Friday, June 28, 2024

Primer resumen del sexenio

 

Se acaban los seis años de López Obrador como presidente pero no necesariamente termina López Obrador como mandatario. Hay que decir que en este sexenio el presidente acumuló todo el poder, como en los mejores años del PRI. Para ello se hizo de un gabinete de "floreros", que en términos reales no hicieron ningún trabajo. Sólo  fueron a salir n alguna mañanera a explicar lo inexplicable, a defender las decisiones caprichosas del presidente y a justificar todo lo que hicieron mal. 

Por ejemplo, tenemos a Gertz Manero, que de pronto ha desaparecido de los reflectores. Vamos, a saber si está vivo o no. Lo invitan a eventos políticos y manda a subalternos. Para colmo, en el transcurso de estos últimos años han salido a relucir un sinfín de abusos de Gertz desde su poderoso puesto, por ejemplo, en contra de la viuda de su hermano.

Otro ejemplo es el del Secretario de Salud, que mandó a su fiel súbdito López Gatell, a manejar la pandemia de covid 19, la cual dejó muchos más muertos de los esperados. El manejo logístico, de recursos para paliar la problemática, fue insuficiente y hubo una cantidad de muertes de más que no se pudieron prevenir... López Gatell cometió pifia tras pifia pero se llevó el aplauso de su jefe y del presidente, el cual no ve la realidad sobre la cantidad de muertos que pudieron evitarse.

Pero más allá de eso, López Obrador tomó decisiones por capricho: se inventó una megafarmacia que fue una ocurrencia, como el mismo aceptó cuando se planteó en la mañanera semejante proyecto y se gastaron 2 mil millones de pesos en encontrar un local adecuado para tener TODAS las medicinas habidas y por haber. Hoy esta megafarmacia entrega de 2 a 3 recetas por día y desde luego, no puede abastecer de medicamentos controlados (por ejemplo los psiquiátricos). No tiene personal y es una bodega literalmente vacía. Pero como AMLO tiene el poder completo, no hay quien le diga que la idea era una estupidez, que era inviable. Así las cosas.

Y podemos decir lo mismo del tren maya, el ecocida proyecto de un tren que está acabando con una parte importante de la selva del sureste. Según AMLO hay estudios ambientales pero es una mentira, porque no ha presentado ninguno. Fue otro de sus lamentables caprichos. Se dice que para que el tren llegue a generar ganancias, si eso ocurre, será después del 2029. Vamos a ver si es cierto. Pero el punto es: ¿por qué se hace un proyecto de esta naturaleza sin los estudios de viabilidad financiera? De hecho, el trenecito le ha costado al país tres veces lo originalmente presupuestado y les recuerdo, para los que aman a este inepto presidente, que él dijo que en las obras de su gobierno no se daría más dinero a los proyectos que el presupuestado. Desde luego otra mentira.

Pero vayamos a la educación, en donde prometió 100 universidades "Benito Juárez". No hay hoy día ni registros de planes de estudio, ni donde están estas universidades, ni de la cantidad de alumnos, ni de planta de profesores, ni de las carreras que se imparten. Los pocos datos revelan una serie de locales que se caen de viejos, semi-abandonados, que no son verdaderas aulas de una universidad. Vamos, una narrativa más de un gran proyecto de nación que sólo quedó en las palabras que cada mañanera nos receta este inútil desde su púlpito, sin vergüenza alguna. Vamos, mentiras y más mentiras.

Podemos seguir: el sistema de salud de Dinamarca se quedó en una mentira gigantesca. Cambió una y otra vez la fecha para inaugurarlo y no pudo hacerlo por una sola razón: el sistema de salud mexicano está rebasado. No hay forma -ni en sueños- de tener algo parecido al país nórdico. Bueno, en su absurdo cotidiano López Obrador dijo que no sería como el de Dinamarca, sino mejor que éste. Vamos, según sus palabras, sería el mejor sistema de salud DEL MUNDO.

