Monday, July 24, 2017

El futbol mexicano como reflejo de este país



México es un país futbolero. En relativamente pocos años ha organizado dos campeonatos mundiales (1970 y 1986). Tiene una infraestructura de estadios enormes. Una liga que prácticamente juega todo el tiempo y una selección que está obligada a calificar al Mundial que sigue porque eso representa muchos millones de pesos.

La FIFA, para ponérsela más fácil, ha puesto a México en un grupo geográfico que lo hace el "gigante de la Concacaf", y aún así hace unos años casi no va al mundial, teniendo que jugar un par de partidos de "repechaje" contra el equipo más triste de Nueva Zelanda, con el cual logró su pase al mundial.

Hoy, con un director técnico de Colombia, alguien que se apellida Osorio, parece haber encaminado a la selección mexicana al pase, casi caminando, al mundial del 2018 en Rusia. Y la Federación Mexicana de Futbol no podría estar más de plácemes, pues esta calificación, como ya dije, es equivalente a muchos millones de dólares para este negocio particular que es el futbol.

Pero obviamente, hay otras competencias. La selección verde fue a Rusia a la Copa Confederaciones y fue eliminada de la final. Ahora una selección B juega en Estados Unidos la Copa de Oro, contra equipos poco menos que lamentables, y no califica a la final, perdiendo 1-0 contra Jamaica, país bananero que no tiene ni el dinero, ni la infraestructura, ni los años ni experiencia del equipo mexicano.

Y después de esta triste eliminación, en un torneo que estaba casi armado para que México ganara fácilmente, han salido todos los medios deportivos a mostrar su gran enfado. En mi opinión, sin embargo, no sé de qué se quejan. Somos un país tercermundista que no tiene visos de jugar contra los equipos grandes con aspiraciones de triunfo. Si nos toca Alemania en una competencia relativamente fuerte, nos aplasta. Si nos toca Brasil, nos saca a patadas. Vamos, que efectivamente tenemos un futbol de mierda, como dirían unos cronistas argentinos, y aunque no le haya gustado a nadie ese comentario, no falta a la verdad.

El futbol mexicano es el reflejo, el espejo de lo que somos como país: mal hecho, mal preparados, cubriendo solamente las apariencias a través de la publicidad, de la manipulación mediática sobre la dizque gran selección que tenemos. Y esto pasa en muchos ámbitos. Queremos sentirnos país del primer mundo, pero tenemos políticos ladrones, que jamás son encarcelados, que son intocables. Tenemos las mejores leyes del mundo que se violan si se tiene la suficiente cantidad de dinero para que no se apliquen, ya sea a nivel cotidiano o a los altos niveles de los gobiernos. Le tapamos el ojo al macho diciendo que somos un país de leyes, de instituciones, en donde aparentemente el narco ya se ha infiltrado.

¿Qué esperamos ser entonces? ¿Campeones del mundo en futbol? ¿Con este nivel paupérrimo? ¿Con futbolistas que no se entregan (y aunque se entregaran), que prefieren hacer un anuncio de Seguros que dedicarse a trabajar en su área? Somos una sarta de mediocres y con la propaganda quieren que nos creamos primermundistas, con posibilidades de ser campeones de lo que sea. No lo somos ni lo seremos nunca. Pueden todos seguir criticando a la selección, a su director técnico, a quien quieran, que nada va a cambiar mientras el aficionado siga yendo a los estadios, comprando la nueva playera, apoyando al "tri" aunque para estos 11 jugadores no sea más que un negocio.

Yo la verdad ya llegué a la conclusión que aunque ya no espere nada de ellos, siempre tiene la selección la capacidad de desilusionarme aún más.

1 comment:

Hector Magaña said...

De acuerdo. Lamentablemente el fútbol es la principal actividad lúdica para muchos mexicanos, por lo que el negocio de la selección continuará creciendo sin exhibir resultados deportivos significativos.