Tuesday, October 09, 2018

El país de la retórica


México, da siempre la impresión, "se cuece aparte". Basta con ver los procesos electorales mexicanos, del pasado y actuales. Basta ver cómo un día un político piensa que López Obrador es casi el mismísimo diablo para que al ser éste elegido presidente entonces cambie su opinión y lo considere el más apto para el puesto, por decir lo menos. Las cámaras de diputados y senadores son recintos en donde la palabra tiene su máxima expresión y las frases retóricas siempre justifican cualquier acción (muchas veces en contra de la ciudadanía), como ésta: "es por el bien de México".

Y si hago referencia a esto es porque la designación de Paco Ignacio Taibo II como director del Fondo de Cultura Económica, ha despertado toda clase de opiniones. Por ejemplo, hay quien piensa que es bueno que llegue un escritor a este puesto, aunque no sepa nada de la administración, y esto ocurre porque en este país siempre hemos creído que en cualquier rama del saber humano, los mejores exponentes son aquellos que saben del tema y por ende, son los idóneos para ser los que dirijan a las instituciones correspondientes. Y así, tuvimos a un futbolista, Carlos Hermosillo, en la CoNaDe. Era un deportista ¿no? Debería entender las necesidades de los de este gremio pues lo vivió en carne propia cuando era deportista él también. Pero ¿qué pasó? De acuerdo con este enlace, el futbolista ejerció más dinero, "por servicios personales", que el que le correspondía. ¿La suma? nada más 6 milloncitos de pesos.

Y entonces ahora se dividen las opiniones en torno al futuro director del FCE. Por ejemplo, Víctor Manuel Torres, que escribe para Excélsior, dice: "En una esquina están los opinadores (multitemáticos) que muestran su cabal desprecio hacia el narrador: que si es un radical rojillo que sólo publicará a sus cuates y marginará a sus enemigos, y que en sus manos el sello de 84 años de vida fenecerá irremediablemente. En la otra están los opinadores (multitemáticos) que están convencidos de que Taibo le dará un giro total, y para bien, a la “política institucional del libro” (). Para los primeros es prácticamente un troglodita. Para los segundos, el prolífico autor tiene todas las posibilidades de convertirse en un renovador institucional". Esto último es un ejemplo de la retórica que se ejerce en este país.

Yo nunca he estado muy seguro de que los profesionales en un campo son los mejores para dirigir las instituciones de los temas que dominan. Por ejemplo, en ajedrez, los Estados Unidos tienen como director ejecutivo de su federación a Michael Hoffpaulr, el cual ni siquiera tiene rating internacional. Probablemente sabe mover las piezas pero la realidad es que en el vecino país piensan que lo que requieren es un buen administrador como cabeza que un estupendo ajedrecista.

Y paso a ejemplos sencillos: si yo tengo una fuga de agua ¿a quién llamo? ¿A mi amigo que es dicharachero pero que no entiende ni la o por redonda en el tema de plomería o precisamente a un plomero? Y voy más lejos, ¿si se trata de elegir al Presidente de la República a quién elijo? ¿Al que lleva más de 15 años recorriendo al país y prometiendo que la honestidad valiente, la república amorosa, el desprecio por las instituciones, etcétera, o a un administrador? En el ambiente mexicano de la política la mayoría de los presidentes han sido licenciados en derecho. ¿Por qué? Misterio.

Y ese es el punto: el cantante/actor del grupo Garibaldi es ahora diputado y lo quieren (o ya lo comisionaron) para la Comisión de Cultura. Y las voces en contra no se han hecho esperar. La razón es que Mayer no parece el más avezado para lidiar con la cultura y digamos que su carrera actoral en televisa, ¿donde más? no le da muy buenas cartas credenciales. Pero es aquí donde entra de nuevo la retórica, aunque ahora no se dice que Mayer podría ser más que una cara bonita, más que un galán de telenovela, porque quizás este país necesite a alguien con ideas frescas, etcétera. Pero claramente esto es otro argumento retórico.

Así entonces, vivimos en este país retórico, en donde un día el Peje es un -peligro para México y un día después es el Mesías que iniciará la cuarta transformación nacional y por fin México será el país que todos queremos. Y lo mismo ocurre con Elena Alvarez-Buylla, que presidirá Conacyt, pero que antes de empezar ya ha sido criticada por sus acciones y peticiones para con el director anterior de la institución. Y en esta retórica ya todos expertos en políticas públicas, ciencia, el nuevo aeropuerto o el tema que quieran. Aquí podemos argumentar y contra-argumentar porque nos han acostumbrado a eso. Y el problema no está ahí, sino al hecho de que no hay más que puntos de vista pero cero acciones. Y entonces, cuando se hacen las acciones se realizan desde las rodillas, sin pensar, por mis huevos o la parte que más les guste citar.

Esta es pues otra razón de que este país, como dice Guil Russek, no sirve.

No comments: