La cuestión es que el país está mucho más politizado y cómo no va a estarlo, si la propaganda gubernamental -empezando por la conferencia mañanera- nos tiene "informados" de lo que supuestamente se hace en México. Y déjenme decirles algo: la Presidente no tiene margen para hablar con la verdad. Hay un importante número de intereses creados y de situaciones que la misma Sheinbaum no quiere mover, por ejemplo, poner orden y hablar con la verdad de las ridículas y majestuosas pero inútiles obras que dejó López Obrador. Y les doy un ejemplo: sería interesante escuchar a la Dra. Sheinbaum para que nos dijera que la megafarmacia de AMLO fue un grave error. Pero no, no lo va a decir. No se va a arriesgar a que los adoradores de la4T se le echen encima.
Sin embargo, el tema aquí son las declaraciones del impresentable Gerardo Fernández Noroña, que desde que es parte de la cúpula del poder en México, se siente con derechos fuera de lugar. Como exigir disculpas a un ciudadano (por escrito), porque dice, lo insultó en un aeropuerto. Peor aún, siendo el presidente del Senado, quiere conciliar pero le sale lo bravucón cuando se le ataca por ser un lamebotas más de la presidencia, por decir lo menos.
Pero vean esta joya (siga el enlace: https://x.com/i/status/1932869980573286896).
A mí me parece increíble el discurso apolillado de Fernández Noroña, diciendo esas loas a Sheinbaum como si se tratara de la mandataria de un Reino, en donde los súbditos le gritaban: "¡Larga vida a la Reina!". ¿Larga vida? Pues claramente Noroña se perfila como un súbdito de una reina inexistente. Le recuerdo a este señor que la Sra. Sheinbaum es básicamente una funcionaria pública que sólo puede estar en el poder 6 años. No es como en los reinos, donde los súbditos aclamaban a sus reyes pidiéndoles larga vida (y largos reinados). No, Sr. Noroña, eso no existe en el gobierno de este país.
Por supuesto que Noroña es -como todos- víctima de sus propios prejuicios. Si el señor vive en el pasado, pues mal por él. Y se las da de leer mucho pero actúa como un ignorante. Le puede más su afiliación política, su conveniencia con el poder, y además, estar en el candelero nacional, que el hablar con la verdad. Y bueno, ahora Noroña, además de estas sandeces, recuerda su baboso acto de protestar frente al edificio Trump hace años (como si fuese una hazaña). Sólo le falta envolverse en el lábaro patrio y tirarse al vacío como niño héroe (que además, es en general una historia falsa: https://es.wikipedia.org/wiki/Ni%C3%B1os_H%C3%A9roes).
Así que no, Noroña, nada de larga vida a la presidente Claudia Sheinbaum Pardo. No, Noroña, Sheinbaum no es emperatriz de México. Para que me entiendas, te hablaré en tu idioma: No mames.

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