Tuesday, June 23, 2020

De sismos y epidemias



El escenario que vivimos desde hace unos cuatro meses fue realmente inesperado. Nos cayó la epidemia de covid-19 y entramos a la cuarentena. Tenemos expertos epidemiólogos en el gobierno, nos han dicho, que saben lo que hacen. El subsecretario de salud, el Dr. Hugo López Gatell tiene precisamente un doctorado en ese tema y es en mucha medida el artífice de todas estas medidas de la "sana distancia", del sacar a la gente del ámbito social para evitar contagios, etcétera.

Curiosamente la llegada de la epidemia no sorprendió, porque cuando ésta llegó, ya España e Italia sufrían miles de muertos por un mal manejo inicial de la epidemia. De acuerdo a lo que nos han mostrado en las tantas diapositivas que a diario nos enseñan en la conferencia sobre la pandemia, en Europa el problema está cediendo y al escribir esto, es el continente americano el que tiene el 55% de la epidemia activa.

López Gatell y el Dr. Alomía, quien hace el reporte diario de lo que pasa con la epidemia en México, nos ha mostrado ya casi de manera rutinaria que los muertos se siguen incrementando y curiosamente, rechazan que las cantidades de fallecidos por día sea tan alta, sobrepasando las mil unidades. Dicen ellos que lo que pasa es que son fallecimientos pasados que hasta ahora se reportan, pero que nunca se han pasado de 350 muertos por día. Bonita manera de justificar  lo injustificable.

Pero López Gatell lo sabe bien -y lo ha dicho- no se puede tener perpetuamente el confinamiento de la población  y más en un país en donde hay mucha gente que vive al día. Entonces, hay que reactivar la economía, buscando minimizar los riesgos porque no se puede, repito, seguir teniendo cerrado a todo México. Pero desde luego, como epidemiólogo lo que quisiera es que la gente se mantuviera en casa, y sigue llamando a esto, aunque ya su jornada nacional de la sana distancia acabó el 1 de junio (aunque en la CDMX la continuaron 15 días más).

La argumentación de aplanar la curva fue precisamente la razón del confinamiento, porque de no haber intervenido, no habría podido haber atención médica suficiente. Y entonces, ante la realidad de un sistema de salud mexicano abandonado, lamentable, con mil vicios, se decide poner en cuarentena la población para que no lleguen todos los contagiados inmediatamente. Pero López Gatell después nos informa que la cantidad de infectados, a la larga, será igual que en una epidemia corta, pero que habremos paliado el problema porque la atención médica estaría garantizada.

Potr otra parte, el presidente que tenemos, López Obrador, decidió ya ir de gira olvidándose todas las recomendaciones y además, diciendo públicamente al respetable que salga a la fonda, al museo, al restaurante, al parque, porque hay que dejar el miedo, contraviniendo lo que diariamente dice el Dr. López Gatell. No ayuda en nada esta serie de mensajes contradictorios, pero eso parece no importarle a AMLO, que vive en un mundo absolutamente apartado de la realidad, sin saber -además- lo mínimo de economía, buscando hacer sus megaproyectos como el tren maya, o la refinería de dos bocas o el aeropuerto de Santa Lucía.

Y si todo esto fuera poco, nos cayó un sismo que afectó a Oaxaca principalmente pero que tuvo algunos efectos menores en la ciudad de México. Y entonces vimos al presidente hablar por teléfono celular en un par de videos (uno en su oficina, otro fuera de ella), en donde mostraba como gran actor un gesto preocupado, y tomando notas en una hoja sobre lo que le informaban del movimiento telúrico. Francamente lamentable, porque cree que actuando co cara de proecupación hace la diferencia y se muestra como un gran presidente. Lo que hizo, el hablar con alguien para que le informara lo que supimos momentos después del evento por Twitter y Facebook, me hace creer que de verdad López Obrador está perdiendo la capacidad para lidiar con un país como México en las circunstancias actuales.

Y que conste, hay acciones que me gustaron, como convertir la casa presidencial en centro cultural, que es el único que recuerdo en estos momentos como en favor de la ciudadanía. Sin embargo, muchísimas acciones, verbigracia la famosa rifa del avión presidencial, la carta que le mandó Twitter pero que no supo que decía porque estaba en inglés, la defensa a ultranza de Bartlett y ahora de Ackerman y mujer, que entre otros personajes de la vida pública, generan millones, tienen 6 a 24 casas compradas pero son impolutos. Vamos, el mensaje es claro: váyase a trabajar al gobierno porque sino, estará condenado a ser clase pobre alta (la clase media la están desapareciendo). Yo no entiendo como alguien puede tener el descaro de poner en su declaración que gana poco menos de dos millones de pesos por su trabajo en el gobierno y 13 millones más de rentas que tiene. En serio, el hampa a todo lo que da en la 4T que, supuestamente, no permitiría estos abusos y a estos ladrones.

Esa es la situación actual en mi país. López Gatell dice que la epidemia puede terminar en octubre, aunque ya veo venir que sus predicciones, de las que hace alarde por tener grandes matemáticos a su servicio, fallan un día sí y otro también, y no dudo ya de que cambie la fecha tentativa de una disminución de la epidemia ya sostenido y final. Y por otra parte, el panorama en la educación se ve complicado. Por ejemplo, el siguiente semestre en la Facultad de Ciencias de la UNAM, al menos, será en línea. Nada de clases presenciales y si bien nos va, eso ocurrirá hasta el semestre que inicie en febrero del 2021.

Vamos a ver qué pasa con el peje. Yo no creo que el país aguante mucho más tantos yerros en la economía. El Peje mintió (está documentado), sobre que no subiría la gasolina. Mintió cuando dijo que no subirían los impuestos cuando ya hay un impuesto más a pagar por usar servicios digitales (aunque nos digan que ya existía pero que no se había puesto en la práctica, lo que es una manera de decir, ahora pagarás más pero no subimos los impuestos).

Ya hablaremos en la medida que se vayan presentando las cosas.

Friday, June 19, 2020

¿Cómo saber qué fotomosaico es mejor?



En este trabajo de fotomorsaicos que he retomado gracias a la pandemia, que me ha dado más tiempo, he hecho varias modificaciones al software original, por ejemplo, el poder evitar las repeticiones, lo que en mi opinión, hace que los morsaicos sean menos monótonos y se vean mejor. Y aunque "la belleza está en la mirada de quien contempla" (beauty is in the eye of the beholder), bien pueden definirse algunos parámetros para tratar de definir más precisamente qué fotomorsaico es mejor.

Desde luego que hay criterios variables. El que haya pocas repeticiones debe ser un buen criterio considerando que mientras más se repiten algunas imágenes, más monótono o simplón es el resultado final. Otro criterio a considerar es el usar "blending", es decir, el fusionar la imagen original en un porcentaje contra la imagen del fotomorsaico, de manera que "se suavice" la imagen final y no se vea tan "pixelada", por decirlo de alguna manera.

Para este concepto del blending no tengo por el momento ninguna manera de medir numéricamente si el blending mejora o no el fotomorsaico final. Sin embargo, para la parte de la cantidad de fotos repetidas o no, se puede hallar un índice muy sencillo que claramente nos puede indicar si un morsaico es mejor que otro a la vista del observador.

Lo que hice entonces fue leer el archivo que describe el fotomorsaico, el cual se usa para crear la imagen final. Entonces hice una rutina que contara cuantas veces se repetían las imágenes. Una vez hecho esto, puse una lista, ordenada de menor a mayor, de las fotos que se repetían y las grafiqué para ver cómo se ven. Obviamente, la gráfica tiende a ser como una exponencial, porque se grafica de menor a mayor número de repeticiones. En un morsaico ideal probablemente se tenga una línea con pendiente cero, es decir, donde todas las imágenes aparecieron en la misma cantidad. Pero como este caso es el ideal y muy poco probable, es simplemente la referencia teórica.



Una vez que tuve estos datos, pude contar cuántas imágenes diferentes aparecen en el mosaico. Y para encontrar el índice, tome la cantidad total de imágenes que debe tener el morsaico, tomadas del mismo archivo de descripción y lo dividí entre el número de imágenes diferentes.

Esto es lo que encontré:

Para la siguiente imagen,



el índice del morsaico fue de 4.644.



el índice del morsaico fue de 3.737.

En este caso se usó una colección de imágenes de 10,019.

En el caso de la siguiente imagen:


se obtuvo un índice de 4.70

Mientras que en la siguiente imagen



se obtuvo un índice de 3.91

Usando una colección de 5560 imágenes.

