Monday, September 30, 2024

La interminable despedida de López Obrador


Es claro que este sexenio ha sido sobre un solo hombre, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien hizo la gira del adiós, acompañado de Claudia Sheinbaum pero en donde él era siempre el protagonista. Se sabe que dejar el poder no es fácil y tenemos declaraciones anteriores, como la de Felipe Calderón, quien declarara en una entrevista (cuando ya se terminaba su sexenio), que si fuese por él, le encantaría seguir siendo presidente. Y cómo no. Finalmente de él emanan todas las órdenes y además, en este sistema presidencialista, la palabra del comandante supremo de las fuerzas armadas es casi palabra divina. Se decía en la época que el PRI mandaba que cuando el presidente preguntaba la hora, la respuesta era: "la que usted diga, sr. presidente".

Pues AMLO fue el presidente más priísta de la historia. Regresó al agrio sabor del poder de un solo hombre. Aquí solamente había una opinión, la de él, la que era siempre verdadera y que no admitía diferencias. Vamos, cuando se le ocurrió al presidente hacer la megafarmacia, porque como él admitió, fue una ocurrencia, nadie fue capaz de decirle que era un proyecto invíable. Se hizo el capricho presidencial y la megaobra surte 9 recetas por día y ojo, no surte recetas con medicamentos controlados, por ejemplo. El chiste le costó al país unos 2 mil millones de pesos y más allá de eso, no resolvió nada.

López Obrador, a diferencia que los presidentes anteriores, no empezó a hacerse menos cuando se tuvo presidente electo. Antes, los presidentes salientes hacian mutis y simplemente esperaban la ceremonia de cambio de poder para irse al silencio. Pero esto no podía ocurrir con López Obrador que hasta el último día firmó decretos, como dotar de una pensión a los familiares de los niños que murieron en la Guardería ABC en el sexenio de Calderón. ¿Por qué hizo esto? Porque tenía que hacer algo hasta el último minuto. Porque además, es fácil dotar de pensión a quien se le ocurra con dinero ajeno. Porque para usar el dinero de otros es único. Así fue este sexenio, el de una sola opinión, el de un solo hombre y desde luego, si fuese por él seguramente se querría quedar porque, ¿A quién no le gusta que lo alaben todo el día? 

Mañana 1 de octubre entrega la banda presidencial a Sheinbaum y supuestamente AMLO se jubila y se va a su rancho en Palenque. Pero como es un mentiroso crónico, mucha gente no cree que efectivamente se retire. Y peor aún, hay muchas voces que dicen que Sheinbaum será la marioneta de López Obrador y que él va a seguir mandando en este país. Yo quiero creer que Claudia Sheinbaum es más inteligente que este ridículo presidente de la 4T y tendrá que demostrar que viene con sus propias ideas. Si sigue el guión dictado port el tabasqueño pues vendrán seis años más de pan con lo mismo.

Hoy, en esta última mañanera, el presidente rifó su reloj entre los periodistas asistentes (¡qué gran detalle!). Cantó Eugenia León y AMLO se emocionó todito. ¡Qué espectáculo más conmovedor! Es que se va el mejor presidente que ha tenido este país le hacen ver todos sus lamebotas. Y todo esto ocurre cuando Acapulco está en una crisis espantosa, donde escasea el agua y la comida, por culpa del huracán John. O bien, con una guerra que lleva 3 semanas en Culiacán, en donde mueren decenas de personas de manera violenta por día y en donde el gobierno estatal está inerme a las acciones de los grupos delictivos. Vamos, hasta el militar encargado de la región indicó que no pueden hacer nada hasta que los gupos antagónicos dejen la violencia. Pero eso no es comparable con esta emotiva despedida. Se va López Obrador, ¿Qué hay más importante?

