Todos los gobiernos (en México), que me han tocado vivir, dicen las mismas mentiras. Y ya lo decía Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Y si hablo de esto es porque con la crisis de Rusia y Ucrania, además de la pandemia, los energéticos tienden a subir de precio. Y entonces el dinero no empieza a alcanzar y comienza a surgir una crisis que se lleva a muchos "entre las patas".
En México, sin embargo, probablemente a la obligación moral del presidente López Obrador, que prometió el no aumento a los combustibles (y que además, dijo cuando era candidato, y está grabado, la gasolina debería costar 10 pesos el litro, asunto que nunca cumplió). Después cambió sus mentiras por las de gasolinas que no subirían más que la inflación. Pero la gasolina sube unos centavitos hoy y otros mañana y de pronto la gasolina Magna está casi en 23 pesos, mientras que la Premium se encuentra en más de 25 pesos el litro.
Y ojo, que en nuestro país hay un impuesto especial que se aplica a los combustible, que era de unos 5.50 pesos por litro (ya calculado el costo de refinamiento, distribución, ganancias, etcétera). Este impuesto se llama IEPS - Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Así, si usted compra un litro de gasolina, aparte de pagar lo que cuesta (ya con ganancia del gasolinero), tiene que pagara 5.50 pesos más por este impuesto. Imaginen entonces la cantidad de dinero que se embolsa el Gobierno Federal por ello. Nomás este dato: "En los primeros siete meses de este año, el promedio en el consumo diario de gasolinas en el país fue de 786,000 barriles diarios, es decir 125,000 millones de litros, de acuerdo con datos de Pemex". Pingüe negocio.
Pero con la guerrra de Ucrania, los problemas de la pandemia, y una economía que cayó 14% desde a pandemia, López Obrador decidió que el IEPS no se va a pagar. Se condona por el momento en un 100% y entonces nos indican que la gasolina mexicana es de las más baratas del mundo. Y esta es una de las más antiguas y clásicas mentiras. Pero veamos el video:
Obsérvese lo que dice el de la Procuraduría Federal del Consumidor:
País Pesos por litro
Alemania $45.60
Francia $43.82
España $39.74
EEUU $32.62
Canadá $30.96
China $28.61
México $22.42
Pero esas cifras son mentirosas, porque no es lo que cuesta la gasolina, sino la posibilidad de adquirirla, es decir, lo que llamamos "poder adquisitivo". En esos términos, tenemos que: Alemania tiene un salario mínimo de 1,621.0 euros por mes; Francia tiene un SMI de 1603.1 euros; España cuenta con un SMI de 1166.7 euros por mes; EEUU es de 1,109.5 euros mensuales; Canadá, de 1622.0 euros; China, de 281.3 euros mensuales y México, de 176.5 euros al mes. (Fuente: https://datosmacro.expansion.com/smi).
Si dividimos el SMI entre el costo de la gasolina en cada país, veremos que en Alemania se puede comprar, con el SMI, 888.70 litros; en Francia, 914.59 litros; en España, 733.95 litros; en EEUU, 850.32 litros; en Canadá, 1309.75; en China, 245.80 y en México, 196.81 litros.
Dicho de otra manera, no es el costo nominal, sino el poder adquisitivo. México podrá tener "la gasolina más barata del mundo", pero el punto es que con el salario mínimo mensual, se puede comprar 196.81 litros en México, mientras que en Alemania, con un costo que duplica el precio por litro, pueden los alemanes comprar 888.70, lo que significa que ellos pueden comprar 88% más gasolina.
Este truco de poner el precio nominal es característico de los mentirosos gobiernos que hemos padecido por más de 70 años. No es el color, la bandera, el partido, es siempre lo mismo: confundir con el precio nominal para que creamos que estamos muy bien, cosa que -desde luego- es falso. Francisco Sheffield es un mentiroso más. Hay que tener cara para salir públicamente a decir que el costo de la gasolina en México es de los más baratos del planeta. Hay que ser cretino.