Saturday, July 06, 2013

Los nuevos jueces


Hace unos pocos días empezó una campaña contra la tienda Maskota, la cual se dedica al comercio de animales, alimento para las mascotas y todo lo que tenga que ver con estos animales de compañía, como alguien suele decirles. En las redes sociales se ha observado una virulenta campaña porque a decir de algún quejoso, en esas tiendas maltratan a los perros que están en venta y por ende, hay que cerrar esta terrible acción contra los indefensos animalitos. Se dice que viven en condiciones insalubres y en hacinamiento. La protesta ha hecho eco en todos estos internautas valerosos, que no salen de la comodidad de su casa pero que dan click aquí y allá, apoyando todas las causas justas pero que no mueven un dedo... Perdón, sí, mueven uno, el que sirve para dar click con el ratón.

Ya hoy he leído que algún vocero de dichas tiendas ha salido a decir que es falso lo que se menciona acerca del trato a los animales. "No tenemos nada que esconder ya que todos y cada uno de nuestros puntos de venta son públicos, todos nuestros visitantes pueden comprobar el estado en que se encuentran nuestros animales, no hay nada escondido", dice alguien de la empresa al periódico El Universal y añade: " También vale la pena mencionar que al ser seres vivos es natural que los animales presenten diferentes estados de ánimo", precisa Maskota ante los señalamientos de que los cachorros están enfermos y quelos cachorros, como los bebés, duermen la mayor parte del tiempo; las aves pueden producir sonidos estruendosos, lo cual no significan que están siendo maltratadas; los roedores pueden mostrarse muy activos o con los ojos saltones sin que esto implique que están agonizando. Como seres vivos que son, siempre están en riesgo latente de enfermedades que no pueden diagnosticarse y es por esto que +KOTA cuenta con garantías únicas en el mercado mexicano e internacionalmente", concluyó el vocero de dicha empresa.

Yo he visto en algunos almacenes y grandes "malls" a Maskota y francamente no creo que sea cierto todo el rosario de maldades que dicen hacerle a los animales, pero independientemente de mi propia opinión, lo interesante es como, a través de las redes sociales como Twitter y Facebook, se ha generado una protesta que ha llegado a los medios impresos y en donde han de alguna manera puesto en duda la viabilidad de dicha empresa.

Y lo curioso es que en las redes sociales muchos se hacen eco sin siquiera preguntarse si es cierto lo que se está denunciando. Recordemos cuando empezó una campaña para que apareciera la niña Paulette, la cual había desaparecido de su casa misteriosamente. En las redes sociales hubo un montón de mensajes de solidaridad e incluso no faltó quien escribió que conocía a la familia de la víctima y que, desde luego, estaban todos muy afectados. Cuando apareció la niña muerta, en su propia casa, en donde pasaron investigadores una y otra vez por esa recámara y en donde nadie olió o notó nada extraño, todo se resolvió como un "accidente" y el circo mediático poco a poco disminuyó hasta que se olvidó, pero eso sí, las redes sociales muy activas antes en este tema.

Lo mismo pasa ahora: nadie investiga nada, nadie se apersona a verificar lo que se denuncia, pero todos ponemos nuestra cara de reprobación por el supuesto maltrato a las mascotas que están a la venta, aunque nadie se haya ido a cerciorar de este hecho. No, le creemos al que sea, al que copie en su muro la denuncia y sin mayor investigación, ya llegamos a la conclusión que los de Maskota son poco menos que asesinos y por lo tanto "la guillotina debe caer en su cabeza", es decir, "cierren todas las tiendas de Maskotas", elimínenlos del mapa.

Nadie, sin embargo piensa en buscar la verdad y finalmente, en ver si Maskota cumple con lo que las leyes vigentes dicen al respecto. A nadie parece importarle la inversión de dinero que ha hecho esa empresa y de pronto, nomás porque nos indignamos sin prueba alguna, queremos que se cierren todas esas tiendas, pero no nos acordamos de los empleados ni de la gente que vive de este negocio. No, a nadie le importa que pierdan su trabajo decenas de personas para saciar su sed de sangre. Y no les importa como tampoco les importa enterarse de la verdad sobre Maskota.

Y que conste, no pretendo en este escrito defender a la empresa que vende animales. Simplemente me gustaría que de verdad hubiese justicia y no una campaña virtual que pone en jaque a una empresa que por muchos años ha trabajado en este rubro. Vamos, si la empresa efectivamente trata mal a los animales, probablemente merezca una sanción de la Secretaría correspondiente (¿la SEMARNAT?), pero de ahí a cortarle la cabeza a Maskota por un rumor, una denuncia en las redes sociales, me parece un exceso y además, habla de un fenómeno que se está haciendo cada vez más recurrente: que las redes sociales puedan actuar como jueces y decidir la suerte de otros ciudadanos en nuestro país. Es decir, que ahora las leyes se tienen que supeditar a lo que en las redes sociales como Facebook o Twitter, se denuncie. En mi opinión eso es ridículo y vamos mal. Esto es realmente grave.

2 comments:

NOMBRE CANCHA said...

Muy cierto tu punto de vista asi como el que le dan share o un retweet denunciando a un "criminal" (presunto asesino, presunto golpeador, etc..) sin saber si es cierto y nada mas pueden estar arruinando la vida de un inocente que sufrio el despecho de alguien

Saludos

NOMBRE CANCHA said...

Totalmente de acuerdo con usted, lo mismo me pregunto cuando alguien comparte la foto de un "criminal" (presunto golpeador, presunto asesino, etc..) si realmente saben que es verdad esa información porque al final de cuentas le pueden estar amolando la vida de un inocente