Wednesday, April 16, 2014

La desgracia de tener mucho dinero


Uno podría pensar que tener mucho dinero debe ser algo que nos permitiría finalmente disfrutar de la vida. No tener carencias, comprarnos lo que se nos antojara, viajar cuando quisiéramos, vivir en una amplísima casa con todas las comodidades y más, etcétera, pero quizás estamos sobredimensionando las cosas, porque finalmente, ¿cuáles son los satisfactores que da el tener dinero?

Algunas de las cosas que se pueden hacer con el dinero ya las mencioné. No atarse a un salario o depender de la quincena, cosa que la mayoría de los que trabajan les ocurre, podría ser sensacional. Disponer de una buena cantidad para comprarnos esos lujos que en la vida de la mayoría de las personas no podrán tener, probablemente nos hagan sentir que el mundo está a nuestros pies y quiero suponer que semejante sensación debe provocar hasta temblores en las piernas.

Y todo esto viene a cuento porque hoy a eso de la 1:30 de la tarde iba por Insurgentes y de pronto apareció a mi derecha un Lambourghini Diablo, como el que ilustra este artículo. Totalmente negro. En altura es más o menos la mitad del fiel Bachoco (mi chevy blanco) y desde luego, corre un poquito más que mi coche. El punto es que mucha gente en la calle vio pasar el auto deportivo (el cual no iba rápido, más a la misma velocidad que todos). Incluso un par de policías en una esquina lo vieron -creo yo- con admiración.

Hasta aquí todo bien, pero entonces me percato que atrás del poderoso Lambourghini venía una camioneta blanca llena de guaruras, de protección privada, que escoltaban al conductor del fantástico automóvil. La camioneta en cuestión cuidaba, como celoso cancerbero, que no se metiera ningún coche atrás del Lambourghini. Este espectáculo es común en quienes usan guaruras, lo cual evidentemente es reprobable porque eso quiere decir que hay quienes no pueden estar seguros en las calles.

El punto que me llamó la atención fue entonces: ¿Para qué hacerse de tan lujoso auto, que cuesta unos 240,000 dólares -poco más de 3 millones de pesos- si hay que salir con toda una parafernalia de guaruras y vigilantes para que pueda estar tranquilo el conductor de semejante auto? ¿Cuál es la gracia de salir a la calle con ese miedo? porque es claro que quien tiene un coche así es probable que tenga mucho, pero mucho dinero.

Y diré algo que a lo mejor a más de uno le hace gracia: A mí me dio lástima el conductor, su poderoso Lambourghini y sus escoltas. Vivir así, con temor a todo me parece absurdo. Quizás el dinero que esa gente tiene sea tanto que acepte su situación y además, piense que todos los demás somos un inmenso rebaño de pobretones y que esta reflexión mía es igualmente de un pobretón que no tiene más que un chevy ridículo. No lo sé, pero me queda claro que prefiero mi fiel y humilde Bachoco y no tener tanto dinero, que pensar que soy secuestrable, por mencionar un solo ejemplo.

4 comments:

Emerson Posadas said...

Requémate este pequeño artículo morsa:

¿Los ricos son felices?

http://www.xatakaciencia.com/psicologia/los-ricos-son-felices

The Zeruz said...

No estoy seguro si tener un Lamborghini en ésta ciudad sea considerado como un lujo. Digo, en primera debes tener precaución, por no decir temor, de que alguien toque tu coche ; después tener que estar consciente de que solo el hecho de conducirlo te hace candidato para ser víctima de un delito. De tener tantos caballos de fuerza encerrados en el tráfico mejor ni hablamos.

Consideraría un lujo tener dinero suficiente como para comprar un coche amplio y cómodo para que alguien más lo conduzca por mi y no tener que estar sufriendo por el tráfico y los absurdos diarios de la ciudad.

David tiscareno gonzalez said...

estimadisimo Manuel.
Coincido plenamente en tu vision y reflexion.
Demasiado dinero en una persona no es bueno para la misma persona.
Y yo completo tu comentario, demasiada tecnologia de auto en un pais sin tecnologia de calles, carreteras y ciudades es un desperdicio, donde se paga el sobreprecio de lo que esta hecho para otras latitudes.

Ernesto said...

Si bien tener mucho dinero no garantiza ser feliz, no pienso que tener mucho dinero sea una desgracia.

Como dice el artículo que menciona Emerson. Ganarse la lotería causa una alegría extrema que dura un tiempo limitado. Después de este, los niveles regresan a la normalidad.

Carencia de dinero para satisfacer tus necesidades básicas, causa infelicidad, pero en cuanto se tiene dinero suficiente para satisfacer estas necesidades, los niveles de felicidad mejoran mucho.

Si se tiene mas dinero, el aumento de felicidad es mínimo a partir de ese punto.

Pienso que la principal razón de la felicidad derivada de tener dinero, no es del dinero en si, sino de la seguridad que este ofrece, al permitir dedicarte a lo que te gusta y te apasiona.

Aunque tener tanto dinero como la persona de ese vehículo, le causa el problema de ser un objetivo de un secuestro, también le proporciona los medios para mitigar el problema. Contratar guardias para su protección e incluso poder pagar un rescate si se diera el caso.

Además, recuerda que la mayoría de los secuestros en este país, no son a personas millonarias.