Showing posts with label sismos. Show all posts
Showing posts with label sismos. Show all posts
Tuesday, October 03, 2017
El país de los pedinches (parte II)
México, como ya mencioné aquí, se ha instalado como un país en donde todo mundo te pide dinero para todo género de causas. Y entiendo que muchas organizaciones que buscan hacer el bien muchas veces no tienen los suficientes recursos y entonces apelan a los donativos, a la "cooperacha", para hacerse de fondos, pero lo que pasa en este país ya es ridículo.
Una vez estaba en una comida y alguien, que trabaja en una ONG, decía que había que hacer donativos porque el dinero no alcanzaba. Le respondí con un "ni alcanzará". Es decir, no importa cuánto dinero se dé a estas organizaciones. Siempre las necesidades las rebasarán. Pero no importa eso, el chiste es pedir y que todos den, como en la pirinola, donde "todos ponen" (menos el gobierno, desde luego).
Con los sismos, un fenómeno que aparece de inmediato, como de generación espontánea, son los centros de acopio. Y la verdad es que habrá muchos centros que trabajarán de manera tal que todo lo que reciban se entregue a las personas en desgracia. El problema es que nadie puede estar seguro. Por ejemplo, por donde vive mi madre una casa puso una buena pancarta, colgada en todo lo ancho de la calle, en donde dice ser centro de acopio. Pasé por ahí a pie y vi cajas, papel de baño, bolsas de arroz, etcétera, apiladas. ¿Qué hacían ahí? ¿Se mandarán a los damnificados? ¿Cómo sé? ¿Por qué debo confiar que eso pasará? Y pensemos en el número enorme de centros de acopio en donde, por ejemplo, en los últimos días quedaron algunos "sobrantes" porque recién les llegaron esos donativos en especie. ¿Se entregarán? ¿A quién le rinden cuentas? Finalmente si deciden por ejemplo, quedarse con unas bolsas de frijol, ¿quién las va a extrañar? ¿O quién les va a reclamar algo? Y si consideramos que la mitad del país vive en la pobreza, entonces estos centros de acopio pueden servir para ayudarse a sí mismos, cosa que está mal, porque no habría sido la idea original de dichos centros.
Pero si esto fuera poco, voy caminando por la calle y veo a un tipo con una alcancía pidiendo para el Teletón, indicando que lo que se recaude es para los damnificados de los sismos. ¿Es neta? Y entonces empiezo a pensar que ¿cuál teletón? es un vivales más. Y poco después veo a otro con otra alcancía que dice algo así como "México de pie", y también pide dinero a los automóviles en los altos. Vamos, pedir siempre resulta fácil y lo es más que el ponerse a trabajar. Y toda esa gente que sale con sus alcancías, ¿Por qué mejor no trabaja y dona sus salarios? ¿Por qué hay que pedirle a los demas? ¿Por qué no pedirle, perdón, exigirle al estado que cumpla con sus obligaciones? Misterio.
Yo dejé de dar dinero en la calle cuando en una ocasión, que fui a la Delegación Benito Juárez a hacer mi pasaporte, y estaba esperando que me lo entregaran, platiqué con una señora que vestida como enfermera, con una alcancía en forma de pequeña maletita de cuero, pedía dinero en la calle. Ella me contó que el dinero que juntaba lo llevaba a no sé qué lugar en donde abren la dichosa maletita y le dan la mitad de lo recaudado. Así de simple es el asunto.
En suma, creo que de verdad, dejémonos de más teletones, aunque el cretino de Fernando Landeros llore porque la gente ya no quiere cooperar debido a la propaganda en contra que se ha difundido ya por años en las redes sociales. Por ejemplo, con los damnificados del sismo, ¿por qué no pedirle al gobierno que use los 9 mil millones de pesos, más todos los donativos de empresas y personajes públicos, para aliviar la situación? ¿Por qué esa insistencia de que la ciudadanía se siga "mochando"?
Saturday, September 30, 2017
De sismos y ciudadanía
Dentro de un par de días habrán pasado dos semanas desde el espantoso sismo del 19 de septiembre del 2017. Como pasó en 1985, la ciudadanía se volcó para ayudar a mucha gente que quedó atrapada en edificios y construcciones colapsadas. Como hace 32 años, el gobierno resultó casi de adorno y hoy, gracias a las redes sociales, hubo una comunicación que no se pudo tener en el 85.
Ahora los ciudadanos tienen voz y opinan -muchas veces sin bases- de cuanto tema se les ocurre. Las redes sociales guardan todos esos bytes de las infinitas discusiones e intercambios de opiniones y esto enriquece nuestro entorno muchas veces.
Sin embargo, cuando ocurren los sismos y pasa gradualmente la emergencia, entonces no faltan los personajes que en el sitio de videos más famoso del mundo, YouTube, expresan sus opiniones sobre lo que se debe seguir haciendo o bien, sobre lo vivido y lo que se espera que ocurra con la ciudadanía.
Y así tenemos a varios actores y actrices, como Eugenio Derbez, que siempre tiene que promoverse en cuanto lugar puede, a decir que él no esperaba ver que la ciudadanía hubiese actuado como actuó después de la sacudida que nos dio el sismo. Y supone que ya México cambió y que ganamos un nuevo México en donde la corrupción y el egoísmo se quedan atrás. Pero la realidad es que todo su discurso son palabras huecas porque hay algo que rebasa todas las buenas intenciones, el sobrevivir día a día.
