayuda (para decirle al jugador cuál es la siguiente mejor jugada, de acuerdo al programa), así como varios niveles de juego. Un detalle importante es que ChessGenius no tiene capacidades de entrenamiento, que consisten en que el usuario puede jugar contra el programa y éste puede ir evaluando su nivel en el tiempo. Lo único que hace ChessGenius en este sentido es que avisa de errores graves cometidos por el usuario.

ChessGenius juega muy bien sin duda. Bate a programas como Caissa Pro y Glaurung, aunque no es tan fuerte como el que consideramos el mejor programa de ajedrez para los dispositivos de Apple: Hiarcs. Aparte de ello, bien podríamos decir que la interfaz del usuario de ChessGenius es muy pulida e incluso tiene un modo “apaisado”, aunque no muestra mucha más información al usuario que en el modo normal.

Sin duda este programa puede satisfacer el interés de muchos jugadores en el ajedrez computarizado en su teléfono iPhone o iPod, aunque claramente su nivel de juego es menor que el de Hiarcs y Shredder. El precio es de unos 6 dólares pero frecuentemente hay ofertas que lo ponen aún más barato.


En mi opinión, la mejor experiencia visual al usar ChessGenius bien puede darse en un iPad, pero en términos de nivel de fuerza ajedrecístico podemos decir que no se hallará gran diferencia.

Friday, December 07, 2012

Patrones en Ajedrez (III)



Mi idea sobre los patrones en ajedrez parece que está dando resultados. Ya he hablado de esto aquí, aquí y aquí. Por mucho tiempo he estado atorado con la manera de representar posiciones y creo que finalmente este asunto está relativamente bien resuelto. Me parece que estamos ante una posible caracterización de las posiciones en ajedrez.

Consideremos el patrón inicial con el que he comenzado toda esta discusión:



Patrón inicial ¿Cómo caracterizarlo?

El problema a resolver es cómo caracterizar este patrón de manera que pueda ser leído por una computadora para después pedirle que busque similitudes, es decir, patrones similares. Una opción sería crear un lenguaje de descripción, como el que permiten las matemáticas, por ejemplo, en el caso de la geometría analítica, en donde la función f(x) = mx + b, que identifica a una línea recta. En lugar de esto, ¿por qué no representar el patrón sobre qué piezas atacan, qué piezas defienden, qué casillas son importantes y dónde deben estar las piezas? Por ello, podemos decir, “el alfil de c2 ataca el peón de h7” y punto final. Este es un enunciado del patrón. Para este particular ejemplo tenemos el patrón definido de la siguiente manera:

  • Dama blanca en h6
  • Alfil blanco (de casillas blancas) atacando el punto h7. De hecho, con esta descripción no tenemos que indicar en dónde está el alfil, si en b1, c2, d3, etcétera.
  • Rey negro en g8
  • Peón negor en f7, defendido solamente por el rey.
  • Puede haber un peón negro opcionalmente en h7 pero éste solamente debe estar defendido por el rey.
  • Solución del patrón: Juegan las blancas y ganan con la combinación 1. Axh7+ Rh8 2. Ag6+ Rg8 3. Dh7+ Rf8 4. Df7 mate.

Hemos caracterizado simplemente la posición en términos de ataques y defensas. Ahora se trata de que esta descripción sea pasada a un lenguaje de programación, o a un mecanismo que permita guardar el patrón y así buscar similitudes.

Para ello hay las siguientes alternativas:

  • Escribir un programa que permita, por una parte, crear los patrones que se necesitan. Una vez hecho esto, escribir el código que busque las descripciones de estos patrones en las partidas de ajedrez o en las posiciones que se deseén. Es claro que como el sistema debe buscar si existen los patrones correspondientes, el sistema debe, en cada partida analizada, buscar todos los ataques y defensas que se encuentren en cada posición de la partida y entonces comparar contra los patrones definidos. Si el patrón existe, entonces el sistema debe poder guardar o desplegar la información sobre en qué momento de la partida se encontraron uno o más patrones.



Esquema para un programa que busque patrones


Ambas posibilidades son factibles. Si se desea crear un programa que haga toda la tarea, lo cual da más versatilidad porque el programador puede añadir lo que considere necesario, hay que decidir en qué lenguaje escribirlo. Hay dos opciones:

  • Lenguajes de cuarta generación imperativos (Pascal, C)
  • lenguajes lógicos y funcionales (Prolog)

La primera opción tiene una ventaja: ya hay mucho código fuente de terceros para manejar posiciones de ajedrez, que leen partidas en formato PGN, entre multitud de tareas que realizan. La segunda opción tiene la virtud de poder expresar de manera muy sencilla predicados en Prolog, claúsulas de Horn, para expresar posiciones. Tal vez un esquema híbrido sea una buena opción, pero por el momento esto son especulaciones.

Usar CQL tiene una virtud importante: es un sistema probado. Entonces habría que escribir quizás un programa que permitiese a cualquier ajedrecista crear los patrones de interés y que como resultado se generara una consulta de búsqueda en CQL. Esto parece una idea interesante pues implica menos trabajo de programación.

Cabe decir que Zobrist y Carlson, a principios de los años setentas del siglo pasado, escribieron un artículo llamado An Advice Taking Chess Computer (Scientific American, circa 1972), en donde crean "snapshots" de posiciones. ¿Le suena familiar? Sí, hablamos de los patrones. Otro artículo del propio Zobrist y Carlson, llamado The USC Chess Program, describe el lenguaje que usaron, el cual es obsoleto y parece una versión (in-house) de lo que sería un antecesor de un lenguaje basado en la lógica. Ese lenguaje de programación ya no existe, pero los "snapshots" de las posiciones podrían bien ser usados ahora. Ambos artículos están a disposición de quien los quiera leer.

Otro esfuerzo en este sentido lo hizo Chris Donninger, autor de Hydra, un programa que nunca perdió contra ningún gran maestro en partida oficial (aunque el proyecto ya ha terminado), el cual anteriormente escribió el programa Nimzo, el cual lo dotó de un lenguaje de descripción de posiciones llamado Che, el cual derivó en Che++. En este caso, un interesante artículo mencionando las ventajas de este enfoque puede hallarse en el ICCA Journal, de diciembre de 1996, titulado A Graphical Language for Expressing Chess Knowledge (también disponible a quien le interese).

Finalmente otro artículo que busca estas definiciones de patrones, los cuales llaman chunks, como lo definiría Adrian de Groot en su libro clásico sobre cómo los jugadores perciben el tablero de ajedrez, Thought and choice in chess, (disponible en muchos sitios web), es el escrito por Michael George y Jonathan Schaeffer, de la Universidad de Alberta, llamado Chunking for Experience, en donde plantea un software de ajedrez llamado MACH (a Master Advisor for CHess), que utiliza patrones para encontrar buenas jugadas en el tablero. (Este documento también está disponible a quien le interese).

Todo esto suena muy bien, pero ¿de dónde saldrán los patrones? Para ello habría que hacerse de un jugador fuerte, el cual pudiese darnos la información de los patrones más típicos. Sin embargo, eso no es necesario realmente si consideramos que tenemos abundante literatura ajedrecística en el tema de la táctica. En ese sentido, existen muchísimos libros que hablan sobre los temas más típicos en la táctica: doble ataque, clavada, diversión, subpromoción, etcétera.

Dos libros llaman la atención. Chess Tactics Art, de Max Blokh y la Antología del Medio Juego, publicada por el Chess Informant. En este último libro, los autores del mismo han hecho un esfuerzo por crear una clasificación para las combinaciones en el medio juego, incluyendo los temas clásicos de la táctica. El problema es que no se dan ejemplos de los patrones. Simplemente vienen las posiciones clasificadas, lo cual se ha hecho "a mano:", es decir, sin ayuda de computadora alguna.


La clasificación de las combinaciones de acuerdo con Chess Informant

El libro de Blokh es aún mejor. Contiene unos 1500 ejercicios y antes de cada capítulo pone los patrones más parecidos. He aquí un ejemplo de esto:


Los patrones de táctica de M. Blokh

Con esto en mano podemos caracterizar muchísimos patrones comunes. En la medida del tiempo habrá más patrones que podrán ser incorporados, basados en nueva información o en situaciones que los libros mencionados no contienen. El punto aquí es que hay una enorme cantidad de patrones para iniciar el trabajo.

Con esta clasificación podríamos hacer que:

  • Que los programas no tengan que analizar las consecuencias de todas las jugadas si hay un patrón existente, jugando así más humanamente el ajedrez.
  • Producir libros de ejercicios tácticos buscando los patrones de los diferentes temas en las bases de partidas (hacer libros de ejercicios tácticos con este esquema sería rápido y trivial).
  • Estudiar posiciones en base a los temas tácticos que se deseé.

