Thursday, January 29, 2015

Sobre la tragedia del hospital infantil de Cuajimalpa


Hoy una pipa de gas explotó en un hospital infantil en Cuajimalpa, DF, dejando unos 66 heridos y dos víctimas fatales. Hay 45 adultos y 21 bebés heridos, con el 33% de ellos en estado grave. Y cuando uno se entera de estas cuestiones salen a relucir situaciones por demás bizarras: el hospital no tenía salidas de emergencia, la empresa gasera tenía ya un catálogo de incidentes y accidentes en los últimos años, etcétera. Es decir, ahora salen putrefactos datos sobre lo que siempre pasa en este país: hay una desgracia y por una parte, el gobierno busca chivos expiatorios mientras que por otro lado, los involucrados seguramente repartieron dinero (en mordidas), en el pasado, para cubrir las deficiencias en la manera de operar. Muy lamentable y muy mexicano.

Lo que me parece curioso ahora es que como siempre, estos gobiernos salen con los lugares comunes, con las frases de siempre. Mancera ya dijo, palabras más, palabras menos, que se llegará hasta donde haya que llegar, que habrá una profunda investigación y que no habrá impunidad. El mismo rollo de siempre. Sólo le faltó decir que se creará una fiscalía especial para que lleve la investigación correspondiente. Pero no se preocupen, no tarda en decir esto.

Me llama la atención que los recursos del gobierno capitalino, que son en muchos sentidos enormes, siempre se dan -como en este caso- a cuentagotas. Ya salieron a pedir mantas, agua, alimentos, medicinas, además de las peticiones de donadores de sangre. Y miren, no es por no ayudar, pero ¿no podría una maldita vez dejar de andar pidiéndole a la gente que ayude y poner los recursos el propio gobierno? Puedo entender que se pidan donadores, pero en cuestión de medicinas, alimentos, cobijas, etcétera, ¿por qué siempre salen con el mismo cuento de la solidaridad del mexicano? ¿Por qué una vez en la vida no se rascan con sus propias uñas y planifican para solucionar la problemática que se les vino encima?

Por ejemplo, ¿qué tal usar los recursos de los segundos pisos de cuota para ayudar a aliviar la situación en una emergencia que podría calificarse como nacional? ¿Ha dicho algo el cretinísimo jefe de gobierno Mancera? No. No ha dicho nada ni lo dirá. Será siempre más fácil pedirle al respetable que ayude desinteresadamente, porque el mexicano es así, desprendido y da hasta lo que no tiene... Pues que dé de nuevo, ¿por qué no?

Así las cosas. Este es el país en donde cada vez que ocurre una tragedia de esta naturaleza es una fuga de gas. Nadie habla jamás de atentados porque cómo, si es México y en nuestro país no se ve esa clase de terrorismo, aunque mueran inocentes como en la Torre de Petróleos o en Centros Comerciales (llamado "malls") en donde estas recurrentes fugas de gas terminan por matar mexicanos, como si fuesen moscas.

México cada día duele más, pero duele más porque la inacción de los gobiernos de este país en favorecer a los ciudadanos es algo ya una tradición de la clase politica.

1 comment:

Arturo Espinosa (pupitetris) said...

Piden mantas y a su puta madre para que la gente sienta como que puede hacer al respecto. El chiste es mitigar la sensación de impotencia de la gente ante lo sucedido; hacerles sentir que personalmente pueden hacer algo y darle fuga a la frustración que genera el suceso. Simple política.