Hoy amanecimos con la noticia de la captura de Ovidio Guzmán, "el chapito" o "el ratón". Este fue el presunto delincuente que López Obrador dejó libre después de que el Cártel de Sinaloa amenazara con matar a familias de soldados por su primera captura, justo a inicios de la administración de este sexenio.
El ejército fue tras este personaje y aunque hay videos de un ataque desde el aire, por parte de la Defensa Nacional, contra donde se supone estaba el ahora capturado, no es muy claro si son de este operativo o de alguno otro. Pero quizás eso no importa. Lo que se ve es que el crimen organizado salió a las calles, tomó incluso el aeropuerto de Culiacán (presuntamente para evitar que se llevaran al detenido a la CDMX), quemó trailers, provocó balaceras, quema de automóviles particulares. Las autoridades pidiéndole a la gente que se resguarde mientras acaba el operativo, etc. Vamos, un estado de guerra en un supuesto país en donde -a decir de este presidente inepto- vamos de maravilla.
Hoy en la mañanera, a las preguntas de los periodistas, el presidente salió a decir que no tenía la información (¿pues no que se reúne todos los días a las 6 am?), y que la persona responsable saldría a eso de las 11 o 12 del día a dar la información pertinente. Desde luego que este tipo de acciones, en donde los delincuentes son los que controlan la ciudad, en donde manda su ley, la de la fuerza, la de los balazos, en donde las autoridades y las leyes no existen, hablan de que este gobierno es fallido. Aquí se acaban todas las palabras de este presidente que es puro bla bla bla. Aquí mandan las balas y se demuestra que la estrategia de "abrazos, no balazos", no es más que una soberana estupidez.
Un país en donde la inseguridad está a flor de piel, en donde los ciudadanos no tienen garantías de regresar a sus casas sanos y salvos al terminar el día, es un país que simplemente no sirve. Esto es lo que estamos viviendo en México, a pesar de que nos salga este deplorable presidente a decirnos que todo va de maravilla y que por él, que se enojen conservadores, fifís, neoporfiristas, intelectuales orgánicos y todos los que se acumulen. Eso no importa, para este impresentable presidente, porque como todos los anteriores, no está ahí para darnos malas noticias, ni para informarnos de la terrible realidad, sino para explicarnos lo tonto que somos al no entender lo bien que vamos como país.
Y ya de colofón me pregunto ¿por qué se les ocurrió hacer este operativo ahora? ¿Ahora si lo ordenó el presidente o se lavará las manos como pasó al principio de la primera captura del "ratón"? ¿Será que como dicen algunos, Biden pidió la captura del personaje maloso? ¿Por qué poner un hilo de tensión antes de la visita del presidente estadounidense?
Y tengo más preguntas... ¿qué pensarán los candidatos que tienen tantas ansias de llegar a ser presidentes? ¿De verdad es tal la seducción del poder que toda esta tragedia de inseguridad que se cierne por el país es poca cosa? México es un pais muy complejo y puedo entender que no es fácil conducirlo. Pero de ahí a ver que este gobierno es de una inutilidad completa y que estamos ante una realidad terrible, que muestra como México se cae a pedazos, pues simplemente me deja en la impotencia absoluta.