¿Qué sigue?

Básicamente es el momento de escribir código y probar estas ideas. En un futuro artículo hablaré de lo que he encontrado.

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A quien le interesen los artículos mencionados, pueden pedírmelos a mi correo: morsa@la-morsa.com y los recibirán sin costo alguno a la brevedad.

Wednesday, December 05, 2012

Para verdaderamente mejorar en ajedrez


Todo ajedrecista en activo, que juegue torneos, quiere jugar mejor. Muchas veces enfrenta el problema sin ningunas bases, buscando estudiar lo que la intuición propia le dicta, pero en realidad sus esfuerzos tienen pocos resultados. Eso pasa porque es equivalente a querer salir de casa y no saber a dónde ir. ¿Qué camino tomar? Primero de todo es saber hacia dónde quiero dirigirme... sino ¿cómo?

Pues bien, mejorar en ajedrez no es tan difícil en términos de lo que hay que hacer, pero sí en lo que se refiere al tiempo a ocuparse en esa tarea. Alguien le preguntaba a Kasparov cómo podía mejorar si tenía poco tiempo para estudiar. La respuesta fue contundente: "no se puede mejorar si no se tiene tiempo para trabajar en su ajedrez".

Lo que se necesita son dos cosas:

  • Un  plan sobre qué estudiar
  • Tiempo y disciplina para seguirlo

Es común querer abarcar aperturas, medio juego, finales, partidas importantes, partidas de los grandes maetsros, táctica, estrategia, etc. Hay que limitarse. Por ejemplo, hacerse de un repertorio de aperturas básico. Qué jugar contra e4 y d4, para empezar. Un repertorio se hace eligiendo la apertura o defensa que se desea estudiar y entonces, ir a las bases de partidas y elegir las mejores (de acuerdo al rating, por ejemplo). Recolectarlas y estudiarlas una por una. Mejor es aún ver partidas comentadas con las aperturas de nuestro interés. Las monografías de Chessbase ayudan mucho pues ya ellos se han encargado de elegir las variantes principales y comentar las partidas ilustrativas de estos inicios de partidas.

Si se trata de estudiar el medio juego, hay que hacer ejercicios de táctica. Hay decenas de libros (quizás cientos), con ejercicios de táctica. Hay N sitios web, como Ideachess (http://www.ideachess.com/), que contiene ya 100,000 ejercicios y además, se califican por rating. Si se quiere progresar, hay que usar tiempo de entrenamiento en la visión táctica, porque ahí se reflejan las maniobras típicas en ajedrez, más allá de las aperturas.

En finales, hay que aprender los finales básicos. Los de torres y los de peones. Vea la literatura -que es vasta- y elija uno o dos libros de finales. Sígalos metódicamente, aunque en ocasiones parezca sumamente aburrido.

Decida leer los libros "Mis Grandes Predecesores", de Garry Kasparov. Empiece por el tomo 1 y siga la línea de tiempo histórica. Revise cada partida con atención. Trate de seguir las variantes. No se trata de acabarlos en tiempo récord. No. Se trata de aprender de las partidas más importantes que Kasparov ya analizó para nosotros.

Ahora que platiqué con Judit Polgar, me di cuenta que no hay un método que los grandes jugadores siguen para mejorar y que nos es ajeno a la mayoría de los ajedrecistas. Ellos estudian como nosotros, con una sola diferencia: ellos estudian todo el día o muchas horas por día.

Así, si quiere ser mejor en ajedrez, debe trabajar muchas horas por día. En mi opinión, unas tres a cuatro horas por día, en un año, lo harán un muy fuerte jugador en primera fuerza. Habrá días que no queira estudiar. Suele pasar. Si estudia un par de horas diarias y en una semana no puede estudiar más de dos días, no busque el fin de semana estudiar 6 u 8 horas para compensar, eso no sirve. Hay que ir metódicamente, con disciplina. Hay que construir su edificio de conocimiento ajedrecístico.

Desde luego que debe además buscar jugar en torneos. Pero como verá, todo esto lleva mucho, pero mucho tiempo. Los grandes jugadores, además de tener un talento fuera de serie, están muchas horas frente al tablero de ajedrez. No hay secretos ni fórmulas mágicas. Sólo estudio, trabajo constante y motivación para progresar.