Monday, June 19, 2023

La defectuosa lógica de un presidente inepto


López Obrador cree que prácticamente todos los medios están en contra de él y de la 4T. Para probar su aserto incluso contrató a la ignorante y analfabeta , la Sra. Vilchis, a que nos hable de "las mentiras de la semana". Esa señora ha dicho frases memorables: "no es falso pero no es verdadero", por ejemplo, y amén de que ni siquiera sabe leer adecuadamente, se muestra como un esfuerzo para agradar al gobernante. Ya el propio AMLO dijo: "no sabrá leer la señorita, pero no miente", pero la verdad es que la Vilchis no sabe ni leer y miente cada vez que puede, aunque quizás ni se dé cuenta.

Pero vayamos al meollo del asunto: ¿De verdad prácticamente todos los medios están en contra de AMLO y su 4T? La realidad es que el presidente confunde. Pondré un ejemplo: imaginemos que yo escribo en algún periódico y cada artículo mío es en contra del sistema operativo de Microsoft, Windows. Es casi una obviedad que seguro tengo alguna animadversión contra esta empresa, contra su sistem operativo, o contra los productos que esta compañía ofrece. Sí, podría decirse en este caso que por alguna razón me opongo a lo que hace Microsoft y sí, soy un "opositor". Y soy un opositor porque no hablo de otros sistemas operativos. Me enfoco en Windows y todos mis artículos son en contra de este producto. 

Si no fuese un opositor, podría hablar (igualmente mal) de Linux o Mac OS X, o Android, o el sistema operativo del iPhone, etcétera. Vamos, tengo un espectro de otros competidores, que hacen sistemas operativos, que podría atacar y oponerme a lo que hacen, o criticarlos por la razón que sea. Pero al no hablar de otros sistemas operativos caigo en el calificativo de opositor.

Vayamos ahora al gobierno. Si escribo algo en contra de lo que hace la 4T y AMLO, cabe decir que no soy un opositor. Si critico a este gobierno es porque no hay otro. Si los medios en su mayoría, critican muchas acciones de este gobierno, no es que estén en contra y que sean medios opositores. No. Lo que pasa es que no hay competencia. No hay otro gobierno en el país. Entonces, criticar las acciones de este gobierno es sano, es parte de la democracia, es porque al poder se le debe cuestionar siempre, no aplaudirle (como hacen algunos periodistas que por cierto, se les califica hasta injustamente de lamebotas, porque no hay a otro gobierno con el cual interactuar). En resumen, la lógica del inepto de Palacio nacional es defectuosa. No le attacan la mayoría, no es personal, no es contra de él. Es contra la cantidad de dislates que ha hecho en estos casi cinco años. Y de nuevo, todos los medios que "atacan" a amlo no son opositores, porque este es el único gobierno que tenemos.

Ese es el problema. La oposición en contra de AMLO y la 4T está en la cabecita del mandatario.

Hace un año murió mi mamá



Este día se cumple un año del fallecimiento de mi mami. Es increíble que haya pasado ya tanto tiempo. Recuerdo el domingo hace un año, cuando mi mamá ya no pudo más. Tenía 90 años y el último mes había tenido una neumonía que iba cediendo muy poco a poco. Pude platicar el viernes anterior a su muerte. Me dijo que ya estaba harta de sentirse mal. Dormía mucho peor estaba hipercansada. Hacía un esfuerzo enorme por estar. Trataba de comer más, aunque sé que ni hambre tenía. La extraño harto. Un año, como si hubiese sido un  instante.


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(*) La foto es de mi mamá con mi hermana menor, Marga.

Monday, June 12, 2023

Sobre el ganar y perder



Decía Vince Lombardi, un famoso entrenador del futbol americano estadounidense, el cual ha sido honrado bautizando con su nombre el trofeo que se entrega en el SuperBowl: "Ganar no es una cosa momentánea; es una cosa que se hace en todo momento. No se gana de vez en cuando; no haces las cosas bien de vez en cuando, las haces bien siempre. Ganar es un hábito, una costumbre, infortunadamente también lo es perder". Y esta frase es solamente reflejo de cómo nuestras sociedades tratan a los demás. Las competencias internacionales se hicieron para ir y ganarlas, porque el no ganar es equivalente al feo fracaso. Y no solamente en el ámbito deportivo se piensa así. También ocurre en el ámbito político, en las relaciones interpersonales, en prácticamente todo lo que de alguna manera involucre una competencia.