López Obrador se va dejando los puntos más importantes del país sin cumplir: seguridad, salud y educación, por ejemplo, están en un nivel alarmante. Las megaobras han resultado hasta ahora con pérdidas y no se ve que esta tendencia cambie pronto. Generó una crisis en el poder judicial que aún no puede darse por concluida. La economía creció 0.8% en promedio, aunque la promesa de este mentiroso fue de 4% anual. La inflación se desbocó yel súper-peso se fue a la basura en pocas semanas gracias a las pésimas decisiones de este presidente.

Pero todo esto es poco frente al amor de quienes lo van a extrañar, de aquellos que creen que este presidente cambió la faz de este país para mejor, aunque las cifras hablen de lo contrario. Y créanme, después de 3 elecciones me parece que AMLO falló en saber qué hacer cuando eventualmente ganase. Satisfizo su sed de poder, pero no resolvió los grandes problemas nacionales. Falló de manera vergonzosa y ahora quieren tapar el Sol con un dedo queriendo aplaudirle en esta secuela de homenajes ridículos de un vanidoso.

Yo espero que de verdad se vaya. Le deja a Sheinbaum un paquetazo que consta primero, sacudirse a este mesías tropical para que obtenga la legimitidad como presidente. Segundo, que empiece por resolver las crisis que este lamentable sujeto no pudo. La tiene difícil. Vamos a ver si puede.

Saturday, September 28, 2024

Finalmente se acabó el sexenio


El mandato de Andrés Manuel López Obrador acaba ya en un par de días. Quizás en la historia moderna de México no hubo un presidente que quisiese como él, tener los reflectores desde el día uno hasta el último día de su sexenio. Normalmente el presidente saliente (cuando se sabía el ganador de la elección), hacia mutis y entonces la transición pasaba más o menos de manera suave. Pero para López Obrador, que lo único que busca es la lisonjería de quienes lo idolatran, los reflectores son parte esencial del ser presidente. Vamos, todo giraba alrededor de él. Por él sabíamos quién era malo, perverso y corrupto y desde luego, por él podíamos darnos cuenta que él mismo era como un santo, y todo en bien de esa entidad sin rostro que llama "pueblo bueno". Y hay que decirlo, AMLO regresó al país en un gobierno presidencialista, en donde el mandatario ponía la agenda del día. Si a él se le ocuría una idiotez (como la rifa del avión, la megafarmacia, etcétera), sus ayudantes iniciaban los trabajos para que sus estupidices si hiciesen realidad. No había discusión al respecto de ningún proyecto, porque el jefe supremo de las fuerzas arrmadas sabe todo, de todos los temas y cómo hacerlo. Y por eso estamos donde estamos.

No importa pues que sus promesas de campaña (crecer al 4%, un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, la gasolina a 10 pesos, etcétera), no se cumplieran, poque pra eso existe el "marketing gubernamental". Es fácil pues crear la imagen de que este país está en las mejores condiciones. Es sencilla la simulación: espectaculares, bardas pintadas con "amor con amor se paga", "te extrañaremos presidente", entre tantas consignas para seguir promoviendo la idea de que tuvimos un gran presidente. Pero tristemente -ahora que acaba el sexenio- vemos que la realidad nos enfrenta y nos pega en el rostro. Llevamos unas tres semanas de la guerra ente bandas del crimen organizado en Sinaloa, el huracán John cayó en Acapulco y el puerto, aún tratando de recomponerse del anterior desastre natural, lo que encontramos es que ha dejado una enorme devastación. En las redes sociales puede verse el aeropuerto de Acapulco totalmente inundado, y esto es sólo un hecho. Hay decenas de poblaciones que están bajo el agua y que el propio gobierno no sabe cómo rescatarlos. Y entonces ya surgió la ayuda civil, los centros de acopio, esos centros que por una parte, siempre nos hacen dudar de que los insumos donados lleguen a las comunidades en problemas (por aquello de la corrupción, como demostró uuna periodista que puso un "airtag" en lo que donó y que estos apoyos aparecieron en una tienda a la venta) y por otra parte, que el gobierno de la 4T quería hacer ver como innecesarios porque tenían todo bajo control. Pero no me crean. Vayan a YouTube y busquen "acapulco huracan john" (sin comillas), para que ven la verdadera situación de los que viven en el puerto. Y lo mismo puede decirse de la violencia en Culiacán (busquen culiacanazo 2024) y asústense con la realidad. Y que conste, ya ni hablo de los 200 mil homicidios que a decir de AMLO, "la violencia disminuyó, aunque huboo más homicidios". Este es el sexenio más sangrientoo del que se tenga noticia en el México moderno.