Ya ni hablar del patético aeropuerto AIFA, cancelando un proyecto como el NAIM, que llevaba ya el 30% de avance. Se gastó una millonada de millones para pagarles a los contratistas y AMLO indicó que este aeropuerto era un nido de corrupción, de la cual no ha documentado un ápice. Nomás porque lo dijo él. Para colmo, el AIFA no tiene las vialidades necesarias para viajar desde este aeropuerto y por ende, ni es práctico ni funcional. También se pierden millones diariamente en este elefante blanco

Pero lo más preocupante no es todo lo anterior, sino que a diferencia de los anteriores presidentes, cuando se declaraba quién sería el sucesor, los reflectores irían al nuevo gobernante, pero no en este caso de López Obrador, quien hace giras conjuntas con Sheinbaum, la presidente electa. ¿Cuándo la doctora le dará una patada en el trasero y se deshará de este señor? Porque si lo consecuenta créanme, AMLO no se va a ir y tendrá a la Dra Sheinbaum como su títere y tendremos más pan con lo mismo. Sería muy triste que la presidente no decidiera tomar las riendas del puesto.

Dice López Obrador que terminando su mandato se irá a su rancho en Palenque, pero ya sabemos que este señor jamás cumple sus promesas. Vamos, ni regresó a los cuarteles a los militares ni estuvo la gasolina a diez pesos. AMLO miente cotidianamente y hasta creo que ni se da cuenta. Aunque ya aclaró que si el país entra en guerra "o su presidenta" le pide que regrese, él lo haría, porque "la patria es primero". Ajá.

Yo pienso que el temor de López Obrador es el olvido. Si termina su mandato y se va a su rancho, pronto nos olvidaremos de él. Y más aún, si de verdad se va al retiro, MoReNa como partido político empezará a quebrarse... Y ahí empezará la rebatinga de los políticos hambrientos de un hueso. Y poco a poco ya MoReNa no será el atractivo partido que es. Porque ya se acabó el pegamento que los unía (léase López Obrador). Pero lo interesante será cómo va a manejar esta nueva posición de soledad López Obrador, en donde ni el perro de su casa le hará caso. De pronto, después de seis años de estar todos los días en los medios, estará solo y su alma. Vamos, ni su esposa estará con él pues ya lo indicó el propio presidente, que su esposa vivirá en la CDMX y que él en Palenque. Desde luego dice que buscará venir a la ciudad a verla, aunque no sabe cómo, porque dijo, no tomará ningún avión comercial. "A ver cómo le hago", ha comentado (fácil, le pedirá a Sheinbaum que le mande un avión del ejército para estos fines).

Hemos pues perdido seis años. Ni crecimos al 6% anual, ni fue el mejor presidente de México, después de Benito Juárez, ni nada de nada de lo que dijo sería y haría López Obrador. Peor aún, ha dejado al país en lamentables condiciones. Ojalá y de verdad Claudia Sheinbaum pueda revertir esto porque otros años de una narrativa mentirosa no creo que los aguante esta nación.

Vamos, yo me conformaría con la resolución de un solo problema: educación, seguridad o salud. Uno solo que resuelva sería ya ganancia. La verdad es que el futuro no se presenta halagüeño.


Wednesday, June 19, 2024

Los interminables intentos de engaño


Internet es una bendición en muchos sentidos: abrió la posibilidad de hacer que el conocimiento se volviese accesible a todos. Con el tiempo se crearon un sinfín de herramientas y es claro que la red de redes es un parteaguas en cómo vivimos hoy día. Por poner un ejemplo, más de uno recordará cuando se usaba la Guía Roji para tratar de llegar a una dirección que no conocíamos. Y entonces abríamos un librito en donde uno buscaba el lugar correspondiente y entonces eso nos remitía a un mapa en papel de calles en donde, finalmente, teníamos que analizar e interpretar para saber cómo llegar. Hoy Google Maps no sólo nos muestra el mapa, sino que además, nos dice cómo llegar... Y lo hace incluso vía voz, dando indicaciones sobre dónde dar vuelta, qué calle tomar, etcétera. Vivimos tiempos asombrosos.

Pero con Internet llegaron muchos servicios que poco a poco se decantaron en su uso y así surgieron las redes sociales. Facebook tuvo un gran éxito y tan fue así que hasta película sobre Mark Zuckerberg se ha hecho. Hoy varios miles de millones (y no exagero) de personas, usan esta red social. Y la realidad es que es un portal interesante el de Facebook. Puede uno leer noticias, seguir a amigos, ver lo que hacen los demás e incluso las “celebridades” del espectáculo, etcétera. Sin embargo, existen personas que quién sabe cuáles son sus aviesos fines, que de pronto hacen cosas como robarlas fotos de algún usuario, hacerse de una cuenta de Facebook con se nombre (que no es el de ellos), y tratar de engañar a los amigos del personaje suplantado haciendo creer que es el personaje original.

