Ayer, primero de septiembre, Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, presentó el tradicional informe de gobierno anual y aunque es el tercer informe, si pensamos que lleva 3 años en el poder, la realidad es que ya perdimos la cuenta del número porque el presidente hace informes cada vez que se quiere lucir, a mejor explicación,
El informe de gobierno era -en la época priísta- el día del presidente. El titular del ejecutivo se reunía en la Cámara de Diputados y podía echarse un rollo de N horas, que se interrumpía constantemente con los aplausos de los que acudían al recinto. El PRI mantenía un férreo control de esa ceremonia y el de la voz hablaba de las maravillas de país que se iba forjando bajo su tutela. Y todos los presidentes -incluso los no priístas- siempre terminan afirmando que todos sus datos son récords. Así, en cada sexenio se tienen más ingresos que en los sexenios anteriores, más beneficios en todos los rubros, etcétera. Vamos, ningún presidente ha dicho cosas como esta: "En nuestro sexenio las cosas no van bien y estamos 76% abajo de los resultados del sexenio pasado en el rubro X". Y no, nadie tampoco quiere oír eso, aunque fuese la verdad. Dicho de otra manera, el presidente sale a dar un informe -sino mentiroso- maquillado para hacer ver lo bien que vamos.
López Obrador no es la excepción. Nos presenta un país maravilloso, en donde afirmó que hay récord histórico en: inversión extranjera, incremento al salario mínimo, en no devaluación del peso, en no incremento de deuda y en aumento del índice de la bolsa de valores. Y remató: "está como para decir a los cuatro vientos, para presumir, decir a los tecnócratas neoliberales: tengan para que aprendan". Hasta en el informe tenía que salir con sus rencillas y odios.
Habrá que cotejar con los datos que el propio informe debe presentar por escrito, en donde se sustentan estas afirmaciones. Uno lee esto y piensa, wow, que gran país tenemos. Pero quizás no, tal vez nada más nos dijo los récords históricos que le conviene al presidente. Por ejemplo, ¿seremos récord histórico en el mal manejo de la pandemia, con más de 250 mil muertos? ¿seremos récord histórico en muertes dolosas con más de 90 mil en apenas tres años (ni Calderon y Peña juntos suman esta cantidad en sus sexenios)? ¿Seremos récord histórico en la generación de 3.8 millones de pobres en tres años? ¿Seremos récord histórico en llegar a tener un sistema de salud como en Dinamarca aunque no lo tenemos? ¿Seremos récord histórico de falta de medicamentos en el sector salud como nunca antes se tuvo? ¿Seremos récord histórico de una caída del PIB de 14 puntos? De eso no hablamos, porque es feo, porque el presidente entonces queda mal y porque seamos francos, él tiene otros datos y todo lo que se diga en contra de este gobierno es la reacción de los fifís, conservadores y neoliberales, ¿verdad? Pero para ponerlo en una frase: de acuerdo a El Financiero, El Tercer Informe de Gobierno tuvo 88 afirmaciones falsas, no comprobables o engañosas y redondea cifras a su conveniencia.
Y voy a tratar de ser benévolo con la figura presidencial. Entre sus obligaciones está la de hacernos creer que vamos bien. Ningún mandatario, en ninguna parte del mundo, jamás afirmará cosas como : "la guerra contra el crimen organizado es un fracaso", aunque lo sea. Y es que quiero creer que el presidente tiene que ser el primero que dé ánimos a la población para salir adelante. Pero en el caso de AMLO, en lugar de dar ánimos, se observa que es un mentiroso en todos sentidos.
Ah, un detalle más: a AMLO le encanta todo lo que parezca que el pueblo de México es quien manda. Es una frase que se usa en los templetes que se arman cada vez que cualquier funcionario del gobierno quiere tener los micrófonos. La imagen que ilustra este artículo habla por sí sola.

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