Sunday, January 21, 2024
“No hacer daño”
Monday, January 08, 2024
El problema de López Obrador como presidente
Andrés Manuel López Obrador buscó la presidencia en varias ocasiones y finalmente la obtuvo. Muchos achacan este resultado al hartazgo de la ciudadanía en general sobre el desempeño de los anteriores gobiernos. Los medios, por ejemplo, se encargaron de decirnos que el gobierno de Peña Nieto había sido el más corrupto de la historia moderna y nadie puso en tela de juicio esa afirmación. Y la realidad es que para muestra un botón: la casa blanca de la "Gaviota", la esposa del presidente en ese entonces, fue un escándalo de corrupción que mostró que hay dos tipos de personas en México: los políticos que se hacen millonarios desde el poder y los demás, los que trabajamos diario y que no tenemos estas cuentas que nos quitarían de trabajar por varias generaciones.
Faltando menos de un año para que acabe este gobierno de la 4T, podemos decir que este ha sido un mandato de un solo hombre, como en el más rancio priísmo. López Obrador ordena y las cosas se hacen. No importa si no hay estudios de viabilidad (la megafarmacia), o estudios sobre el impacto ambiental (el tren maya), entre otros. Y es que las ideas del presidente llevan la marca de la casa, que se refleja en el viejo que chiste que decía:
Presidente: ¿Qué hora es?
Sus ayudantes: La que usted diga, sr. presidente.
Y por eso sus obras son absurdas. La megafarmacia, que fue una ocurrencia presidencial como el mismo López Obrador declaró, será un fracaso. La refinería -que supuestamente iba a hacernos independientes de la importación de gasolina, no procesa una sola gota de dicho combustible. El sistema de salud como el de Dinamarca, como el de los países nórdicos, a pesar de que ha cambiado la fecha de inauguración de esta nueva etapa en la salud pública, pues simplemente no va. Y ya escribiré sobre mi experiencia en los hospitales del IMSS, a los que tuve que acudir hace menos de un mes. Lo que encontré es un sistema de salud rebasado, una falta de lo más elemental (agua y papel de baño, por ejemplo), y a menos que en Dinamarca tampoco haya papel y agua, pues dista el IMSS de tener un sistema de salud de primer mundo. Y ni hablar del fracaso en seguridad, la centena o más de personas que son asesinadas por día en el país y las masacres absurdas qe ahora están ocurriendo casi a diario.La política de "abrazos, no balazos" es otra peregrina idea que no tiene sustento, ni estudios realizados sobre si ha funcionado o no. Nunca hay nada. Todo se reduce pues a lo que nos receta López Obrador en las mañaneras.
¿Pero cuál es el verdadero problema? ¿Por qué el gobierno falla en todo? ¿Por qué no se dan los resultados esperados? La razón es simple: el presidente de nuestro país es un inepto. Como administrador en jefe de un país como México, nos ha fallado. Sus obras faraónicas no sirven y tampoco prometen mejoría ni a corto o largo plazo. Y es que solamente se hace lo que dice el mandatario. Se le ocurre la megafarmacia pero nadie le dice que la idea es absurda. Al contrario, ponen manos a la obra y al ratito están comprando una nave industrial (de la empresa Liverpool), por no sé cuantos miles de millones de pesos. Y eso sería lo de menos. Ahora el presidente insiste que se tiene un sistema para localizar las medicinas qeu se requieran y si no están en los centros de salud, se la llevaran a la persona con esa necesidad. Vamos, es una especie de Amazon a la mexicana (en lo que se refiere a logística), que colapsará a la primera de cambios. No hay forma que su megafarmacia funcione y todos lo sabemos. Es un fracaso anunciado de antemano.
Por ello, el problema de este país se reduce al poder que tiene una sola persona y que además es un inepto. Actúa improvisando siempre y por eso "la nave no va". Estamos detenidos en la ineptitud de las acciones de un ignorante e inepto en materia económica. El puesto de presidente en muchos sentidos es el puesto de un administrador, que debería poder usar los dineros del pueblo para que el país creciera. Pero esto no pasa en la 4T. Al contrario, el país es un desastre en seguridad, salud, energía, educación, aeropuertos, etcétera. Y quien no lo quiera ver pues es porque tiene una venda en los ojos.
