Sunday, July 31, 2022

El malogrado arte de la improvisación


El mexicano se precia de ser improvisador. Hay por ahí la anécdota de un partido de futbol en EEUU, de la Selección Mexicana, en donde ocurrió un incidente en la portería y ésta se estropeó. Inmediatamente Zague quiso improvisar un arreglo, pero no contaba con que los estadounidenses lo tenían todo listo, sacaron una nueva portería y la cambiaron. La realidad es que sí, hay momentos en que no queda más que improvisar, pero en muchos casos -tal vez la mayoría- "hasta para improvisar hay que estar preparados", frase de Henryk Szeryng, el violinista, cuando un locutor le pedía que tocara algo al público para un programa de televisión, vamos, que improvisara. Y es que la improvisación es en realidad agarrarnos desprevenidos, sin estar listo para lo que se nos viene. Y entonces el problema es que se toman malas decisiones y estas en general no logran -en general- resultados satisfactorios.

Esto ocurre con las obras faraónicas de López Obrador. Por ejemplo, cancela el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM) por supuestas corruptelas, las cuales nunca mostró. No hay un solo documento ni denuncia contra los supuestos corruptos


Y que conste, el ex-secretario de comunicaciones, Jiménez Espriú, no habló jamás de corrupción. Pero a quién creerle, ¿a él o a AMLO?

Y entonces se hizo el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que está lejísimos pero que López Obrador ha dicho que se está creando un tren que desde el centro de la ciudad, llevará a los viajeros al AIFA en 45 minutos. Pero hoy por hoy no existe semejante tren. ¿No hubiese sido mejor consruir las vialidades y después pensar en la construcción del aeropuerto? De hecho, el AIFA, inaugurado con toda pomposidad hace 4 meses está prácticamente desierto. Un día en el viejo aeropuerto Benito Juárez tiene más actividad que los 120 días del AIFA desde su inauguración formal. ¿Y por qué ocurre esto? Porque el presidente autoritario, el que cree que tiene todas las soluciones, el que sabe cómo hacerle, decidió la construcción del AIFA sin miramientos, sin pensar en la posibilidad de que el NAIM podría haber sido en el fondo una solución. Vamos, iba a ser una construcción para muy largo plazo y además, a pocos kilómetros del Benito Juárez. Pero como el señor del Palacio decide todo, se encaprichó y se hizo un aeropuerto en el que no se paran ni las moscas y peor aún, no tiene los registros internacionales, por lo que no puede tener más que vuelos dentro del país. ¿Por qué pasó todo esto? Por la improvisación de AMLO.

Y tenemos el caso de Dos Bocas, la refinería que. de acuerdo a López Obrador, refinará 340 mil barriles de petróleo diarios, si es que algún día arranca. Por supuesto que el presidente ya la inauguró, pero solamente en lo que se refiere a sus oficinas. Si empieza a refinar, quizás ocurra eso para el 2026. El problema de nuevo es que este proyecto es un barril sin fondo de gastos. De los 8 mil millones de dólares, parece que ya se acerca a un costo de 12 mil millones de dólares. Y para colmo, aunque pudiese refinar, no existe la infraestructura adecuada para transportar los productos que se supone va a generar. Nomás lean esta referencia para que se den cuenta de la enorme capacidad de improvisación del presidente, al ordenar semejante obra, sin entender de qué se trata.

Vayamos ahora al Tren Maya, otra obra emblemática de este gobierno, hecha sin los estudios de impacto ambiental, reconocido incluso por Fonatur, pero que se inició la obra por capricho del señor que reside en Palacio Nacional y que de nuevo, cree que entiende lo qaue debe hacerse en este país. Otra obra que para colmo, estará costando 43% más que lo que se esperaba. Es decir, por improvisar, por hacer las cosas "al chile", por eso mismo, este país no tiene futuro.

López Obrador sueña con ser el mejor presidente de México pero la realidad nos muestra a un improvisado lamentable, por decir lo menos.

No comments: