Saturday, August 22, 2026

Fotos con "caritas felices"




El arte digital tiene exponentes notables. Uno de ellos es Paul Van Scott, quien -de acuerdo a la IA- es un artista pop y digital estadounidense famoso por sus intrincados retratos de fotomontaje, sus ilusiones ópticas y sus singulares obras de mosaico creadas a partir de materiales poco convencionales, como caramelos M&M, fichas de póquer, chapas de botella y pelotas de golf. Cuando descubrí a este artista fue porque encontré una imagen de Bobby Fischer que es asombrosa y qué no sé aún, cómo hacer algo parecido. Puede verse esta imagen del ajedrecista norteamericano aquí. 

En alguna ocasión vi una de estas obras, también de Van Scott, hechas con caritas felices:


Claramente la obra es un "collage" digital en donde las caritas felices toman diferentes colores Cabe decir que Van Scott se toma la molestia de pintar cada carita feliz con un color promedio de la región en donde va a poner dicha carita y que ésta, además, es una imagen elaborada en 3D. Vamos, no es una carita feliz simplona (ver la imagn que sigue).

Hacer este tipo de obras requiere de varios pasos. En esta primera aproximación, se me ha ocurrido imitar esta idea de Van Scott pero con una carita feliz sencilla, es decir, plana, sin ser 3D.

La idea en el fondo es sencilla. Hacemos una rutina que ponga círculos que se sobreponen en cierto porecentaje unos con otros en un canvas, es decir, en el lienzo digital. Después, tomamos cada círculo creado y colocamos ahí una carita feliz con el color promedio de la región en donde se e ncuentra el círculo. Hacemos esto con todos los círculos. Las caritas felices se vana superponer unas con otras, pero eso es precisamente lo que queremos.




(Esta es una imagen PNG, con transparencia. Para efectos de las primeras pruebas, 
usamos esta imagen en formato JPEG, que no tiene transparencia asociada)

En este caso, la carita feliz original es una imagen JPEG, la cual no tiene transparencia y por ende, cuando insertamos una carita feliz en la imagen resultante, el fondo de esa imagen no es transparente y en ocasiones uno se da cuenta de un borde alrededor de la carita feliz. Pero en realidad, como las caritas felices son muy pequeñas, no se nota francamente este problema en general. Sin embargo, el plan es usar imágenes PNG, las cuales tienen transparencia, para que así sea más fácil el poner las imágenes superpuestas.

Un detalle final fue el que las caritas felices rotaran sobre su centro, para evitar ser tan monótonos. He aquí el software:



La imagen resultante (como la imagen original), pueden estar ligeramente distorsionadas para que se vean completas en los lienzos de la imagen original y la de resultados. He aquí las imágenes original y final:





He aquí una región ampliada:


Desde luego se puede elaborar mucho más... Ahora que tenga una versión funcional con imágenes PNG, pondré el software a disposición de mis 4 lectores. Seguiremos informando...


Triángulos "a la" Knowlton


Dice la Wikipedia: Kenneth Charles Knowlton (6 de junio de 1931 - 16 de junio de 2022) fue un pionero estadounidense de los gráficos por computadora, artista, mosaicista y retratista. En 1963, mientras trabajaba en Bell Labs , desarrolló el lenguaje de programación BEFLIX para crear películas producidas por computadora con imágenes de mapa de bits. En 1966, también en Bell Labs, él y Leon Harmon crearon la obra de arte por computadora Computer Nude (Studies in Perception I). Tal vez uno de sus cuadros más famosos es el de una mujer desnuda, hecho con los símbolos que se usaban para dibujar esquemáticos de electrónica (que se muestra al inicio de este artículo).


Ken Knowlton

Sin embargo, Knowlton dedicó buena parte de su vida a crear arte con la ayuda de la computadora. En https://www.knowltonmosaics.com/ pueden verse la mayoría de sus trabajos. Algunos de ellos me parecen fascinantes, por ejemplo el siguiente:


Básicamente Knowlton hace un filtro mosaico pero en lugar de usar cuadrados o rectángulos, lo hace con triángulos. Probablemente la parte más complicada sea el generar una cuadrícula que pueda pintar rectángulos horizontales y verticales y ya la parte más sencilla, calcular el color promedio del área de cada triángulo.

Me di pues a la tarea de hacer esto y finalmente generé un programa que hace lo que Knowlton diseñó. De hecho, parte de los créditos son de Gemini AI, que resolvió algunos problemas que me hubiese llevado mucho más tiempo solucionar sin su ayuda.

Este es el software corriendo:

y este es el resultado final:


Elena Frolova (original)



Elena Frolova (Procesada)

El efecto es muy parecido al que Knowlton creó. Si vemos la imagen más de cerca, encontraremos lo siguiente: 



Detalle del ojo izquierdo de Elena

Cabe decir que en algún momento quise entrevistar a Ken Knowlton. Conseguí su correo y le pedí una entrevista. Declinó. Me comentó que cuando tuviese algo que decir, me contactaría. Nunca lo hizo. Murió el 16 de junio de 2022. 

El software, para quien lo quiera, es totalmente gratuito. Escríbame a morsa@la-morsa.com y se lo envío. Sólo funciona en Windows.








Saturday, August 08, 2026

Signo de nuestro tiempo


Resulta que hace unas semanas se hizo el examen de colocación para lograr una plaza como estudiante de licenciatura dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México. El examen lo hicieron poco más de 158 mil estudiantes y fue en línea por primera vez. La tarea de hacerlo así se le encomendó a una empresa privada que parece, había tenido éxito en exámenes similares para el Politécnico y otras instituciones. Cabe decir que esta empresa cobró unos 100 millones de pesos y aseguró que tenía controles para evitar las posibles trampas de los candidatos, pues en línea se podrían ayudar de Internet, de la novedosa Inteligecia Artificial e incluso de terceros que podrían estar investigando las respuestas en "tiempo real".

Pasó el examen y la Universidad detectó comportamientos anómalos: uso de celulares, de ayuda externa, uso de la IA, suplantación de alumnos, acceso a las preguntas del examen mucho antes de hacerlo, por medio de WhatsApp, etcétera. Para entender cómo se dieron cuenta las autoridades universitarias, bastó sacar gráficas de calificaciones y desempeño en este examen y contrastarlo con años anteriores. Hallaron que el 9% que sacó calificaciones altas en años anteriores, subió a más del 30% con este examen en línea. Esto desde luego, aunque no imposible, es atípico. A pesar de los controles, hubo gente que -se demostró- que había hecho trampa, pues estaban todos obligados a tener una cámara de video en línea y como siempre pasa en un universo de candidatos tan grande, muchos cometieron errores hasta para hacer trampa.

La cuestión es que ante la situación, la UNAM ha decidido hacer un examen de control a un subconjunto de los estudiantes que presentaron dicho primer examen. Ya salió algún abogadillo vivales queriendo amparar a quienes pasaron el examen y que ahora tienen que realizar otro. Aparentemente, ningún amparo procedió.

Pero más allá de esto, ¿por qué los alumnos hacen trampa? Porque quieren entrar a la UNAM, porque es más fácil hacer trampa que estudiar y ojo, aunque lo entiendo, no lo justifico. Pero en el fondo, esta actitud de muchos candidatos a la licenciatura, es simplemente un reflejo de la sociedad, la cual está cada vez más carcomida por lo que ocurre en este país. 

Pongo algunos ejemplos: En septiembre de 2007, el político mexicano Roberto Madrazo participó en el Maratón de Berlín. Fue descalificado tras descubrirse que omitió cerca de 15 kilómetros del recorrido (del kilómetro 20 al 35), reapareciendo cerca de la meta para cruzarla con un tiempo de 2:41:42. La foto no tiene desperdicio: está llegando Madrazo a la meta y aunque sabe que es un tramposo, lo único que quiere es recibir su medalla.


Roberto Madrazo

En un ámbito más académico, el de ostentación de título doctoral sin poseerlo, fue el de Fausto Alzati, funcionario público que en la década de los 90’s del pasado siglo XX ocupó la dirección del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y después fue secretario (ministro) de la Secretaría de Educación Pública. Cuando la prensa hizo público su engaño, y por la dimensión del escándalo, se vio forzado a renunciar. Hasta le pusieron "Falzati", porque como vemos, el karma siempre nos alcanza.


Fausto Alzati

Pero esto no terminó ahí: en septiembre del 2016, Alzati, columnista del diario Excélsior,  plagió en un texto difundido en dicho medio, buena parte de un artículo publicado por el investigador Germán Álvarez Mendiola en Educación Futura. El argumento del plagiario fue increíble: Alzati aceptó que copió el texto de Álvarez Mendiola, “pero solo para darle mayor difusión”. En este sentido, detalló que no citó la fuente porque en su columna solo “disponía de 3600 caracteres, y se trata de un comentario periodístico, no académico”.

Podemos seguir reseñando a estos tramposos. Quizás el ejemplo más notable de estos tiempos de la 4T, es la de Jazmin Esquivel, actual ministra de la Suprema Corte, que plagió no sólo su tesis de licenciatura, sino también la de doctorado. La UNAM en su momento, dictaminó que esta infame señora había plagiado la tesis de otro estudiante. Curiosamente la Universidad no le quiso quitar el título de licenciada en Derecho y que esa atribución le correspondía a la SEP (que no hizo nada).


Yazmín Esquivel

La ministra Yasmín Esquivel, entendiendo que es más fácil hacer trampa que estudiar responsablemente, también plagió en su tesis de doctorado. La jueza del máximo tribunal de México obtuvo en 2009 el grado de doctora en Derecho por la Universidad Anáhuac con un trabajo de titulación en el que plagió 209 de las 456 páginas, según una investigación de EL PAÍS.

Y estos son algunos de los tantos personajes de la vida pública que hacen trampa y que como es costumbre muy mexicana: aquí no pasa nada. Por ende, ¿cómo pretendemos que los alumnos no sean incitados a prácticas desleales, a trampas, si las tenemos en nuestro país, en la representación de funcionarios públicos que deberían ser todo lo contrario a lo que en realidad son. Lo dejo pues, a la reflexión.

Saturday, August 01, 2026

Un curioso error (bug) de un componente en Delphi


Programar una computadora no es una labor trivial. Hoy en día se tienen un sinfín de herramientas y rutinas que simplifican la vida del programador, pero que funcionan como "cajas negras" en donde no sabemos a ciencia cierta qué está pasando dentro de ese código. Ya Brian Kernigham dijo (en una entrevista), que la programación ya se había vuelto fastidiosa. Uno carga su programa en Python e incluye N bibliotecas de terceros. Uno espera, decía Kernigham, que todo salga bien y que no haya errores. ¿Pero si algo falla? ¿A qué biblioteca particular le echamos la culpa?

Pero claramente hoy no podemos programar todo desde cero. No quiero imaginar pensar en escribir un sistema como Google Maps, por ejemplo, sin un número enorme de bibliotecas. Por ello, usar componentes, bibliotecas, rutinas de otros, es casi un "mal necesario", pues aunque no queramos creerlo, muchas rutinas que se escriben contienen errores sutiles, que muchas veces no salen a la luz hasta que ocurren situaciones muy específicas.

Por ejemplo, Adobe Photoshop, uno de los programas más robustos que conozco, tiene un listado de los problemas y bugs que pueden ocurrir. No es un drama y es parte del ciclo del software. D hecho, peor aún, hace unos 30 años Intel sacó un procesador que cometía un error en ciertas condiciones en su matemática de punto flotante. Un error que les debe haber sido muy costoso, pues todos esos procesadores simplemente ya no se podían usar.

Pues bien, en el software que estoy contínuamente mejorando, sobre un sistema para estudiar táctica, uso un componente que pinta en la pantalla un tablero de ajedrez y además, ya tiene programadas las reglas del juego, incluso la captura al paso. Usando la base de problemas del método del carpintero (que puede descargarse de este enlace), hallé que el ejercicio 157 (véase siguiente diagrama, más abajo), al realizar la jugada ganadora, 1.Tg8, mi sistema hace la jugada del negro, Rxg8 pero de pronto, antes de que pueda continuar, aparece una torre negra en f8. Me sorprendió porque no sabía qué había hecho el componente para de pronto, aparecer una torre negra de la nada.


Ejercicio 157 del Método del Pájaro Carpintero


Después de ejecutar la jugada 1.Tg8, el sistema responde con Rg7-g8 y entonces, ¡aparece la torre negra en f8!


El círculo rojo indica dónde aparece la torre. Sospeché que el componente veía eso como enroque corto y lo hacía entonces. En el código interno del componente el sistema dice: si había una pieza (presumiblemente el rey negro), en e8 y ahora aparece en g8, entonces, la torre negra debe ir a f8 y desaparecer lo que haya en h8. Pero curiosamente, el componente no verifica, antes de hacer estas jugadas, que en e8 y h8 haya piezas negras, De hecho, la jugada 1.Tg8 tiene originalmente la torre blanca en e8.

¿Cómo corregir esto? Había que meterse en el código fuente. Pero he aquí que decidí preguntarle a Gemini AI de Google y como respuesta me dijo cómo modificar el código fuente. Hice lo que me dijo y listo, bug solucionado.

Notable poder resolver estos problemas en minutos, aunque confieso que me llevó algunas horas depurar el código para ver qué pasaba.



 

Tuesday, July 21, 2026

Cuando el deporte deja de serlo


Se jugó la final de futbol, de la Copa Mundial de la FIFA, y ganó España. Argentina, el campeón defensor, no tuvo un juego siquiera reconocible. No hubo prácticamente no más de dos tiros a gol por parte de la albiceleste, contra decenas de tiros de los españoles.  A España le anularon dos goles que son para la polémica, pero metieron uno con el que fue suficiente para ganar el juego. Parece ser pues, un resultado justo.

Y como todo partido de futbol, como toda gesta deportiva, el encuentro debió haber terminado de otra manera a la que se espera de un encuentro deportivo. Los perdedores y vencedores se dan la mano y listo. Hoy un equipo fue mejor que el otro. No hay mucho que discutir. Pero no fue así: los perdedores mostraron su peor cara. Insultaron cuanto pudieron a los jugadores rivales. Hubo connatos de violencia y golpes. Un espectáculo que deja un mal sabor de boca.

Y hoy con las redes sociales, todas estas actitudes se expanden a los ciudadanos argentinos Los insultos a todos aquellos que no le iban a Argentina se mostraron en videos, tuits y posts de Facebook. Pero nada de esto es gratuito ni coincidencia. Todo empieza mal cuando en un partido de futbol alguien mete un gol y se detiene frente las gradas a festejar, con actitudes arrogantes (véase la primera foto que ilustra este artículo), de burla a sus rivales, mostrando pues que ni siquiera entienden estos millonarios en calzoncillos, que degradan el futbol, deporte al que han dado su vida.

Hay que reconocer que la FIFA logró lo de siempre, que los equipos mundialistas estuviesen casi embebidos en un aura patriótica. Ganar o perder no era ya una cuestión de dos equipos, sino un asunto de países. Y eso también está mal y es ridículo peo se tolera. ¿No vimos una pancarta que apareció en el partido Inglaterra contra Argentina, que decía que "Las Malvinas son argentinas"? Y ojo, el conflicto entre el Reino Unido fue en 1982.


Pero nadie es inmune a ello y eso lo saben incluso los gobiernos. Y sirve para que se nos olviden las cosas importantes. Vamos, en un mes no se habló más que de futbol, del mundial, y eso estaba en todos los medios, impresos y electrónicos. Y los profesionales de la noticia entonces inventaron las narrativas bonitas, la del portero Vozhina, de Cabo Verde, que meses atrás no era nadie, o bien, del joven mexicano Mora (Morita), que con 17 años mostraba un talento descomunal en la cancha, etcétera. Pero todo esto al final de cuentas saca de proporción las cosas. Y entonces creemos que un país es mejor porque pasa al quinto partido, o porque gana un mundial. Y no. Por ahí no son las cosas.

Soy de la opinión de que hay que poner orden en la FIFA y sus torneos. Si no pueden evitar el grito homofóbico de los mexicanos en los partidos, lo que sí puede hacer es evitar las actitudes arrogantes, antideportivas, de muchos jugadores que, antes de iniciar el encuentro, saludan a sus oponentes, pero ya en el fragor del partido, se insultan de todas las formas posibles o peor aún, se pegan arteramente incluso con intención de lastimarlos realmente.

Y reconozco: ya la FIFA castiga al jugador que se tapa la boca cuando va a proferir algún insulto. Vamos, eso se sanciona con una tarjeta roja.


 Lo mismo debería hacer con el festejo de los goles. Se ha perdido -y la final de la Copa del Mundo así lo mostró- el valor del deporte, el saber ganar y más aún, el saber perder. Eso desapareció en este mundial. Argentina es un ejemplo, Ecuador es otro ejemplo lamentable y si no me creen, revisen el partido contra México. Si no se ponen las cortapisas reglamentarias, seguiremos viendo estas escenas violentas, de insultos y golpes, tanto en la cancha como entre seguidores de uno y otro equipo. Vamos, hasta localmente habría que tomar acciones. ¿No salen a cada rato los del América, cuando ganan un partido, con aquella frase de “ódiame más”?… Ahí se los dejo a la reflexión.

Monday, July 20, 2026

El Método Woodpecker (versión La Morsa)


Hace unos días vi el video de alguien que decía que a los libros de Grau (cuatro tomos del Tratado General de Ajedrez), ya había que jubilarlos. La queja del influencer era simple: estos libros no tienen ejercicios y más parece una liturgia en donde habla el todopoderoso Grau que nos enseña a jugar, explicándonos todo, pero ignorando la parte de la práctica. Y realmente tiene algo de cierto en lo que dice, aunque hay que reconocer que muchos grandes ajedrecistas del continente americano se hicieron gracias a la obra de Roberto Grau. Más aún, Grau tenía una tesis: jugar bien al ajedrez no es tan difícil, pero se requiere de entender la lógica que está en el tablero.

Pero como en todo, el ajedrez es mucho más vasto que lo que puede decirse en 4 tomos. Además, el tiempo ha pasado y cada vez hay más ajedrecistas, los cuales -muchos de ellos- nos han enseñado a trabajar en diferentes aspectos del ajedrez: cálculo de variantes, ejercicios de cálculo, finales, aperturas, etcétera.  Y es evidente que hoy se enfocan muchos métodos de mejora en ajedrez en el practicar los diferentes tópicos hasta dominarlos.

No es para nadie un secreto que, para dominar la parte táctica del juego, hay que hacer muchos ejercicios de táctica, de esos que se ven en revistas y libros de "Juegan blancas y ganan", "Juegan las negras y empatan", etcétera. Y se sabe que quien dedique tiempo a este tipo de ejercicios verá eventualmente una mejora en su nivel de ajedrez. Este asunto práctico es tan importante y muchos maestros lo saben, que la literatura en este sentido es amplia. 

Uno de los primeros libros con ejercicios lo publicó el Maestro estadounidense Fred Reinfeld, quien literalmente abrió brecha para que el ajedrez empezara a popularizarse. Reinfeld, por ejemplo, recolectó pacientemente 1001 posiciones de sacrificios y combinaciones brillantes. Lo hizo sin computadora, sin bases de datos, sin Chessbase. Seguro le llevó años recolectar todo su material. Pero además hizo otro libro con 1001 combinaciones de mate. Igualmente, una labor sistemática para poner todas estas posiciones donde un jugador vence a su rival de forma espectacular. estos dos libros se convirtieron en obligatorios para todo aquel que tomase en serio el ajedrez.


Otros autores siguieron esta idea y Nunn sacó más de un libro de combinaciones brillantes. Zenón Franco tiene otro, Khenkin hizo otro más con ataques de mate, etcétera. Y no es casualidad. Es claro, para la mayoría de los maestros, que es importantísimo el hacer ejercicios de táctica cotidianamente, De hecho, plataformas como LiChess, Chess.com, ICC y Chessable, entre otras, tienen secciones de táctica para que sus suscriptores trabajen en esta parte fundamental del ajedrez. 

En el 2018, se publicó el Método del Pájaro Carpintero (The Woodpecker Method). el cual es un duro programa de entrenamiento de ajedrez. ideado por el GM Hans Tikkanen y el GM Axel Smith. Su principio central es resolver cientos de problemas de táctica (hasta 1128) en ciclos sucesivos, reduciendo drásticamente el tiempo permitido para resolverlos y logrando así reconocer patrones de forma automática y subconsciente. Esto se reduce a hacer estos 1128 ejercicios en 4 semanas y repetir dos semanas después, una semana, etcétera, hasta llegar a tener que resolver todos los ejercicios en un día. Los autores dicen que gracias a esta idea finalmente lograron las normas finales para convertirse en grandes maestros, aunque el MI Oscar Sánchez, que de ajedrez sabe cualquier cantidad, dice que el método quizás funcione, pero no les compra la idea de que esto sea la diferencia para convertirse en gran maestro.

Yo ya intenté hacer el método del pájaro carpintero, pero no pude. Se requiere de disciplina (y mucho más tiempo del esperado). Así, considerando que no estaría mal tener una visión propia del tema, decidí escribir un programa de computadora (software), que tomara los ejercicios de esta obra (que son posiciones de partidas famosas, y que pueden conseguirse en Internet en archivos PGN [Portable Game Notation] y que, cabe decirlo, no tienen derechos de autor), y me fuese presentando cada posición para así poderla resolver. Esto es mucho más ágil que hacerlo con el libro y anotando las jugadas para después revisar las soluciones. Esto puede ser la diferencia entre poder o no realizar la idea de Tikkanen y Smith.


Me tomé algunas libertades ´para poder crear una aplicación que fuese más ágil para el estudioso del ajedrez. Por ejemplo, decidí que solamente el sistema vería la variante principal y no la sub-variantes. Así, cada posición presentada muestra cómo se resuelve en la línea principal. Eso hace menos complicado trabajar sobre las posiciones y el estudiante tiende a perderse menos que cuando tiene una posición con muchas variantes. Recuérdese que se trata de repetir posiciones con motivos tácticos para que después de N repeticiones, el cerebro las aloje en su subconsciente y con ello hacer que el conocimiento sea ya del estudiante. Tampoco es novedad que la repetición en cualquier ámbito del conocimiento es fundamental para dominar un tema. Un ejemplo clásico: los músicos que tocan algún instrumento.

El software se ha hecho con mucho cuidado y me gusta el resultado. Hay otros libros de táctica que me parece vale la pena pasarlos a este sistema. Estoy en las modificaciones para generalizar su funcionamiento y así poder tener los 1001 problemas que Reinfeld puso en sus dos obras clásicas. Es más, encontré además una base de posiciones pública, de LiChess, con más de ¡6 millones de ejercicios de táctica!, para niveles de 0 hasta 3000 de Elo. Ya estoy trabajando para tener una versión que contenga todos los ejercicios y ahora sí, digamos que el tema estaría bastante completo. Cabe decir que la base de datos de ejercicios de LiChess salió de las partidas que se juegan en ese portal. Los autores de esta enorme base de posiciones se tomaron la molestia en calificar de forma automática el nivel de cada posición en términos del Elo, que mide la fuerza de un ajedrecista, por lo que, en principio, se puede hacer un software que solamente presente ejercicios del nivel que el estudiante quiera.


El plan es ahora recuperar la inversión del desarrollo del software. El costo de mi sistema es muy accesible y si me escriben a mi correo: morsa@la-morsa.com, les puedo mandar información sobre e costo de los diferentes programas. Pero créanme, es más costosa una salida al cine o a cenar.






Tuesday, June 30, 2026

¿Y si sí?



Esta frase, que da título a este artículo: "¿Y si sí?", revela algo más que una supuesta esperanza de la afición al futbol para que México alcance la gloria y gane la Copa Mundial. Lo que -en mi opinión se revela- es la manipulación de los medios en general a este sentimiento del mexicano que "juega como nunca y pierde como siempre". Y es que no somos potencia en futbol y nunca lo hemos sido. La razón es simple: para los que controlan el balompie mexicano, es un negocio, muy bueno por cierto, y su único interés es seguir haciendo dinero. Vamos, no importa si la selección pasa a la siguiente ronda. Lo que se quiere es entrar al mundial porque eso significa mucho dinero.

Hace tiempo, una de las glorias de nuestro deporte azteca, el "chicharito", quien sigue siendo el que más goles ha metido como seleccionado nacional, indicaba que teníamos que pensar diferente. "Imaginémonos cosas chingonas", afirmaba el futbolista durante una entrevista previa al Mundial de Rusia 2018. El mensaje principal parecía set que es atreverse a soñar en grande y tener una mentalidad ganadora, superando barreras y expectativas para alcanzar metas extraordinarias.

Y yo creo que ahí está el problema. Un periodista de deportes del Excélsior me decía alguna vez que en México no se anotan goles en los partidos, sino "golazos".  Y el complemento de esto es que el mexicano cree en la justicia divina: "ya nos toca ser campeones. Yya nos toca ganar". Dicho de otra manera, no se trata de prepararse más, con disciplina, método, trabajo duro, etcétera. No. Eso lo sustituimos por "¿Y si sí?", por imaginar cosas chingonas, etcétera.

Y antes de que me digan que soy un vinagrillo, les aviso que me gustaría que ganara México cuando juegue con Ecuador. Y me gustaría que llegase a la final. Pero eso no va a pasar. Y no porque el futbolista mexicano per se, sea un inútil, sino porque otros equipos se preparan mucho mejor, trabajan más duro y son más profesionales que los de nuestra selección.

En mi experiencia, las cosas no cambian radicalmente en estas justas. Los fuertes terminarán eliminando a los débiles. Y sí, pueden darse sorpresas, pero eso no cambiará el resultadoo final de las cosas. Ojalá y me equivoque. En el mientras, dejemos de creer tanta payasada sobre la selección nacional. Nos manipulan a su antojo y los seguimos a ciegas. Chale. 


Thursday, June 18, 2026

Buscar combinaciones en ajedrez con la computadora


 Todo ajedrecista que quiera mejorar, debe hacer ejercicios de táctica. Estos ayudan a crear la visión cuando hay una posible combinación, lo cual es básicamente un reconocimiento de patrones. El ajedrez se puede estudiar precisamente porque se repiten las situaciones. En ocasiones es difícil hallar el o los motivos que hacen que una combinación sea posible, pero claramente existen configuraciones, patrones, que nos permiten descubrir las posibilidades combinativas en ciertos momentos de la partida.

 Hoy tenemos muchos libros de ejercicios de táctica. ¿Cómo es que fueron escritos? El primero que se me ocurre es el de Fred Reinfeld, “1001 combinaciones de mate”. Se hizo cuando no había computadoras y probablemente el autor recolectó, a través de los años (tampoco había Internet), cientos de posiciones. Cuando tuvo 1001 mates interesantes, los plasmó en un libro. Fue una labor de años, probablemente. Hoy, sin duda, este trabajo es mucho más fácil de hacer.

 Por ejemplo, tenemos un ejército de youtubers e influencers, que cada vez que ocurre una combinación brillante en algún torneo, la publicitan en sus respectivos canales de videos. Así, viendo los canales de algunos de estos entusiastas creadores de contenido de ajedrez, podríamos ir recolectando partidas de forma mucho más sencilla.

 Pues bien, pensando en esto, se me ocurrió discurrir sobre la posibilidad de escribir una aplicación (software), para que dado un archivo PGN (una colección de partidas), me dijera el sistema en qué momento se dio alguna combinación.

 Evidentemente el problema es definir lo que es una combinación para la computadora. Algunos criterios podrían ser:

  •  ·         Secuencia forzada con ganancia material
  • ·         Mate en N jugadas
  • ·         Sacrificio seguido de ventaja clara
  • ·         Evaluación que cambia drásticamente (ej. +0.5 → +5.0)
  •  

Para ello podemos usar un motor de ajedrez como Stockfish, Houdini, etcétera. El único requisito sería usar el protocolo UCI para comunicarse con el programa de ajedrez para que nos ayudara en esta labor.

 El flujo sería algo como esto:

 Archivo PGN → Parser → Tablero posición por posición → Motor de ajedrez → Detección de combinación → Reporte

 Un detector de combinaciones debe entonces definir las reglas de esta manera:

  •  Si la evaluación cambia más de X puntos → posible combinación
  • Si hay sacrificio + mejora → combinación
  • Si hay mate en N → combinación

 Por ejemplo, el reporte potencial que debería entrega el software es:

 Partida 12 (Kasparov vs Topalov)

  • → Jugada 24: combinación detectada
  • → Evaluación: +0.3 → +6.5

 Habría que ver, más adelante, si puede saberse qué tipo de combinación es la que ocurre, por ejemplo:

 → Tipo: sacrificio + ataque

 pero por lo pronto, nos bastaría saber si el cambio radical en la valoración del motor de ajedrez, es suficiente como para definir que existe una combinación.

 Yo estoy convencido que no es un criterio absoluto y que habrá un alto porcentaje de combinaciones detectadas únicamente usando este criterio. No obstante, podrá haber "falsos positivos", con los que habrá que lidiar.

 Por ende, me senté a escribir mi analizador de partidas de ajedrez. La conexión entre el engine de ajedrez y mi programa (en Delphi 7), fue quizás lo más complicado. Primero usé un componente de terceros, pero parece que no usa threads  (hilos e ejecución, que son una forma de ejecutar código en paralelo al flujo principal de tu programa), y entonces la interfaz gráfica se congela de manera aleatoria. Gemini me dio la solución (y hasta me ayudó con el fragmento de código), y entonces todo fluyó.

 La imagen 1 muestra mi software evaluando una partida mía, en donde hice una simpática combinación al buen amigo, el Dr. en Física, Efraín Chávez, que reconozco, siempre tuvo mala suerte conmigo cuando nos tocó jugar (y que con él lo hemos comentado en más de una ocasión). La partida está analizada aquí.

 


Imagen 1

Nótese la valoración que da Stockfish en LiChess, la cual se mantiene bastante parecida. Las diferencias son porque LiChess tiene computadoras y servidores más robustos y rápidos. Sin embargo, en mi máquina se mantiene la misma forma de la gráfica (Véase la segunda imagen).

 


Imagen 2

Puede verse que el error del negro ocurre en la jugada 16, en donde pasa de +0.2 a +4.8. El cambio es muy brusco, lo que sugiere fuertemente una combinación (que de hecho, existe).

 ¿Para qué puede servir este software? Fácil: se puede poner una colección de partidas en formato PGN y pedirle al programa que analice automáticamente cada una de estas partidas e indique si se sospecha de una combinación, al haber un cambio brusco en la valoración.

 Ahora estoy trabajando sobre la interfaz con el archivo PGN. Sin embargo, los avances hasta ahora me tienen contento. Cabe decir que hay un sitio, https://chessgrammar.com/, el cual hace algo similar, pero es de paga (aunque da oportunidad de probarlo de forma gratuita). Hace algunas otras cosas, como reconocer algunos patrones tácticos. Se ve bien pero no sé qué tan efectivo sea. En cualquier casoo, cmo ejercicio de programación me parece una buena idea.

Seguiremos informando.