Friday, April 04, 2014

Cuando la democracia no sirve


Dice la Wikipedia que la "Democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales."

Y aunque suene esto una definición compleja, todos entendemos el mecanismo de la democracia cuando vamos a votar. Nuestro voto vale igual que el de cualquier otro ciudadano y entendemos que aunque no es una manera perfecta de tomar decisiones, es quizás la mejor en el sentido que todos pueden expresar su opinión y vía el conteo de votos, podemos decidir sobre el tema que sea.

Sin embargo, ¿es así? Podemos pensar que el permitir que todos voten es la mejor manera de hallar la solución a un problema, o decidir quien nos gobernará. ¿Cómo podríamos poner a prueba las virtudes de la democracia? ¿qué experimento puede hacerse para mostrar sus bondades e incluso sus defectos? No parece fácil hallar un escenario para tratar de probar este tipo de hipótesis, pero he aquí que ayer, en la Facultad de Ciencias de la UNAM, se presentó Garry Kasparov, quizás el mejor ajedrecista de todos los tiempos. Kasparov no solamente dominó la escena del ajedrez por más de 20 años, sino que nos ha dejado un legado de más de 40 libros (y no parece aún detenerse en esto), desde los clásicos de aperturas hasta su obra maestra, "Mis Grandes Predecesores". Ahora ya están impresas dos partes de la trilogía de su autobiografía "Kasparov on Kasparov" y aunque solamente he leído el primer tomo, es francamente sensacional. Es uno de mis libros favoritos.

Garry Kasparov en la UNAM, por el aniversario 75 de la Facultad de Ciencias, jugó una partida contra 400 jugadores (prácticamente todos miembros de dicha escuela, profesores, alumnos, personal administrativo). Para que el excampeón del mundo jugase contra tantos, el mecanismo que se eligió fue el siguiente: a través de un dispositivo de votación electrónico, los aficionados tenían que votar por una jugada de tres posibles, que se mostraban en las pantallas gigantes, que eran elegidas -presumiblemente- por maestros de ajedrez o quizás una computadora, (no lo sé de cierto). La jugada -de las opciones dadas- con más votos era la que se hacía contra el gran jugador.

Kasparov venció con aparente facilidad a sus 400 rivales, porque probablemente de este número de jugadores entusiastas, no más del 10% juega al ajedrez en torneos y tiene una fuerza de digamos unos 2000 puntos de rating (primera fuerza). Es seguro que la mayoría juegue de manera lírica, sin haber leído libros, sin conocer los fundamentos del ajedrez, que sean jugadores eventuales. Por ende, las votaciones no hacen que la jugada elegida sea la mejor. En la diversidad de opiniones que pueda haber, si por ejemplo, pusiésemos a 10 grandes maestros a elegir por votación la jugada a hacer de tres posibles, es muy probable que Kasparov no la hubiese tenido fácil.

¿Cuál es la lección de todo esto? Es sencilla: la democracia no parece ser finalmente tan buen mecanismo porque para tomar una buena decisión hay que saber, hay que estar informado. Y esto, por ejemplo, en las elecciones políticas en nuestro país, los partidos políticos apuestan a la ignorancia, a no dar información pero sí despensas, enseres dométicos, tarjetas de Soriana, pues así logran que la gente vote por ellos eliminando la razón y no con un voto razonado.

Si con 400 ajedrecistas se ve este fenómeno, ¿qué podemos esperar en un país donde más del 50% no sabe leer y escribir y vive en la miseria absoluta?  Creo que si vemos la partida de Kasparov en la UNAM como un experimento de la democracia, los resultados hablan por sí mismos.

Por cierto, ésta es la partida:

Kasparov vs 400 jóvenes de Ciencias
Lugar:Facultad de ciencias UNAM
Fecha:2014-04-03

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.O-O b5 6.Ab3 Ac5 7.a4 b4 8.Cxe5 Cxe5 9.d4 Axd4 10.Dxd4 Cc6 11.Dc5 De7 12.Dxe7 Cxe7 13.e5 Cf6d5 14.Cd2 O-O 15.Ce4 Ab7 16.Td1 Ta8d8 17.Ag5 h6 18.Axd5 Axd5 19.Axe7 Axe4 20.Td4 Axc2 21.Txb4 Td8b8 22.Axf8 Txf8 23.Tc4 Af5 24.Txc7 Ta8 25.Ta1c1 1-0

7 comments:

Samuel J. Cruz Ahumada said...

Excelente ejemplo de democracia. Saludos Morsa.

Héctor Daniel Cortés González said...

Y bueno, la tiranía tampoco.

