
Resulta y resalta que ahora Adan Augusto López, quien fuese Gobernador de Tabasco antes y ahora es Senador, fue el jefe de un secretario de seguridad del mencionado estado que ha sido acusado de estar coludido con la delincuencia organizada. Además, para no hacer el cuento largo, este señor, Hernán Bermúdez, se ha dado a la fuga. Ha salido del país y ya la Interpol lo busca en unos 195 países, nos dicen. Y hace más de 12 años antes, el ahora expresidente Calderón tenía a Genaro García Luna como Secretario de Seguridad del país, el cual ya tenía sus negocios con el narco. Tan es así que lo remitieron a Estados Unidos y ahí pasará al menos unos 30 años de cárcel, hasta donde entiendo. Y en el sexenio de Peña, si no me falla la memoria, agarrraron a Rosario Robles por la "estafa maestra". Al final, después de pasar unos años en prisión, la soltaron y la señora sigue alegando que siempre fue inocente. Y de nuevo, con Peña metieron presa a la lidereza de la educación, Elba Esther Gordillo, a la cual se le fincaron no sé cuántos delitos. Cuando terminó el sexenio, la liberaron, le regresaron sus bienes y ahora la señoora -ya alejada de la política, vive de sus rentas millonarias.. Y para no olvidarme: cuando capturaron en EEUU al general Cienfuegos, se movió toda la alta política mexicana y convencieron a los gringos que regresaran a México al general acusado. Ebrard, que hizo las gestiones en el sexenio de AMLO, dijo que el general no estaba libre, que sería investigado, que dejarlo coomo inocente sin analizar nada era como suicidarse políticamente para el gobierno. ¿Pero qué pasó? Nada. Lo liberaron y el general en retiro vivirá muy contento en libertad, aunque dudo que viaje a EEUU otra vez.
El común denominador de todos los casos que he puesto es que el gobierno parece estar lleno de delincuentes. Y no es este gobierno nada más, sino todos los anteriores. Vamos, cada sexenio aparece un chivo expiatorio para que el "respetable" sienta que este país no tolera la corrupción, aunque sepamos todos que esa idea está tan gastada que nadie la cree. En la bananera política mexicana, los senadores y diputados se la pasan acusándose mutuamente y recordando el pasado. Siguen por ejemplo, hablando de García Luna cuando éste es caso cerrado Y si no me creen, escuchen a Fernández Noroña cuando dice que lo del secretario de Adan Augusto López no tiene ninguna similitud con García Luna, porque además, él le dijo en su cara (a García Luna), que era un delincuente y que lo meterían a la cárcel. Y Noroña que vive esta babosa retórica del "compañero presidente", sólo se acuerda de sus "grandes logros", como cuando protestó en la entrada del edificio Trump o cuando no quiso pagar el IVA de no sé qué golosina se compró en el súper. No importa las veces que Sheinbaum diga que ya no hay corrupción. La hay todos los días. No les interesa si Adan Augusto sabía de los tejes y manejes de su secretario de seguridad. Ya el partido le dio el espaldarazo y a él "no se le investiga" (y ni se le investigará) porque él es muy bueno y no sabía nada.
El México de hoy, en este ambiente de ladrones, delincuentes, narcos, etcétera, es lo cotidiano, lo de siempre, lo de más pan con lo mismo. Lo malo es que no importa la narrativa del gobierno. Nadie la cree, pero qué más da. este país no tiene memoria.