Y sí, quisiéramos pensar que México cambió, pero no lo veo realmente. Por ejemplo, ¿se va a reconstruir la ciudad? Suponemos que sí por lo que sí por lo que dijo Peña Nieto. ¿Y los fondos apá? ¿Y la transparencia? Bien gracias. ¿Por qué nadie levanta la voz para que se dé una relación de donativos y del cómo se usará, del cómo acceder a ellos? De eso nada.
Lo grave es que todo eso los políticos lo saben y no dirán nada porque entienden perfectamente que con el correr del tiempo regresaremos a lo que es México, este país desorganizado, mal hecho, que no sirve (dixit Russek), en donde el que no tranza no avanza y en el que eventualmente los del poder decidirán sobre el futuro de todos nosotros pero siempre a favor de ellos.
Nada va a cambiar porque simplemente no hay líder moral en este sentido. Ya más de uno dirá que está López Obrador, y aunque no tiene cola que le pisen, es claro que con este país de tramposos y en donde jamás se respeta la decisión en las urnas, que llegue a la presidencia será imposible y por ende, terminará el Peje mandando al diablo a las instituciones y vivirá hasta su último respiro gracias a su partido, Morena.
Y lo peor es que si este escenario se cumple no pasará nada. Todo seguirá igual. El sismo cimbró 50 segundos a esta ciudad y quizás a este país por entero, pero será como esas catástrofes que habremos de apechugar porque la vida sigue. Yo dudo que algo cambie sin un líder verdadero, uno que ponga a temblar de verdad a la farsa institucional, uno que de verdad termine ganando las elecciones y juzgando a todos estos ladrones de cuello blanco que cada seis años llevan a este país a la quiebra. Mientras no exista algo así, todo habrá de pasar como si nada.
Y si alguien cree que las redes sociales, sus críticas, sus memes, sus videos, todo lo que se ve en ellas, incide para que las cosas cambien, pues les tengo noticias. No es así. Los políticos lo saben, los del gobierno lo saben. Son válvulas de escape de la ciudadanía en donde podemos mentar madres y decirle al presidente que chingue su madre, pero eso no cambia un ápice a este país, aunque quizás le da más calma a quien insulta al mandatario, el cual -cabe decir- ni nos ve y ni nos escucha.
Así pues, todo quedará en esas buenas intenciones, aunque de buenas intenciones esté empedrado el infierno.
Tuesday, December 31, 2013
Se acaba el año y no hubo ese gran sismo
Hace tiempo escribí sobre un ingeniero mexicano que decía podía predecir los sismos y para ello, había escrito cartas a muchísimas perosnas, instituciones, revistas especializadas e incluso, al presidente de México, en donde advertía del gran sismo que venía para México antes de que acabara el año.
Pues bien, aparentemente se equivocó. Faltan unas horas para que acabe el 2013 y si no hay un sismo de 8 u 8.5 grados Richter, el ingeniero Curiel acabará siendo un farsante más. Lo lamentable no es finalmente que se devele un nuevo engaño, sino que los medios y las redes sociales hicieron mucho caso de este tipo de anuncios, que en general tienden a ser ridículos. Recuerdo que en el 2008 salió otro agorero del desastre y de nuevo, fue falso todo lo que nos dijo. Pero en ese año también mucha gente pasó por correo el enlace al video, o lo puso en Facebook y Twitter. El resultado real fue simple: otro mentiroso más, otro que muerde el polvo.
Sin embargo, no todo está perdido. Deberíamos ver estas expresiones como un ejemplo de lo que hay que empezar a evitar en las redes sociales. La verdad no está siempre en Internet e incluso, deberíamos ser más precavidos porque no falta algún vivales que quiere notoriedad y en un afán de hacerse de ello, hace todo lo posible por engancharnos y caemos de buena fe en sus mentiras.
Yo no dudo en la buena fe del ingeniero Curiel. De lo que dudo es de la seriedad de su trabajo. Como puse en el artículo citado, hubiese esperado que dicho ingeniero siguiera los canales adecuados para que se revisara su teoría, pero como suele pasar en estos casos, el resultado final es lo que cuenta.
Tuesday, June 19, 2012
Puertas con barra antipánico en el teatro Montoya
El 11 de diciembre del 2011 hubo un sismo en la ciudad de México. Yo estaba en un concierto, en el Teatro María Teresa Montoya, que está en el eje central, aquí en la ciudad de México. Ya conté la experiencia aquí. En ese entonces escribí a la Delegación Benito Juárez y me topé con ineptitud, negligencia y mecanismos como: "gracias por su mensaje, ya se tomaron las medidas necesarias", cuando en realidad no se hizo nada.
Insistí en los siguientes meses. Escribí al delegado en Benito Juárez, el cual me contestó con la misma cantaleta, que ya había girado instrucciones para tratar el asunto, aunque la realidad es que no se movía nada. Tres meses después registré en este blog que no se había hecho aún nada.
Finalmente hoy, después de hablar semana tras semana, de haber ido a la Delegación donde me informaron que en un par de semanas habría el dinero para hacer los cambios necesarios en las puertas, de hablar con la licenciada Lina Santacruz (tel. 54225577), la cual me dio el avión semana tras semana, pero ante mi insistencia terminó por hacer su tarea, pedo decir que se han puesto las puertas de emergencia. Bueno, se puso una. La segunda se pondría hoy mismo a decir de la profesora Ábrego, que es la responsable de ese teatro.
Desde luego que la Lic. Santacruz debe pensar que con esto se acabó la dificultad conmigo, pero le tengo malas noticias: no hay luces de emergencia, sí, de esas que se encienden cuando se va la luz. No hay guías luminosas en el piso, sí, como la de los cines. No hay una alarma que suene cuando se abren las puertas de emergencia, lo cual es necesario también poner. Nada de eso está hecho.
De acuerdo a la profesora Ábrego, ya fueron a medir para poner las guías luminosas, aunque la realidad como no tengo confianza alguna en esta gente, dudo que sea cierto. Así que habrá que insistir hasta que las cosas queden como deben quedar.
Las fotos de este artículo ilustran, por un lado, la puerta ya colocada y funcionando (la abrí y cerré yo mismo), y la que falta por colocar, que según me dijeron, estaría puesta hoy mismo. Seguiremos informando de estos avances.
Lo que me parece lamentable es que hayan tenido que pasar 7 largos meses para implementar las medidas de seguridad. Más grave aún es la indolencia y la negligencia de todos los funcionarios con los que hablé en la Delegación Benito Juárez, que hacen caso omiso a todo esto porque no es su responsabilidad, no les importa, o ambas cosas.
Por esto es que México no sirve. Si para algo que puede eventualmente protegernos un poco más de un sismo tarda siete meses, ¿qué cláse de protección civil tenemos que se dice tan importante pero que en el fondo no hace nada?
Friday, March 02, 2012
Seguimiento de mi queja en la Delegación Benito Juárez
Fisico Manuel Lopez Michelone
P r e s e n t e.
En referencia al escrito sin numero de fecha 30 de enero del año en curso, en donde solicita se tomen medidas precautorias sobre las puertas, luces de emergencia y las tiras luminosas que deben estar en el Teatro Ma.Teresa Montoya asi como cualquier otra medida de seguridad pertinente.
Al respecto le informo que el área de Rehabilitación de Edificios Públicos solicito a la Dirección de Recursos Materiales y Servicios Generales a través de la Orden de Servicio No. 315 el siguiente material:
“Suministro, elaboración y colocación de puertas de aluminio, para salidas de emergencia con sistema de barras antipanico” así como
“ Iluminación de pasillos (del teatro) con guía de luces tipo leds de 127 volts, incluye canaleta TMK 1020, centro de carga Q02, interruptor termomagnetico, tornillos taquetes y todo lo necesario para su correcta colocación.
La Dirección General de Desarrollo Social a su vez solicitò a través de dos Oficios con No. DGDS/056/2012 y DGDS/057/2012 ambos con fecha 03 de febrero del año en curso, el primero dirigido al Director General de Servicios Urbanos y el segundo al Director General de Administración, diversos materiales y servicios para complementar las medidas de seguridad que por norma se deben implementar en un Foro de este tipo.
No omito mencionar que la Orden de Servicio en cuestión se encuentra en proceso de autorización de suficiencia presupuestal por parte de la Dirección de Finanzas.
Sin más por el momento, aprovecho la ocasión para enviarle un cordial saludo y confirmarle que estamos dando seguimiento a su atenta petición.
A t e n t a m e n t e
Lic. Roberto Torrens Velázquez
C.c.p.- Emilio Javier Martínez Morales.- Director General de Desarrollo Social.
C.P. Ismael Chalico Garcia en referencia a su Oficio No. JD/A/078/2012
Lic.Lina Santacruz H.- JUD Servicios Culturales
Archivo descargo No. 088
Vamos a ver si esto se resuelve prontamente pues como el escrito advierte: "No omito mencionar que la Orden de Servicio en cuestión se encuentra en proceso de autorización de suficiencia presupuestal por parte de la Dirección de Finanzas". Pareciera que quieren decir: "si tarda poco o mucho tiempo ya no es cosa nuestra". Lo que sí es cierto es que para propaganda política, grandes mantas con los logros de la delegación, para eso sí hay dinero y mucho.
El miércoles hablaré a la Contraloría y con quien me mandó este correo a ver qué tienen que decir para ese entonces. Seguiremos informando.
Thursday, March 01, 2012
Casi tres meses y sin respuesta por parte de la delegación Benito Juárez
El 10 de diciembre del 2011 hubo un sismo en la ciudad de México y me encontraba eb el teatro María Thereza Montoya. En el momento del movimiento telúrico se fue la luz y salimos los que acudíamos a un concierto, alarmados y a oscuras. Las puertas de emergencia estaban cerradas con candado. Lo que pasó lo puse aquí.
Escribí al delegado de Benito Juárez, Mario Palacios, quien dio respuesta a mi carta electrónica indicando que se aplicarían a resolver el asunto. Puede verse aquí los resultados de mi carta y de las gestiones de la delegación: absoultamente nulas. No se ha hecho nada.
Insistí y me enteré que el Sr. Alfredo González Barrada, de Prevención del Delito, ya había hecho los oficios para tramitar las puertas, luces de emergencia, guías luminosas para el piso, alarma, etc. Después de eso este señor me dijo que ya a él no le competía el resto del trámite. Hablé entonces con Desarrollo Social y me dieron una cita en donde el Sr. Fernando Flores me atendería. Fui a la dichosa entrevista en donde el funcionario aceptó que es un asunto que hay que arreglar. Me dijo que me escribiría a mi correo o me hablaría a mi teléfono cuando hubiese avances, los cuales -me indicó- deberían ocurrir antes de que acabara febrero. Bueno, pues febrero acabó y nada. Así que hace un par de días le escribí al Sr. Flores, de desarrollo social, de la menconada delegación. He aquí mi carta:
Fernando,
han pasado 15 días desde que me recibió en su oficina y no sé nada sobre el asunto de las puertas de emergencia en el teatro Montoya. Le recuerdo que se está acabando febrero y según me dijo el asunto se arreglaría antes de acabar el mes. Espero de verdad que no me esté dando el avión, como se dice
coloquialmente y que se tomen las medidas de seguridad que como ya le dije, y estuvo de acuerdo, son prioritarias.
Le recuerdo también que si esto sigue dilatándose (vamos para tres meses del sismo), me obligará a ir a los medios y a la contraloría para denunciar la falta de interés y lo que resulte, porque se hagan las cosas que se tienen que hacer. Le aviso respetuosamente que no me olvido del asunto y que me
cansa que se me ignore buscando esperar que me harte del asunto.
han pasado 15 días desde que me recibió en su oficina y no sé nada sobre el asunto de las puertas de emergencia en el teatro Montoya. Le recuerdo que se está acabando febrero y según me dijo el asunto se arreglaría antes de acabar el mes. Espero de verdad que no me esté dando el avión, como se dice
coloquialmente y que se tomen las medidas de seguridad que como ya le dije, y estuvo de acuerdo, son prioritarias.
Le recuerdo también que si esto sigue dilatándose (vamos para tres meses del sismo), me obligará a ir a los medios y a la contraloría para denunciar la falta de interés y lo que resulte, porque se hagan las cosas que se tienen que hacer. Le aviso respetuosamente que no me olvido del asunto y que me
cansa que se me ignore buscando esperar que me harte del asunto.
Le informo también que los hago responsables directamente a usted y al sr. delegado si ocurre algún siniestro en dicho teatro. No puede ser que siga sin resolverse esta situación.
Atentamente,
Atentamente,
ccp. Mario Palacios (delegado)
Unos días después me contestaron de la cuenta del delegado y su texto dice:
Buenos días.
Manuel López Michelone.
En atención a su correo en el que solicita las medidas de seguridad mínimas para el Teatro Montoya, me permito informarle que nuevamente se canalizo esta situación directamente a la Dirección General de Prevención del Delito y Protección Civil, en específico con el Director General el Lic. Ángel Luna, así como a la Dirección General de Desarrollo Social, en específico con el Lic. Emilio Martínez, para que en breve le informe y le den respuesta a su solicitud.
Asimismo, le informo que se encuentra a su disposición la LINEA BJ 12 09 07 07, que con gusto le seguiremos atendiendo.
Manuel López Michelone.
En atención a su correo en el que solicita las medidas de seguridad mínimas para el Teatro Montoya, me permito informarle que nuevamente se canalizo esta situación directamente a la Dirección General de Prevención del Delito y Protección Civil, en específico con el Director General el Lic. Ángel Luna, así como a la Dirección General de Desarrollo Social, en específico con el Lic. Emilio Martínez, para que en breve le informe y le den respuesta a su solicitud.
Asimismo, le informo que se encuentra a su disposición la LINEA BJ 12 09 07 07, que con gusto le seguiremos atendiendo.
La realidad es que todo esto es una burla. A tres meses del sismo, casi, no se ha hecho nada. Nomás "me dan el avión", "se pasan la bolita" y parece que nadie se puede hacer responsable de esto. Así que tomé acciones y presenté mi queja a la Contraloría, la cual me debe dar respuesta en una semana, aproximadamente. Ya veremos qué dicen ahí.
Mientras tanto le contesté al delegado de Benito Juárez:
Sr. Mario Palacios Acosta,
Agradezco su mensaje pero en vista de la burla a mi queja, a la falta de atención, al hecho de que nadie se hace responsable y todos se "pasan la bolita" pero nadie hace nada, Le aviso de la manera más atenta que he puesto mi queja en la Contraloría. Igualmente estoy ya en contacto con los medios de comunicación para dar a conocer la falta de atención, el desaseo y la falta de interés de ud., de la delegación a su cargo, por algo tan elemental como son las medidas de seguridad en el teatro en cuestión y que nos atañe a todos, porque finalmente la vida misma está en juego, y más aún si consideramos que los sismos no avisan y que vivimos en una zona altamente telúrica.
No puede ser que van a ser tres meses del sismo y a la fecha no se hayan tomado las medidas necesarias. Repito que lo hago a usted responsable directamente si ocurre una desgracia en dicho teatro. Igualmente son responsables los de desarrollo social que incluso tres semanas después de entrevistarme con el sr. Fernando Flores, en donde aceptó que el asunto merece atención prioritaria, no ha hecho nada y aunque me dijo que le daría seguimiento al asunto, no ha contestado a mis mensajes. Así pues, los hago responsables directos en este asunto porque desde el día 11 de diciembre del 2011 que les alerté al respecto.
En verdad -y se lo digo con todo respeto- estoy cansado de sus burlas, de sus tácticas dilatorias, de ignorar el problema del teatro Teresa Montoya. Es vergonzosa su actitud.
Atentamente,
Agradezco su mensaje pero en vista de la burla a mi queja, a la falta de atención, al hecho de que nadie se hace responsable y todos se "pasan la bolita" pero nadie hace nada, Le aviso de la manera más atenta que he puesto mi queja en la Contraloría. Igualmente estoy ya en contacto con los medios de comunicación para dar a conocer la falta de atención, el desaseo y la falta de interés de ud., de la delegación a su cargo, por algo tan elemental como son las medidas de seguridad en el teatro en cuestión y que nos atañe a todos, porque finalmente la vida misma está en juego, y más aún si consideramos que los sismos no avisan y que vivimos en una zona altamente telúrica.
No puede ser que van a ser tres meses del sismo y a la fecha no se hayan tomado las medidas necesarias. Repito que lo hago a usted responsable directamente si ocurre una desgracia en dicho teatro. Igualmente son responsables los de desarrollo social que incluso tres semanas después de entrevistarme con el sr. Fernando Flores, en donde aceptó que el asunto merece atención prioritaria, no ha hecho nada y aunque me dijo que le daría seguimiento al asunto, no ha contestado a mis mensajes. Así pues, los hago responsables directos en este asunto porque desde el día 11 de diciembre del 2011 que les alerté al respecto.
En verdad -y se lo digo con todo respeto- estoy cansado de sus burlas, de sus tácticas dilatorias, de ignorar el problema del teatro Teresa Montoya. Es vergonzosa su actitud.
Atentamente,
Así las cosas. Seguiremos informando.
Wednesday, January 18, 2012
Carta al delegado de Benito Juárez
Sr. Jefe delegacional Mario Palacios
Delegación Benito Juárez
Hace más de un mes ocurrió un sismo en la ciudad de México. Yo estaba en ese momento en el teatro Teresa Montoya, que pertenece a la delegación que usted dirige. Cuando empezó el sismo se fue la luz y salimos rápidamente a ciegas. Las puertas de emergencia estaban aseguradas con candado. No pasó nada, afortunadamente, pero hubo un potencial riesgo de una catástrofe. Ver aquí para más información.
Ante esto, escribí a Protección Civil de su delegación, al Sr. Alfredo González Barrada al respecto, indicando que ese teatro (no quiero ni imaginar otros), no tiene las mínimas medidas de seguridad para quienes concurren a él. Le indiqué que hacían falta puertas de emergencia reales, de esas que tienen una barra que al presionarla se abren automáticamente (sonando una alarma para evitar abusos, por ejemplo). Igualmente, debía haber luces de emergencia por si el suministro de corriente eléctrica falla y guías luminosas (como hay en los cines y aviones), en el piso, que indicaran los pasillos perfectamente.
A través de la cuenta del Sr. Víctor Mauricio Miranda Ortiz, que trabaja con el Sr. Alfredo González Barrada, recibí el siguiente comunicado el día 21 de diciembre del 2011 (está transcrito tal y como lo escribió):
estimado Sr. Lopez en respuesta a su peticion de fecha 11 de diciemmre del presente mes y año, en el cual
solicita mayor atencion en la cultura de la Prevencion y Proteccion Civil, le informo que se tomaron medidas para
que dicha situacion no se repita nuevamente por lo que agredecemos su valiosa Observacion para asi
porder dar un mejor y optimo servicio a los ciudadanos.
sin mas por el momento, aprovecho la ocasion para enviarle un cordial saludo
A t e n t a m e n t e.
Alfredo Gonzalez Barradas
Subdirector de Prevencion del Delito
Fuera de la falta de acentos y mala ortografía del mensaje, le volví a escribir al Sr. Miranda para que me permitiera ver que efectivamente se habían implantado las medida de seguridad. He aquí su respuesta del 10 de enero del 2012:
Sr. Manuel Lopez Michelone ante todo feliz año y una disculpa por la tardansa a su peticion
se que para usted es de sjuma importancia asi como apara nosotros la prevencion en caso de alguna contingencia
como la del sismo u otra, le reitero la disculpa por la demora y esperando y no quitandole su valioso tiempo
pueda acompañarnos en un recorrido a las instalaciones ya mencionadas el proximo martes 17 de enero a las 10 de manña
sin mas por el momento, aprovecho de nueva cuenta para enviarle un cordial saludo
Pues bien, el día 17 de enero del 2012 estuve a las 10 am y apareció el Sr. Miranda. También apareció la Sra. Rosario Ábrego, encargada de dicho local. El de protección civil no fue porque "tenía mucha carga de trabajo". Les dije que yo también tengo mucha carga de trabajo y fui a la cita. ¿Entonces? Qué falta de respeto del de protección civil, que parece que lo único que le importa es su sueldo y portar un bonito chaleco de color chillante en las ocasiones que lo merezcan. ¿O no vino porque sabía el resultado de esta situación?
La Sra. Ábrego empezó diciendo que en el momento del sismo las puertas estaban abiertas (cosa que es una mentira que le señalé). Mintió contínuamente como si yo estuviese en su contra. Nunca entendió dicha señora que el que haya estas medidas de seguridad es por el bien de todos y que en lugar de decir mentiras, debería exigir que se pusiesen en donde trabaja.
El asunto es que en la inspección visual se mostró que no se hizo nada. No hay puertas reales de emergencia. No se cambiaron. No hay luces de emergencia, no hay tiras luminosas en el piso. En resumen, me pregunto: ¿para qué me citó el Sr. Miranda si nada se ha hecho? Ha pasado más de un mes desde el sismo y nada ha cambiado. Se me dijo que se han mandado los oficios pero que los recursos no se los han dado. Pero la realidad es que protección civil de su delegación es una mentira, una simulación. Es no hacer nada y solamente pasarse la bolita. Lamentable en todo sentido.
Este asunto es de máxima prioridad. La vida de todos está en peligro cuando ya sabemos que vivimos en un país de alta sismicidad y además, que los sismos no avisan. Eso sí, el gobierno sí puede pedir estas medidas de seguridad a la iniciativa privada, pero el gobierno mismo no hace lo propio. Digamos que todo se reduce a: "hagan lo que digo, no lo que hago".
Así pues, quisiera ver que se tomen las acciones por la seguridad de todos. En esa ocasión yo estuve en el teatro, pero su puesto de delegado no le da escudo contra un sismo y pudiese ser usted el que esté en una situación de crisis sísmica. Nadie está a salvo. Morirse por negligencia de terceros, por estupideces de otros es lo peor que le puede pasar a uno. Después ocurren las desgracias y el gobierno sale con fiscalías especiales para deslindar responsabilidades. Pregúntenle a las víctimas del News Divine, de la Guardería ABC, por ejemplo.
Por ende, le pido de la manera más atenta que ponga orden y que haga lo que tenga que hacer para que se cambien esas puertas, para que se ponga la alarma si se abren (esas puertas sólo se abren por dentro). Que haya luces de seguridad y tiras luminosas en el piso. Por favor, a ver si se puede dejar este país de simulación. Lo que me queda claro es que su delegación no parece importarle realmente la ciudadanía. Es vergonzoso su actuar.
Yo lo hago responsable a usted en caso de que ocurra otra contingencia sísmica y ocurra una desgracia en su delegación. Iré a la contraloría si es necesario para que las cosas se hagan bien y se ponga orden.
Espero le quede claro que no es un capricho mío, es un problema de vida o muerte. Es por la seguridad de todos, usted incluído.
Atentamente
Físico Manuel López Michelone
______
Post-scriptum
Hoy hablé con el Sr. Alejandro González Barrada y después de informarle todo lo que han leído aquí, me pidió la oportunidad de ver la dificultad, que entendía que no tenía la mínima confianza después del episodio del día 17. Que la semana que viene se comunicaría conmigo y que daría seguimiento a mi caso. Vamos a ver.
A diferencia del problema con Nestlé/Merkaprom, aquí hay más que una promoción fraudulenta, hay una delegación que simula hacer su trabajo y el problema aquí va más allá de lo que pasa con merkaprom y Nestlé. Aquí la problemática incluye la vida misma. El Sr. Miranda fue a la cita del día 17 porque pensó que no iría, pero se llevó una desagradable sorpresa al verme y entonces ¿qué argumento dio? "Yo doy la cara", me dijo. De verdad, este país es una simulación, y para colmo, una simulación poco menos que vergonzosa. Pero eso sí, llenemos la ciudad de pendones con los candidatos que sí saben hacer su trabajo para con la ciudadanía. Pongan grandes mantas los delegados para mostrarnos todos los logros que hacen. No puedo creer tanta simulación. ¿Y después de esto alguien puede creer que este país sirve?
Sunday, December 11, 2011
La mentira de la cultura de la prevención en México
En este país pasan cosas como las siguientes: una "tardeada" en un antro llamado News Divine deja unos 10 jóvenes muertos al querer salir desesperados por las puertas de emergencia del local, las cuales estaban bloqueadas por la policía, que había hecho una redada -con la supuesta intención de hallar hechos ilegales como la venta de alcohol a menores de edad (nomás vean la foto que ilustra este artículo). (*)
En un asunto similar,un grupo de maleantes llegan a una casa de apuestas en Monterrey y la incendian. Mueren 52 personas dentro del local porque las puertas de salida de emergencia están trabadas y no se pueden abrir. El dueño del local huye a Estados Unidos y las autoridades mexicanas inician una investigación para deslindar responsabilidades. Se sabe de antemano que no se cumplían con las reglamentaciones de protección civil. Es que no puede ser, estos "empresarios", podrán decir algunos.
Pues bien, ayer estuve en el teatro, en donde Guillermo García Proal, tenor, que con un pianista daría un recital de precisamente piano y canto. El teatro en cuestión es el "María Tereza Montoya" (así, con zeta), Casa de la Cultura del Periodista., Eje Central Lázaro Cárdenas #912, entre eje 6 Sur, Ángel Urraza; y eje 5 Sur, Eugenia. El motivo es que el tenor cumple 33 años y decidió celebrarlo con un recital especialmente preparado para la ocasión: Un poco de lied, ópera, chanson, y música mexicana de concierto; En esta ocasión lo acompañó al piano el Maestro Hazael Rivera Pedroza.
Pasó la primera mitad y en el intermedio, de unos 10 minutos, empezó a temblar. Las lámparas se movían de verdad. Pero no pude ver más, porque hubo un apagón. A partir de ahí la gente se levantó queriendo salir del teatro. No estaba totalmente lleno y la gente pedía calma. Una señora tropezó conmigo y me tomó del brazo. Alguien prendió su celular y entonces hubo algunos atisbos de luz. Aunque parecía que ya no temblaba, la gente no quería estar en el inmueble. ¿las salidas de emergencia? ¡Cerradas con candado! Y que conste, están señaladas con un cartel encima de ellas. De hecho, cuando entramos al teatro vi las salidas de emergencia y me llamó la atención que no se les hubiese quitado el candado, pero no esperaba que hubiese un sismo de 6.8 como ocurrió.
Finalmente todos salimos del teatro y aparentemente no hubo un solo herido. No hubo nadie víctima de una crisis de nervios y en realidad la salida del teatro fue calmada, aunque con cierta angustia por los que estábamos ahí. Guillermo entonces apareció y dijo que estaban esperando órdenes de Protección Civil para saber si se continuaba con el recital o no. Pilar y yo decidimos irnos porque pensamos que antes de continuar, habría que asegurarse de que el inmueble no habría sufrido algún problema y además, pensamos que Protección Civil no daría ningún aval para continuar con el recital, al menos en ese momento.
Y aunque no pasó nada, yo en el fondo estaba furioso. ¿Cómo puede ser que un teatro - que corresponde a la delegación Benito Juárez- no tenga habilitadas las puertas de emergencia? ¿Dónde está esta la tan manida cultura de la prevención? ¿De qué sirve anunciar estas salidas si están bloqueadas? La verdad es que si esas puertas hubiesen estado abiertas, podríamos haber salido en menos tiempo que el que tardamos en recorrer todo el teatro, a oscuras, hasta la salida. Unos candados pudieron ser la diferencia entre la vida y la muerte. Y eso es lo grave. Lo muy grave.
En este país el gobierno exige con un rigor inusitado que cualquier empresa que tenga un teatro, un cine, cualquier lugar donde habrá potencialmente mucha gente, cumpla con las medidas de seguridad, con las de protección civil: puertas de emergencia, luces por si se va la energía eléctrica, guías luminosas en el piso para indicar las salidas, etc. Vaya, las puertas de emergencia no se pueden abrir por fuera y si se abren por dentro suena una alarma. Todos estos dispositivos, que son una exigencia para la iniciativa privada no parece ser para los locales que tiene el gobierno. Ahí se vale poner un letrero de "salida de emergencia", pero trabarlo con un candado porque no vaya a ser que se meta alguien a robar. Las luces de emergencia no existen. Ni hablar de guías luminosas en el piso para tener una referencia por donde ir. No hay nada de eso. Estamos siempre ante un potencial desastre que, cuando se consuma, mueren inocentes por negligencia de los delegados, de la gente de Protección Civil, que ostenta ese pomposo nombre, pero que no pone nada de su parte para eliminar estas irregularidades. Para ponerlo en pocas palabras, el gobierno dice: "hagan lo que digo, no lo que hago".
Confieso que nunca había estado en un sismo dentro de un local público, con decenas o centenas de personas. No pasó nada realmente, pero pudo haber sido peor, mucho peor. Y si antes no me había dado cuenta de esto, creo que ahora es el momento de rectificar y efectivamente buscar en todos los ámbitos promover que no se sigan dando estas irregularidades.
Por cierto, hace 26 años la capital mexicana sufrió un enorme sismo. Hace 26 años se planteó la alarma sísmica la cual sigue brillando por su ausencia. Nuestros gobernantes jamás terminaron, desde hace 26 años, de crear un esquema de seguridad para este fenómeno telúrico, el cual es -a la fecha- imposible de predecir. Las ondas del epicentro hasta la ciudad de México nos darían unos 45 segundos al menos para enterarnos del problema, pero nada se ha hecho. Ahí tienen nuestra cultura de la prevención, que se basa en shows mediáticos como un mega-simulacro de evacuación ante un sismo, un día al año. Patético y vergonzoso.
Estas son las iniciativas que propongo:
________
(*) Esta práctica policial no tiene, desde luego, ningún afán de atrapar a nadie ni de revisar si se cumplen las normativas para este tipo de eventos juveniles. No, nada de eso. La policía capitalina organiza estas redadas para llevar a los jóvenes al Ministerio Público y con el pretexto que sea, llamar a los padres de los mismos para sacarles dinero por presuntas violaciones administrativas. La policía sabe bien que ningún padre quiere ver a su hijo en la cárcel (aunque sea por pocas horas). Es un modus vivendi, una transa más de la policía capitalina. Lo sabemos todos.
En un asunto similar,un grupo de maleantes llegan a una casa de apuestas en Monterrey y la incendian. Mueren 52 personas dentro del local porque las puertas de salida de emergencia están trabadas y no se pueden abrir. El dueño del local huye a Estados Unidos y las autoridades mexicanas inician una investigación para deslindar responsabilidades. Se sabe de antemano que no se cumplían con las reglamentaciones de protección civil. Es que no puede ser, estos "empresarios", podrán decir algunos.
Pues bien, ayer estuve en el teatro, en donde Guillermo García Proal, tenor, que con un pianista daría un recital de precisamente piano y canto. El teatro en cuestión es el "María Tereza Montoya" (así, con zeta), Casa de la Cultura del Periodista., Eje Central Lázaro Cárdenas #912, entre eje 6 Sur, Ángel Urraza; y eje 5 Sur, Eugenia. El motivo es que el tenor cumple 33 años y decidió celebrarlo con un recital especialmente preparado para la ocasión: Un poco de lied, ópera, chanson, y música mexicana de concierto; En esta ocasión lo acompañó al piano el Maestro Hazael Rivera Pedroza.
Pasó la primera mitad y en el intermedio, de unos 10 minutos, empezó a temblar. Las lámparas se movían de verdad. Pero no pude ver más, porque hubo un apagón. A partir de ahí la gente se levantó queriendo salir del teatro. No estaba totalmente lleno y la gente pedía calma. Una señora tropezó conmigo y me tomó del brazo. Alguien prendió su celular y entonces hubo algunos atisbos de luz. Aunque parecía que ya no temblaba, la gente no quería estar en el inmueble. ¿las salidas de emergencia? ¡Cerradas con candado! Y que conste, están señaladas con un cartel encima de ellas. De hecho, cuando entramos al teatro vi las salidas de emergencia y me llamó la atención que no se les hubiese quitado el candado, pero no esperaba que hubiese un sismo de 6.8 como ocurrió.