Morsa said...

Héctor, yo creo que la lección es simple: en cualquier ejercicio democrático los candidatos deben dar suficiente información a los votantes para que estos puedan tomar decisiones razonadas.

Yo no esoy diciendo ni sugiriendo que la tiranía es una opción.

saludos
Manuel

Bruno Unna said...

En mi visión, la democracia pura es simplemente imposible. Lo que se va a hacer a las urnas (suponiendo que tal mecanismo fuese confiable) es elegir el siguiente dictador temporal, en la -algo infantil- confianza de que su criterio es compatible con el propio.

En una democracia pura, el mecanismo perfecto permitiría a cada ciudadano participar en cada decisión. Huele a absurdo. Pero el absurdo no se funda en bases técnicas: éstas tarde o temprano pueden subsanarse. Esto es absurdo, creo yo, porque equivale a suponer que todos tienen la misma capacidad (provenga del estudio, de la inteligencia, del tiempo disponible…) y el mismo interés en cada asunto.

El experimento de Kasparov vs. los 400, como bien lo has descrito, me parece a mí que ilustra claramente algunos de los males de una democracia pura.

Pero yo pregunto, aprovechando la reflexión: ¿es deseable una sociedad en la que todo mundo esté informado sobre las urdimbres de cada decisión? ¿Puede ser una exigencia para el ciudadano estar informado? ¿Quién puede medir (y con qué derecho) el grado de información de un ciudadano antes de darle voto (o, alternativamente, de asignar un peso a su voto)?

A mi modo de ver, la democracia, además de inexistente, es imperfecta. No es un sistema político deseable.

A la gente susceptible que le venga el impulso de espetarme, en la búsqueda de alternativas (o de satisfacciones): no estoy abogando -todavía- a favor de ningún otro sistema político. Sólo en contra de la llamada democracia.

Francisco said...

Por supuesto que tiene deficiencias. Yo creo que Churchill lo expresó muy bien cuando dijo que "la democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las otras formas que se han probado." No es perfecta, pero es lo mejor que tenemos.
Caray Bruno, ahora si te metiste en Honduras filosóficas cuando dijiste que la democracia es inexistente e imperfecta... Dirían algunos que algo que no existe, es por definición imperfecto, porque le falta la cualidad de la existencia.
Yo comparto que desde hace algunos años soy ciudadano, con derecho a voto en Canada. Cuando se acercaba la fecha, me di cuenta que no tenía la más mafufa idea de por quien votar. Me di entonces a la tarea de tratar de informar mi voto y me dí cuenta, como nunca antes, que require un montonal de trabajo: establecer posiciones en política interna, externa, economía, inmigración. Te oblige a definer un poco más tus propias posiciones y compararlas con las de los candidatos. Por supuesto que ninguno coincide 100%, entonces tiene uno que empezar a ponderar que es más importante. En fin, el punto que tal vez quiero explicar, es que una democracia efectiva require participación y esfuerzo considerable de parte del ciudadano, por lo menos para informarse, y que esto es a la vez una fortaleza y una deficiencia del sistema.

Safbi [Sylvia] said...

Mujeres, hacen falta mujeres en tu blog, no me cansaré de decirlo.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/03/140321_poligamia_consulta_kenia_amv.shtml

Qué información y conocimiento hay que tener para votar en eso, te alcanzan tus estudios y tu pensamiento científico?

Morsa said...

por error borré el comentario del Cid, he aquí lo que puso: El Cid has left a new comment on your post "Cuando la democracia no sirve":

Le diste al clavo cuando mencionas esto: "la democracia no parece ser finalmente tan buen mecanismo porque para tomar una buena decisión hay que saber, hay que estar informado."

El ser humano es muy inteligente -de manera innata-, pero las masas son tontas y temerosas.


Desde hace tiempo que yo he dejado de confiar la democracia. Las pruebas están allí. Sólo imagínate:
en las elecciones presidenciales de 2012, EPN ganó con un 38% de los votos, lo cual significa que
el otro 62% NO votó por él.

Ya han aparecido algunas modificaciones dentro de la propia democracia para corregir estos
efectos nefastos de este sistema. Pero quizá lo que falte sea inventar algo nuevo y, por supuesto,
usar ya la tecnología mucho más a fondo.

¿Qué te parecería que se programasen árboles familiares con inteligencia artificial
para que los hijos y nietos de políticos no pudieran contender a ningún cargo público?
Esto evitaría, por ejemplo, que el poder no se heredará y quedara entre familias -como
actualmente pasa ahora-.

En fin, esto da mucha tela de donde cortar...