Finalmente se llevó a cabo el sorteo de la rifa promovida por López Obrador para sortear un avión que no se va a sortear y que en el fondo es una manera de que lo que el país ya pagó por dicha aeronave, lo vuelva a pagar el pueblo de México en una rifa que no tiene ni pies ni cabeza.
El asunto fue así: habría 6 millones de "cachitos", con valor de 500 pesos cada uno. Habría 100 ganadores de 20 millones de pesos (no se descontarían impuestos como hace la Lotería Nacional cuando alguien saca un premio en alguno de sus sorteos). El dinero recaudado será -dijeron- para dotar de insumos a los hospitales para los pobres. Así dijeron, no me vean a mí con esa cara.
Pues bien, la rifa no resultó tan atractiva para la mayoría de los mexicanos. Se dice, aunque no me consta, que en las dependencias oficiales se "obligó" de manera "voluntaria" a que los empleados compraran al menos un cachito y apoyaran la mentada rifa. Y que conste, el presidente de nuestro bananero país hizo una cena en donde dio tamales y chocolate, pero los invitados, empresarios y gente de dinero en México, le tuvieron que soltar un total de 1500 millones para la rifa de su no-avión. Típico de la política mexicana.
Aún así, había muchos boletos que no se vendieron. Entonces AMLO, en un acto que probablemente sea ilegal, tomó 500 millones de pesos recuperados de lo que le habían robado al pueblo, y los usó para comprar 1 millón de boletos, los cuales repartió entre 1000 hospitales. Chance y alguno gana y así se llevaría 20 millones de pesos. Este criterio del mandatario mexicano es francamente ridículo porque es como si usted lector, lectora, tiene 1000 pesos y decide irse a las apuestas porque con un poco de suerte bien podría llevarse quizás el doble de lo que tiene. Y así, si tiene deudas, podría pagarlas y quedarse con la cantidad inicial. Vamos, para decirlo pronto: poner en un sorteo el futuro de los insumos de un hospital público es una medida absurda.
Pero supongamos, sin conceder, que fue una idea buena, veamos la bondad de la misma: si el gobierno de la 4T puso 500 millones de pesos en 1 millón de boletos para darle 1000 boletos a cada uno de esos 1000 hospitales, las probabilidades de que aún, con 1000 boletos por hospital, son de 1 entre 6000, algo así como 0.00016666666. Prácticamente nulas. Por ello, mucho mejor idea hubiese sido dar 20 millones a los 25 hospitales que tuviesen más necesidades de los 1000 a los que se les dieron esos boletos. Poner la salud del mexicanos en los azares de una rifa es hasta criminal.
Curiosamente parece ser que 4 hospitales del IMSS se han llevado ya un premio. Vamos a pensar que se lo ganaron legalmente y que no fue amañado el premio. Son 4 hospitales, contra 25 que pudieron haber tenido esos 20 millones directamente. Pero no, el ignorante del peje cree que sabe gobernar. Y no. No sabe. Un gobierno tiene la obligación de dar servicios de salud, y es una obligación no renunciable. Y para ello se hace un presupuesto en el país, en donde se analizan las necesidades, las carencias en los diferentes rubros, y entonces se ejerce este presupuesto. Repito, la salud no se debe dejar al azar.
Y para quien crea que no se puede amañar la rifa, porque fue pública e incluso, se transmitió por televisión en vivo, deben saber que los boletos ganadores pudieron darse a las instituciones después del sorteo, porque no hay ningún registro de qué boletos se dieron a cada hospital.
Al menos la rifa terminó y ahora habrá que esperar cuál es el siguiente distractor del gobierno de López Obrador para no enfrentar la realidad. El problema ya lo mencionó el Secretario de Hacienda: el año que viene va a ser el peor año desde 1932 porque además, ya no hay guardaditos, no hay de donde sacar dinero y entonces vamos a ver qué pasa con los programas de repartir dinero a la gente como ha hecho López Obrador en los últimos dos años. Y yo sólo pienso que cuando el destino nos alcance, cuando la realidad económica nos dé en la cara, veremos el peor rostro de la crisis y a todos nos va a tocar. Y entonces será interesante ver qué pasa con el que quiso ser el mejor presidente de México y que resultó hasta ahora un verdadero fiasco.