Es claro que la cantidad de imágenes disponibles puede hacer cambiar el índice. Por ello, intentamos procesar una imagen (en tonos de gris), con una colección de 63,136 imágenes.

Para el caso de permitir repetición, en la siguiente imagen final:


el índice del morsaico fue de 13.51

En cambio, poniendo el criterio de elegir en cada imagen una de las mejores 50, hallamos que


el índice fue de 1.33.

Las conclusiones parecen ser bastante evidentes:

  • Una imagen sin permitir repeticiones hacen un mejor morsaico, pero depende de cuántas imágenes consideremos para elegir la mejor. En las imágenes en tonos de gris, como solamente podemos tener de 0 a 255 tonos diferentes, elegir de 63 mil imágenes una entre las 50 mejores, parece ser razonable. Mientras menor es el índice, mejor debe ser el morsaico.
  • Las imágenes con repeticiones tienden a ser muy monótonas y suelen tener índices más altos.
  • El blending, que suaviza el resultado final no se está tomando en este índice por el momento, pero claramente tiene importancia.
  • El total de las imágenes en la colección es otro punto a tomar en cuenta, pero en esta prim era aproximación no está contemplado.
Finalmente, dejo la imagen en tonos de gris final, usando blending en un 75% (para el mosaico) y 25% para la imagen original, la cual pueden descargar de este enlace y la imagen procesada -pero sin blending (es la imagen anterior a esta). ¿Cuál les gusta más?




La pregunta sería, para mis cuatro lectores, ¿cómo definirían ustedes este índice?

Sunday, June 14, 2020

FotoMorsaicos: Fusionando imágenes



Los fotomosaicos los conocí gracias al trabajo de Robert Silvers, el cual se hizo popular después de la imagen de Lady Di, publicada en la revista Newsweek hace algunos años.


La imagen de Lady Di, hecha con fotos de flores


Tiempo después fui al cine a ver la película The Truman Show y me asombró el póster de dicho filme: Es el rostro de Jim Carrey, el protagonista, hecho con fotogramas de la película. El autor es Silvers, el cual no vende un programa para hcer fotomosaicos, sino que los hace por encargo. Sin duda es uno de los mejores exponentes del tema y su trabajo lo ha patentado, aunque sus ideas no lo son, sino solamente la manera en como las hace.


El cartel original de la película The Truman Show


Lo interesante es que -aunque hacer fotomosaicos no tiene mucha ciencia- la manera en cómo hacerlos puede ser muy sofisticada. El tema básicamente trata de tomar una imagen, cuadricularla -es decir- tomar pequeñas regiones y sacar un mosaico sólido de la misma. Una vez hecho esto, hacerse de una buena colección de imágenes y entonces, buscar qué imagen es la más adecuada para sustituirla por la región de color sólido.


De un mosaico de colores sólidos a un fotomorsaico


Básicamente todos los programas usan la ecuación de la distancia euclidiana en 3 dimensiones, la cual simplemente permite calcular la distancia entre puntos considerando tres ejes perpendiculares entre sí, x, y y z.


Eso es lo que en mi software le he llamado una "métrica". Sin embargo, encontré que Thiadmer Riemersma, de Holanda, había hecho un estudio de cómo el ojo humano reconoce los colores, lo cual en el fondo es una modificación de la distancia euclidiana.



Yo apliqué esa fórmula y curiosamente, Riemersa leyó mi artículo del Dr. Dobbs y me escribió, indicándome que nunca pensó que su estudio pudiese usarse para un proyecto de fotomosaicos. Pienso que esto es la verdadera contribución al tema.


Ejes cartesianos en donde X, Y y Z se transforman en los colores primarios Rojo, Verde y Azul


Pero hay más que se puede hacer con los fotomosaicos. Por ejemplo , se puede hacer "blending". Esto es básicamente superponer en el mosaico la foto original, en un porcentaje, como si fuese una transparencia, de manera que algunas regiones se oscurezcan o se aclaren, haciendo un fotomosaico más suavizado. Esto, desde luego, debe hacerse con cuidado porque si se abusa entonces el blending no sirve y simplemente se ve la imagen original superpuesta con los mosaicos, como en este ejemplo


Un ejemplo burdo de blending


Aquí los colores de las imágenes dan lo mismo, porque al hacer la fusión con la imagen del personaje, no se respeta nada de cada una de las pequeñas imágenes.

