Hace dos días se anunció que la gira que llevaba a cabo el Presidente de la República, se suspendía porque -aparentemente- había tenido un desvanecimiento. Después se desmintió esta noticia pero la gira se suspendió y se dijo que a López Obrador le había dado, por tercera vez, Covid-19. AMLO regresó a la capital de inmediato. Luis Berman, en su videocolumna de política, mostró las rutas -primero del avión- que trajo a la Ciudad de México al presidente y luego, un supuesto viaje que habría hecho en helicóptero al hospital militar en donde -decía el comunicador- se había quedado internado AMLO.
AMLO puso en su Twitter, aunque probablemente él ni siquiera escribió, que tenía Covid y por ende, se aislaría. Además, indicó que el Secretario de Gobernación, Adán Augusto, lo sustituiría en las mañaneras. Este salió a decir ayer, que el presidente estaba en Palacio Nacional, aislado y con apoyo médico. Se mencionó que tenía un cuadro leve de Covid y que le estaban tratando con Paracetamol, líquidos y descanso. Y agregó que en unos dos o tres días sería dado de alta.
¿Pero será así? Las especulaciones no se hicieron esperar y ya algunos periodistas, comunicadores, chismosos y demás personajes en las redes, juegan con la posibilidad de que AMLO se muera. Es bien sabido que el presidente ha tenido en el pasado problemas cardiacos por lo que se habló incluso de un infarto. Pero más allá de las razones para que la gente diga estas cosas, parece extraño que el presidente no salga en video a dar un breve mensaje indicando que todo está bien y que se está reponiendo.
En mi opinión es que este gobierno no dice nunca la verdad. Entiendo que indicar que el presidente tuvo una crisis cardiaca no sería una buena idea, pues el entorno político y económico seguramente se alteraría notablemente, pero el dar información de que no pasa nada y no saber nada de manera cierta y contundente, pues pone en entredicho qué se nos dice y qué no. Vamos, que si el presidente está en una crisis de salud, pues ya estamos grandecitos para lidiar con eso. Esconderlo -si es que las cosas están mal- suena muy mala idea finalmente.
Pues ya veremos en estos días cómo se desarrolla este asunto. Si AMLO está hospitalizado por un problema cardiaco y no se quiere decir nada, ñpues el tiempo terminará por mostrar la verdad. Y quizás en este asunto de no hablar con lo que en realidad pasa es una señal más de que este país está gobernado por todo aquello de lo que tanto hace alarde el presidente: no robar, no mentir, noltraicionar. Tiempo al tiempo.

