Thursday, November 14, 2019

Cómo hacer de México un país imposible para vivir



Nunca México ha sido un país fácil de vivir. Por muchos años hemos tenido una serie de problemas: de corrupción, de medio ambiente, de gobernantes ladrones, de abusos de la autoridad en donde, por ejemplo, siempre hemos sabido que "el enemigo público #1 de México es la policía". Y si tenemos que enfrentar a la autoridad, porque nos pasamos un alto, o por la razón que sea, real o inventada, terminamos sobornando al oficial de la justicia, porque es una forma de hacer una "simplificación administrativa", para decirlo coloquialmente. Y ojo, antes de que me salgan a decirme que los que me leen no dan "mordida", déjenme informarles que puede ser, pero en la mayoría de los casos es la acción ejecutada.

Pues bien, entró la Cuarta Transformación y el Presidente López Obrador se la ha pasado haciendo un sinfín de dislates que de pronto, han cambiado las posibilidades de vivir con tranquilidad a un estado en donde empezamos a pensar: "a ver con qué nos sale el Peje ahora". Y podría empezar a hablarles del problema del; huachicoleo, que no es otra cosa que el robo de combustible. Y entonces los primeros días dle nuevo gobierno hubo escasez de gasolina y esto afectó a muchos estados, incluso la Ciudad de México. El asunto no podía durar mucho y esto se reestableció, pero lo que ahora se sabe es que el huachicoleo no bajó y de hecho, subió al doble. Así que no solucionó nada la idea del combate a esta actividad por parte del gobierno. Vamos, empezó con el pie izquierdo.

Pero las cosas no parecen mejorar. Y sí, puedo entender que se busque eliminar una serie de actitudes y acciones que eran comunes en los gobiernos pasados, en donde la corrupción gubernamental imperaba. Y puedo entender que mucha gente se sienta afectada, pero hay que decir que ya pasó casi un año y no está claro que las acciones de la 4T funcionen como imagina el presidente.

López Obrador hace estas conferencias mañaneras, de lunes a viernes, en donde se supone busca informar de las acciones del gobierno. Pero cuando enfrenta problemas como lo que ocurrió en Culiacán cuando quisieron a atrapar al hijo del Chapo Guzmán, y en donde la delincuencia organizada mostró más poder de fuego que el gobierno, este último reculó, regresó al recién capturado y salió además a decir que con esa acción salvaron vidas y se evitó una masacre.

La realidad es que fue un lamentable episodio de un gobierno que hace toda clase de acciones descoordinadas, en donde ni siquiera se platican. Pero las mañaneras están hechas para el lucimiento personal de AMLO, aunque lo que vemos es un anciano con ideas caducas, que no ve lo que ocurre en sus narices. Se equivoca y además, de acuerdo a "Verificado", ha mentido en este año el 56% de las veces que ha hecho afirmaciones. Pero a AMLO le gustan los reflectores, tomarse la foto en la sala de espera del aeropuerto, porque él no usa el avión presidencial, sino los vuelos comerciales, porque el Peje es como todos nosotros. Vamos, culto al personaje que no puede gobernar porque no entiende de economía, donde miente sobre el empleo generado, donde su palabra es la única que cuenta,  entre muchas estupideces que se ven cada vez más evidentes.

Y después del evento de Culiacán, la delincuencia organizada, que precisamente parece estar mejor organizada que la autoridad de este país, se mostró que quien manda es el crimen, el vándalo, el ladrón. Y no es gratuito que sigan las ejecuciones de personas o bien, que Sheinbaum, en la Ciudad de México, defina un "protocolo" para lidiar con manifestantes, en donde se supone, se quiere evitar la represión, cosa que anunció desde que quitó al grupo de granaderos.

Y yo que vivo en la Ciudad de México observo que al gobierno local no parece importarle el derecho a circular libremente por la ciudad. Hoy, por ejemplo, hubo una manifestación en la UNAM, en donde una serie de vándalos, cubiertos en sus rostros, quemó o quiso quemar la entrada de la Rectoría, amén de hacer pintas, romper vidrios, tratar de saquear la librería que está al lado de la Rectoría, etcétera. ¿Y quién hizo algo? ¿Dónde quedó la autoridad? No sabemos. Por ejemplo, cuando estaba por empezar la manifestación, me encontraba en el MetroBús. Las puertas de la estación se cerraron ante la amenaza de la llegada de vándalos. Pero no sólo eso, simplemente no pasaban autobuses y todos estábamos esperando el saber qué iba a pasar. Y la reflexión es que mi tiempo, para el gobierno le es indiferente. No le importa que quedemos varados en esta complicada ciudad.

Y hay muchos problemas más. Se supone que hay que definir el presupuesto del gobierno, pero los diputados no pueden sesionar porque hay grupos que bloquean las entradas del palacio legislativo. Y piden que haya presupuesto para un sinfín de cosas. En total, unos 80 mil millones de pesos. El gobierno dice que solamente se pueden negociar unos 3500 millones. ¿Consecuencia? Hagamos el peor de los desmadres. Bloqueemos todo lo bloqueable e impidamos que este país se mueva. Y cabe decir lo siguiente: no hay negociación posible. Es lo que quieren los que se manifiestan o no habrá manera de destrabar el problema.

Pero hay más: En una maniobra por demás fraudulenta, eligieron a la luchadora social, Rosario Piedra Ibarra, para precidir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. La señora es conocida porque perdió un hijo en alguna manifestación hace muchos años y en donde desaparecieron al chico, que nunca regresó. Ahora Morena la pone en el puesto que probablemente debería ser para un abogado. Pobre señora Ibarra, porque no tiene la menor idea de lo que significa presidir semejante organismo. Y para colmo, AMLO salió a decir que apoyaba la elección de la señora porque "así la CNDH iba a servir y no como quería el PAN, hacerla un florero inútil".  Y las imágenes de la toma de posesión en la CNDH demuestran un país en crisis, en donde la violencia es lo común. De pena ajena.

La pregunta es ¿qué esperar? ¿Vamos a seguir teniendo manifestaciones un día sí y otro también? Pretender que la estrategia de "abrazos, no balazos" es adecuada, es no entender lo elemental de la condición humana.

Así las cosas. Nada parece funcionar y tenemos un gobierno inerte, en donde el Tlaotani, el presidente, está resultando cada vez más tonto, inútil, ignorante y necio, basando sus decisiones en un pasado que simplemente no existe. Yo tengo mis dudas que esto pueda seguir así otros cinco años. Pero no importa lo que piense. México se está convirtiendo en un país imposible para desarrollarse dentro del mismo.

2 comments:

Javo said...

Acertadísimas tu palabras Morsa, un saludo.

LEOS said...

Totalmente de acuerdo con tus palabras, y agradezco tu labor de youtuber, donde nos muestras cosas más agradables.