Tengo la impresión que a AMLO se le salió de control la realidad en los últimos meses. Y es que la mentira es siempre cada vez más difícil de sostener. Y de pronto llega que un personaje como el "Mayo Zambada" es detenido en EEUU de manera misteriosa y este gobierno no lo sabía siquiera. Y López Obrador, envalentonado con la mayoría en el Congreso decide impulsar su reforma judicial, la cual pasa sin cambiarle una coma a manera de regalo de despedida, aunque el "superpeso" (por las consecuncias financieras de esta reforma), haya dejado de serlo, por ejemplo. Pero el poder judicial no se amilana y sigue en paro. Y esto es lo que estamos viviendo todos los días ahora. Tenemos a un presidente saliente que desde luego, no se quiere ir, pero que no está dispuesto a hacer ya nada por el problema de Acapulco o el de Sinaloa. Y todo se lo deja a la presidente electa Sheinbaum. Vamos a ver si ella toma acciones desde el primer momento y se convierte en alguien que puede verdaderamente cambiar al paìs o bien, se convierte en el títere de AMLO todo el sexenio.

Por lo menos ya se va AMLO de Palacio Nacional. Ojalá se vaya a su rancho y cumpla su promesa de jubilarse para el resto de sus días, aunque nadie le cree porque siempre ha sido un mentiroso. Mientras tanto, disfruten su 1 de octubre como día de asueto porque seamos francos, no hay mucho que festejar cuando se tiene un país en llamas. Vamos, quizás Claudia Sheinbaum piense que su toma de protesta será un día maravilloso para este país, pero en realidad lo que está pasando ensombrece al más optimista.

Tuesday, September 10, 2024

El poder de López Obrador


Andrés Manuel López Obrador, el ahora presidente saliente, es sin duda uno de los políticos más astutos que ha tenido este país. No sé con qué artes ni cómo, pero logró que la figura presidencial fuese lo más importante en este gobierno y su administración no tiene que ver con los logros del país, sino con él, quien es víctima de los “adversarios” políticos, con quienes ha luchado para erradicar, según dice, los regímenes anteriores donde estos personajes eran parte de una elite impune, que hacía todo tipo de negocios al amparo del poder.

El presidente saliente se convirtió en una versión mucho más nefasta y añeja del viejísimo PRI, en donde se decía, “no se movía ni una hoja de un árbol si el presidente no lo ordenaba”. En este gobierno hemos visto que las decisiones no se toman con estudios de mercado, con un análisis profundo. No, nada de eso. Aquí las decisiones de los proyectos las decide el mandatario tabasqueño, quien una noche se le ocurre, por ejemplo, el crear una megafarmacia en donde según su sabio entender, estarán todas las medicinas y se habrá acabado el desabasto. Y entonces AMLO ordena que se haga esa magna obra para resolver esta problemática que de verdad ya lo tenía hasta la madre y entonces, de la noche a la mañana se gastan 2500 millones de pesos en una bodega que era de los dueños de las tiendas Liverpool, y casi por arte de magia se inaugura en tiempo récord. Pero desde luego, no hubo un sesudo análisis, no hubo ningún estudio de viabilidad, nada, cero, nil. Y ahí tenemos ese elefante blanco que la nueva presidente, si tiene un par de dedos de frente, debería cancelar a la brevedad.

