Monday, July 17, 2017

MI más reciente queja al Banco Santander



Defensor del cliente Santander

Le escribo por los siguientes motivos:

1. Fui a fin del mes pasado a depositar unos cheques a la sucursal Santander de San Jerónimo Lídice, en la Ciudad de México. Hice los respectivos depósitos y después le pedí al cajero que me cambiara un billete de 50 pesos por monedas de 5 o 10 pesos. No tenía. Me dijo que era quincena y que por eso no había cambio. Pase pues.

2. La siguiente semana voy a pagar unas cuentas a Santander, sucursal de la calle de Cráter, en el Pedregal de San Angel, también de la Ciudad de México. Hago los trámites y le pido que me cambie un billete de 50 pesos por monedas de diez. Me dice la cajera que no tiene. Le recuerdo que estoy en un banco, no una miscelánea o estanquillo. Entonces lo único que logra hacer es darme monedas de cinco pesos y todavía me dice que no es su culpa, etcétera. Entonces decido poner una queja. La "subdirectora" (o al menos estaba en ese escritorio), Gabriela López, a mi reclamo me dice que la cajera me dio opciones. Le explico que no me dio opciones, porque cuando hay opciones es que hay alternativas. No hubo tales alternativas. Gabriela López no entiende lo que significa la palabra opciones. Pido que me comunique con quien sea responsable para levantar mi queja. Finalmente levanto la misma, cuyo folio es Q17-XXXXXXX. Me indican que en un máximo de 48 horas se comunicarán conmigo, ya sea por correo o a mi celular. Nada de eso pasa.

3. Mando un tuit a @bancosantander, quien después de un rato me contestan:

Hola Manuel, te pediremos llamar a Superlínea: 01 800 501 0000 y 51 69 43 00 en CDMX, para revisar esta situación. Saludos.

Le contesto -ahora a @santandermx:

No, ya hablé a la superlínea y entre decenas de opciones ya me cansé. Quedaron en comunicarse conmigo. Hagan bien su trabajo, por favor.

Entonces no me contestan más. No me hacen el mínimo caso a pesar de seguir mandado tuits quejándome de que no hacen caso a mi cuestionamiento. Hasta ahí las cosas.

Así pues, quisiera saber cuándo van a dar cauce a mi queja.

Pero ya que no me han contestado, tengo más asuntos por los cuales quejarme y que ya me tienen cansado:

a. Unilateralmente Santander decidió ya no mandarme en papel mis estados de cuenta. En lugar de eso, un día antes de la fecha de corte, si bien me va, me mandan dichos estados de cuenta. Sin embargo, no los puedo abrir porque los archivos están cifrados con alguna clave que desconozco. Yo no pedí que me dejaran de mandar mis estados de cuenta en papel, así que regresen a ese estado las cosas.

b. Si yo no pago a tiempo mis tarjetas de crédito, me hacen un cargo por el rubro. Quedemos en algo, si me van a seguir mandando mis estados de cuenta y no me los mandan con una semana de anticipación, entonces ustedes me deducen ese cargo por no pagar, porque yo cuento con la información del banco sobre mis cuentas que me llegue a tiempo, y como hacen lo que se les pega su gana, pues simplemente no puede ser. Seamos justos y hagamos las cosas bien. Ustedes no las hacen bien, no me pueden exigir que pague a tiempo. ¿Les quedó claro?

c. La sucursal de Santander en la calle de Cráter tiene unas puertas de cristal que, a las 4 pm, cierran religiosamente para que nadie más entre. Los clientes que hubiésemos estado antes en dicha sucursal hacemos nuestros trámites y para salir tenemos que decirle a algún empleado que quite la cerradura para poder salir. Les he indicado que esa política es peligrosa. Si ocurre un incendio o un temblor y estamos encerrados nos morimos todos. Se los he hecho ver a los empleados de dicha sucursal y hacen caso omiso. No puede ser, es un peligro constante y potencial que nadie ve porque nunca piensan que a ellos les puede pasar.

d. Sobre su sistema de filas, en donde ponen fila para no clientes, para clientes y para clientes premium, es discriminatoria, vejatoria y ofensiva. Si me formo en la fila de clientes (no premier - y que conste tengo cuenta premier pero no uso esa "facilidad" porque es discriminatoria), y llega alguien a la fila premier después que yo, lo atienden a él primero. ¿Por qué? ¿Vale más su dinero que el mío? ¿Vale más él porque tiene más saldo en su cuenta? so es un insulto a las personas. Tomen ejemplo de otros bancos como Banamex, para que vean un sistema eficiente y no vejatorio y grosero con sus clientes.

Así pues, espero respuesta. Ya me cansé de sus burlas y su sistema de respuestas de vergüenza como el que tienen en twitter que, cuando uno se queja y no les gusta, entonces deciden ignorar a esa persona.