Este otro ejemplo se ve mucho más sutil (del cartel de la película The Truman Show):


Un ejemplo de blending mucho mejor y más cuidado


Esto es un trabajo mucho más elaborado y deja un muy buen sabor al observador. Aquí se maneja sutilmente el blending.

Pensando en todo esto, escribí un pequeño programa que hace este blending con el fotomosaico generado. Cabe decir que hay problemas técnicos que hubo que resolver. Lo primero fue el saber que el fotomorsaico final no necesariamente tenía el mismo tamaño que la imagen original. En ese caso, había que cambiar el tamaño de esta última imagen para empatarla con la imagen del morsaico y poder entonces hacer el "blending".

Otra cosa que hice fue el poner un control para definir la cantidad de transparencia de la imagen original sobre el mosaico (o viceversa). Así, todo estaba listo. Finalmente puse un control para ver el progreso del proceso de blending. He aquí los resultados:


Programa de blending entre la imagen original y el fotomorsaico


Aquí hacemos la fusión entre la imagen de la izquierda (el fotomorsaico) con la imagen original y el resultado queda en la imagen de la derecha, que ya podemos guardar como un archivo ".jpg".

La imagen resultante es esta:


El resultado final

Quien quiera ver la imagen original, descárguela de este sitio y quien quiera ver el Morsaico compelto, baje la imagen procesada de aquí.




Friday, June 12, 2020

Un regreso a los fotoMorsaicos




Hace ya algunos años de esto,  hice un programa de computadora que generaba fotomosaicos como en la película de Jim Carrey (The Truman Show. Pueden ver las entradas aquí, aquí y aquí.



Este trabajo me trajo algunas satisfacciones. Una de ellas es que por primera veza publiqué un artículo técnico en una revista que siempre consideré de buen nivel (ya desaparecida): Dr. Dobbs Journal. Aparte de eso, en el portal unocero he realizado algunos concursos de programación lúdica y uno de ellos era precisamente el generar un fotomosaico. El ganador hizo un trabajo notable, pues no puso imágenes como normalmente se hace, sino que puso pequeños cubitos 3D en lugar de las imágenes.



Pues bien, en el mundo de la programación, cuando se dice que un programa está terminado es porque probablemente ya sea obsoleto. Y esto me pasó a mí con mis fotoMorsaicos. En algún momento me cansé del tema y lo dejé por la paz. Sin embargo, esta es una de las tareas que dejo a mis alumnos de la asignatura en proceso digital de imágenes.  Uno de mis estudiantes de ese entonces, Andrés Aldana (que ya termina ahora su doctorado), hizo un fotomosaico y noté que no se veían en general imágenes repetidas. Él me explicó que su programa no necesariamente toma la mejor imagen, sino que calcula las diez mejores imágenes para cada región del mosaico y pone alguna de ellas al azar. Esto tiene su ventaja, que no se ve el mosaico monótono. Tiene un contra, que no pone la mejor imagen siempre. Sin embargo, para todo fin práctico, me parece que la idea de Andrés es muy buena.

Pasaron los años y ahora, gracias al confinamiento por la pandemia, decidí sentarme a implementar esto. Cabe señalar que me la pasé un par de días pensando (no todo el tiempo, evidentemente), cómo hacer que la sugerencia de Andrés podía implementarse. Una posibilidad es hacer los cálculos para saber cuáles son las diez mejores fotos (en lo que se refiere a su color contra el de la región que se está analizando). Y si se tienen, por ejemplo 10 mil imágenes, guardar esos cálculos y después ordenar las imágenes de acuerdo a la métrica que indica qué foto está más cerca (en color), con cada región.

Para comprender lo que sigue, sugiero le echen un ojo a mi clase virtual en donde le explico a mis alumnos el trabajo de los fotoMorsaicos:


Sin embargo, me resultaba ridículo y oneroso, en términos de recursos, el hacer un ordenamiento de 10 mil elementos. ¿Y si usaba una colección de 30 mil o 40 mil imágenes? ¿Cuánto tardaría el asunto? No resultaba la mejor idea. Entonces se me ocurrió lo siguiente: Leo cada imagen y coloco las 10 primeras ern un arreglo. Las ordeno, de acuerdo con el criterio de la métrica (que me dice cuál es la mejor imagen cuando el calculo que hago es el menor). Así, solamente tengo que ordenar 10 imágenes. Cuando llego a la imagen 11, la pongo en lugar de la imagen 10 y vuelvo a ordenar mi pequeño arreglo, que la verdad, no le pega notablemente al desempeño del software. Y así lo hago hasta la última imagen. Cuando termino el cálculo, en mi arreglo tengo las 10 mejores imágenes para una región y de ahí, elijo una al azar y ¡listo! Morsaico terminado.

