El 22 de noviembre del 2022, una turista de nacionalidad española que aido a visitar a la zona arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, burló la seguridad del sitio y escaló la estructura prehispánica conocida como El Castillo o Templo de Kukulcán, de acuerdo con videos difundidos ayer en redes sociales. La apodaron Lady Chichén Itzá y Lady Kukulcán. La turista subió los 91 peldaños de El Castillo y, al llegar a la base, bailó; fue detenida por un vigilante del sitio. Otro grupo de turistas recriminó a la mujer su acción y le lanzó agua en señal de repudio.
En muchos
sitios prehispánicos en nuesttro país, ya está prohibido subir a las pirámides.
Esto se hace para tratar de preservar la zona que desde luego, es alterada
contínuamente por los visitantes a la misma. En este particular caso no hubo
afectaciones al monumento aunque fue puesta a disposición de la Secretaría de
Seguridad Pública del Estado de Yucatán, donde cumplirá con las sanciones
administrativas correspondientes. Estas sanciones se limitaron a la alteración
al orden público, lo que implicaría una falta administrativa de ocho horas de
arresto.
Hoy un YouTuber e influencer, con más de 350 millones de suscriptores, Mr. Beast, visitó zonas prehispánicas vetadas al público. Hizo algún video de su visita y en un par de días ya tenía unasa 50 millones de vistas. ¿Cómo le hizo para entrar a dichos sitios y grabar? Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Mr. Beast no grabó zonas protegidas de Chichén Itzá y Calakmul y aclara además, que tuvo los permisos para grabar, siendo siempre supervisado por personal del INAH. Hay que señalar que el único acceso por el que hubo un permiso especial hacia Mr. Beast fue en Calakmul, donde visitó la subestructura del edificio II, que no es un área pública pero sí se puede tramitar un permiso como ocurre en recorridos que llevan a lugares aledaños a la zona arqueológica.
El asunto quedará como pasa todo en México, sin consecuencias. Resulta -y ahora lo sabemos- que se puede pedir un permiso especial al INAH para visitar zonas prohibidas al público. Todos sabemos que eso es una mentira. Mr. Beast les dio dinero y como tiene mucho, pues como dice el dicho "con dinero baila el perro", pues le dieron acceso a estas zonas arqueológicas que los mexicanos tienen vetadas. Eso lo normal. Es la clásica corrupción hormiga, la de todos los días, la que se da cuando se le embarra la mano de cualquier funcionario público. Ese es el México de todos los días. Lo sabemos todos y no nos hagamos, siempre ha sido igual. La narrativa de lo incorruptible que es el gobierno mexicano es sólo eso, una narativa por demás falsa. Vamos, es como cuando hablamos de los Reyes Magos, todos los adultos sabemos que es una bonita tradición y hacemos creer a los niños que es real. Y conservamos la ilusión infantil. Este gobierno, como cualquier otro antes, siempre dirán en su discurso que ellos no tienen mácula. Ellos no se manchan nunca con la corrupción. Ellos son prístinos en su actuar. Ajá.

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