Wednesday, July 12, 2017

De la neutralidad en la red y la discriminación en otros ámbitos



Internet se convirtió en relativamente pocos años en un servicio tan fundamental como podría ser el teléfono o la televisión. Hoy cualquiera que tenga un teléfono inteligente usa cotidianamente la red de redes y entiende que este servicio es muy importante para muchísimas cosas de la vida cotidiana.

La virtud de la red es su libertad de acceder en principio a cualquier contenido, a poder ver una página web hecha en un servidor gratuito o bien en uno de paga a la misma velocidad. La posibilidad de acceder a cualquier información sin que alguien verifique por qué estamos entrando en un sitio particular es parte de lo que hacemos todos los días al entrar a Internet y lo consideramos como una obviedad.

Pero no lo es y ya alguien está proponiendo que los proveedores de Internet puedan decidir qué sitios te pueden bloquear o bien, a cuáles darles prioridad y mayor velocidad de bajada, cuáles hacerlos lentos para cargar e incluso, por qué no, cobrar por entrar a ciertos sitios. Y esto es precisamente lo que se llama "la neutralidad de la red", la cual una vez más se está poniendo en riesgo porque no falta el vivales que quiere hacer negocio para sacarle agua, si se puede, a las piedras.

Y entonces ya hay voces que se están levantando para impedir que esto ocurra. La gran virtud de la red de redes, de Internet, que de pronto se volvió importante y que los gobiernos ya no ven con tan buenos ojos, es que es incontrolable. La llegada de las redes sociales como Facebook y Twitter, que incide en muchas ocasiones en el ámbito local, no es del agrado de los actores políticos y de hecho, muchos están enojados, porque no hay límites a lo que la gente escribe en dichas redes sociales y hasta los lambiscones de estos personajes han salido proponiendo leyes para controlar Internet.

Por ello, esto de la neutralidad de la red permitiría discriminar por diversos motivos. Y ya estamos llenos de esquemas discriminatorios. Por ejemplo, el Banco Santander tiene en sus sucursales tres filas: la de clientes, la de clientes con tarjeta "premium" y aquellos que no son cuentahabientes, que probablemente van simplemente a cambiar un cheque, o a pedir cambio de algún billete, etcétera. Y entonces, para este banco -que da un pésimo servicio- el dinero de algunos vale más que de otros. Por ejemplo, llego, me formo en la fila de clientes, pero como no soy premium, entonces no tiene importancia en qué lugar de las fila esté, porque antes van a atender al que es premium, porque tiene más dinero que yo, y eso es absolutamente injusto y discriminatorio. Para colmo, se da a manejos discrecionales de los cajeros a quién llama cuando se desocupa la caja. De nuevo, un esquema que busca preferenciar a los cuentahabientes con mucho dinero en ese banco y despreciar a los que tienen menos dinero. ¿A quién se le habrá ocurrido semejante idea tan fuera de lugar?

Porque miren, discriminamos en muchísimas cosas, para bien o para mal. Hay quien le gusta mejor ir a Starbucks que a una cafetería en donde haya mesas y sillas y no sillones como si fuese un "set" de la serie televisa "Friends". Somos productos manipulables y hay quien le hace feliz que le pidan su nombre para ponerlo en el vaso de cartón donde le entregarán su bebida. Y podemos discriminar y probablemente está en nuestra genética, para elegir lugares o situaciones en donde nos sintamos cómodos. Pero discriminar porque otro tiene la piel más oscura, o porque es un obrero, o porque nos sentimos superiores, es ahí es donde esto ya no cabe.

Y regresando al problema de la neutralidad en la red, pues simplemente no va a pasar. Y no ocurrirá porque la red Internet es en conjunto mucho más fuerte que estas propuestas. Recuerdo en estos momentos la iniciativa de ley SOPA (Stop Online Piracy Act), que era una idea para de nuevo, que los gobiernos controlaran a Internet. Tampoco prosperó.

Asumo que cuando las cosas se vayan a poner peor, los sitios más importantes tomarán acciones. Cambiar la inercia de Internet es -en mi opinión- imposible. Y no es por no cambiar, sino porque así funcionan bien las cosas. Esta es otra iniciativa que terminará por desecharse, como las N iniciativas que se han presentado, particularmente la del gobernador de Hidalgo, que es una de las más absurdas y ridículas que se han presentado en nuestro país.

Saturday, July 01, 2017

Reflexiones sobre el deporte en México



Al escribir esto, la selección mexicana de fútbol perdía su partido para ir a la final ante la poderosa selección B de Alemania, la cual jugará contra Chile en la Copa Confederaciones, que se lleva a cabo en Rusia, a manera de preámbulo de lo que será en el 2018 el Campeonato Mundial de Fútbol.