Tuesday, January 02, 2024
Misterios por resolver
Un fenómeno que ocurre en la vida de todo ajedrecista es la merma de su capacidad paras jugar bien en la medida que se hace mayor en edad. Jugadores del nivel de David Bronstein, quien perdiera un polémico match por el título mundial contra Botvinnik, en sus últimos años (quizás ya retirado), de ser un jugador de elite, llegó a tener en el 2006 un Elo de 2432, lo que equivale a la fuerza de un Maestro Internacional promedio. Desde luego que en ese entonces ya tenía 82 años. Tampoco podemos esperar que conservase un nivel de gran maestro de elite. Otro ejemplo: Víktor Korchnoi tenía 2499 puntos Elo en el 2016 (el año que murió), y eso que tuvo una de las carreras más longevas del ajedrez.
Hay muchos factores por los cuales merma la capacidad del ajedrecista. Probablemente la más importante es la motivación para seguir jugando en torneos. Por ejemplo, Garry Kasparov se retiraría del ajedrez profesional el 10 de marzo del 2005 cuando declaró que ya había ganado todos los torneos importantes en el mundo y además, que le frustraba la falta de organización en lo que se refería al título mundial. Así, el mejor jugador de todos los tiempos probablemente (tema en que se puede siempre polemizar), dejaba el duro ajedrez de torneos. Hay algo de falta de motivación para seguir en la brega.
Mis amigos del club Mercenarios, entre otros, incluso yo mismo, padecemos de este fenomeno. Hay en particular un fuerte Maestro FIDE que tiene ahora 1985 puntos Elo, cuando su nivel siempre estuvo por encima de los 2200 sin problemas. Yo voy de bajada y del último Elo que tuve, 2043, perdí como 39 puntos en la Copa Independencia hace un par de años. Es decir, estoy aún por encima de los 2000 puntos pero si sigo jugando, probablemente me haga bajar debajo de ese nivel.
Y hay que decir que esto es poco importante, pero pega en el ego de todos los ajedrecistas. Y tal vez en ese sentido, habría que pensar como Yusupov, que declararía que cuando se retiró, se liberó de esa carga pesada del Elo, el cual le permitía que lo invitaran a torneos o que pudiese clasificarse en los torneos de candidatos, etcétera. Por ello mismo, tal vez es el momento de olvidarse de la carga egocéntrica del Elo y simplemente jugar al ajedrez.
Pero hay algo que siempre pasa, el ajedrez siempre da margen para mejorar. Si uno estudia puede jugar mejor ¿verdad?... ¿Pero es así en el caso de los ajedrecistas con más de 50 años? La experiencia sugiere que la baja de nivel no puede detenerse y si acaso, hacerse más lenta. El Maestro Internacional Kenneth Frey, con más de 70 años todavía se defiende en su nivel ajedrecístico. Va bajando lentamente, pero como que ha logrado suavizar esa caída.
A mí se me ha ocurrido que sí, a cierta edad ya uno se cansa más fácil y tiene menos motivación, pero tal vez esto pueda revertirse. Por ejemplo, yo tengo en estos momentos poco tiempo para trabajar en ajedrez por mis labores académicas, pero sin embargo, tengo la idea de probar una teoría propia: trabajar algunas horas por día en ajedrez y jugar -digamos- la Copa Independiencia, en este 2024 y ver cómo me va. Para ello ya me hice un plan para estudiar con más sistema, método y disciplina, pero más aún, he empezado a pensar que aquí hay un tema a considerar: la neuroplasticidad del cerebro.
Sabemos que la neuroplasticidad se define como la capacidad biológica innata que tienen nuestras neuronas y redes neuronales para cambiar sus conexiones y función en respuesta a nueva información, desarrollo, estimulación sensorial o daño cerebral.
Un ejemplo notable es el de a bicicleta invertida, la cual fue diseñada para que dé vuelta al lado contrario del volante. El siguiente video explica el tema perfectamente y muestra cómo la neuroplasticidad de un niño permite que eventualmente pueda usar esta extraña bicicleta.
Los niños parecen tener mayor neuroplasticidad en sus jóvenes cerebros y eventualmente pueden lidiar con problemas que le lleva mucho más tiempo a los adultos resolver. Pero ¿habrá alguna manera de cambiar la plasticidad cerebral o ésta se pierde con los años? Hallé una decena de libros interesantes al respecto. Los hay desde la trivialidad de los libros de "autoayuda" hasta estudios académicos al respecto. Voy a empezar a leer y aquí en el blog iré poniendo mis hallazgos. Tal vez no todo está perdido y la baja en en el nivel del ajedrecista se puede revertir. Me convertiré pues en mi propio conejillo de Indias.