En otra entrada del blog expliqué la necesidad de tener muchas imágenes para poder procesar los fotoMorsaicos. Claramente, mientras más imágenes se tengan, mejores serán los resultados. Mis alumnos reciben de mi parte (gratuitamente, antes de que alguien brinque con algún comentario absurdo), unas 60 mil imágenes de alta resolución, las cuales compré hace años (me gasté unos 200 dólares en ellas en su momento). Estas son básicamente The Big Box of Art y Art Explosion, amén de un disco con 5600 imágenes (la primera colección que usé y un  CD con 10 mil imágenes que mi hermano Juan me consiguió en un viaje a Estados Unidos, y que le costó menos de 10 dólares.


Pues bien, regresando al problema, programé la idea de Andrés e hice una prueba. Puse la imagen de Lena, que se usa como el estándar de facto del Proceso Digital de Imágenes, y generé dos fotoMorsaicos: el primero (a la izquierda), poniendo la mejor foto siempre (aunque haya repeticiones) y un segundo Morsaico, que trabaja con la idea de poner una de las 10 mejores imágenes halladas para cada región.

Los resultados ilustran qué fotoMorsaico queda mejor (ver la imagen al inicio de este artículo). Ahora bien, aquí abajo puede verse una ampliación de la parte superior izquierda de la imagen procesada.



Nótese que en el Morsaico con repetición, se ve muy, pero muy repetidas las imágenes y esto tiende a ser monótono, aunque sea la opción estricta y rigorista a seguir. No obstante esto, el morsaico con no repeticiones (aunque se ven algunas, porque el morsaico elige al azar la foto que pondrá entre 10 mejores fotos y el algoritmo del azar de pronto repetirá alguna) -en mi opinión- se ve mejor aunque el criterio de selección sea más laxo.

La pregunta sería, ¿cuál le gusta más al lector?

Sunday, June 07, 2020

¿Por qué fallan las predicciones de la Secretaría de Salud?



El covid-19, la pandemia más terrible probablemente en este siglo, ha detenido al mundo. Todo empezó a fines del 2019 y a seis meses del primer caso y miles de muertos en Europa, particularmente alto en España e Italia, empieza el viejo continente a recobrarse. Ya en algunas partes se ha anunciado que no han  hallado un nuevo caso de la enfermedad y desde luego, este proceso será muy lento y probablemente tome todo el año siendo optimista.

En México hemos padecido el covid-19 de manera muy particular. Por una parte, el gobierno de este país por decenas de años mantuvo a los hospitales públicos a pan y agua, para decirlo coloquialmente y ahora, que surge esta emergencia epidemiológica, el propio gobierno se da cuenta que no va a poder atender en sus hospitales a todos los que se enfermarán. Entonces, llaman al especialista, el Dr. Hugo López Gatell, y lo ponen al mando para sugerir qué hacer. Y entonces se cierran las actividades de prácticamente todo el país desde el 23 de marzo. Se define la "Jornada Nacional de la Sana Distancia" (ay, cómo le gustan estos nombrecitos payasos) y se dice que terminará el 31 de mayo. Según López Gatell, el pico de la pandemia sería el 6 de mayo, después dijo el 8 y más adelante el 10 de mayo. Y sin embargo, los casos -al 6 de junio- prácticamente un mes después, no bajan aunque, de acuerdo al especialista, se empieza a ver una tendencia a la baja, aunque sigan registrándose más de 350 muertos por día. Así, dicho de otra manera, simplemente, ante la incapacidad y el descuido de la salud pública, deciden cerrar al país para evitar los contagios masivos.

Y desde luego, añádase a este escenario todos los abusos, como los de la empresa del hijo de Bartlett, que vendió no sé cuantos respiradores a sobreprecios, o a los kits de mascarillas chinas que se rompen hasta cuando las demuestran públicamente, o a las protestas de los médicos de los hospitales público porque simplemente no los apoyan y de nuevo, coloquialmente, los dejan morir. Pero esto no parece importarle a López Gatell & Co., que con otros funcionarios hablan de los cientos de miles de pruebas que no se aplican pero que ahí tienen, o bien, del hecho de que hacer pruebas no dice nada y cualquier cantidad de argumentación que cada vez resulta más una maroma de circo, para justificar lo injustificable y los datos reales. No hay pico aún y parece estamos lejos de que ocurra. Todas las predicciones de los halagados matemáticos de López Gatell simplemente no funcionan.