Nos parece normal, pero en realidad no lo es. Si no se gana se es un PERDEDOR, así, con masyúsculas. Pero veamos este video que muestra la posibilidad de que este enfoque esté equivocado:



Y Julio Velasco, entrenador profesional de voleibol de Argentina, quien guio a la Selección italiana a varios éxitos en la década de 1990, entre otros trabajos de entrenamiento deportivo, indica lo siguiente:



Y desde luego, esto se aplica también al ajedrez...

Lo dejo aquí, lo cual me parece que da una nueva visión a la competencia.

Monday, June 05, 2023

La teoría de cuerdas


En el arte por computadora surgen de pronto ideas interesantes, como la de Petros Vreilli, un griego nacido en 1974 con preparación en ingeniería y una maestría en arte. La idea en este caso fue hacer una imagen usando un hilo (o cuerda no muy gruesa), con la cual "teje" un bastidor redondo que está en su perímetro con una serie de clavos, separados estos por una distancia igual entre ellos. La cuerda o hilo se mueve de clavo en clavo unas 1500 o 3000 veces y forma la imagen deseada, a partir de un algoritmo denominado como "codicioso"-

La siguiente imagen muestra la obra de Greco: Cristo, armada con un hilo continuo, es decir, que va de un clavo a otro y desde ese nuevo clavo se proyecta hacia otro hasta que se llega a un límitge definido por el software. 

 


El Cristo del Greco hecho con cuerdas 


 


Detalle del cuadro de Cristo hecho con cuerdas 


Para lograr este efecto, se usa un el algoritmo básico que contiene una serie de restricciones. Tal vez la más importante es que todo el trabajo de “tejer” la imagen final se hace a partir de un solo hilo que va conectando los clavos en la periferia del círculo donde se hace el trabajo. Para ello, la idea es tomar un punto en el perímetro del círculo en donde vamos a pintar nuestra imagen con un hilo, y trazar líneas a cada punto del perímetro. Si, por ejemplo, tenemos 300 puntos (clavos), en el perímetro, tomamos el clavo 1 y trazamos líneas al punto 2, 3, 4, hasta 300. Entonces ahora viene la clave: calculamos el promedio de tono de gris por donde pasa cada línea trazada (tomando en cuenta los valores originales de la imagen en tonos de gris). La mejor línea, que será nuestra elección, es la que tenga el tono de gris más oscuro (en las imágenes en tonos de gris solamente hay 256 posibles tonos diferentes). 

Supongamos que de este proceso hallamos que el clavo 1 se debe unir al clavo 173. Bueno, ahora este será nuestro nuevo origen y generamos a su vez todas las líneas (desde el clavo 173 hacia el clavo 1, 2, 3, etcétera). Calculamos el tono de gris de cada trazo (sobre la imagen original) y nuestra elección será aquella línea que sea la más oscura. Procedemos entonces así hasta el final del proceso .

Hay un punto importante aquí: si seguimos con el ejemplo y hallamos la línea más oscura, desde el clavo 1 al clavo 173, cuando hagamos el proceso del clavo 173 a todos los demás tendremos que el clavo 1 tiene el valor más oscuro. Y entonces el sistema se ciclará de 1 al 173, del 173 al 1, del 1 al 173, etcétera. Para evitar eso, Vrellis se le ocurrió que cuando ya se eligió una línea por ser la más oscura, se traza esta del punto A al punto B (en nuestro ejemplo, del punto 1 al 173) y entonces pintamos en la imagen original, una línea blanca (del punto 1 al 173). Al hacer esto, garantizamos que la siguiente línea no podrá ser la que acabamos de recorrer del punto 1 al 173, pues el cálculo del punto 173 al 1 no va a dar el tono de gris más oscuro .

El primer problema a resolver es cómo calcular el tono de gris de una línea en la imagen original. Hay que comprender que aunque en la computadora nosotros veamos líneas rectas, estás están formadas en una cuadrícula, la cual muchas veces no es tan fina, por lo que una línea puede verse así en realidad:


 Imagen aumentada de una línea pintada como pixeles.


Pintar líneas es una labor tan cotidiana que se ha estudiado desde hace mucho tiempo. Fue Bresenham  quien salió con un algoritmo, que lleva su nombre, el cual es muy eficiente para pintar líneas en la computadora, pues usa aritmética entera y esto hace que sea muy rápido.

