Tuesday, September 30, 2014

¿Por qué no podemos creer en los OVNIS?



Me queda claro que en lo vasto del Universo, debe haber otros seres pensantes, conscientes de sí mismos, que probablemente se preguntan si están solos. La raza humana ha emprendido esfuerzos para saber si hay vida fuera de nuestro planeta y por el momento no parecen dar con una respuesta positiva. De hecho, parte del problema esa que buscamos vida como la nuestra porque es finalmente, el único tipo de vida que conocemos. ¿Habrá vida en otros términos? ¿Habrá animales en otros planetas que respiren metano, por ejemplo? ¿O que quizás que no sean de carbono, sino de silicio? Se supone que esto lo debería estudiar la exobiología, pero la realidad es que en el mejor de los casos es una especulación educada.

Y hablo de esto porque un amigo me mandó un documental que está en youtube, el cual tiene un sinfín de testimonios a favor de la existencia de los platillos voladores. No he visto el documental completo, pero algunos fragmentos de las pruebas que presentan ya han sido explicadas por los científicos. Hay, sin embargo, fotos y videos que dejan una duda razonable sobre la existencia de visitantes extraterrestres en nuestro mundo. ¿Podrá ser posible? No lo sé y dejo la duda como razonable. Sin embargo, pienso que no existe a la fecha un trabajo científico serio que se vaya en favor o en contra de los OVNIS. ¿Una de las razones? Es que en más de cincuenta años de este fenómeno, no tenemos un solo tornillo de una nave extraterrestre.

Para colmo, los que creen en el fenómeno OVNI presentan siempre pruebas borrosas en video, tomadas con cámaras caseras o bien, usando incluso un teléfono celular. Con las fotos pasa más o menos lo mismo. En las fotos más claras, uno podría pensar que si esa foto es verídica, ya está, asunto solucionado: somos visitados por extraterrestres. Pero... ¿por qué no se toman en serio esas fotos? ¿Por qué no son pruebas?

Podemos ir al pasado y revelar los trucos, incluso burdos, de personajes como aquel campesino suizo, Billy Meier, que clama haber estado con seres extraplanetarios. El video (ver el enlace, es absolutamente ridículo. La explicación de esa "nave" filmada es clara: está colgada de un hilo. No hay que ser un genio para darse cuenta de eso). Con la tecnología actual muchas fotos parecen más que reales, pero son producto de Photoshop. La idea es -de alguna maneras convencer. ¿Las razones? Hay quien vive de esta vacilada y cualquier punto luminoso que se mueva en el espacio es suficiente argumento para decir que la nave es de otro planeta y que nos vienen a visitar.



Trucos fotográficos han existido siempre. Por ejemplo, Arthur Conan Doyle, el creador de este gran personaje, Sherlock Holmes, creía en la existencia de las hadas. Y tenía pruebas: una serie de fotos tomadas en 1917 que desde luego, hoy en día cualquier sabría que son falsas de toda falsedad. O bien, la foto de Harvey Lee Oswald, el supuesto asesino solitario de Kennedy, que hoy se sabe, es un fotomontaje bastante primitivo.



¿Por qué se hacen estos trucos? Porque repito, se quiere convencer sobre una realidad, aunque sea ficticia, con la intención de hacer dinero, vivir del cuento, o qué sé yo. A todo esto, en "El Héroe Desconocido", Rafael Inclán representa a un tipo que se inventa la historia de un lejano pariente suyo que era un héroe histórico local. Y en ese contexto se crea toda la aventura que el personaje vive.  En algún momento Inclán dice: "Mi héroe es una mina"... Así que claramente la motivación de hacer dinero es parte de la trama. Pues bien, esto parece entonces ocurrir con este fenómeno de los platillos volantes. Somos engañados por algunos vivales que a todo le ven cara de extraterrestre, y que además, hacen de esto un modus vivendi, por ejemplo, Jaime Maussán.