¿Y por qué las predicciones fallan? ¿Es que los matemáticos de Conacyt, del Instituto de Matemáticas de la UNAM, entre otros, no saben hacer predicciones ni modelos matemáticos? Porque cabe decir que de acuerdo a López Gatell son unas eminencias en este rubro de la estadísticas y probabilidad (y no lo dudo), aunque no den una sola predicción que se haya cumplido. Y es simple: lo que pasa es que a los matemáticos no les están dando los datos confiables, verdaderos y entonces, sus gráficas tan bonitas sirven para bien poco. Los modelos matemáticos resultan muy buenos cuando se tienen buenos datos y aquí parece que eso es lo que esta faltando. Vamos, mientras se les sigan dando datos alterados, la información que nos presenten día con día no servirá de nada. Y hay quien buscará politizar el asunto, pero eso se queda chico cuando se ve cómo los muertos siguen creciendo en las estadísticas. Y el problema es que la economía no se puede detener indefinidamente porque eso va a agravar la condición de todo el país.

Friday, June 05, 2020

Reto lúdico: procesadores de palabras y diccionarios



Hoy en día prácticamente todas las aplicaciones usan un diccionario de palabras, el cual funciona en tiempo real, marcando (muchas veces subrayando en rojo o pintando con algún color específico) las palabras que de acuerdo a cómo se escriben las palabras, están mal escritas. Esto lo usan muchos procesadores de palabras que añaden esta capacidad para hacer más valioso su software y ayudar al usuario a escribir con mayor corrección.

Hay que decir que los idiomas humanos muchas veces son más complicados para corregir que simplemente hacer una búsqueda en un diccionario a ver si existe una palabra o no. Hay giros idiomáticos, hay anglicismos que muchas veces no se encuentran en los diccionarios, amén de que hay palabras que tienen que ver con el contexto en el que se escriben. Pongamos un ejemplo: la palabra "solo" se escribe sin acento si es de soledad. Si es adverbio, entonces se le pone la tilde en la primera sílaba. Así, "estoy solo" está bien escrito, pero "estoy sólo" no lo está. Y sí, sé que la Rel Academia de la Lengua Española estaba quitando estos acentos diacríticos. Sin embargo, mientras no se decida cómo quedará la cosa, yo seguiré con la regla antigua.

Los elementos de una buena corrección ortográfica

En 1988 hice la maestría en Inteligencia Artificial. Mi proyecto era un corrector ortográfico inteligente. Después de analizar a detalle la problemática, llegué a la conclusión que, para tener un corrector razonablemente bueno, se requería lo siguiente:

  • Ser capaz de usar reglas ortográficas: Hay más de doscientas reglas en el español. Por ejemplo, "En una palabra, después de una n va una v, después de una m va una b". Así, "enbiar" está mal escrito y "homvre" también está mal. Si usamos las reglas, podemos olvidarnos en algunos casos de consultar las palabras en el diccionario.
  • Ser capaz de usar un diccionario con miles de palabras: Mientras más palabras se tengan en un diccionario, la corrección puede ser mejor.
  • Ser capaz de usar diccionarios personalizados: Muchas palabras no están en los diccionarios, por ejemplo, aquellas que usan términos científicos o un lenguaje especializado. Sería pues conveniente poder agregar esta funcionalidad de tener (o crear) diccionarios especializados.
  • Ser capaz de usar otras tecnologías para buscar errores, como patrones equivocados de letras: En muchas ocasiones los usuarios cambian la letras de orden y estoi hace que la palabra esté mal escrita. Si podemos detectar esto, la corrección puede hacerse sin necesidad de un diccionario.
  • Ser capaz de usar de un diccionario de verbos ya conjugados: Curiosamente, los diccionarios normalmente traen los verbos en infinitivo pero no vienen conjugados. La conjugación es un proceso mecánico y por ende, bien podría añadirse a las capacidades del corrector. Cada verbo tiene, en general unas 50 conjugaciones y hay unos 10 mil verbos. Esto haría posible tener un diccionario -sólo de verbos (¿notaron la tilde?)- de 500 mil palabras.