Entonces, usando el algoritmo codicioso, lo que hacemos es trazar desde un primer clavo, líneas a todos los demás clavos, y usando el algoritmo de Bresenham, calculamos el tono de gris de cada pixel por donde debe pasar la línea. Al final, dividimos la suma total de los pixeles por la cantidad de pixeles que usa la línea. Así tenemos el promedio de tono de gris de cada línea trazada (que en realidad bosquejamos sobre la imagen original, pues queremos “leer” los valores originales de cada pixel en cada línea.

Aquí también surge la pregunta: ¿Cuántos clavos (o puntos en el perímetro del círculo), se necesitan para que quede la mejor imagen posible? La ingeniera JennyMa, en su canal de YouTube , experimentó con diferente cantidad de clavos, desde 100 a 400, y llegó a la conclusión que 300 clavos es el valor “mágico”, el ideal. Desde luego que mientras más clavos, la imagen podrá ser más precisa peor también, más oscura. Hay entonces un equilibrio que conservar entre cantidad de clavos y resolución de la imagen final.


Otro punto a considerar es el grosor de la cuerda a usar en la creación de la fotografía “tejida” sobre el bastidor circular. Hay aquí la posibilidad de usar cuerdas de diferente grosor, pero probablemente si se usan cuerdas muy gruesas, la imagen final va a quedar muy rápidamente oscurecida. Por ello mismo, la propia JennyMa sugiere usar cuerdas no demasiado gruesas, aunque sí más que hilo de coser, por ejemplo.


Otros parámetros pueden ser importantes. Por ejemplo, el contraste de una imagen puede ayudar o perjudicar el resultado final. Algunas pruebas sugieren que las imágenes deben tener menos contraste para que queden mejor cuando se aplique el algoritmo codicioso, aunque la mejor idea es probar con diferentes contrastes y brillos, para ver qué combinación es la mejor. Y de hecho, la moraleja del cuento es que hay probablemente imágenes que no son susceptibles a ser tratadas con este algoritmo para que den un resultado aceptable.

JennyMa, en su video, el cual es sumamente informativo e ilustrativo, propone no colocar todas las líneas desde un punto inicial a todos los demás, sino el brincarse unas diez líneas. Esto tiene como objetivo que las líneas no se peguen demasiado y el efecto final es que sea menos oscuro el resultado del proceso.

Escribií mi propio programa para averiguar las características del problema de primera mano. Por ejemplo, tomamos esta imagen de Albert Einstein:




Una de las fotografías más conocidas de Einstein  (izquierda); Proceso de la Universidad Tecnológica de Vienna  (en medio); Imagen creada por mi programa (derecha).


La diferencia en los resultados parece tener que ver con el grosor de la “cuerda” virtual, es decir, en el grosor de la rutina que pinta líneas en el software la cual, es la de menor grosor. No obstante esto, los resultados no parecen ser malos. 

El software corriendo


La idea de Vreilli da para más y él mismo muestra que existe la posibilidad de hacer este arte con cuerdas en color. Para ello no se requieren muchos colores y el efecto puede darse aplicando tres o cuatro colores, los cuales se superpondrán en la imagen creada con cuerdas. Sin embargo, esto es un trabajo mucho más elaborado. Petros Vreilli indica que ha trabajado en este tema por unos seis años, por lo cual ha decidido pasar a otra cosa. Sin embargo, he aquí uno de sus mejores ejemplos:


  




 “El nacimiento de Venus”  (izquierda) y el detalle de la imagen (derecha) .


Hoy, hace 17 años, murió mi papá


Recordar a mi papá hoy es como abrir la herida del día que falleció. Sin embargo, creo que más allá de ese día en particular, lo mejor es quizás pensar en todos los años que tuve a mi papá. No me daba cuenta, me parecía que mi papá tenía que estar ahí porque era impensable que no estuviese. Su apoyo siempre fue incondicional y no fue de palabra, sino en hechos, siempre, pero de verdad, siempre.

Recuerdo una de las últimas pláticas que tuve con mi papá cuando estaba en el cuarto de hospital. Hablamos de ajedrez, de cómo me hacía feliz este juego obsesivo, de mi carrera de física, entre otros temas. Y de pronto me dijo algo que aún recuerdo como si fuese hoy (pero hace 17 años) : "Si algo ha tenido bueno este episodio (su enfermedad),  es que me he dado cuenta de lo que me quieren mis hijos y tu mamá". 

No tiene de qué preocuparse mi papá. Lo quiero como siempre y me duele no podérselo decir. Quiero creer que él me ve y lo sabe.