Y esto me pasó ayer. De pronto recibo una invitación por Facebook para incluir a mi amigo, al cual llamaré Sr. X. Se me hizo raro porque al Sr. X nunca lo he visto acceder a Facebook. Poco después de aceptar la amistad, recibí un chat del Sr. X. Me saludaba y en la plática virtual me comentó que estaba en Miami, pero que regresaba la siguiente semana y me decía de la posibilidad de reunirnos. Le dije que sí y me pidió mi teléfono. Y ya ahí empecé a sospechar de este Sr. X, porque mi amigo seguro tiene mi teléfono. Le di entonces uno falso. El apócrifo Sr. X me dijo que me agregaría a Whatsapp pero desde luego, no pudo hacerlo porque el teléfono que le di no existe. Me dijo entonces que no pudo darme de alta. Le contesté “qué raro, déjame ver qué está pasando”... Y en el mientras le escribía a la cuenta del auténtico Sr. X en Twitter para que me confirmara que era él. Como no me contestó, pensé que si fuese el auténtico Sr. X, habría visto los mensajes en Twitter. Por ende, dejé al sospechoso Sr. X y me fui a dormir. Al día siguiente localicé al verdadero Sr. X y me confirmó que la cuenta de Facebook con la que interactúe no era de él. Entonces procedí a reportar la cuenta y ya se hará cargo Facebook de los trámites para eliminar a este indeseable. 

Yo sé que a mucha gente le habrá pasado algo similar a lo que me ocurrió. Simplemente no entiendo por qué hay personas que quieren engañarnos. ¿Querrá mi teléfono para agobiarme con spam telefónico? ¿Buscará hacerme algún truco para entrar a mis cuentas de banco vía Whatsapp? ¿Por qué estos delincuentes nunca tienen castigo? ¿Por qué tenemos que estar a las vivas para que “no nos metan un gol”?


Hoy, hace dos años, murió mi mamá


El tiempo sigue pasando y hace dos años que mi mamá murió, un día como hoy. De hecho, mi mami pasaba por una difícil recuperación por una neumonía. Estaba en casa y una geriatra la estaba tratado. Mi mamá hacía lo que podía: ejercicios de rehabiltación, tomarse todas sus medicinas e incluso, comer tanto como podía a pesar que no tenía hambre y hacía esfuerzos para pasar la mayor cantidad de alimentos. 

Yo, mucho antes que mi mamá empezara con problemas ya más graves de salud, pues rondaba ya muchos años (murió con 90 años), decidí que haría lo posible por verla lo más seguido. De hecho, cuando mi madre se mudó al departamento en donde finalmente falleció, lo hizo en ese lugar muy cerca de la UNAM pensando que podía ayudarme a mí (que trabajo en la Máxima Casa de Estudios), para que tuviese donde caer después de mis clases. Vamos, seguía cuidando a su hijito... Así que bajo la política de que "hay que hacer lo que hay que hacer", yo iba al menos un par de veces a la semana a ver a mi mamá. Y ojo, no me costaba trabajo hacer esto. Platiqué mucho con ella. No me quedé con nada y en ese sentido me siento tranquilo, porque intenté ser el mejor hijo posible, asunto que era fácil para mí, porque así me educaron.

Me acuerdo que el viernes anterior a su fallecimiento (el siguiente domingo), le pregunté a mi mamá cómo se sentía. Me contestó que fastidiada. Por suerte no sufió. Descansó finalmente y tuvo una vida feliz. Me acuerdo de ella mucho y sé que siempre está presente. Besos para ella.

Friday, June 14, 2024

El efecto de los años en ajedrez



Mucha gente cree que el ajedrez es un juego para gente mayor, para ancianos. Y esto se ve muchas veces en pinturas o fotos de gente ya de edad discurriendo profundamente sus jugadas. La realidad sin embargo, es totalmente contraria: los mejores exponentes son cada vez más jóvenes.

Hay muchas razones para ello. Por una parte, los niños y jóvenes suelen ser prácticamente esponjas, que absorben el conocimiento muy rápidamente. Además, si consideramos que gracias a Internet y la tecnología, hoy en día tenemos que los chicos avanzan considerablemente en lo que tienen que aprender en ajedrez: táctica, estrategia, aperturas, finales, maniobras del medio juego, etcétera, pues hay un número enorme de fuentes que se pueden consultar y el resultado se nota mucho más rápidamente.

Desde luego que además de esto hay que considerar el interés que el ajedrecista pone en el juego. Hoy, con la especialización existente, muchos jugadores menores de 20 años alcanzan una madurez ajedrecística que antes se lograba después de llegar a los 30 años de edad. Fischer, por ejemplo, fue Campeón Mundial en 1972, con 27 años. Hoy tenemos a Gukesh, de la India, que ha ganado el derecho de retar a Ding Liren, el Campeón Mundial, contando tan solo con 17 años.

No obstante lo anteriormente dicho, muchos jugadores se convierten en fuertes grandes maestros que llegan a mantener un nivel impresionante. Víctor Korchnoi con más de 70 años era capaz de vencer a los mejores del mundo y Vassily Smyslov, un jugador fuera de serie (excampeón mundial), estaba jugando el torneo de candidatos con más de 66 años de edad.

Pero sí, estos dos personajes son realmente la excepción que confirma la regla. Lo normal es que con la edad los ajedrecistas pierdan empuje. Por una parte, se hacen mayores, se cansan más rápido, tienen menos resistencia física pero peor aún, quizás han perdido la motivación de competir. Pongamos el mejor ejemplo de ello: Garry Kaspárov, quien se retiró en el 2005, apeló a que ya había ganado todos los torneos importantes en el mundo y que no le quedaba nada más que demostrar. Y sí, dijo que jugaría eventualmente pero cuando lo hace, en torneos de partidas rápidas y Blitz, queda en los últimos lugares. Ya no tiene el nivel de competencia que hoy se exige y además, ya tiene 61 años. Vamos, la juventud empuja fuerte.

Otro ejemplo interesante es ell que pone el GM Danny Gormally, que copia la lista de los mejores jugadores británicos en la lista de Elo de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez, por sus siglas en francés). Por ejemplo, Nigel Short (nacido en 1965), quien fuese subcampeón mundial, ya tiene 2594 puntos Elo, es decir, su nivel empieza a palidecer. Luke McShane (nacido en 1984), presumiblemente el aficionado más fuerte del planeta, llega a 2617 puntos Elo, lejos de los 100 mejores del mundo. Y sí, McShane no se dedica al ajedrez profesionalmente, pero de alguna manera la edad le está empezando a cobrar factura. Vamos, el propio Gormally (nacido en 1976), gran maestro, tiene 2421 puntos, un Elo más de Maestro Internacional que de Gran Maestro.

Y es claro entonces que el tiempo no perdona. Mi pregunta es si puede hacerse algo al respecto. En esta ocasión, en lugar de teorizar, decidí ponerme a mí mismo en la práctica de una idea para ver si puedo hacer que la caída de Elo sea menos pronunciada. El plan es trabajar de dos a cuatro horas diariamente por un par de meses. Con método, con disciplina. Por ejemplo, yo estudio ajedrez en la mañana y en la noche. Hay días que no tengo cuatro horas pero seguro puedo hacerme de dos horas libres  por día para trabajar en mi ajedrez.

La idea entonces es jugar un par de torneos abiertos, procurando no preocuparme de los resultados sino de la calidad de juego. Poner pues la mente en un estado diferente al de la competición, es decir, hacer buenas partidas, no dar tablas a la primera oportunidad y luchar hasta el final. El resultado pasa a segundo término.

Ganar o perder a mi edad ya no es importante. Es difícil que pueda regresar a mi nivel de los 20 años. No voy a ser ni campeón del mundo, ni gran maestro y probablemente ya no pueda llegar siquiera a maestro internacional. Pero eso no es tan importante ya. Lo que estoy tratando de entender es si hay algún mecanismo que permita evitar esta -aparentemente- caída libre en mi Elo. ¿Podrá ser?

Hay que decir que hay desde luego siempre ejemplos notables. En México, uno de los primeros profesionales del ajedrez, el Maestro Internacional Kenneth Frey, con más de 70 años, es asiduo participante en los torneos de clasificación internacional que se organizan en uno de los pocos clubes que hay en la Ciudad de México, el club “Mercenarios”. Ayer nos avisó, en una de las reuniones sabatinas que hacemos para ver ajedrez (vía zoom desde que inició la pandemia), que su Elo era de 2119 puntos, un “milagro biológico” (según sus propias palabras). ¿Cómo lo logró? ¿Motivación? ¿Experiencia y madurez en su juego? No lo sé. Lo que sí reconozco en Frey es su pasión en el ajedrez. Y de hecho, en una entrevista que le hice hace años le pregunté finalmente: “¿Ha valido la pena dedicarse al ajedrez?”. Su respuesta fue contundente: “Ha valido cada maldito segundo de la vida”.