Pongamos un ejemplo: veo un cartel en donde aparece una mujer sangrando de la cabeza y al lado un niño de unos 9 o 10 años llorando. Aparentemente es el hijo de esa señora. La historia es dramática y no tiene caso repetirla aquí. La cuestión es que una vez que alguien "denuncia" en Facebook el hecho, entonces otros feisbuqueros ponen comentarios indignándose por la situación. Y los entiendo, es horrible lo que se denuncia., pero... ¿qué hacemos? ¿qué sigue? La respuesta es más indignante aún: NADA.
Y menciono esto porque precisamente a la persona que hizo esa denuncia visual en Facebook, así como a todos los que se indignaron, les pregunté ¿qué seguía hacer, qué acciones tomar? En lugar de dar alguna respuesta al respecto empezaron los ataques a mi persona. Alguien me inquiría ¿y tú qué haces? Le contesté que nada, porque le dije, de entrada, que yo no ponía carteles ni mensajes de ninguna injusticia en donde no hiciese algo realmente. Le comenté además que asumía que quien pone una imagen como la que nos ocupa, estaba involucrado en el tema y suscribía y se hacía eco del mismo. Así pues, no se trataba de si yo hacía algo, sino de qué hacían todos ellos que se indignan por la injusticia, ¿dónde están? ¿qué hacen?
Hubo quienes pusieron incluso "me gusta" a mis comentarios, como otros que quisieron discutirlos. La persona que puso la imagen en cuestión, ante la imposibilidad de refutar lo que le decía contestaba "jajajaja", lo cual sólo habló de la pobreza de sus argumentos. Finalmente quien inició el tema decidió borrar el artículo y se borraron todos los comentarios, buenos y malos. Linda respuesta a la verdad irrefutable: hay muchos usuarios de las redes sociales que son quasi-revolucionarios, nomás que son de teclado y pantalla. No se saldrán de su zona de confort. No harán jamás nada en la realidad, pero eso sí, podrán perder horas haciendo carteles con photoshop para denostar a quien les caiga mal, o bien, para burlarse del político en turno. Para eso tienen todo el tiempo del mundo.
Las redes sociales no servirán jamás si no hay acción detrás de ellas. Los gobiernos lo saben. Por eso ignoran todas esas imágenes burlonas, de denuncia social, de rechazo a la imposición, que aparecieron después de las elecciones presidenciales. Saben ellos que los internautas estánb muy cómodos en sus casitas y que no pasará de poner en este mundo virtual la denuncia, la queja, la burla, pero que en el fondo no harán nada y por eso están muy tranquilos saqueando al país.
Les dejo una caricatura que apareció en Milenio Diario, que pinta de cuerpo entero cómo nos comportamos en general -como comunidad virtual- dentro de estas redes sociales:
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