Monday, June 30, 2014

México eliminado del Mundial 2014


Pasó en el cuarto partido: México perdió contra Holanda en los últimos seis minutos del encuentro 2 a 1. Se acabó. Así es el futbol, así son los mundiales, así son las cosas. Para muchos el golpe fue muy duro. Se nos alimentó la esperanza cuando el seleccionado vencía a Camerún (que a la postre no traía nada), pero empatando contra el local Brasil y finalmente, ganándole a Croacia 3 a 1, en uno de los partidos más vistosos del tricolor.

Y ya se hablaba del quinto partido. Televisa salía con sus promocionales de "No hay quinto malo", etcétera.  Y como todo es negocio, nadie tiene la sensatez para decir en los medios que México no es ni ha sido una selección poderosa, un país potencia en futbol. De alguna manera arrastramos esta herencia y además, tenemos en contra un factor importante: somos del tercer mundo y aunque algunos lo duden, eso sí hace diferencias.

Villoro publicó un artículo interesante al respecto, en donde de alguna manera desgrana lo que pasó en este triste partido contra Holanda. Nos dejaron en el sueño de siempre, en ese mítico quinto encuentro que nunca llega. Para ser campeón del mundo hay que jugar siete partidos (y ganar el último, desde luego). Pero una vez más, fue derrotada la selección del "Piojo" Herrera y listo. A hacer maletas y a casa. ¿A esperar otro mundial?

Yo no veo con frecuencia el futbol y hace mucho que dejé de interesarme por el mismo. Sin embargo, no puedo sustraerme a todo este circo mediático que nos bombardeará hasta el 13 de julio de este año. Pero sé que a muchos mexicanos este partido fue como la noche triste. Algunos habrán llorado, como lo hicieron -creo- Giovanni Do Santos y el mismo Miguel Layún. Es duro y eso que los hombres no lloran es un mito. La frustración, el coraje de quedarse de nuevo en el "ya merito" es espantoso, es para soltar las de cocodrilo.

Pero quizás es más espantoso porque nos hicieron creer que el Piojo éste nos iba a traer la Copa Mundial al país. Si algo tiene de mérito este director técnico es que le dio una esperanza a una selección que pronosticaba ser un fracaso rotundo más mucho antes de llegar a octavos de final.

Yo creo que hay que aprender. Holanda -dice Villoro- fue subcampeón del mundo tres veces y no hace drama. La vida sigue. Pase lo que pase no se pierde la calidad de mexicano. No podemos ni debemos poner nuestro orgullo patrio por un partido de futbol, aunque sea en el mundial. Deberíamos aprender que así es la competencia y si de verdad la selección mexica busca un futuro éxito, tendrá que lamer sus heridas, ve qué han hecho mal una y otra vez, y buscar darle a la afición, siempre fiel, una verdadera alegría. Ya López Portillo una vez dijo que México era mágico, pues cada seis años se renovaba la esperanza. Esto mismo pasará con el futbol en cuatro años.

Y sí, el dolor, la decepción es grande. Pero parece ser que era inevitable.

3 comments:

Eduardo Sauceda said...

Es simpático ver cómo la gente no puede analizar un partido de futbol objetivamente, como analizamos una partida de ajedrez. Me imagino los comentarios si el juego hubiera sido el mismo, sólo con las camisetas cambiadas...

Después de un primer tiempo equilibrado, Holanda sólo tuvo una oportunidad de gol en la segunda mitad, y la metieron. Y después de eso los borramos de la cancha, casi ni salían de su área. Tuvimos una clarísima que su portero desvió, y de pura suerte pegó en el poste y salió. Después de mucho insistir, por fin entró el merecido gol. Y un poco después, el defensa holandés mete la pierna sin tocar el balón, haciendo contacto con delantero mexicano. Es cierto que el mexicano exagera en la caída, haciendo gala de nuestra picardía, pero definitivamente sí hubo contacto. Además, ya les habían perdonado un penalty en la primera mitad, así que hasta les salió barato. No entiendo por qué el entrenador holandés ahora dice que nos dominó casi todo el partido, y sólo perdió por culpa del árbitro. ¿Qué partido vió?

El Cid said...

Pues en mi opinión Holanda era mejor que México antes del partido y después del mismo. Van Gaal simplemente fue más zorro que 'El Piojo'. Mientras Miguel le mandaba mentadas de madre al árbitro, el técnico holandés observaba y observaba fríamente hasta que decidió que ya era el momento de irse encima.

A Holanda sólo le bastaron 20 minutos -los últimos- para demostrar su poderío; los otros primeros 70 sólo "dosificó" su esfuerzo físico. Sabía que no le convenía llegar al final del partido fundido. Con México pasó al revés.

Pero en fin, México tiene mucho, demasiado talento futbolístico regado en las calles que, entre los vicios propios de la juventud mexicana y la estructura enferma y podrida del mismo futbol mexicano, hacen que nomás no se avance a la hora de formar talentos y desarrollarlos al máximo. Las razones son muchas y dan para otro post. Sólo te recuerdo que Brasil y Argentina son países igual de tercermundistas que México y han obtenido mejores resultados en este deporte.

PD: Contradiciendo a López Portillo, en México cada 6 años le re-vendemos el alma al diablo.

Juan Llaca said...

Coincido con que los Holandeses no dejaron ver su potencia en el primer tiempo. Jugaban contra un México mejor estructurado y contra condiciones de campo hostiles. No esperaban el primer tanto del cuadro Azteca pero después de éste, el partido se jugó en los feudos de Ochoa y era cuestión de tiempo. EL penal mal marcado. Pero así es al función en tanto los patrocinadores se retacan los bolsillos de dinero. Saludos