México perdió 4-1 contra Alemania y ninguna tuvo realmente oportunidades de entrar al juego. Hubo chispazos, una que otra jugada de peligro pero no se concretó nada o bien la defensa y el portero alemán estuvieron mucho más certeros que sus equivalentes mexicanos. Curioso es el hecho de que Guillermo Ochoa, el portero mexica, es el más goleado en España y Francia, pero en fin, no es culpa solamente de él.

Lo interesante de todo esto es que los cronistas de TV Azteca, Luis García (ex-futbolista), Martinoli y Jorge Campos (ex-futbolista), estuvieron criticando justamente a la selección y su fallida actuación. Más allá de los errores técnicos del entrenador en la alineación o en la cuestión estratégica, es claro que la selección verde es francamente mediocre y que nunca podremos así aspirar a ser campeones mundiales, asunto que ante las potencias, Alemania, Brasil, Holanda, España e incluso ahora la estrella latinoamericana Chile simplemente no tenemos nada que hacer.

Y "el Dr. García" en su discurso contra el desempeño de la selección dijo algo (quede alguna manera debió morderse la lengua pero en fin), que palabras más o menos fue esto: "Nuestra selección no nos ha dado alegrías reales. No llegamos a nada. No ganamos contra los poderosos, no competimos, siempre nos quedamos en el ya merito". Y no le falta razón. El fútbol es un negocio, y la federación mexicana de fútbol es la que mejor lo sabe, pero lo que ignora es que podría ser un mejor negocio si la selección, si este país futbolero tuviese los resultados que por ejemplo, tuvo Brasil en su momento o incluso Uruguay en los años 1930s. Vamos, que nunca hemos sido potencia y al paso que vamos nunca lo seremos.

¿Por qué pasa eso? Porque no hay trabajo serio, porque no hay disciplina, porque no se buscan las metas deportivas sino las económicas. Los futbolistas mexicanos, cuando llegan al mundial, se convierten en productos comerciales y anuncian pan Bimbo o leche Lala. Y si fracasan no importa, ya la afición se olvidará.

Y me voy a remitir al ajedrez. En México tenemos contados grandes maestros, uno de ellos al menos, producto de la escuela cubana, cubano de nacimiento incluso. Cuba, con una población diez veces menor que la nuestra produce jugadores titulados un día sí y otro también. Eso es posible porque se trabaja en serio, porque no se juega al país de la simulación, sino que se actúa seriamente. Y eso es lo que hace la diferencia. El ajedrez soviético demostró que el trabajo serio, constante, disciplinado, lleva al éxito. Y ojo, no quiere decir que siempre ganen, pero en promedio ganan muchas más veces de las que pierden. Y eso no es producto de la suerte, sino de la preparación.

Cabe decir que en Cuba hay torneos a cada rato, de todos los niveles, y hay muchos jugadores que se preparan con muchos recursos con los que aquí contamos. Cuba hace el Capablanca in memoriam y hasta un fuerte grupo abierto hay en donde van un par de mexicanos que -creo- se han pagado sus viáticos porque dudo que la Fenamac siquiera pueda apoyarlos. Y por eso tienen actuaciones discretas.

No tenemos figura de entrenador nacional y ahora que va una nutrida delegación mexicana a Costa Rica, a un torneo Panamericano Infantil y Juvenil, tuvieron un campamento de dos días. Sí, dos días nada más. Ni dos días, ni dos semanas, ni dos meses, servirán para nada. No esperen milagros. No existen. No los hay como no hay fórmulas mágicas.

Pero regresando al fútbol ya lo he dicho antes, el mexicano cree que debemos ser campeones mundiales pronto porque "ya nos toca", por designio divino, pues ya hemos esperado estos resultados que nunca llegan y ni llegarán. No hay fórmulas mágicas sino trabajo duro y responsable y mientras pongamos por encima los intereses comerciales sugiero quedarse sentado esperando porque las cosas no van a cambiar.

México, país futbolero por antonomasia y que además, gasta cantidades enormes en el deporte nacional, no tiene héroes continuamente, sino excepciones olímpicas, de esforzados atletas que trabajaron en las condiciones menos favorables en general, pero que los animaba el sueño de ir y ganar una medalla olímpica y pues así no hay para dónde hacerse.

En mi opinión, mientras no se hagan planes realistas a mediano y largo plazo, las argumentaciones de Luis García o de cualquier otro comentarista deportivo seguirán mostrando las eternas quejas sobre nuestro deporte en todos los ámbitos. Nada cambiará mientras no se trabaje en serio y se deje la simulación en la que está instalada el país entero. Así las cosas.