Tres tipos de corrección: interactiva, por lotes y rápida

Normalmente los procesadores de palabras corrigen mientras el usuario está escribiendo un texto. Esto es relativamente ágil para el usuario pues puede detectar errores de inmediato. Sin embargo, hay otros escenarios. Supongamos que nos mandan un texto de muchas cuartillas. Pues bien, sería recomendable ejecutar el corrector ortográfico de manera tal que se haga automáticamente mientras hago otra cosa. Cuando termine, que guarde un reporte con las correcciones que hay que hacer en un archivo que pueda consultar. Una tercera opción es hacer una "corrección rápida", usando para ello una lista de palabras más frecuentemente usadas en el español. Estas pueden encontrarse aquí.

Con esto dicho, va el reto: hágase un editor de textos (puede ser del tipo bloc de notas, es decir, sin necesidad de tipos y tamaños diferentes de letras), que corrija un texto usando estas posibilidades, mientras más, mejor. Es decir, mientras más características puedan usarse (de las descritas), será un mejor candidato a ganar el premio del reto lúdico.

Más de uno preguntará: ¿Y de dónde saco el diccionario de palabras a usar? Buscando en el oráculo de Internet, encontré este sitio, que Giusseppe Domínguez tecleó las 91 mil palabras del diccionario de la RAE y las puso en un archivo de texto, el cual puede descargarse de este enlace. El autor de semejante esfuerzo nos da algunas estadísticas sobre las palabras:


  • Palabras en a.txt = 11135
  • Palabras en b.txt = 3861
  • Palabras en c.txt = 12697
  • Palabras en d.txt = 5880
  • Palabras en e.txt = 7332
  • Palabras en f.txt = 2966
  • Palabras en g.txt = 3000
  • Palabras en h.txt = 2215
  • Palabras en i.txt = 3308
  • Palabras en j.txt = 982
  • Palabras en k.txt = 117
  • Palabras en l.txt = 2531
  • Palabras en m.txt = 5598
  • Palabras en n.txt = 1351
  • Palabras en ñ.txt = 82
  • Palabras en o.txt = 1468
  • Palabras en p.txt = 7951
  • Palabras en q.txt = 521
  • Palabras en r.txt = 4603
  • Palabras en s.txt = 4713
  • Palabras en t.txt = 4980
  • Palabras en u.txt = 500
  • Palabras en v.txt = 2031
  • Palabras en w.txt = 28
  • Palabras en x.txt = 48
  • Palabras en y.txt = 267
  • Palabras en z.txt = 774


Palabras en total = 90939

Con esto todo está en la mesa. ¡A programar!

El ganador (si es de la Ciudad de México), se hará acreedor a una taza con el logotipo de la Morsa. Si es de otro país o de provincia, le mandaremos un USB de al menos 16 GB.



Cabe señalar que este concurso busca simplemente alentar el trabajo de la programación y mostrar que puede ser lúdica. Es un concurso de buena fe. Si hay, por ejemplo, dos o más respuestas satisfactorias, ganará quien la haya mandado primero.

El ganador cede su código fuente a la comunidad. Los que estén interesados deberán mandar sus programas a morsa@la-morsa.com. Quien resulte ganador deberá entregar el código fuente para compartirlo con la comunidad.

Digamos que la idea es promover la creación de software y además, hacer que ésta sea de código abierto. Si el autor decide no poner su código accesible, perderá su premio.



Hoy hace 14 año murió mi papá



Un día como hoy, pero hace ya 14 años, mi papá murió. Tuvo una vida feliz y llena de satisfacciones. Hace apenas un par de días se comunicó conmigo un matemático de la Facultad de Ciencias, quien estudió guitarra en el Estudio de Arte Guitarrístico, que dirigió mi papá por muchos años. Y entonces regresaron las memorias y el ver la foto de mi padre entregando un certificado al estudiante me llevó a un sinfín de buenos recuerdos. Finalmente de alguna manera me alegró el día.

Hoy extraño a mi papá como nunca y además, me queda claro que este día se abre la herida y sigue doliendo. Es increíble. Parece que todo pasó ayer. Un beso a mi papá hoy porque sé que a pesar de no estar físicamente, está conmigo. Yo no sería quien soy sin sus enseñanzas.