Ya estamos a punto de terminar, como país, este insufrible circo de la política en México. El gasto más que excesivo de nuestra supuesta democracia puede verse en la cantidad de carteles de los infinitos candidatos que sí saben cómo sacar al buey de la barranca. Y desde luego, prometen cualquier cantidad de barbaridades, la mayoría simplemente imposibles de cumplir. Pero es así este espectáculo en donde se descalifican mutuamente, se siente cada candidatos (al puesto que sea), como el más maravilloso y como siempre, nos prometen que tendremos finalmente un futuro como país. Veremos pues la luz al final del túnel.
La realidad es que nos daremos cuenta con los años que no será posible cumplir la gran promesa de entrar al primer mundo, de convertirnos en un país en serio, no una caricatura bananera y que, finalmente, este país está condenado a todas las miserias humanas porque en México se simula que se trabaja, se simula que se hacen obras, se simula un sistema de salud como el Dinamarca, o una refinería novísima que quién sabe cuándo va a refinar algo o bien, un tren que va más lento que los autobuses que cumplen esas rutas. Y ni hablar de un aeropuerto también muy nuevo que de plano sigue vacío, amén de estar muy lejos, o bien, de esta estrategia de seguridad de "abrazos, no balazos", que mandó a la tumba a unos 180 mil mexicanos de manera violenta... perdón, como dijo AMLO, "no hay más violencia, hay más homicidios".
Pero todo lo anterior no importa. Se pronostica que ganará Sheinbaum fácilmente y ya los periodistas conservadores aclaman que AMLO no se irá, que estará detrás de la silla presidencial, dictándole a la presidente lo que hay que hacer y decir. Yo no creo que esto vaya a pasar, porque finalmente Sheinbaum podrá ser muchas cosas, pero tonta no es. Y lo interesante aquí es que si AMLO se retira -como ha dicho- entonces el líder del movimiento desaparecerá y como no hay nadie que tenga ese empuje, entonces MORENA empezará a debilitarse.
Y si se va AMLO, si de verdad se retira, se acabó el liderazgo y de pronto MORENA no tendrá una guía directriz, como la que tuvo al país por seis años con López Obrador y su particular manera de gobernar la cual, sea dicho de paso, se parece mucho al anquilosado priísmo en donde una sola persona tomaba todas las decisiones en México, en donde una sola persona decidía (el dedazo), a su sucesxor (en este caso Claudia Sheinbaum) y en donde además, este único personaje se pasa las leyes por el fundillo un día sí y otro también.
Mi pronóstico es que este "segundo piso de la cuarta transformación" se mantiene como la narrativa del día, pero cuando AMLO ya no pinte en el panorama, mantener este discurso será mucho más difícil. Y tan lo será que dudo que pueda MORENA continuar ganando las elecciones presidenciales. Si gana Sheinbaum este 2 de junio, será porque Xóchitl Gálvez no pudo ser una opositora adecuada, y porque el gobierno apoyó con todo a Sheinbaum y se olvidó de la democracia, del piso parejo, de todo lo que nos ha costado construir en nuestra incipiente democracia y que gracias a AMLO, se ha ignorado olímpicamente.
Yo pienso que Claudia Sheinbaum será la primera mujer presidente de este país, pero no por ser una candidata ideal, sino porque no hay competencia y ya expuse mis razones. Platicamos después del 2 de junio.

No comments:
Post a Comment