Thursday, January 21, 2016

Mientras más conozco a los seres humanos...



Dice un popular dicho que "Mientras más conozco a los seres humanos más quiero a mi perro", y creo que la frase contiene mucho de verdad a la luz de una serie de eventos que vivimos cotidianamente. Entremos a nuestro correo electrónico, por ejemplo. En mi caso recibo todos los días ofertas supuestas de Amazon. Que un bono de 50 dólares, que una suscripción "premium", que quién sabe qué ventaja a mi favor, pero en realidad, cuando abro cualquiera de esos correos me encuentro con una propaganda sobre medicinas o sobre cualquier otro bien que no me interesa. Yo no entiendo muy bien a los que mandan estos correos. Quizás me engañen una o dos veces pero ¿después? Nunca más. Sus correos se van al basurero sin abrirse.

Si salgo a la calle en mi auto enfrento un supuesto reglamento de tránsito del primer mundo, con multas del primer mundo, pero con calles y policías del tercer mundo. Así, nos encontramos con el esquema de las fotomultas, el cual es un simple negocio entre una empresa privada y el gobierno de la ciudad de México. En sus extrapolaciones los de la empresa de fotomultas esperan hacerse de unos 150 millones de pesos en multas. Es decir, no se trata de desalentar que la gente vaya a exceso de velocidad, sino de hacer un pingüe negocio. Se supone que el gobierno CDMX (ah, qué bonitas siglas, tan moderno este Mancera), no iba a poner ni un peso para el proyecto de las fotomultas, pero oh, surgió en las redes sociales el contrato entre la empresa y el gobierno capitalino, y este último pondrá unos 173 millones creo que en tres años, para la empresa de las fotomultas. Cuando a Mancera se le dijo de esto no pudo salir con un "Ah carambas, déjame ver qué diablos está pasando". No, simplemente dijo: "Todo lo aclarará el funcionario encargado de este tema". No fue capaz el cretino gobernante capitalino de decir la verdad.

Y este es precisamente el problema. Tenemos que lidiar por ejemplo en la red con el phising, con malosos que mandan mensajes diciendo que son de Hacienda, del SAT, de Telmex, de los bancos, con la intención de ver si nos sacan los datos de nuestra tarjeta de crédito y nos roban dinero. Y son esos perversos cobardes que nunca dan la cara y como ratas, se esconden, no en la oscuridad, sino en la maraña que es Internet.

Pero más allá de eso, el problema es que de pronto terminamos por acostumbrarnos a este tipo de actitudes. Nos mienten en todo. Hay historias de gente que dice que en la calle le advierten que tiene una llanta en mal estado, y entonces el conductor se baja y aparecen de la nada unos mecánicos que te van a ayudar y que al final del día te quieren cobrar por piezas que no compraron, por ayudarte en nada, porque no tenía nada tu coche. Y de la misma manera no faltan las llamadas a las doce de la noche diciendo: "¡Pásame a mi papá!", entre gritos y lloriqueos de alguien que quiere hacernos creer que es de nuestra familia y que nos está tratando de sacar dinero porque supuestamengte está secuestrado. Pero ya nos sabemos el truco y entonces colgamos el teléfono, asustados por lo intempestivo de la llamada pero tranquilos porque finalmente sabemos que es falso todo este circo montado por la línea telefónica.

Y por eso cada vez creo menos en los seres humanos. Nos estamos convirtiendo en una serie de mentirosos que somos capaces de cualquier cosa para nuestro beneficio y sin pensar en tener la mínima ética. Mancera con su "decidamos juntos", mentiroso hasta el tuétano porque toma todas las decisiones unilateralmente, los gobernantes que se roban a manos llenas el dinero y después nos dicen que tenemos que apretarnos el cinturón, así como todos aquellos como los perversos de la red de redes, que quieren hallar la manera de sacarnos nuestros valores con trucos vulgares, en los que mucha gente sigue cayendo.

¿Así somos los seres humanos? Debería darnos vergüenza.

2 comments:

Luis Montiel Arias said...

Por eso me preocupó, me preocupa y seguiré preocupado, y lo informo. No estube, ni estoy y no estaré de acuerdo con la aprobación del "H.C. de la Unión" para que nuestra entidad sea ahora el Estado 32 CDMX, otrora el D.F. La corrupción entre gobernantes, legisladores y gobernados será más fina, densa, intensa y frecuente. No quedará nada, sólo para el más rico y poderoso. Vamos acabar pagando como derechos de luz directa del Sol, y a la calidad del aire.

Arquitectos e Ingenieros Civiles de alguna que otra constructora, me han confirmado de su voz que el plan es dejar ninguna vivienda horizontal y hacer todas masivamente verticales, a cualquier costo.

Morsa said...

Te soy sincero, no entiendo qué más da que se llama ciudad de México, que sea un estado o un distrito federal. No entiendo de qué hablas.