Y olvidémonos de los OVNIS. ¿Recuerdan las fotos del monstruo del Lago Ness? Pues bien, una de las fotos más famosas es un burdo truco. Los creadores lo revelaron medio siglo después de decir que era una foto real. Nessie, el supuesto monstruo, genera unos 40 millones de libras por año. Un mítico monstruo que nadie ha visto y que probablemente nadie vaya a ver jamás. Hoy nos puede hacer creer la tecnología que hay dinosaurios reales, como en Parque Jurásico, o bien, hacer animaciones con tal perfección que reten al ojo clínico más avezado y no pueda encontrar el truco. Pero esto no significa que haya marcianos entre nosotros. Hay sí, fenómenos de difícil explicación pero no podemos por ello afirmar que la tesis extraterrestre es la adecuada.

En resumen: el problema es simple: los propios fanáticos de un fenómeno como los OVNIS lo desprestigian, lo hacen que sea un cuento, lo hacen increíble. Por eso no pasa de ser una plática entre amigos cuando no se tiene nada mejor que hacer. ¿O no?

3 comments:

José María Leyva Cajeme said...

Ansí como unos cuantos quieren hacer negocio con las supuestas evidencias de ovnis, igual lo hacen los “científicos” con sus supuestos estudios, experimentos y datos empíricos con los que se intentan legitimar, quienes además de lucrar se vuelven como una suerte de “sacerdotes” (como los “católicos”, con los que comparten similitudes en sus tres ordenes principales del diacono, presbítero y obispo que equivalen al licenciado, maestro e doctor de los “científicos”) reservándose la función de ser los únicos intermediarios entre la mayoría de los mortales y su diosa la “ciencia”, eso refuerza su estatus monopólico de explotadores de la perrada que tenga fee en ellos, como igualmente pretenden hacer los que propagan supuesta evidencia de ovnis y que pretenden ser mediadores entre la racilla que les muestre asentimiento y los dizque seres extraterrestres. Ni a cuáles de todos estos charlatanes irles.

Dr. Rafael Fernández said...

Ahí te dejo esta liga a un video que hicimos hase unos añitos, cuando Nino Canún hacía sus programas sobre OVNIS. La idea eraque con el video se notarán los montajes: https://www.youtube.com/watch?v=x6ZrYdMHCL0

George Berkeley said...

Tengo dos cosas que decir:

1) El amigo José María Leyva trata bastante mal a los científicos. Me parece una posición algo exagerada. ¿Por qué? Porque en el plano de lo razonable, las evidencias científicas tienen mucha relevancia y son sin duda algo más que "suposiciones". El "ser", por así decirlo, que somos cada uno de nosotros, y sea cual fuere el lugar donde vivamos (a menos que seamos ermitaños dentro de cuevas), es tal como es en gran parte a la ciencia y su expresión en la tecnología. Es decir, el mundo tecnológico, así como la medicina y otras cosas, han formado la persona que somos cada uno. Sin duda existirán los científicos que marchen al son del oro, pero no todos, así como en el arte no todos yacen servilmente al servicio del dinero.

2) Por otro lado, el amigo Morsa dice: "Para colmo, los que creen en el fenómeno OVNI presentan siempre pruebas borrosas". Claro, algo así nunca puede tomarse como una evidencia. Lo que quería externar, es más bien lo siguiente, un problema filosófico bastante interesante. Lo que uno percibe del exterior (del mundo) es siempre una percepción sensible, ya sea táctil, visible, audible, etc. Así, por tanto, deducir de dichas percepciones la existencia incuestionable de espíritus finitos parecidos a nosotros es algo que sin duda resulta injustificable. Eso pasa con la gente que piensa en seres extraterrestres inteligentes cuando ven un objeto extraño en el cielo. Pero no vayamos tan lejos, el problema lo tenemos más cercano y entre nosotros. Demostrar la existencia de un espíritu semejante al nuestro en los cuerpos humanos que vemos pasar por la calle, no es cosa fácil. ¿Por qué? Porque, de entrada, puede ser que lo que vemos ahí enfrente y que parece una persona, sea una máquina con sombrero y capa, como sugirió Descartes en sus especulaciones escépticas, o que sea un sueño, o lo que sea. Así las cosas, si demostrar la existencia de otros espíritus como nosotros mismos es ya bastante difícil, demostrar la existencia de seres inteligentes yacidos dentro de las cajas voladoras lo es aún más. ¿No creen?

Saludos!

Proyecto llave en mano
Aire acondicionado industrial
Automatizacion y control