Finalmente todos salimos del teatro y aparentemente no hubo un solo herido. No hubo nadie víctima de una crisis de nervios y en realidad la salida del teatro fue calmada, aunque con cierta angustia por los que estábamos ahí. Guillermo entonces apareció y dijo que estaban esperando órdenes de Protección Civil para saber si se continuaba con el recital o no. Pilar y yo decidimos irnos porque pensamos que antes de continuar, habría que asegurarse de que el inmueble no habría sufrido algún problema y además, pensamos que Protección Civil no daría ningún aval para continuar con el recital, al menos en ese momento.
Y aunque no pasó nada, yo en el fondo estaba furioso. ¿Cómo puede ser que un teatro - que corresponde a la delegación Benito Juárez- no tenga habilitadas las puertas de emergencia? ¿Dónde está esta la tan manida cultura de la prevención? ¿De qué sirve anunciar estas salidas si están bloqueadas? La verdad es que si esas puertas hubiesen estado abiertas, podríamos haber salido en menos tiempo que el que tardamos en recorrer todo el teatro, a oscuras, hasta la salida. Unos candados pudieron ser la diferencia entre la vida y la muerte. Y eso es lo grave. Lo muy grave.
En este país el gobierno exige con un rigor inusitado que cualquier empresa que tenga un teatro, un cine, cualquier lugar donde habrá potencialmente mucha gente, cumpla con las medidas de seguridad, con las de protección civil: puertas de emergencia, luces por si se va la energía eléctrica, guías luminosas en el piso para indicar las salidas, etc. Vaya, las puertas de emergencia no se pueden abrir por fuera y si se abren por dentro suena una alarma. Todos estos dispositivos, que son una exigencia para la iniciativa privada no parece ser para los locales que tiene el gobierno. Ahí se vale poner un letrero de "salida de emergencia", pero trabarlo con un candado porque no vaya a ser que se meta alguien a robar. Las luces de emergencia no existen. Ni hablar de guías luminosas en el piso para tener una referencia por donde ir. No hay nada de eso. Estamos siempre ante un potencial desastre que, cuando se consuma, mueren inocentes por negligencia de los delegados, de la gente de Protección Civil, que ostenta ese pomposo nombre, pero que no pone nada de su parte para eliminar estas irregularidades. Para ponerlo en pocas palabras, el gobierno dice: "hagan lo que digo, no lo que hago". Confieso que nunca había estado en un sismo dentro de un local público, con decenas o centenas de personas. No pasó nada realmente, pero pudo haber sido peor, mucho peor. Y si antes no me había dado cuenta de esto, creo que ahora es el momento de rectificar y efectivamente buscar en todos los ámbitos promover que no se sigan dando estas irregularidades.
Por cierto, hace 26 años la capital mexicana sufrió un enorme sismo. Hace 26 años se planteó la alarma sísmica la cual sigue brillando por su ausencia. Nuestros gobernantes jamás terminaron, desde hace 26 años, de crear un esquema de seguridad para este fenómeno telúrico, el cual es -a la fecha- imposible de predecir. Las ondas del epicentro hasta la ciudad de México nos darían unos 45 segundos al menos para enterarnos del problema, pero nada se ha hecho. Ahí tienen nuestra cultura de la prevención, que se basa en shows mediáticos como un mega-simulacro de evacuación ante un sismo, un día al año. Patético y vergonzoso.
Estas son las iniciativas que propongo:
- Escribir al delegado de Benito Juárez (y habría que hacerlo a todos los delegados), así como al Jefe de Gobierno de esta ciudad, para que se revisen todos los locales en donde puede haber conglomeraciones de personas.
- Exigir que se pongan luces de emergencia, las cuales deben estar funcionando y con mantenimiento preventivo.
- Exigir que haya salidas de emergencia reales, como las que se usan en muchas partes, que contienen una barra horizontal que basta con presionarla para que se abra la puerta de inmediato. Como dije antes, estas puertas no se pueden abrir desde el exterior.
- Al abrir la puerta debe haber una alarma que indique que algo está pasando. Las alarmas son básicas aunque de alguna manera asusten a más de uno. Más vale un buen susto que una muerte por negligencia.
- Insistir en que antes de cada presentación en cualquier teatro se indique a los asistentes donde están las salidas de emergencia y el observar las rutas de salida, que deben estar señaladas por guías luminosas, amén de luces de emergencia. Así como se hace rutinariamente en un avión por las azafatas antes de volar.
- Si por alguna razón uno va a un espectáculo público y ve las puertas de emergencia con candado o bloqueadas, exigir que se abran o desbloquén. En serio, esto puede ser la diferencia entre una anécdota sobre un sismo o una tragedia de proporciones.
________
(*) Esta práctica policial no tiene, desde luego, ningún afán de atrapar a nadie ni de revisar si se cumplen las normativas para este tipo de eventos juveniles. No, nada de eso. La policía capitalina organiza estas redadas para llevar a los jóvenes al Ministerio Público y con el pretexto que sea, llamar a los padres de los mismos para sacarles dinero por presuntas violaciones administrativas. La policía sabe bien que ningún padre quiere ver a su hijo en la cárcel (aunque sea por pocas horas). Es un modus vivendi, una transa más de la policía capitalina. Lo sabemos todos.
Subscribe to:
Posts (Atom)