López Obrador me parece notable en términos de política. Un día, para vengarse de la afrenta de la Ministra Piña, al no ponerse de pie frente a AMLO en un evento oficial, decidió que el Poder Judicial necesitaba una reforma quirúrgica. Y lanzó una propuesta para cambiar la manera en como se eligen los jueces, magistrados y ministros. Y como hay nueva cámara de diputados y senadores y Morena tiene mayoría calificada (al menos en la cámara baja), la probabilidad de que la reforma pase tal y como la mandó el presidente es muy alta. Y no importan las voces disidentes. No le causa el mínimo escozor que destruir al poder judicial sea un paso grave para implantar eventualmente una dictadura a modo.

No obstante esto, los trabajadores del poder judicial no han aceptado esta reforma y ahora, a punto de ser votada en la cámara de senadores, se encontraron ya con manifestaciones violentas. Vamos, hoy todo el poder judicial está en paro porque es claro que la reforma impulsada por AMLO es un capricho y una venganza. En esencia, que “el pueblo bueno y sabio” vote por los ministros, magistrados y jueces, no resolverá el problema que es el poder judicial como lo conocemos en el país. Ya sabemos y lo sabemos bien, que las leyes en nuestro país no son expeditas, están valoradas en pesos y centavos y el que sufre las consecuencias de no tener dinero significa ser encarcelado, perder los juicios, etcétera.

A mí me parece que López Obrador, como siempre que afirma algo miente, piensa mantenerse a la sombra del poder. Porque si senadores y diputados en su mayoría son de Morena, bastará para que el tabasqueño haga un par de llamadas para que alguna propuesta que se le ocurra pase a las cámaras y se vote. O peor aún, que le diga a Claudia Sheinbaum qué hacer y ella, por lo pronto en este momento, seguirá las instrucciones del presidente saliente.

A mí me llama mucho la atención el poder que ha logrado López Obrador. Más allá de regalar dinero y por ende, lograr más votos, la realidad es que la mayoría de los políticos lo idolatran y le besan los empeines porque creen (y de eso no tengo dudas), que es el mejor presidente que ha tenido este país.

Pero el más sagaz de los políticos puede equivocarse también. Con tan poco tiempo para maniobrar,  podría pensarse que no ha medido adecuadamente las consecuencias. Todo el problema de la reforma al poder judicial puede ser como una variante mal calculada en ajedrez. Quizás no vio tan lejos en lo que podría ocurrir o bien al contrario, como diría el gran maestro danés Bent Larsen: “Cálculo largo, cálculo equivocado”.

Vamos a seguir esta telenovela puntualmente. Me parece increíble que hasta el último día de su mandato, AMLO está dispuesto de armar los peores problemas que pueda y además, ponerlos en la agenda nacional. A diferencia de los anteriores mandatarios salientes, que se iban apagando, aquí López Obrador pretende ser la noticia cotidiana, diaria, aunque esté llena de mentiras y de medias verdades en el mejor de los casos, y quiere ser la noota hasta el último día de septiembre, apaentemente. De hecho, no parece importarle a este mesías tabasqueño cómo le deja el país a la siguiente presidente. Y es que todo trata de él. Vamos, este país es él, o al menos eso cree.


Saturday, September 07, 2024

Las incógnitas sexenales


Se va en unos 23 días el presidente López Obrador y la verdad que este sexenio ha sido poco menos que lamentable. Hay un país que se está cayendo a pedazos. La delincuencia organizada controla en México está en cuarto lugar a nivel mundial (https://www.atalayar.com/articulo/sociedad/mexico-se-coloca-como-el-cuarto-pais-con-mayor-criminalidad-del-mundo/20220511165425156390.html) y al término de este sexenio tenemos unos 200 mil muertos de forma violenta, aunque López Obrado estime que no hay más violencia pero sí más homicidios. Es decir que para este presidente ignorante, a los que matan lo hacen de manera cariñosa.

Es claro, sin embargo, que López Obrador es un político muy astuto y probablemente parte de este éxito entre la gente se deba a dos factores: i. a regalar dinero en dizque programas sociales, en donde nadie sabe para qué la gente usa los recursos que se les dan y a ii. a las mañaneras, tribuna en donde el mandatario miente un día sí y otro también. Pero que ha sido muy útil para descalificar a los adversarios, reales o falsos, que se inventa López Obrador. Y es que con los recursos de la nación a su favor, es difícil oponerse. 

Pero todo por servir se acaba y acaba por no servir. Hoy le aplauden a López Obrador, pero si de verdad se va el "líder sentimental" de la 4T, probablemente el movimiento de Morena empiece a palidecer poco a poco. No será de la noche a la mañana pero desde luego, con una presidente que tendrá que deshacerse de la influencia de AMLO, si es que quiere ser de verdad el presidente de este país, Morena no tendrá la fuerza de un AMLO que regresó al viejo modelo priísta en donde el presidente lo es todo y además, todo lo que pasa es por él. 

A mí me sorprende el hecho de como AMLO ha logrado ser casi adorado incluso por una clase política. Layda Sansores, por ejemplo, no le incomoda en lo más mínimo lamerle la suela de los zapatos a su amado líder. Lo mismo con la Secretaria de Gobernación, la de apellido Alcalde, que cada vez que habla en la cámara de diputados lo hace casi en términos de mitín político. Y si esto fuese poco, he visto entrevistas con gente de la calle que cree que López Obrador ha sido el mejor presidente de este país. Y hasta casi lloran al saber que ya se va.

Yo no sé, pero el presidente le está dejando a Sheinbaum un paquetote, con un sinfín de problemas por resolver. De hecho, el tema de la reforma judicial no es tan trivial como AMLO quiere ponerlo y aparentemente los ministros y gente asociada la judicatura, no se echará  atrás en su protesta. Vamos, hoy por hoy el sistema judicial está detenido por el paro de los trabajadores de este rubro. La cuestión es cómo se resolverá...

Yo sy de la opinión que el poder atrae y en tal grado que ni López Obrador se puede sustraer a su influencia. Con la cámara de diputados con mayoría calificada para Morena, basta con que el tabasqueño -aunque no esté en el poder- les diga a los diputados sobre alguna nueva idea para proponer una nueva ley (o lo que se le ocurra), para que se mueva toda la maquinaria política para que se cumplan los deseos del dictador tropical. Y este escenario bien podría ocurrir, aunque AMLO haya dicho que él se retira pero lo sabemos, lo único que hace es mentir, así que ¿con qué garantía le creemos que de verdad se va a retirar? Aquí solamente hay de dos sopas: o Sheinbaum se hace un lado de AMLO o bien tendremos a un títere, en donde será AMLO quien siga gobernando este país.

Para algunas personas los reflectores políticos son necesarios. Yo creo que para AMLO esto es una realidad y en el fondo buscará estar en la política, aunque se la pase diciendo que él ya no pinta. Ya dijo antes cuando le preguntaban si sería candidato a la presidencia y él contestaba "denme por muerto". Por supuesto que fue una más de sus mentiras.

Y hablando de misterios sexenales, ¿dónde quedó el sistema de salud como Dinamarca? ¿Dónde están las 100 universidades de la 4T? ¿Cuándo va a funcionar de verdad el AIFA? ¿Existe y funciona la megafarmacia? ¿Cuándo tendremos gasolina de Dos Bocas? ¿Cuándo creceremos al 4% como lo prometió? ¿Cuándo se atacará de verdad a la delincuencia y no solamente apelar al idiota argumento de "abrazos, no balazos". Y ni hablar del catálogo de mentiras que nos recetó el senil presidente, en donde nos mostró AMLO-landia, en donde todo es marravilloso. Me asombra que nadie le haga ver el tamaño mentiroso que es.

Pero bueno, ojalá se cumpla el rito sexenal, en donde el presidente entrante toma las riendas y el que se va se apaga inmediatamente. Y espero que cuando AMLO se vaya a Palenque, quedará tan solo que ni el perro de su casa le hará caso. Y este presidente, que resultó un fiasco, tendrá su justo castigo: que no lo quiera nadie. Y ya después de este sexenio lamentable, si eso le ocurre, se lo habrá tenido bien ganado.